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EFECTOS NOCIVOS DE LA LECHE DE VACA.
Me parece interesante, ya saben, no todo lo que nos venden es bueno!!
Sean felices.
La historia de la profesora Jane Plant, geoquímica y jefa científica del British Geological
Survey –una prestigiosa institución pública británica que se dedica a la investigación en
materia de Geología-, puede constituir un significativo ejemplo para muchas mujeres ya
que ha sobrevivido a 5 tumores mamarios y a las prácticas médicas convencionales para
tratar su cáncer
Y lo ha hecho, según afirma ella misma, de una forma muy sencilla: eliminando todos los
lácteos de su dieta. Su historia es parecida a la de otras muchas mujeres. Sintió el mismo
pánico cuando le diagnosticaron cáncer de mama y confiada en el buen saber y hacer de
los oncólogos se sometió a una mastectomía y a la irradiación de sus ovarios porque le
dijeron que así se provocaba la menopausia, se suprimía la producción de estrógenos y se
podría curar el cáncer. Pero todo resultó falso. De hecho el cáncer se le reprodujo hasta 4
veces. 'Sufrí la amputación de una mama, me sometieron a radioterapia y a una
quimioterapia muy dolorosa.
Me vieron los especialistas más eminentes de mi país pero en mi fuero interno estaba
segura de que me estaba enfrentando a la muerte. Y estuve a punto de tirar la toalla',
cuenta la profesora Plant en su libro Your life in your hands (Tu vida en tus manos) en el
que relata su propia experiencia y explica cómo llegó a la idea que ha salvado su vida: A
raíz de un viaje de mi marido a China -cuenta en su obra- empecé a pensar en que mi
enfermedad era virtualmente inexistente en dicho país. De hecho sólo una de cada 10.000
mujeres muere de cáncer de mama en China mientras que sólo en el Reino Unido las
cifras oficiales hablan de una de cada 12.
Entonces mi marido -quien también es científico- y yo misma, empezamos a investigar
sobre la forma de vida y alimentación de los orientales hasta que llegamos a la idea que
me salvó la vida: las mujeres chinas no enfermaban de cáncer de mama ni los hombres
desarrollaban tumores prostáticos porque son incapaces de tolerar la leche y, por tanto, no
la toman. Es más, supimos que los chinos son incapaces de comprender la preocupación
occidental por tomar leche de vaca.
Ellos nunca la utilizan ¡y menos para amamantar a sus bebés! Y si te paras a pensarlo no
puede ser una simple casualidad que más del 70% de la población mundial haya sido
incapaz de digerir la lactosa. Hoy lo que creo es que la naturaleza intenta avisamos a
tiempo de que estamos comiendo un alimento equivocado'.
Cuando Jane Plant se planteó todo esto se estaba tratando con quimioterapia su quinto
tumor mamario. Y fue entonces cuando decidió suprimir por completo la ingesta de lácteos,
incluidos todos los alimentos que contienen algo de leche: Sopas, galletas, pasteles,
margarinas, etc.¿Y qué sucedió? 'En sólo unos días -recoge en su libro- el tumor empezó a
encogerse. Dos semanas después de mi segunda sesión de quimioterapia y una semana
después de haber suprimido la leche y sus derivados, el tumor empezó a picarme. Luego
se ablandó y comenzó a menguar. Unas seis semanas después había desaparecido.
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De hecho mi oncólogo del Charing Cross del Hospital de Londres no pudo reprimir
exclamar un maravillado '¡No lo encuentro!' cuando examinó la zona donde había estado el
bulto.
Por lo visto no esperaba que alguien con un cáncer tan avanzado -ya había invadido mi
sistema linfático- pudiera sobrevivir.
Afortunadamente aquel oncólogo logró superar su escepticismo inicial y en la actualidad
recomienda una dieta sin lácteos a sus pacientes.
Convencida de que dejar de tomar lácteos era lo que le había salvado la vida, Jane Plant
decidió plasmar sus conocimientos y su experiencia en el libro antes mencionado. Y de
inmediato más de 60 mujeres aquejadas de cáncer de mama se pusieron en contacto con
ella para pedirle consejo. Sus tumores también desaparecieron.
Aunque no fue fácil aceptar que una sustancia tan 'natural' como la leche pudiera tener
tales repercusiones para la salud -explica Plant-ahora no me cabe duda de que la relación
entre los productos lácteos y el cáncer de mama es similar a la que existe entre el tabaco y
el cáncer de pulmón.
Pero no sólo eso porque, por ejemplo, ya en 1989 el doctor Daniel Cramer de la
Universidad de Harvard- determinó que estos productos están implicados en la aparición
del cáncer de ovarios. Y los datos sobre el cáncer de próstata conducen a conclusiones
similares. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el número de
hombres que padecen este cáncer en China es de0,5 por cada 10.000 mientras que en el
Reino Unido la cifra es 70 veces mayor.
La clave está pues, sin duda, en el consumo de lácteos'. Para la profesora Plant la leche
de vaca es un gran alimento... ¡pero sólo para los terneros! Y afirma convencida que la
naturaleza no la ha destinado a ser consumida por ninguna otra especie. 'De hecho estoy
convencida -concluye- de que salvé mi vida por dejar de consumir leche de vaca. Sólo
deseo que mi experiencia puede servir a más mujeres y hombres que, sin saberlo, pueden
estar enfermos a causa de los lácteos que consumen'. En su libro, además de detalles de
su propia experiencia e interesantes datos sobre sus investigaciones acerca de los efectos
de la leche de vaca sobre nuestra salud, se recogen una serie de recomendaciones
nutricionales que se resumen en alimentarse básicamente de leche de soja, té de hierbas,
semillas de sésamo, tofú, nueces, mucha fruta y verduras frescas.
Healing Hugs
Always,Jeannette
PUBLICADO POR MIREYA LOS 24.10.07 ETIQUETAS: SALUD
EN contra de
los productos lácteos
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Perpetuar la ridícula creencia de que no podemos satisfacer nuestras necesidades proteínicas sin comer
productos animales es pura tergiversación y comercialismo.
Me encantaría ver a quienes no están de acuerdo cazando un conejo, despedazándolo con dientes y manos
(si han podido atraparlo) y devorarlo crudo, con sangre, tripas, huesos, piel y carne, tal como lo haría un
auténtico carnívoro que se respete. Y tras haber dado cuento del conejo, me gustaría verles ir a un pasto,
ponerse a gatas y succionar la leche de las ubres de una vaca, para hacer bajar el conejo. También eso es
un poco repulsivo, ¿no? ¿Por qué? Porque no es nuestra inclinación natural. Si no obtuve la leche de los
senos maternos, ¿es demasiado tarde? El hecho es que la mayoría de la gente reacciona a la leche de vaca
enfermando. Acudir a otra especie en busca de leche es un insulto al magnífico proyecto de la naturaleza.
Es realmente asombroso que la gente siempre trate de imaginar una manera de hacer las cosas opuesta a lo
que es natural, y para justificarlo siempre recurren a verdades a medias. Por ejemplo en Estados Unidos hay
grandes vallas publicitarias y anuncios en página entera en las revistas que muestran diferentes productos
lácteos con la leyenda que dice: “Calcio de la manera señalada por la naturaleza.” Se han olvidado de añadir
dos palabras muy importantes: “¡Para los terneros!” Calcio: ¡de la manera señalada por la naturaleza para
los terneros! ¡La leche de vaca es para los terneros! ¿Por qué resulta tan difícil entender eso? Una vez
destetada, ni siquiera una ternera seguirá bebiendo leche... ni de su propia clase ni de ningún otro animal.
Tiene una inteligencia innata para no interferir en el magnífico plan de la naturaleza. ¡Lástima que a nosotros
nos falte esa inteligencia!
La naturaleza es demasiado espléndida y perfecta para que tengamos la arrogancia y el descaro de
atrevernos a intentar ser más listos que ella. Existe un motivo por el que todos los mamíferos disponen de
leche cuando nacen sus hijos, y es que la leche de cada especie es beneficiosa exclusivamente para esa
especie. ¡Así es la naturaleza! Por eso hay dos cosas comunes a todos los mamíferos de la tierra, excepto
nosotros:
1. No consumen la leche de otra especie. Eso significaría extralimitar su adaptación biológica, y no harían tal
cosa. (Recuerde que no nos referimos a animales domésticos o encerrados en zoos, a los que hemos
conseguido pervertir tanto como a nosotros mismos.)
2. Una vez destetado, ningún animal jamás vuelve a consumir leche. Este es el alimento designado por la
naturaleza para alimentar a los pequeños de la especie. Está diseñada específicamente para el crecimiento
rápido de una cría. ¡Ése es su objetivo! Es idiota insistir en que sigamos tomándola después de la infancia,
hasta que somos octogenarios, si podemos vivir tanto. Es algo ridículo y lamentable. ¿Hemos de creer
realmente que, una vez finalizada la lactancia de nuestras madres, han de sustituirlas las vacas?
¿Cómo es que la especie con el cerebro más sofisticado, la mayor inteligencia y la capacidad única del
raciocinio es demasiado torpe para ver esta simple verdad? Y luego está el hecho irónico de que LOS
PRODUCTOS LÁCTEOS CAUSAN ENFERMEDADES. Son nocivos, originan sufrimientos, son los que uno
debe comer si quiere tener una salud precaria y enfermar. Los dietistas y expertos en nutrición, que son los
portavoces y los jaleadores de la industria láctea y nos dicen que esos productos son un buen alimento,
deberían ocultar sus cabezas avergonzados, no sólo por hacer creer al público inocente que los productos
lácteos son realmente valiosos, sino también por no mantenerse informados al día en el campo en que se
supone que deberían saber algo.
Decir que los productos lácteos son un buen alimento para los seres humanos es una prueba de
imperdonable ignorancia de los hechos. Es demasiado evidente que los productos lácteos son un peligro
claro y presente. Puedo entender esta idea equivocada en quienes son ajenos al campo de la salud, pero
para un profesional, a quien se recurre en busca de consejo fidedigno, engañar a la gente por pereza,
ignorancia, orgullo o de beneficios económicos, o todo eso a la vez, es algo despreciable. Es un desafuero
criminal liquidar la salud de la población para enriquecerse. Y, como verá, las pruebas no están saliendo
ahora mismo a la luz, sino que se sabe desde hace décadas lo nocivos que son los productos lácteos. Ya he
ofrecido datos sobre las enfermedades que pueden causar los productos animales con alto contenido de
grasa y colesterol (incluidos los productos lácteos). Y existen muchas pruebas, confirmadas por el sentido
común y la literatura científica.
