El documento discute cómo las políticas educativas pueden abordar la diversidad cultural de tres maneras: discriminación cultural, transición cultural o pluralismo cultural. Propone que para transformar las políticas de amenaza a oportunidad, deben resolverse tres tensiones: 1) entre homogeneización e identidad cultural, 2) entre intolerancia y valoración del otro, y 3) entre exclusión e inclusión. Luego describe nueve tipos de escuelas según cómo resuelven estas tensiones.