Configurar una red local (LAN) ofrece varias ventajas como compartir archivos, recursos e impresoras entre equipos cercanos de forma económica. Existen dos tipos de LAN principales: las redes BNC que usan cable coaxial y son sencillas pero lentas, y las redes RJ45 que usan cable Ethernet y son más rápidas aunque requieren un concentrador. Para crear una LAN RJ45 se necesitan tarjetas de red, cables RJ45, un concentrador y asignar direcciones IP a cada equipo.