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La leche de vaca sirve para criar un animal enorme, de grandes huesos, y con cuatro estómagos, y de
ninguna manera nosotros respondemos a esos criterios (aunque, por desgracia, he visto que algunas
personas empiezan a tener un aspecto peligrosamente bovino). Piense que la leche de vaca está diseñada
para hacer que una ternera que pesa 40 kilos al nacer, llegue a pesar 900 kilos en sólo dos años. Los niños
humanos suelen pesar entre 2, 7 y 4 kilos al nacer y alcanzarán un peso de sólo 45 a 90 kilos en 18 años.
Comer productos lácteos es comer un alimento diseñado por la naturaleza para hacerle muy corpulento,
como una vaca, con mucha rapidez. Si en la actualidad consume productos lácteos, espero que no esté
intentando perder peso. Será más fácil que intentará apagar un fuego echándole gasolina. Pero los productos
lácteos tienen tantos otros aspectos nocivos, que no sé por dónde empezar.
La leche de vaca produce más mucosidad que cualquier otro alimento, un moco espeso, denso, que obtura
todo el sistema respiratorio del organismo, un moco que tapiza el interior del cuerpo y le impide funcionar con
fluidez; un moco denso, pegajoso, que dificulta de un modo enorme las facultades eliminadoras del
organismo, atasca las delicadas membranas mucosas e invita a la enfermedad. La fiebre del heno, el asma,
la bronquitis, la sinusitis, los resfriados, el goteo nasal y las infecciones de oído se deben principalmente a los
productos lácteos. Éstos son la causa principal de las alergias. Prácticamente cada libro, informe y estudio
sobre las alergias mencionan los productos lácteos. No cabe ninguna duda de la intervención que tienen en
esa clase de afecciones.
Además de muchas otras fuentes, dos de los investigadores mejor cualificados en el campo de los productos
lácteos, afirman la existencia de esos efectos nocivos. Ambos son médicos y tienen una credenciales
impresionantes. El doctor William A. Ellis, casi octogenario, ha investigado los efectos de los productos
lácteos durante cuarenta años; el doctor N.W. Walker, autor de ocho libros, realizó investigaciones sobre
nutrición y salud durante ochenta años y falleció apaciblemente en 1985, de causas naturales, a la edad de
109 años. Estos dos doctos caballeros han hecho las afirmaciones más despectivas sobre los productos
lácteos. También han informado de que causan enfermedades cardíacas, así como intensos dolores en el
pecho. Como señala el doctor Ellis, desde hace dos siglos se sabe que el queso es uno de los principales
factores que causan dolores de cabeza. Un estudio publicado por la revista Nature el 6 de julio de 1974,
muestra que una proteína presente en muchas clases de queso es responsable de migrañas. He visto
centenares de personas que dejaban de tener dolores de cabeza tras haber dejado de tomar productos
lácteos, o simplemente reduciendo su ingestión.
¿Tiene usted hijos? ¿Ha sufrido su hijo alguna vez una infección de oído? Teniendo en cuenta que la
profesión médica y los dietistas las consideran algo normal en la infancia, no me sorprendería que
respondiera que no. Si su hijo ha tenido o tiene infecciones de oído, existen muchísimas posibilidades de que
tome productos lácteos, leche especial para biberón o ambas cosas. Durante diecisiete años, no he visto
todavía a un solo niño con infecciones de oído que no se tomara productos lácteos. He aquí como puede
comprobar lo que digo y, al mismo tiempo, evitar a su hijito más sufrimiento: elimine todos los productos
lácteos de su dieta, o redúzcalos en gran manera, y vea qué sucede. Después de un período inicial, durante
el cual el niño puede seguir teniendo goteo nasal y quizá otra infección de oído mientras el cuerpo limpia la
mucosidad residual, el goteo cesará del todo y no se producirán más infecciones de oído. Hemos sido
testigos de este resultado centenares de veces. El cuerpo de un niño reacciona con mucha rapidez a los
cambios positivos. Las narices tapadas y los oídos que duelen hasta provocar el llanto no son normales.
Naturalmente, usted está preocupado por la ingestión de calcio. Le han manipulado cuidadosamente y han
invertido miles de millones para que tenga esa reacción. No se preocupe. Enseguida me ocuparé de este
tema y mitigaré sus temores. El temor es exactamente lo que blanden contra usted para hacerle consumir
productos lácteos. Piense en ello. ¿Qué mejor treta publicitaria que la de hacerle pensar que, sin un producto
determinado, sufrirá deficiencias, dolor, malestar? El temor es una treta eficaz que se ha utilizado durante
décadas para hacer que la gente actúe de determinada manera para lograr un resultado deseado. LO más
frecuente es que el resultado sea malo para su salud pero bueno para los negocios.
Veamos un ejemplo. Durante los años veinte, cuando se generalizó la vacunación contra la viruela, algunas
personas optaron por no vacunarse ni permitir que vacunaran a sus hijos debido al número de muertes que
las vacunas causaban (algo similar al fracaso de la gripe porcina). Así pues, se usó la mejor estrategia
conocida, el temor. (...)
Recuerde que los productos lácteos tienen un contenido elevado de colesterol y grasa y no contienen fibra,
una mala combinación, en lo que coinciden todos cuantos tienen unos conocimientos mínimos de nutrición.
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Resulta extraño que los dietistas y expertos en nutrición se obstinen tanto en alabar los productos lácteos,
sabiendo que los alimentos con mucha grasa y poca fibra son contraproducentes. ¿Qué más prueba
necesitan? Al fin y al cabo, ¿de quiénes son las necesidades que intentan satisfacer?
A pesar del hecho abrumadoramente científico, el sentido común básico y la lógica, la publicidad de la
industria láctea y las incitaciones de dietistas y expertos en nutrición contratados por la misma nos han
convencido de que el alimento de los terneros es esencial para la supervivencia humana.
En los productos lácteos existen dos elementos que han de ser descompuestos por las enzimas del cuerpo:
la lactosa y la caseína. A la lactosa la descompone la enzima la lactasa, mientras que la encargada de
descomponer la caseína es la renina. Hacia los tres o cuatro años de edad la renina no existe en el tracto
digestivo humano, y lo mismo sucede con la lactasa, salvo en un número muy pequeño de personas. El
término intolerancia a la lactosa se maneja como si fuera un hecho extraño que se manifiesta en ocasiones,
pero la verdad es que más del 98 % de la población tiene intolerancia a la lactosa, porque carecen de
lactasa. Pero en vez de reconocer esto como una parte del plan soberbio de la naturaleza e interrumpir la
ingestión de alimentos que exigen lactasa (todos los productos lácteos), las empresas farmacéuticas se
aprovechan de la circunstancia y empiezan a hacer publicidad de preparados químicos que uno puede tomar
para ayudar a descomponer la lactosa. Como si el público ya no ingiriese suficientes fármacos (MÁS DE 25
MILLONES DE PÍLDORAS CADA HORA) hay que producir más para ayudarnos a mover algo en el interior
de nuestro cuerpo que, en primer lugar, ni siquiera tiene por qué estar ahí. La madre naturaleza hace cuanto
está en su mano para ayudarnos a reconocer ese hecho.
La caseína es el componente proteínico de la leche. Es una sustancia muy espesa y áspera, utilizada para
uno de los pegamentos para madera más fuertes que se conocen. ¿A alguien le apetece un bocadillo de
pegamento? La leche de vaca contiene un 300 % más de caseína que la leche humana. Los productos
secundarios de la descomposición bacteriana de la caseína terminan convertidos en un moco espeso,
parecido a una cuerda, que se pega a las membranas mucosas y nos atasca el cuerpo. El cuerpo humano
carece por completo de los mecanismos digestivos necesarios para descomponerla. Antes hemos
mencionado al doctor N.W. Walker, reconocido en todo el mundo como una autoridad en este tema y experto
en el sistema glandular. Sus estudios le convencieron de que el bocio de la garganta y otros trastornos de la
glándula tiroides eran el resultado directo de la caseína procedente de la leche de vaca, y señaló
específicamente que el problema se complica de un modo considerable cuando los productos lácteos se
pasteurizan.
Durante años se ha aconsejado a los pacientes de úlceras a que consumieran leche para aliviar el dolor. Los
higienistas naturales expresaron desde el principio su postura contraria ante un consejo tan absurdo, pues
sabían que los alimentos formadores de ácido eran lo peor que podía suministrase a un enfermo de úlcera, y
todos los productos lácteos, excepto la mantequilla, son formadores de ácido. Los higienistas naturales
fueron los primeros en recibir los ataques de la elite con las credenciales de “expertos” en salud, pero si
pregunta a los médicos o los dietistas de hoy, verá que ahora están de acuerdo con los mismos higienistas a
los que antes atacaban. Los productos lácteos agravan las úlceras.
La colitis ulcerativa es otra dolencia muy dolorosa e incómoda. Con frecuencia es precursora del cáncer de
colón. Los productos lácteos no sólo contribuyen a la colitis, sino que la eliminación de esos productos de la
dieta tiene como resultado una mejoría espectacular de la colitis. Y, como hemos dicho antes, los productos
lácteos, junto con todos los demás alimentos con alto contenido proteínico, son uno de los principales
factores desencadenantes del cáncer de colon
Un estudio reciente realizado en Italia indica que la mortalidad a causa de cáncer de próstata es un 60 %
más alta en el norte que en el sur. Se consideró que el consumo frecuente de leche y queso era un factor de
riesgo.
El síndrome de la muerte infantil súbita (SMIS) es una tragedia especialmente atroz. Un bebé inocente gorjea
y sonríe y un momento después está muerto. Es cierto que el SMIS puede achacarse a cualquier otra causa,
pero es incuestionable que los productos lácteos son culpables en parte. Soy consciente de que esta
información no hará muy felices a las madres a causa del SMIS, pero las pruebas son irrefutables y hay que
tenerlas en cuenta.
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En realidad, la lista de dolencias que pueden vincularse a los productos lácteos es tan extensa, que apenas
existe un problema de salud al que por lo menos no contribuyan. Un libro que presenta una acusación de los
más convincente y cabal contra los productos lácteos es Don´t Drink Your Milk, de Oski y Bell. Entre la
multitud de enfermedades y problemas de salud que los autores atribuyen a los productos lácteos figuran la
enfermedad de Lo Gehrig y la esclerosis múltiple. Esta última abunda más en áreas del mundo donde se cría
a los niños más con productos lácteos que con el pecho materno. Una dieta con bajo contenido de grasa
animal, utilizada durante treinta años por un médico de la Universidad de Oregon, ha ayudado de un modo
espectacular a los pacientes de esclerosis múltiple.
