La unidad describe las dimensiones de la vida colonial en Chile, incluyendo la organización social jerárquica basada en la etnia y el color de piel. La sociedad estaba dividida en la élite peninsular que controlaba los cargos políticos y los criollos vinculados a actividades económicas como las haciendas. La Iglesia católica jugó un rol protagónico a través de la educación, evangelización y mantención de la cultura. España estableció un sistema de monopolio comercial entre las colonias y la metrópoli a través de