La fusión nuclear tiene el potencial de proporcionar una fuente de energía inagotable, pero actualmente no es viable debido a dos desafíos principales: 1) se necesitan temperaturas extremadamente altas para iniciar la fusión, y 2) es difícil confinar el plasma lo suficiente para que ocurran las reacciones y se libere más energía de la que se invierte. Los científicos están explorando métodos de confinamiento magnético y compresión para superar estos obstáculos y desarrollar un reactor de fusión viable comercialmente.