Si no fuera por la moderna tecnología, todos los mamíferos se limitarían a alimentar a sus hijos y, una vez
destetados, todos ellos se mantendrían con los alimentos a los que están adaptados biológicamente. En
estado salvaje, ingerir la leche no constituye un problema para ningún mamífero; sólo lo es para el único
mamífero demasiado “inteligente” para confiar en el plan de la naturaleza. Naturalmente, un gran negocio se
preocupa por sus beneficios y hace cuanto puede para perpetuar el mito de que la leche de vaca es un
alimento apropiado para los seres humanos.
Antes de que llegara a convertirse en un reembolso asesor en nutrición de la Empresa Nacional de Productos
Lácteos, el profesor E.V. McCollum recalcó el hecho de que la leche no es un elemento esencial en la dieta
humana. (Véanse las ediciones anteriores de su libro The Newer Knowledge of Nutrition). Señaló que los
habitantes de Asia meridional jamás toman leche. Si dieta se compone de arroz, semillas de soja, boniatos,
brotes de bambú, y otras verduras. Según el profesor MacCollum, esas personas son excepcionales por el
desarrollo de su físico y su resistencia, y su capacidad de trabajo está fuera de lo corriente. No sufren
defectos óseos en la infancia y tienen las mejores dentaduras del mundo. Esto contrasta intensa y
favorablemente con los pueblos bebedores de leche. Por desgracia, al profesor le pareció conveniente
eliminar estos hechos de todas las ediciones de su obra publicadas con posterioridad a su ingreso como
asesor de la Empresa Nacional de Productos Lácteos. La verdad debe suprimirse cuando amenaza
beneficios y salarios. Esta es la triste verdad de la vida en Estados Unidos. Una vez más, se sacrifica la salud
de la gente por el omnipotente dólar.
Extracto del libro Vida Sana de Harvey y Marilyn Diamond, Ediciones Martínez Roca, S.A. 1987
Leche.
Esta es una de las cuestiones más polémicas y peor
comprendidas de toda la dieta occidental. Los orientales y
los africanos evitan tradicionalmente el consumo de leche,
excepto como purgante. Pero en el mundo occidental, la
gente se acostumbra a tomar leche a diario durante toda su
vida.
Si observamos la naturaleza, veremos que los animales se
alimentan exclusivamente de leche hasta ser destetados
con otros alimentos. La desaparición natural de la lactasa
(la enzima que permite digerir la leche) del organismo
humano a la llegada de la madurez demuestra claramente
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que los humanos adultos no tienen más necesidad de leche que los tigres o los
chimpancés adultos.
Aunque la leche es un alimento proteínico completo cuando se consume al natural,
también contiene grasa, lo cual quiere decir que combina mal con cualquier otro alimento
salvo con ella misma. Sin embargo, muchos adultos tienen la costumbre de acompañar sus
comidas con leche fría. La leche se cuaja nada más llegar al estómago, de modo que, si
hay otro alimento presente, los grumos se coagulan en torno a las partículas de comida y
las aíslan de la acción de los jugos gástricos, retrasando su digestión el tiempo suficiente
para que comience la putrefacción. Por ello, la primera y más importante norma a tener en
cuenta sobre el consumo de leche es beberla sola o no beberla.
Hoy en día, la leche se vuelve todavía más indigerible a causa de la práctica generalizada
de la pasteurización, que destruye todas las enzimas naturales y altera sus delicadas
proteínas. La leche al natural contiene las enzimas activas lactasa y lipasa, que hacen
posible que se digiera por sí misma.
La leche pasteurizada, desprovista de lactasa y demás enzimas activas, no puede ser
correctamente digerida por los estómagos adultos, e incluso resulta difícil para los niños,
como lo demuestran los cólicos, erupciones, problemas respiratorios, gases y demás
afecciones tan frecuentes en los bebés alimentados con biberón.
Además, la ausencia de enzimas y la alteración de las proteínas vitales hace que el calcio
y los restantes minerales contenidos en la leche no sean bien asimilados.
Hacia 1930, el Dr. Francis M. Pottenger realizó un estudio de 10 años de duración sobre
los efectos relativos de una dieta de leche pasteurizada y otra al natural en una población
de 900 gatos. Uno de los grupos no recibía nada más que leche entera al natural, mientras
que el otro era alimentado exclusivamente con leche entera pasteurizada de la misma
procedencia. Los gatos alimentados con leche natural evolucionaron bien, manteniéndose
sanos, activos y alerta durante toda su vida, pero los alimentados con leche pasteurizada
pronto se volvieron inquietos, confusos y sumamente vulnerables a un gran número de
enfermedades degenerativas crónicas que normalmente se relacionan con el ser humano:
enfermedades cardíacas, afecciones renales y tiroideas, problemas respiratorios, pérdida
de dientes, fragilidad ósea, inflamación hepática, etc.
Pero lo que más llamó la atención al Dr. Pottenger fue lo que les sucedía a la segunda y
tercera generaciones. Los primeros descendientes del grupo de la leche pasteurizada
nacieron todos con mala dentadura y huesos pequeños y débiles, síntomas evidentes de
una deficiencia de calcio que indicaban a su vez una mala absorción del calcio de la leche
pasteurizada. Los descendientes del grupo de la leche al natural nacieron tan sanos como
sus progenitores. Muchos de los gatitos de la tercera generación del grupo pasteurizado
nacieron muertos, y los que sobrevivieron eran todos estériles e incapaces de
reproducirse.
El experimento debió terminar ahí porque no hubo una cuarta generación de gatos alimen-
tados con leche pasteurizada, aunque el grupo de la leche al natural siguió
reproduciéndose y criando indefinidamente. Si esto no le parece prueba suficiente de los
efectos nocivos de la leche pasteurizada, tenemos que tener en cuenta que incluso los
terneros recién nacidos que son alimentados con leche pasteurizada obtenida de sus
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propias madres suelen morir antes de seis meses, un hecho comprobado que la industria
lechera comercial se resiste a reconocer.
A pesar de todas estas pruebas científicas a favor de la leche al natural y contra la leche
pasteurizada, y a pesar del hecho de que hasta comienzos del siglo XX la especie humana
medró con la leche al natural, en la actualidad está prohibida la venta de leche natural al
consumidor en casi todos los Estados occidentales.
Para la industria lechera resulta mucho más rentable pasteurizar la leche a fin de alargar
su tiempo de vida en el comercio, aunque esta leche desnaturalizada no haga ningún bien
en absoluto a la salud humana. Además, la pasteurización hace que la leche de las vacas
enfermas en vaquerías poco sanitarias resulte relativamente “inofensiva” para el ser
humano, ya que mata algunos de los gérmenes peligrosos (aunque no todos), y esto
también contribuye a abaratar los costes de producción de la industria.
Sólo hicieron falta tres generaciones para que los gatos del Dr. Pottenger alimentados con
leche pasteurizada se volvieran estériles y debilitados. Y éste es el número aproximado de
generaciones que europeos y norteamericanos llevan alimentándose con leche pasteuri-
zada. Hoy en día, la esterilidad se ha convertido en un problema de importancia entre las
jóvenes parejas occidentales, mientras que la deficiencia de calcio se ha extendido tanto
que más del 90 por ciento de los niños norteamericanos padecen de afecciones dentales
crónicas.
Para empeorar aún más la situación, actualmente se ha impuesto la costumbre de
“homogeneizar” la leche con el fin de evitar que se separe la nata. La homogeneización
consiste en fragmentar y pulverizar las moléculas grasas hasta el punto de que no puedan
separarse del resto de la leche. Pero los minúsculos fragmentos de grasa así obtenidos se
filtran con facilidad a través de las paredes del intestino delgado y aumentan
considerablemente la cantidad de colesterol y grasas desnaturalizadas absorbidas por el
cuerpo. En realidad, se absorbe más grasa láctea bebiendo leche homogeneizada que
consumiendo nata pura.
Las mujeres preocupadas por la osteoporosis deberían tomar buena nota de todos estos
datos sobre los productos lácteos pasteurizados. Esta leche desnaturalizada no aporta el
calcio suficiente para combatir la citada enfermedad, como queda plenamente demostrado
por el hecho de que las mujeres occidentales, que consumen grandes cantidades de
diversos productos lácteos pasteurizados, presentan una mayor incidencia de osteoporosis
que las de cualquier otra zona del mundo. La col cruda, por ejemplo, proporciona muchí-
simo más calcio asimilable que cualquier cantidad de leche pasteurizada o sus derivados,
como yogures, quesos y todos los demás productos lácteos desnaturalizados.
El elemento boro es también un factor esencial para la absorción del calcio de los
alimentos y para su utilización por el cuerpo en la formación de los huesos. Aún más digno
de mención, el nivel de estrógenos en la sangre de mujeres que recibían cantidades
adecuadas de boro ascendió a más del doble, eliminando la necesidad de una terapia de
administración de estrógenos, que es un “parche” habitual contra la osteoporosis en los
países de Occidente.
Y, ¿dónde se encuentra el boro? En las frutas y verduras frescas, sobre todo en
manzanas, peras, uva, nueces, col y otras verduras de hoja, donde también encontramos
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calcio. La naturaleza nos proporciona abundantes fuentes de todas las sustancias
nutrientes que necesitamos, pero el ser humano insiste en cocerlas y elaborarlas hasta
eliminarlas todas, y luego se pregunta por qué no da resultado su dieta.
Todos los adultos deberían reflexionar seriamente sobre la conveniencia de la leche como
parte integrante de su dieta cotidiana, salvo en el caso de que puedan obtener leche al
natural certificada, que constituye un excelente alimento. Atiborrar a los niños con leche
pasteurizada para que crezcan “fuertes y sanos” es una pura aberración, porque les resulta
imposible asimilar los nutrientes. De hecho, hombres, mujeres y niños por igual deberían
eliminar de su dieta todos los productos lácteos pasteurizados, pues únicamente sirven
para atascar sus intestinos con capas y más capas de un fango limoso que impide la
absorción de los nutrientes orgánicos.
Tenemos que eliminar completamente de nuestra dieta la leche homogeneizada y
pasteurizada. Si podemos encontrar leche al natural, consumirla como una comida
completa por sí misma, nunca combinada con otros alimentos.
