Este documento explora cómo la escuela puede establecer vínculos entre la vida cotidiana y la vida escolar para mejorar el aprendizaje de los estudiantes de poblaciones diversas. Reconoce que la vida cotidiana influye en el aprendizaje y propone desarrollar estrategias que ayuden a los maestros a comprender mejor las necesidades de los estudiantes, involucrando a las familias y las comunidades. El objetivo final es generar condiciones que permitan la formación integral de los estudiantes y reconocerlos como sujetos con