Friedrich Schleiermacher fue un teólogo alemán del siglo XIX considerado el padre de la hermenéutica moderna. Introdujo dimensiones psicológicas y sociales en la interpretación de textos. Definió la religión como un sentimiento de dependencia absoluta hacia la deidad y cuestionó la teología racionalista en favor del misticismo y la experiencia personal. Sus obras influyeron en el estudio bíblico y la comprensión de Jesús.