La otra cara de la Leche
T O D O E L M U N D O H A B L A D E L A S I N N U M E R A B L E S P R O P I E D A D E S D E L A L E C H E
P E R O E N E S T E A R T Í C U L O H A B L A R E M O S D E L A O T R A C A R A D E L A L E C H E O
E F E C T O S I N D E S E A B L E S . ¿ P O R Q U É S O M O S L O S Ú N I C O S M A M Í F E R O S Q U E
T O M A M O S L E C H E U N A V E Z H E M O S R E B A S A D O L A E D A D D E L A C T A N C I A ?
La leche materna es un alimento completo, ella sola es capaz de nutrir y hacer crecer a un bebé. Los análisis de
laboratorios nos muestran que tiene proteínas, grasas, carbohidratos, minerales y vitaminas de una forma
totalmente asimilable por el lactante. Por eso nos han hecho creer que si no tomamos lácteos se nos caerán los
dientes, se nos desintegrarán los huesos y que nuestros hijos no crecerán.
Sin embargo, el sentido común nos dice que la leche es para los lactantes y que en la naturaleza los animales
adultos no maman y menos de hembras de otra especie. El sentido común no engaña, la leche es para mamarla;
de hecho en cuanto se ordeña empieza a estropearse a una velocidad de vértigo. El hombre lo soluciona
esterilizándola con calor. Así ya es "potable", pero os habéis preguntado ¿si tiene los mismos beneficios y es
igual de asimilable que la que se mama? y ¿será lo mismo "mamar" de la madre que de la vaca? "Nos nutrimos
de lo que asimilamos, no de lo que comemos". Numerosos estudios científicos señalan la leche como uno de los
factores implicados en muchos problemas de salud actuales.
L A T R A N S F O R M A C I Ó N D E L A L E C H E
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Desde que en 1856 Louis Pasteur descubrió que cociendo los alimentos se destruían los microorganismos
causantes de su descomposición, la pasteurización ha sido aplicada profusamente en la industria alimentaria,
especialmente en la láctea. En el proceso de pasteurización (calentamiento a 74º C durante 15 segundos,
seguido de enfriamiento rápido a 4º C) se destruyen los microorganismos indeseables, pero también vitaminas y
enzimas necesarias para la digestión de su alto contenido proteico. Estos inconvenientes son mayores en la leche
esterilizada a altas temperaturas, la U.H.T. de larga duración (calentamiento durante 3 segundos a 150 º C
seguido de enfriamiento a 83º C y envasado).
En la leche sin pasteurizar los micro-organismos se multiplican a velocidades enormes, pero esto también ocurre,
aunque a velocidades menores, en las leches pasteurizadas, tal como se desvela de la lectura de la ley
americana a este respecto: "La leche pasteurizada no debe contener más de 20.000 bacterias por mililitro y no
más de 10 organismos de especies coliformes".
A pesar de refrigerar nuestras botellas de leche una vez abiertas, la población microbiana (buena y mala) puede
doblarse en 35 horas.
La homogeneización es otro rutinario proceso al que es sometida la leche para mejorar su textura. En él se
reducen el tamaño de los glóbulos de grasa al menos diez veces, y esto puede aumentar el riesgo de padecer
ataques de corazón a los grandes consumidores de la misma. La razón parece ser la siguiente: con los pequeños
glóbulos de grasa, la enzima bovina xantín-oxidasa puede pasar intacta las paredes intestinales, llegar a la
sangre, y destruir un componente de las membranas celulares del tejido cardíaco (el plasmógeno).
E L C A R Á C T E R A N T I G É N I C O D E L A S P R O T E Í N A S L Á C T E A S
El bebé humano asimila totalmente las caseínas de la leche de su madre, pero no puede hacer lo mismo con las
caseínas de la leche de vaca, que pasan al intestino delgado parcialmente digeridas, debido al efecto
neutralizador que ejerce la leche sobre la acidez estomacal necesaria para su ruptura. Este problema se agrava
en los adultos, ya que con la edad disminuye la cantidad de renina gástrica, que es la primera enzima necesaria
para comenzar la cadena de rupturas de las grandes moléculas de la caseína.
La caseína no hidrolizada (fragmentada) es una sustancia viscosa (se emplea como pegamento en relojería y en
carpintería), que en algunas personas se deposita en los folículos linfáticos que rodean al intestino, impidiendo la
absorción de otros nutrientes y contribuyendo a la fatiga crónica y a alteraciones intestinales diversas.
Además, los fragmentos pequeños procedentes de la hidrólisis parcial de la caseína (péptidos), pueden atravesar
en ciertas condiciones las paredes intestinales. Allí, los linfocitos B de la mucosa intestinal fabrican anticuerpos
(las inmunoglobulinas) que se unen con los péptidos (antígenos) formando complejos antígeno-anticuerpo.
Dos de las 25 proteínas antigénicas de la leche de vaca, la caseína y la gammaglobulina bovina, son altamente
inmunogénicas, lo que quiere decir que plantean una fuerte demanda sobre el sistema inmunitario para producir
grandes cantidades de anticuerpos y complementos. En condiciones ideales, las proteínas de la leche no
digeridas o no descompuestas y otros antígenos de los alimentos, son retenidos en el intestino y expulsados
junto con la materia fecal. En las personas con deficiencia de IgA, proteínas como la difícilmente digerible
caseína, son absorbidas en el flujo sanguíneo en su totalidad y contribuyen al desarrollo de una variedad de
enfermedades relacionadas con la autoinmunidad, incluyendo artritis reumatoide, lupus, cánceres...
La leche materna proporciona las necesarias IgA para realizar el desarrollo y la integridad funcional del tracto
respiratorio e intestinal del niño, mientras que la leche de vaca está totalmente desprovista de su anticuerpo
esencial.
En resumen: los lácteos tienen un alto contenido en antígenos que "agotan" el sistema inmunitario, haciéndolo
más vulnerable a las infecciones y a enfermedades directamente relacionadas con nuestro sistema inmunológico.
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Se han descrito muchos problemas relacionados con los lácteos. Entre ellos podemos citar: problemas
circulatorios, alergias, inmunodepresión, diabetes juvenil, enfermedades otorrinolaringológicas, asma,
acumulación de mucosidades, especialmente en los órganos genitales femeninos y en el aparato auditivo.
Según el doctor francés Gauvin, las enfermedades de garganta, nariz y oídos se deben al elevado consumo de
yogures y de leche y el doctor Oski, jefe de hospital pediátrico Johns Hopkins, asegura que muchos casos de
asma y sinusitis mejoran o incluso desaparecen cuando se eliminan totalmente los lácteos de la dieta.
Otra serie de complicaciones que resultan del consumo de la leche de vaca es la nefrosis. Un grupo de
investigadores de la Universidad de Colorado y otro de la Universidad de Miami, han identificado esta
enfermedad en niños con edades comprendidas entre 10 y 14 años. La nefrosis es una alteración de los riñones
que provoca una pérdida permanente de proteínas por la orina. Cuando la leche era eliminada de la dieta de
estos niños, se recuperaban rápidamente.
Todas las personas con problemas de salud deberían disminuir al máximo los lácteos, pero las que padezcan de
alergias cutáneas o respiratorias deberían suprimirlos totalmente y también todos los alimentos industriales que
contengan caseína. Las caseínas están presentes en todos los lácteos (leche, quesos, yogurt), siendo más
problemáticas en los quesos industriales, por su mayor concentración.
No obstante, los quesos de leche no manipulada por la industria, fermentados artesanalmente y respetando los
tiempos de curación, plantean menos problemas de carácter antigénico al consumidor.
Autor: Olga Cuevas
Precauciones lácteas: leche A1 - leche A2
Autor: Juan Carlos Mirre
Area: Nutrición » Artículos
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Según demuestran ciertas investigaciones, es el contenido de la leche en beta-caseína de un tipo u
otro (según la raza de vaca) lo que parece determinar la posible relación del consumo de lácteos con
algunas enfermedades comunes en nuestra civilización.
Hoy en día nos mareamos frente a las estanterías del supermercado: mas de veinte marcas, desnatada o semi,
nutrientes, vitaminas. ¿Que fue de aquella simple leche de vaca que en medidas de litro nos vertía la lechera a
la puerta de casa hace unos 50 años?.
Ahora contamos con todas las garantías de calidad e higiene, modernas técnicas de ordeño, transporte y
envasado del producto vacuno por excelencia. ¿Pero es esto suficiente para nuestra salud?.
La leche ha sido y es un alimento fundamental para el hombre, una de las mas importantes fuentes de calcio,
fósforo y vitaminas del grupo B en nuestra dieta. Es universalmente reconocida su importancia para el
crecimiento y desarrollo de los niños y con la excepción de los vegetarianos, nadie pone en duda su papel
beneficioso en la nutrición humana.
Sin embargo, los profesores Bob Elliot y Corran McLachlan de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda),
plantean una seria duda sobre tan beneficioso papel.
Estos investigadores y su equipo de bioquímicos, biólogos y médicos, trabajan desde hace mas de 10 años sobre
la base de una sospechosa relación estadística entre las muertes por accidentes cardiovasculares y el consumo
de un particular tipo de caseína (beta-caseína A1) que se encuentra en la leche de vaca.
Como muestra la figura 1, en los países donde se consume mas leche con beta-caseína A1 (como Finlandia o
Irlanda) hay mayor incidencia de decesos por enfermedades cardíacas y –por el contrario- donde el consumo es
mínimo (Japón, Francia o Suiza), son escasas las muertes por esta causa.
¿PERO QUE ES LA BETA-CASEÍNA A1?
Como se puede ver en la figura 2, todas las leches contienen caseína, que se divide en 3 tipos: alfa-caseína,
beta-caseína y kapa-caseína. La beta-caseína se compone a su vez de 5 tipos distintos de proteínas que se
denominan: A1, A2, A3, B y C.
Los contenidos de estas moléculas en la leche varían con la composición genética de cada raza vacuna. Así, por
ejemplo, la mayoría de las vacas de raza "Guernesey" producen leche rica en A2 y muy escasa A1. La raza "Red
Danish" por el contrario produce leche rica en beta-caseína A1.
El Dr. McLachlan mantiene que los bóvidos salvajes primitivos que habitaban el Oriente asiático tenían solo la
variedad de beta-caseína A2. Estos fueron domesticados y traídos a Europa hace unos 7.000 años y en el
transcurso de esta gran migración, el gen original de la beta-caseína A2 fue evolucionando, hasta mutar de
forma natural a la variante de la beta-caseína A1.
