La evidencia de auditoría se refiere a la información obtenida por el auditor durante la realización de pruebas. Esta evidencia debe ser suficiente en cantidad y competente/adecuada en calidad para ser concluyente. Existen dos tipos de evidencia: física u observacional, y documental o escrita. La evidencia documental puede provenir de fuera o dentro de la empresa auditada, siendo la externa más confiable y la interna de menor calidad, excepto los cheques bancarios.