La ley de instrucción pública de 1867 y su reglamento establecieron un sistema educativo laico y gratuito en México. En 1869, el presidente Benito Juárez expidió reformas a la ley de 1867 y una nueva ley orgánica el 15 de mayo, trasladando la responsabilidad de la educación al ministro de justicia e instrucción pública. Estas leyes sirvieron de base para que los estados transformaran sus sistemas educativos y establecieron agencias como la academia de ciencias y la biblioteca nacional.