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La investigación sobre los efectos de la leche A1 continúa todavía y ha saltado de los laboratorios y grupos de
investigación de N. Zelanda y Australia a los Estados Unidos y varios países europeos. A pesar de las
conclusiones del estudio sobre conejos realizado por la Dra. Julie Campbell, directora del Centro de Biología
Vascular de la Universidad de Queensland (Australia), que reafirma la relación entre la A1 y enfermedades
cardíacas, muchos otros investigadores apuntan que la repetición de ensayos similares en otros laboratorio no
confirman tal relación.
Según McLachlan, Elliot y Campell, habría por tanto dos tipos de leche: la "mala" rica en A1 y la "buena" rica en
A2. Pero, además de su posible incidencia en nuestra salud cardiovascular, los investigadores neozelandeses
también señalan que detrás de la leche A1 podrían encontrarse también el origen de otras enfermedades, como
el autismo infantil y la diabetes tipo 1 (insulino-dependiente).
DIABETES
Hace muchos años que se conocen enfermedades y alergias derivadas de la ingestión de leche por personas
intolerantes a algunas de sus proteínas.
Sin embargo, en Islandia, el mayor consumidor de leche del mundo, se registran bajos índices de diabetes y
enfermedades coronarias. La leche que se consume allí, proviene de una raza de vaca muy peculiar, introducida
hace unos 1.000 años por los vikingos y que no contiene beta-caseína A1 en su leche.
El Prof. Elliot, trabajando en relaciones entre diabetes infantil y consumo de leche de vaca en la Fundación de
Investigación de la Salud Infantil (CHRF) de la Universidad de Auckland, observó en los niños de Samoa que se
trasladaban a vivir a N. Zelanda desarrollaban diabetes, algo que no pasaba en Samoa, con la peculiaridad de
que el principal cambio en su dieta era un marcado aumento de ingestión de leche de vaca.
También sabía que los niños masai de Kenia no desarrollaban diabetes a pesar de beber abundante leche. Los
masai tiene ganado Cebú, que produce leche con beta-caseína A2, en tanto que la leche producida en N.
Zelanda contiene mezcla de beta-caseína A1 y A2.
Esto dio origen a un Programa de Investigación entre la Oficina Láctea de N. Zelanda (NZDB) y la CHRF que
culminó con estudios sobre la aparición de diabetes en ratones no-diabéticos alimentados con beta-caseína A1.
En 1994 la NZDB y la CHRF demostraron que la A1 causa diabetes (tipo1) en ratones, e inmediatamente
patentaron un método para reconocer el tipo de leche que produce una vaca (y su raza).
AUTISMO
El Prof. Paul Shattock dirige un equipo de investigación sobre autismo en la Universidad de Sunderland (Gran
Bretaña) y señala que los estudios realizados por la NZDB apuntan a que el consumo de leche A1 puede inducir
o agravar distintos desórdenes mentales o neurológicos, incluidos el autismo y el síndrome de Asperger.
El Dr. Robert Cade de la Universidad de Florida (USA) informó en 1999 que los niños con autismo y
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esquizofrenia tenían altos niveles de BCM-7 (péptido beta-casimorfina 7), producido por el estómago durante la
digestión de la beta-caseína A1.
Sin embargo, la comunidad médica del Reino Unido, Australia y N. Zelanda mantiene mucha cautela al respecto
y sostiene que hacen falta más investigaciones hasta concluir una relación definitiva entre estas enfermedades y
la leche A1.
ORIGEN DE LA "A2 CORPORATION"
En el 2000, los profesores McLachlan y Elliot se asociaron al magnate neozelandés Howard Paterson para formar
la empresa "A2 Corporation" con el triple objetivo de patentar los procedimientos para obtención y detección de
leche A2, continuar las investigaciones sobre la incidencia de la A1 en la salud y la comercialización de leche
"garantizada A2"
TODAVÍA NO ESTÁ DEMOSTRADO
Tanto los médicos como los técnicos relacionados con la industria lechera sostienen que aún no se han probado
de forma concluyente las supuestas desventajas de la leche A1 y que la mayoría de los argumentos de los
defensores de la leche A2 se basa en correlaciones y evidencias circunstanciales, aún no demostradas.
El grupo que destaca en la oposición a las hipótesis de la "A2 Corporation" y del Prof. Mc Lachlan es la poderosa
central lechera Fonterra, un gigante a escala mundial e importante exportador de leche a Japón (la leche
representa el 20% de las exportaciones de N. Zelanda). Esta empresa domina el mercado lácteo de N. Zelanda y
agrupa a casi todos los ganaderos de ese país, productores de leche A1.
QUIÉN PRODUCE
La leche A2 ya se encuentra en los supermercados de las mayores ciudades de N. Zelanda y Australia (a un
precio de 1 euro/litro, unos 15 céntimos mas cara que la leche "normal") y la "A2 Corporation" la introducirá en
breve en los Estados Unidos y Europa.
Actualmente la empresa lechera "Fairbrae Farm" de la isla de Jersey produce una leche con menos de 0,1% de
beta-caseína A1, derivada de vacas de raza "Guernesey".
Debe señalarse que la beta-caseína A1 no se encuentra en la mantequilla (sólo grasas), y en el queso se
desactiva durante el proceso de fabricación.
Juan Carlos Mirre
Publicado en la revista La Clave, noviembre 2003
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¿ES LA LECHE ANIMAL ADECUADA PARA EL CONSUMO HUMANO?
La leche animal y sus derivados -nata, natillas, yogures, helados, batidos, etc.- se
encuentran actualmente entre los alimentos de mayor consumo del mundo. Se
alaban sus propiedades nutritivas, lo ricos que son y lo imprescindibles que resultan
para mantener los huesos sanos merced a su riqueza en proteínas, vitaminas y
minerales, especialmente el calcio. Pero, ¿es eso verdad o más bien se trata de
productos no precisamente saludables que causan muy diversas patologías?
El ser humano es único en la naturaleza por múltiples razones destacando entre ellas el
hecho de que se trata del único mamífero que ingiere leche procedente de otro animal
pasado el periodo de lactancia. Y lo hace a pesar de saberse que la leche que produce
cada mamífero es específica para su especie y que la naturaleza la ha hecho idónea para
las necesidades de su cría y no para las de otra. Es más, la madre Naturaleza previó que
los mamíferos -es decir, los animales que maman- obtengan la leche directamente de las
mamas de sus madres sin contacto con agente externo alguno ya que se trata de una
sustancia que se altera y contamina con gran facilidad. Los humanos, sin embargo, en el
convencimiento de que es sano seguir tomándola siendo ya adultos hemos alterado hasta
las leyes de la naturaleza para poder mantenerla en condiciones adecuadas de consumo.
Y, sin embargo, son muchas las evidencias que indican que tan preciado líquido está
detrás de muchas de las dolencias que hoy nos aquejan.
Obviamente la composición de cada leche varía en función del animal, de la raza, del
alimento que haya recibido, de su edad, del periodo de lactancia, de la época del año y del
sistema de ordeño, entre otras variables. Y si bien su principal componente es el agua su
presunto interés nutritivo radica en que además contiene grasas (ácidos grasos saturados y
colesterol), proteínas (caseína, lactoalbúminas y lactoglobulinas), hidratos de carbono
(lactosa, fundamentalmente), vitaminas (cantidades moderadas de A, D y del grupo B) y
minerales (fósforo, calcio, zinc y magnesio). Las proporciones dependen ya del tratamiento
que se haya dado a la materia prima por lo que no contiene la misma grasa la "leche
entera" que la "leche descremada" (vea el recuadro que se adjunta al respecto). Ahora
bien, ¿es realmente saludable ingerir leche y productos lácteos? Porque no sólo son
muchos los investigadores que discrepan de esa opinión sino que hay cada vez más
estudios que cuestionan esa aseveración.
EL PROBLEMA DEL CALCIO
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La razón fundamental por la que los nutricionistas occidentales -no así los orientales-
recomiendan tomar leche y sus derivados es porque la consideran muy nutritiva y
especialmente rica en calcio agregando que la ingesta periódica de ese mineral es
imprescindible para mantener la salud, sobre todo la de los huesos. Y en ese
convencimiento muchas personas beben cantidades importantes de ella al punto de que
algunas -es el caso de millones de norteamericanos- prácticamente la toman en lugar de
agua. Sin embargo es precisamente en Estados Unidos, el mayor consumidor mundial de
leche, donde más incidencia de osteoporosis hay entre su población. ¿Alguien puede
explicar razonadamente tan singular paradoja?
Lógicamente no puede extrañar que cada vez más expertos alcen su voz abiertamente
afirmando que la leche y sus derivados no sólo no son alimentos adecuados para el ser
humano sino que ni siquiera constituyen una buena fuente de calcio porque una cosa es la
cantidad de ese mineral presente en ella y otra muy distinta su biodisponibilidad. Además
está por ver si la necesidad de él que precisa el organismo es la que publicitan las
empresas lácteas.
Resultan ilustrativos a ese respecto los resultados del estudio que con 78.000 mujeres de
entre 34 y 59 años llevaron a cabo durante 12 años varios profesores de la Universidad de
Harvard en Estados Unidos y que fue publicado en el American Journal of Public Health en
1997. Porque sus conclusiones desmienten la tesis de que un mayor consumo de leche u
otras fuentes alimenticias de calcio por mujeres adultas las proteja de fracturas propias de
la osteoporosis como son las de cadera o antebrazo.
También es interesante recordar el Proyecto Cornell Oxford-China de Nutrición, Salud y
Medio Ambiente que se inició en 1983 con un estudio pormenorizado de los hábitos
cotidianos de 6.500 habitantes de 65 provincias dispersas de la China rural ya que
constituye una de las investigaciones más rigurosas y concluyentes efectuadas en materia
de salud. Y ese trabajo demostró -entre otras cosas- que la leche animal desmineraliza a
los adultos. Es decir, se comprobó que las mujeres que no tomaban leche de vaca y su
único alimento eran el arroz, los vegetales, la soja y sus derivados no padecían
osteoporosis. Y que, sin embargo, si dejaban esa dieta e introducían la leche de vaca sus
niveles de calcio bajaban y aumentaba la incidencia de esa patología.
Gracias a las investigaciones llevadas a cabo por el doctor John McDougall -médico
nutricionista del St Helena Hospital de Napa (California, Estados Unidos)- sabemos
también que la mujeres de la etnia bantú no toman leche pero sí calcio procedente de
fuentes vegetales y, sin embargo, a pesar de que tienen una media de 10 hijos y los
amamantan durante largos periodos no padecen osteoporosis.
