La pedagogía Waldorf, surgida en 1919 en Alemania, se centra en el desarrollo integral del ser humano, fomentando la autonomía y el aprendizaje a través de la experiencia, la naturaleza y el arte. Esta metodología se organiza en torno a tres septenios que corresponden a diferentes etapas del desarrollo infantil, promoviendo valores como la bondad, la belleza y la realidad, así como una socialización basada en fraternidad, libertad e igualdad. A diferencia de la educación tradicional, la pedagogía Waldorf evita la autoridad y el aprendizaje memorístico, priorizando el aprendizaje individualizado y la vivencia personal.