La lluvia de ideas, o brainstorming, es una técnica grupal que fomenta la generación de ideas originales en un ambiente sin críticas, donde se valora la cantidad sobre la calidad. Un dinamizador debe facilitar el proceso, asegurando que todos participen y se registren las ideas, y posteriormente se evalúan en un momento separado. La combinación y mejora de ideas es crucial, destacando que las mejores soluciones muchas veces surgen de combinaciones de ideas inicialmente impracticables.