El documento critica la ineficacia de las prácticas actuales de televenta en Colombia, argumentando que los tele vendedores son enviados a realizar llamadas sin la formación adecuada ni un enfoque profesional. Se destaca la importancia de entender al cliente moderno, que prefiere comprar en lugar de ser vendido, y propone un cambio hacia un enfoque más personalizado y basado en la generación de valor. El autor aboga por estrategias de televenta que prioricen la escucha activa y el asesoramiento, en lugar de seguir un guion rígido.