La Revolución Francesa supuso la caída del Antiguo Régimen en Francia debido a las causas estructurales como la crisis de la sociedad estamental y del Estado, así como las causas coyunturales como las malas cosechas. La Asamblea Nacional Constituyente abolió los privilegios feudales y declaró los derechos humanos, dando paso a una monarquía constitucional. Sin embargo, la fuga del rey a Austria llevó al establecimiento de la República y la Convención Nacional.