La actividad agrícola en Argentina es muy importante, satisfaciendo la demanda interna y exportando alrededor del 35% de sus productos, principalmente cereales y oleaginosas. La agricultura se realiza mediante métodos de secano y regadío en diferentes regiones del país, aprovechando la diversidad de climas y suelos. El cultivo de soja se expandió desde la década de 1970 y convirtió a Argentina en uno de los principales productores y exportadores de soja y sus derivados.