La extradición es un mecanismo de asistencia internacional mediante el cual los Estados se entregan mutuamente personas procesadas o sentenciadas que han huido de la justicia traspasando sus fronteras. Existen principios como la no entrega de nacionales, la doble incriminación y la no extradición por delitos políticos. La extradición puede ser activa, cuando un Estado solicita a otro la entrega de una persona, o pasiva, cuando se solicita a un Estado la entrega de alguien en su territorio.