El currículo Waldorf se basa en la comprensión del desarrollo humano a través de las etapas de la niñez y la juventud. Busca educar de manera integral al niño equilibrando el desarrollo de la voluntad, las capacidades intelectuales y la espiritualidad. Se divide en septenios de 7 años cada uno, enfocándose en las necesidades propias de cada etapa. La evaluación es individual y se enfoca en el progreso personal más que en notas.