Otro ejemplo de la relación entre leche y osteoporosis lo constituye el trabajo del
doctorWilliam Ellis, ex presidente de la Academia Americana de Osteopatía Aplicada,
quien estableció que las personas que toman de 3 a 5 vasos de leche diarios presentan los
niveles más bajos de calcio en sangre. Agregando que tomar mucha leche implica ingerir
grandes cantidades de proteínas lácteas y éstas producen un exceso de acidez que el
organismo intenta compensar mediante la liberación de minerales alcalinos.
En esa misma línea se expresa un estudio publicado en el American Journal of Clinical
Nutrition que afirma que el exceso de proteínas de la leche es uno de los factores más
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importantes en el avance de la osteoporosis. En dicho estudio -publicado ya en 1983- se
demostraba que hasta la edad de 65 años las mujeres que no toman leche y son
vegetarianas tienen un 18% de pérdida de hueso mientras las omnívoras padecen una
pérdida ósea del 35%.
Y estudios más recientes muestran que con una ingesta de 75 gramos diarios de proteína
láctea se pierde más calcio en la orina del que se absorbe a través de la dieta.
A todo esto hay que añadir que la relación calcio/fósforo de la leche de vaca no es
adecuada para el ser humano pues su contenido es demasiado elevado en fósforo y por
eso su ingesta acidifica el organismo. Con las numerosas implicaciones negativas para la
salud que ello implica.
LA OPINIÓN DE JEAN SEIGNALET
Como por otra parte ya publicó Discovery DSALUD en los números 78 y 79 también el
finado doctor Jean Seignalet -hematólogo, inmunólogo, biólogo, catedrático de Medicina
de laUniversidad de Montpellier durante muchos años y autor de más de doscientas
publicaciones en prestigiosas revistas médicas- denunció en su obra La Alimentación, la 3ª
Medicina que muchas patologías y la proliferación actual de otras se debe básicamente a
cinco razones: el consumo de cereales domésticos, la ingesta de leche animal y sus
derivados, la cocción de los alimentos, el refino de los aceites y la contaminación
alimenticia con la consiguiente carencia de vitaminas y minerales. Afirmando en lo que a la
leche se refiere lo siguiente:"Muchas personas piensan que prescindir de la leche puede
provocarles pérdida de calcio y problemas como la osteoporosis pues la televisión, la
prensa y la mayoría de los médicos repiten que la solidez de los huesos depende de su
cantidad de calcio y sólo el consumo diario de productos derivados de la leche puede
aportarles en cantidad suficiente ese precioso calcio. Sin embargo, yo digo firmemente
que NO. El peligro de la falta de calcio es una ilusión. Es cierto que la leche de vaca es rica
en calcio pero una vez en el tubo digestivo humano la inmensa mayoría del mismo es
precipitado en forma de fosfato de calcio y expulsado a través de las heces fecales. Sólo
una pequeña parte es absorbida. El calcio asimilable es aportado en cantidad más que
suficiente por los vegetales: hortalizas, legumbres secas, verduras, carnes crudas y frutos
secos y frescos. Además el calcio es un mineral muy abundante en el suelo donde es
recuperado por las raíces de las plantas. En definitiva, eliminar de la alimentación la leche
animal no provoca carencia de calcio. Al contrario, el régimen hipotóxico -desprovisto de
derivados de la leche- acompañado de magnesio y silicio bloquea 70 veces de cada 100 la
evolución de la osteoporosis e incluso permite a veces recuperar parte del terreno
perdido".
LA CASEÍNA DE LA LECHE
Mencionábamos al describir la composición de la leche que una de sus proteínas
principales es la caseína. Pues bien, se sabe que el niño lactante asimila completamente
las caseínas de la leche materna... pero no las de la leche de vaca. Tales proteínas sólo se
digieren parcialmente por el efecto neutralizador de la leche sobre la acidez gástrica,
indispensable para su ruptura.
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¿Y qué efectos provoca esa sustancia viscosa que es la caseína animal en nuestro
organismo? Pues hay que decir que en algunas personas se adhiere a los folículos
linfáticos del intestino impidiendo la absorción de otros nutrientes (de hecho la caseína se
utiliza como pegamento para papel, madera, etc.). Además su hidrolización parcial tiene
otras consecuencias. Por ejemplo, desembarazarse de sus residuos metabólicos supone
un gasto energético suplementario para el organismo y puede provocar problemas
inmunológicos. Así, en personas que presentan deficiencias de inmunoglobulinas IgA esta
proteína pasa al torrente sanguíneo y genera gran variedad de reacciones autoinmunes
(las mencionaremos más adelante al hablar de las enfermedades relacionadas con el
consumo de leche). Y si tenemos en cuenta -como se recoge en un informe del Memorial
Kettering Hospital de Nueva York (Estados Unidos)- que la deficiencia de antígenos IgA es
uno de los problemas más comunes en cuanto a deficiencias inmunitarias el problema pasa
a tener dimensiones mucho más preocupantes.
LAS GRASAS DE LA LECHE
La leche humana contiene 45 gramos de lípidos por litro de los que el 55% son ácidos
grasos poliinsaturados y un 45% saturados. Y tiene, sobre todo, un elevado contenido en
ácido linoleico, precursor de prostaglandinas y leucotrienos antiinflamatorios. En cambio la
leche de vaca -la más consumida- contiene un 70% de ácidos grasos saturados y un 30%
de poliinsaturados. Una estructura que favorece la formación de prostaglandinas y
leucotrienos inflamatorios. Además ese 30% de poliinsaturados pierde sus propiedades
cuando por efecto del calor -entre 40 y 45 Cº- se desnaturalizan y ya no pueden ser
precursores de sustancias antiinflamatorias. Por lo que la leche tratada para poder ser
consumida es ¡una sustancia 100% inflamatoria!
Por otra parte la pasteurización y la homogeneización provocan que las grasas saturadas
atraviesen las paredes intestinales en forma de pequeñas partículas no digeridas lo que
inexorablemente aumenta los niveles de colesterol y grasas saturadas en sangre. Además
el contenido en colesterol de la leche es superior al de otros alimentos famosos por ser
ricos en ese elemento. De hecho algunos países ya han retirado la leche de la lista de
alimentos fundamentales para la dieta porque se ha observado que los niños que
acostumbran a tomar varios vasos de leche al día tienen sus arterias en peores
condiciones que los que no la toman. Una información que, curiosamente, no parece haber
llegado a Estados Unidos pues según su Departamento de Agricultura casi el 40% de la
comida diaria que ingieren los norteamericanos consiste en leche y/o productos lácteos. Lo
cual significa que un estadounidense medio toma diariamente sólo con los productos
lácteos 161 miligramos de colesterol. Y eso es tanto como ingerir ¡53 lonchas de tocino al
día! Y luego se extrañan de que la cuarta parte de la población norteamericana sea obesa
o padezca sobrepeso.
Añadiremos finalmente un dato importante que aporta el ya mencionado doctor John
McDougall: en el afán por aumentar sus ventas la industria lechera relaciona el contenido
de grasa de la leche... con el peso. Lo que le permite decir que la de vaca contiene "sólo"
un 2% de grasa por cada 100 gramos. Y, claro, dicho así parece que estemos hablando de
un producto bajo en grasa. Sin embargo debemos entender que el 87% de la leche es agua
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por lo que si descartamos ésta el porcentaje real de grasa sobre la sustancia sólida es
mucho mayor. ¡Y no hablemos ya de la leche condensada!
LA CARGA HORMONAL
Conviene saber también que la leche contiene aproximadamente 59 tipos diferentes de
hormonas -pituitarias, esteroideas, adrenales, sexuales, etc.- siendo las más importantes
las hormonas del crecimiento cuya acción, unidas a la riqueza proteica de la leche de vaca,
hacen posible el rápido crecimiento de los terneros de forma que en breve plazo llegan a
doblar su peso. Y es evidente que los humanos no tenemos precisamente esa necesidad.
Además niveles elevados de esa hormona, unidos a otros tóxicos, se consideran hoy causa
de la aparición de diversas enfermedades degenerativas.
Hay que añadir a ese respecto que resulta kafkiano tener que reseñar que ya en 1994
laFood and Drug Administration (FDA) -es decir, la agencia del medicamento
norteamericana- aprobó que la compañía Monsanto usara la Hormona Recombinante de
Crecimiento Bovino (rBGH) -también conocida como bovine somatotropin o rbST- para
aumentar la producción de leche en las vacas entre un 10 y un 25%. Porque según se
publicó en The Ecologist en 1998 "el uso de rBGH incrementa los niveles de otra hormona
proteica -el factor de crecimiento 1 tipo insulina (IGF-1)- en la leche de las vacas. Y dado
que el IGF-1 es activo en los humanos -causando que las células se dividan- algunos
científicos piensan que una ingesta de leche tratada con altos niveles de rBGH podría dar
paso a la división y crecimiento incontrolados de células en los humanos. En otras
palabras: cáncer". De hecho son tantos los peligros potenciales de esa hormona que su
uso está prohibido actualmente en Canadá y la Unión Europea así como en otros países.
La profesora Jane Plant, sobre cuya ilustrativa experiencia personal hablamos en el
recuadro adjunto y que es autora del libro Your life in your hands (Tu vida en tus
manos),explica en él que el IGF-1 es además especialmente activo durante la pubertad y el
embarazo. En el caso de las niñas púberes -explica- esta hormona estimula el tejido de la
mama para que crezca. Y durante el embarazo ensancha los tejidos mamarios y los
conductos de la leche materna para favorecer la lactancia. Agregando con
rotundidad:"Niveles altos de esta hormona incrementan hasta tres veces el riesgo de
padecer cáncer de mama o de próstata por parte de quienes consumen tanto la leche
como la carne de las vacas lecheras. Y en contra de la afirmación de que la pasteurización
la destruye entiendo que la caseína evita que eso ocurra y que la homogeneización facilita
que la IGF-1 alcance el torrente sanguíneo. Asimismo, los propios estrógenos que se
añaden a la leche bovina son otro de los factores que estimulan la expresión nociva de esta
hormona y que, indirectamente, acaban provocando la aparición de tumores".
