El documento describe las tres etapas del proceso de conversión cristiana: 1) un encuentro personal con Jesús resucitado, 2) optar decididamente por seguir a Jesús, y 3) anunciar activamente la Buena Nueva de Jesús. Explica que la conversión implica un cambio de vida orientado hacia Dios y siguiendo el ejemplo de Jesús. También identifica a Dios, el Espíritu Santo y las personas como protagonistas clave de la conversión.