Un desayuno equilibrado es fundamental para la salud, especialmente para niños y adolescentes que están en crecimiento. Saltarse el desayuno puede causar decaimiento, falta de concentración y mal humor debido a la falta de glucosa después de ayunar durante la noche. Un buen desayuno que incluya leche, pan o cereales, frutas y otros ingredientes moderados puede mejorar el rendimiento intelectual y físico, mantener un peso saludable y aportar nutrientes esenciales que de otra forma pueden faltar durante el día.