Este documento describe el movimiento artístico del Impresionismo que se desarrolló en Francia entre 1860 y 1886. Rompió con el realismo para capturar la percepción espontánea de las cosas bajo la influencia de la luz. Se caracterizó por el uso del color puro, pinceladas rápidas y la ausencia de perspectiva. Algunos de sus principales representantes fueron Monet, Manet, Renoir y Sisley, quienes se dedicaron especialmente al paisaje al aire libre para estudiar los efectos de la luz.