TÓXICOS EN LA LECHE
Debemos añadir que la leche puede además estar contaminada por productos químicos,
hormonas, antibióticos, pesticidas, pus procedente de las mastitis -tan frecuentes en la
vacas ordeñadas permanentemente-, virus, bacterias, priones... Sin olvidar que hoy se
"enriquece" tanto la leche como los productos lácteos con aditivos, vitaminas y minerales
sintéticos, semillas, plantas, frutas, proteínas, ácidos grasos... En algunos casos, por cierto,
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con grasa de animales distintos. Con lo que uno puede estar ingiriendo leche de vaca
enriquecida con grasa de cerdo... sin saberlo.
¿Y cuáles son las sustancias tóxicas que con más frecuencia puede uno encontrarse en un
vaso de leche de vaca, la más consumida? Pues son éstas:
Metales y plásticos. El equipo utilizado en la explotación ganadera para obtener,
conducir o almacenar la leche puede contaminarla. De hecho se ha llegado a detectar en
ella hierro, cobre, plomo, cadmio, zinc, etc., o sus aleaciones. Lo que puede provocar una
actividad catalítica nefasta sobre las reacciones de oxidación que se producen en ella.
Detergentes y desinfectantes. Hablamos de formol, ácido bórico, ácido benzoico, sales
alcalinas, bicromato potásico, etc., sustancias que se emplean en la limpieza y desinfección
del material que se pone en contacto con la leche. Su uso está justificado ya que el agua
por sí sola es incapaz de arrastrar los restos de materia orgánica y destruir las bacterias
que contaminan las instalaciones y que pueden pasar a la leche.
Pesticidas y fertilizantes. En la comida que se da a las vacas se pueden encontrar
compuestos químicos con los que se ha procurado tanto el incremento de las cosechas
como su mejor conservación. En este grupo se incluyen acaricidas, nematicidas,
fungicidas, rodenticidas y herbicidas. Compuestos químicos -DDT, dieldrin, lindano,
metoxiclor, malation, aldrín, etc.- que pueden ocasionar cáncer.
Micotoxinas. Procedentes del alimento que se da a las vacas cuando éste está
contaminado por mohos, muy especialmente por el aspergillus flavus.
Antibióticos y otros fármacos. Actualmente se emplean de forma habitual en el
tratamiento y prevención de las enfermedades infecciosas y parasitarias de las vacas pero
pueden pasar a la leche contaminándola. Un problema que se agrava al saber que el uso
excesivo y continuado de estos fármacos en animales ha acabado provocando que
determinadas cepas de gérmenes patógenos se hayan hecho resistentes y al pasar a los
humanos éstos encuentren dificultades para superar la enfermedad con antibióticos. Por
eso es peligroso el consumo de leche extraída de vacas así tratadas. Ya en 1976 el
diario Daily Herd Management publicaba que "la mayoría de las fábricas [de leche] usan
cerca de 60 clases de tratamientos químicos [antibióticos] para tratar la hinchazón de
pezón después de cada ordeñada y para reducir la propagación de mastitis (inflamación de
ubres) en sus rebaños. Hay evidencia de que algunas de esas zambullidas químicas dejan
residuos en la leche que pueden ser peligrosos para los humanos". Diez años después
todo seguía igual y el prestigioso The New York Times afirmaba que "los residuos de
antibióticos en la leche están causando reacciones alérgicas en algunas personas debido a
tratamientos rutinarios para prevenir la hinchazón de los pezones de las vacas y programas
de infusión en las fábricas lecheras."
Contaminación radioactiva. Es otro de los problemas que preocupan en la actualidad y
si bien los residuos producidos por el uso específico de la energía nuclear no ocasionan
problemas más que en raras ocasiones es necesario prestar atención.
Dioxinas. Estos derivados del cloro merecen atención especial. Además de estar
relacionados con el cáncer de pulmón y los linfomas la exposición a las dioxinas se ha
relacionado con la diabetes, los problemas de desarrollo del niño y diversos desarreglos del
sistema inmune.
21
ENFERMEDADES RELACIONADAS CON EL CONSUMO DE LECHE
Ante todo lo expuesto son cada vez más las voces que alertan de la posible relación -más
o menos directa- entre el consumo de leche y las dolencias que se relacionan a
continuación:
Anemia ferropénica. El doctor Frank Oski -director del Departamento de Pediatría de
la Escuela de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins (Estados Unidos)- asevera en
su libro Don't Drink Your Milk! (¡No bebas tu leche!) que en su país entre el 15 y el 20% de
los niños menores de 2 años sufren anemia por deficiencia de hierro y que la mitad del
resto de las anemias que se producen en Estados Unidos están relacionadas con el
consumo de leche y sus derivados por los pequeños sangrados gastrointestinales que la
leche puede provocar.
Artritis Reumatoidea y Osteoartritis. Está constatado que los complejos antígeno-
anticuerpo generados por la leche se depositan a veces en las articulaciones provocando
su inflamación y entumecimiento. Estudios realizados en la Universidad de Florida (Estados
Unidos) confirman que los síntomas se agravan en pacientes con Artritis Reumatoidea que
consumen leche. Por otro lado, en un artículo publicado en la revista Scandinavian Journal
of Rheumatology se afirmaba que en personas afectadas de esa patología que dejaron de
ingerir lácteos y tomaron sólo agua, té verde, frutas y zumos vegetales entre 7 y 10 días la
inflamación y el dolor disminuyeron significativamente. Agregando que cuando alguno
volvía a una dieta lacto-ovo-vegetariana los síntomas reaparecían. Por su parte, un grupo
de investigadores israelíes demostró en 1985 -por primera vez- que la leche puede inducir
también la artritis reumatoidea juvenil. La asociación de la leche con la artritis reumatoidea
del adulto ya se había establecido anteriormente pero no se había hallado ninguna
asociación con la juvenil hasta el hallazgo de esos científicos.
Asma. Se sabe que la leche puede estimular la producción excesiva de moco en las
vías respiratorias y que la alergia a la leche es causa de asma. Además está
completamente demostrado que los niños con exceso de moco y dificultades respiratorias a
los que se les retira la leche de vaca mejoran de forma sorprendente.
Autismo. Investigadores italianos descubrieron que los síntomas neurológicos de los
pacientes autistas empeoran cuando consumen leche y trigo. Se cree que los péptidos de
la leche pudieran tener un efecto tóxico en el sistema nervioso central al interferir con los
neurotransmisores. En sus investigaciones los doctores de la Universidad de Roma notaron
una mejoría marcada en la conducta de esos enfermos tras dejar de ingerirla ocho
semanas. En su sangre había altos niveles de anticuerpos contra
la caseína, la lactoalbúmina y labetalactoglobulina.
Cáncer de estómago. Investigadores del Instituto Nacional de Salud Publica de Morelos
(México) encontraron un aumento significativo del riesgo de contraer cáncer de estómago
en pacientes que consumían productos lácteos. En los que además consumían carne el
riesgo se triplicaba.
Cáncer de mama. La leche está considerada por muchos expertos causa directa de
este "tipo" de cáncer. Si a ello añadimos la influencia que tiene la hormona insulínica las
probabilidades de sufrirlo aumentan considerablemente en las grandes consumidoras de
22
leche (Discovery DSALUD publicará el mes que viene un artículo sobre este importante
asunto que tanto preocupa a las mujeres).
Cáncer de ovarios. La galactosa -uno de los azúcares de la leche- se ha relacionado
también con el cáncer de ovarios. Algunos investigadores consideran que las mujeres que
beben más de un vaso de leche entera al día tienen tres veces más probabilidades de
contraer cáncer de ovarios que las que no lo ingieren.
-Cáncer de páncreas. Investigadores de la Universidad de Harvard (Estados Unidos)
afirman que existe una relación "positiva y fuerte" entre el cáncer del páncreas y el
consumo de leche, huevos y carne.
Cáncer de próstata. Un estudio presentado hace más de veinte años en una reunión de
laAmerican Association of Cancer Research en San Francisco y publicado en Oncology
Newsya revelaba, según el doctor Chan -epidemiólogo de la Universidad de Harvard-, que
el consumo de mucha leche y sus derivados está asociado con un incremento del riesgo de
cáncer de próstata en los hombres. Explicando que ello se puede deber a que el alto
contenido de calcio de la leche hace disminuir la cantidad de vitamina D del cuerpo,
encargada de proteger del cáncer de próstata a pesar de que la propia leche la contiene.
Epidemiólogos italianos del Aviano Cancer Center calcularon ese aumento del riesgo y
establecieron que es 1,2 veces mayor entre quienes beben de 1 a 2 vasos de leche diaria
que entre los que no la consumen. Sin embargo, si se toman dos o más vasos de leche al
día el nivel de riesgo de padecer ese cáncer aumenta a 5.
Otro estudio -realizado por el mismo equipo de investigadores de la Universidad de
Harvard- descubrió que los hombres que consumen grandes cantidades de leche y/o
lácteos tienen un 70% de riesgo de contraer cáncer de próstata. Opinión que comparte un
grupo de científicos noruegos de la Universidad de Oslo quienes afirman que consumir
leche es un riesgo para contraer cáncer de próstata. Añadiendo que, sorprendentemente,
el consumo de leche desnatada está asociado con un mayor incremento que la leche
entera.
Cáncer de pulmón. Investigadores holandeses concluyeron en 1989 que las personas
que toman tres o más vasos de leche diaria tienen dos veces más probabilidad de
desarrollar cáncer de pulmón que los que no la toman. Y que, sin embargo -contra lo que
afirman sus colegas noruegos- las personas que toman esa misma cantidad pero de leche
desnatada parecen estar más protegidas. También se coligió en el Roswell Park Memorial
Institute de Nueva York que entre las personas que beben tres o más vasos de leche
entera al día aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón en un 200% (comparado
con aquellos que nunca la toman). Además se ha documentado que existe relación directa
entre la hormonasomatotropina y el cáncer de pulmón, y entre éste y las dioxinas que
contaminan la leche.
Cáncer de testículos. Investigadores británicos descubrieron que también hay relación
entre el cáncer testicular y el consumo de leche. El riesgo encontrado fue 7,19 veces mayor
que en la población general y aumenta en un 1,39 por cada cuarto de leche adicional que
se consume.
Cataratas. Hay una creciente evidencia de la relación entre el consumo de leche y las
cataratas. Según diversos estudios científicos las poblaciones humanas que consumen
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grandes cantidades de productos lácteos tienen mayor incidencia de cataratas que
aquellos que los evitan. Este defecto se ha relacionado con la lactosa y la galactosa.
Siendo la relación más evidente entre la mujeres que entre los hombres. El tipo más
frecuentemente es lacatarata cortical.
Colitis ulcerosa. También el consumo de leche se ha asociado a esta dolencia.
