El documento describe la evolución política de los reinos germánicos después de la caída del Imperio Romano, incluyendo la introducción del concepto de realeza, el aumento del poder de la aristocracia, y el papel de la Iglesia en la vida política. También resume la formación del reino franco bajo Clodoveo I y sus hijos, la expansión territorial bajo Clotario I, y el declive del poder real con la figura del mayordomo de palacio ganando influencia.