La cocina china se caracteriza por el equilibrio entre los cinco sabores básicos y por dar igual importancia al color, aroma y sabor de los platos. Algunos platos chinos son sencillos mientras que otros son más sofisticados, pero todos están diseñados para satisfacer los sentidos. El arroz es el alimento básico de China y se utiliza en muchas recetas, como el arroz frito. Los rituales de las comidas chinas incluyen el uso de palillos y el servir los platos de forma comunal.