Las vacunas son la intervención de salud pública más efectiva para prevenir enfermedades. Anualmente se salvan 3 millones de vidas gracias a las vacunas, y por cada peso invertido en vacunas se ahorran entre 7 y 20 millones en gastos médicos. Las vacunas deben mantenerse entre 2 y 8 grados centígrados y protegerse de la luz solar y el congelamiento para conservar su efectividad a través de la cadena de frío desde su fabricación hasta su aplicación.