Francisco Ferrer Guardia, nacido en 1859, fue un educador y anarquista que fundó la Escuela Moderna en 1901 con el objetivo de promover una educación racional, laica y libertaria, libre de imposiciones autoritarias. A lo largo de su vida, defendió la coeducación y criticó el sistema educativo de su tiempo por su tendencia a perpetuar desigualdades y dogmas sociales. Ferrer fue perseguido por sus creencias y finalmente ejecutado en 1909 tras un juicio manipulado, pero su legado en la pedagogía sigue vigente.