Este documento describe los contratos reales en la antigua Roma, incluyendo el mutuo, comodato, depósito y prenda. El mutuo era un contrato donde una persona prestaba dinero u objetos fungibles a otra para ser devueltos después. El comodato involucraba el préstamo gratuito de un objeto para su uso. El depósito requería que un objeto sea entregado para su custodia. La prenda usaba un objeto como garantía de una deuda hasta que fuera pagada.