La gastronomía china se caracteriza por su presentación visual y sabores delicados, empleando utensilios tradicionales como el wok. Los platos se dividen en fuentes de carbohidratos y acompañamientos de proteínas y vegetales, con el arroz como alimento fundamental. Existen diversas cocinas locales y estilos especiales, cada uno con sus ingredientes y métodos de preparación únicos, mientras que las costumbres alimenticias enfatizan la importancia del orden y la higiene.