Celestin Freinet propuso una pedagogía centrada en el niño y basada en el trabajo, la experimentación y la cooperación. Sus principales técnicas incluyeron la imprenta escolar para que los niños escribieran y publicaran sus propios textos, el trabajo de campo fuera del aula para conectar a los niños con la realidad, y el uso de proyectos, revistas escolares y correspondencia para fomentar la colaboración entre alumnos, maestros y escuelas.