El documento aborda la vida y obra de Francesc Ferrer i Guardia, un pedagogo español que fundó la Escuela Moderna en 1901, abogando por una educación basada en la libertad, la igualdad y la ciencia. A lo largo de su vida, Ferrer enfrentó la represión por sus ideales anarquistas y republicanos, lo que culminó en su fusilamiento en 1909. Su legado perdura en la influencia que tuvo en la educación social y en la promoción de un enfoque humanitario en la enseñanza.