El impresionismo revolucionó el arte al romper con las tradiciones clásicas, centrándose en la captura de la luz y el color a través de pinceladas rápidas y la pintura al aire libre. Este movimiento se desarrolló en tres etapas principales: impresionismo, postimpresionismo y neoimpresionismo, con figuras destacadas como Monet, Manet, Degas, Renoir y Van Gogh, cada uno aportando su propio enfoque. La influencia del impresionismo se extendió más allá de Frania, dando paso a nuevos estilos artísticos como el expresionismo y el cubismo.