El documento aborda el contexto histórico y social de Ruanda, enfocándose en el genocidio de 1994 que resultó en más de un millón de muertes. Se discuten los objetivos pedagógicos relacionados con la educación sobre la violencia, la identidad y la crítica de la guerra. Además, se describen las dinámicas étnicas y la compleja historia política del país, marcada por la lucha entre hutus y tutsis.