Colon irritable. Hay diversos estudios que vinculan igualmente la ingesta de leche con
el desarrollo de esta patología.
Diabetes Mellitus Tipo I. Diferentes investigaciones demuestran que los lactantes
alimentados con leche de vaca presentan un mayor riesgo de padecer diabetes
insulinodependiente -conocida como diabetes tipo I- ya desde su niñez. Un estudio
publicado en la Revista de Medicina de Nueva Inglaterra identifica la leche como "elemento
responsable o factor desencadenante en algunas personas genéticamente sensibles" . Los
médicos que realizaron la investigación descubrieron que los diabéticos analizados tenían
unos niveles de anticuerpos más altos de lo normal que reaccionaban con una proteína de
la leche llamadasuero de albúmina bovina atacándola como invasora y destruyéndola. Pero
resulta que -¡fatal coincidencia!- una sección de esa proteína es casi idéntica a una
proteína de la superficie de las células productoras de insulina por lo cual, según afirman,
las defensas de las personas sensibles a ella terminan atacando a sus propias células
causando así su autodestrucción. Por lo que coligen que eliminar la leche y sus derivados
de la dieta infantil podría disminuir drásticamente la incidencia de este tipo de diabetes.
Dolores abdominales sin intolerancia a la lactosa. Existe una estrecha correlación -
no discutida- entre la indigestión que causa la lactosa, la intolerancia a la lactosa y la
intolerancia a la leche.
Enfermedad de Crohn. El doctor John Hermon-Taylor -director del Departamento de
Cirugía de la Escuela de Medicina del Hospital St. George (Gran Bretaña)- afirma tras
estudiar la enfermedad de Crohn durante 20 años que la Paratuberculosis -una subespecie
del Mycobacterium Avium- está indudablemente asociada a esa patología. Y que ese
microorganismo se transmite fundamentalmente a través de la leche porque la
pasteurización no la destruye. En un estudio realizado entre 1990 y 1994 sobre envases
para leche se encontró con que el 7% estaba contaminado con la Paratuberculosis.
Enfermedades coronarias. Numerosos investigadores relacionan algunos
componentes de la leche -el colesterol, las grasas, su alto contenido en calcio, la presencia
de xantina oxidasa, etc.- con este tipo de dolencias. En el caso de la enzima bovina xantina
oxidasa se sabe que sólo causa problemas cuando la leche es homogeneizada y que su
daño se centra en los vasos sanguíneos. La posible explicación está en que esta enzima
atravesaría intacta las paredes intestinales, se trasladaría a través de la sangre y destruiría
el masmógeno, uno de los componentes de las membranas de las células que forman el
tejido cardiaco. Uno de esos investigadores es el doctor Kurt Oster, jefe del servicio de
Cardiología del Hospital Park City en Bridgeport (Estados Unidos). Durante un periodo de
casi cuatro años Oster estudió a 75 pacientes que sufrían angina de pecho y
arteriosclerosis. Pues bien, se eliminó la leche de sus dietas y se les dio ácido fólico y
vitamina C -ambas combaten la xantina oxidasa- y en todos los casos el dolor disminuyó.
Es más, a ese respecto el doctor Kurt Esselbacher -miembro de la Escuela de Medicina
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de la Universidad de Harvard- afirma sin tapujos: "La leche homogenizada, debido al
contenido de xantina oxidasa, es una de las mayores causas de enfermedades coronarias
en Estados Unidos".
Hay también estudios realizados en Rusia según los cuales quienes beben tres o más
vasos de leche al día tienen 1,7 más probabilidades de padecer enfermedades isquémicas
cardíacas que quienes no la consumen. Igualmente se sabe que el consumo habitual de
productos lácteos aumenta el colesterol malo (LDL) sin afectar al bueno (HDL) por lo que
ya en sí mismos constituyen un factor de riesgo. Y debemos añadir que el consumo de
proteínas lácteas parece tener relación directa con la mortalidad coronaria ya que se ha
comprobado que los anticuerpos creados contra la caseína activan el sistema plaquetario
estimulando la trombogénesis. Además se las relaciona con la inflamación de las paredes
de las arterias favoreciendo así el proceso arteriosclerótico.
En cuanto al calcio de la leche cabe decir que parece existir relación entre el
endurecimiento de las arterias y el excesivo contenido de este mineral en sangre.
Añadiremos que la leche desnatada se ha asociado con enfermedades coronarias no
isquémicas en hombres mayores de 45 años y en mujeres mayores de 75. Se cree que las
proteínas de la leche contribuyen a la formación de la homocisteina. Para muchos la
conjunción de este tipo de leche, la lactosa, el calcio y la homocisteína podría ser
responsable de la calcificación de las arterias.
Esclerosis múltiple. Científicos de la Universidad de Michigan (Estados Unidos) están
llevando a cabo en la actualidad extensos estudios acerca de los factores asociados con la
esclerosis múltiple y si bien hasta ahora sólo han obtenido conclusiones parciales han
podido establecer relación entre la esclerosis múltiple y un excesivo consumo de leche.
Estreñimiento. La leche es causa conocida de estreñimiento en niños y ancianos. Su
eliminación de la dieta y un mayor consumo de vegetales y fibra suele resolver ese
problema. Asimismo, tanto el estreñimiento crónico como las lesiones perianales se han
asociado con una clara intolerancia a la leche de vaca.
Fatiga crónica. Según un estudio realizado con niños en Rochester (Nueva York) en
1991 beber leche aumenta 44,3 veces el riesgo de padecer esta enfermedad.
Fístulas y fisuras anales. Podría deberse al parecer a la alergia a una proteína de la
leche de cabra.
Incontinencia urinaria. Muchos niños que mojan las sábanas ya crecidos dejan de
hacerlo en cuanto eliminan de su dieta la leche, los productos que la contienen y los
derivados lácteos.
Intolerancia a la lactosa. Para poder ser utilizada por nuestro organismo este azúcar de
la leche debe ser previamente hidrolizado y eso se consigue gracias a una enzima
llamadalactasa que va desapareciendo lentamente cuando comienzan a salirnos los
dientes. Parece que en la raza blanca la lactasa permanece durante más tiempo que en la
raza negra. Algo que podría deberse a la relación existente entre la melanina y la lactasa.
Las personas que viven en lugares fríos tendrían por eso la piel más blanca a fin de
aprovechar al máximo las radiaciones solares y sintetizar vitamina D para fijar el calcio.
Se ha observado también que en la mayoría de las personas que no producen lactasa o lo
hacen a niveles muy bajos la lactosa no hidrolizada pasa al intestino donde es atacada por
25
las bacterias y las consecuencias son fermentaciones, meteorismo, cólicos, diarreas, etc.
Todo lo cual provoca la irritación de las paredes del intestino e incluso microheridas con
pérdida de sangre. Y si esas pequeñas hemorragias se producen de forma continuada
acaban provocando deficiencias de hierro.
Además la lactosa puede provocar otros trastornos no menos graves ya que es
responsable de la asimilación de metales pesados como el cadmio, el mercurio y el hierro
así como de otras sustancias tóxicas.
Linfomas. Un estudio realizado en la Universidad de Bergen (Noruega) durante año y
medio con casi 16.000 pacientes observó que las personas que consumen dos vasos de
leche al día presentan un riesgo 3,4 veces mayor de padecer linfomas que los que beben
menos. El mecanismo por el cual eso se produce todavía no está claro a pesar de que se
sabe que la leche de vaca puede transmitir el virus de la leucemia bovina. Este mismo
estudio encontró una asociación, aunque débil, entre el consumo de leche y el cáncer de
riñones y de los órganos reproductivos femeninos.
Otro mecanismo por el cual se pueden contraer linfomas es a través de leche contaminada
con dioxinas. En un artículo publicado en el periódico norteamericano The Washington
Postse afirmaba que las personas que consumen grandes cantidades de grasa -como
carne y productos lácteos son 10 veces más propensas a contraer cáncer, especialmente
de pulmón.
Migraña. Se ha comprobado experimentalmente que cuando se suprime la leche de la
dieta de pacientes afectos de migraña se reducen significativamente sus síntomas.
Oídos, garganta y sinusitis. En 1994 la revista Natural Health publicaba una serie de
hallazgos que relacionan a la leche con el aumento de las infecciones de los oídos y la
garganta. Los estudios demostraron que las amígdalas y las adenoides reducían su
tamaño cuando se limitaba el consumo de leche.
Reacciones alérgicas. La alergia a las proteínas de la leche de vaca se ha definido
como"cualquier reacción adversa mediada por los mecanismos inmunológicos a una o más
de las proteínas de la leche (caseína, alfa lacto-albúmina, betalactoglobulina)". Actualmente
muchos estudios médicos reconocen la relación entre la leche y las reacciones alérgicas
estableciéndose su prevalencia entre un 2 y un 5% de la población mundial. La reacción
alérgica puede ser inmediata -es decir, en menos de 45 minutos- o tardía -presentándose
horas o días más tarde.
Sangrado gastrointestinal. El sangrado gastrointestinal secundario a la intolerancia a
las proteínas de la leche de vaca en niños ha sido adecuadamente documentado. Tan serio
es el sangrado que se le coloca como una de las causas más comunes de anemia en
niños.
Síndrome de mala absorción. Investigadores de la Universidad de Helsinki (Finlandia)
han comprobado la relación entre las proteínas de la leche y el daño a la mucosa intestinal.
Este daño es el responsable del síndrome de mala absorción que se caracteriza por
diarreas crónicas, vómitos y retardo del crecimiento.
Trastornos del sueño. Estudios realizados en la Universidad Free de Bruselas entre los
años 1986 y 1988 confirmaron la relación entre el consumo de leche y los trastornos del
sueño en los niños. Éste y otros estudios han hallado relación entre la alergia a la leche y
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los problemas para dormir. Todos los síntomas mejoraban cuando se excluía la leche de la
dieta y empeoraban cuando era reintroducida. El tiempo promedio para notar la mejoría era
de cinco semanas. La agitación que manifestaban esos niños también mejoró.
Úlceras pépticas. En el pasado se aconsejaba tomar leche a las personas que
padecían problemas estomacales, en especial en caso de úlceras. En la actualidad esa
práctica se desaconseja por considerarse peligrosa y porque se sabe que la leche y sus
derivados agravan todos los síntomas. El alivio temporal que sentían esos pacientes se
podía deber simplemente al hecho de que normalmente la leche se tomaba fría y era la
temperatura del líquido lo que hacía mejorar la situación transitoriamente.
Otras reacciones provocadas por la leche. Además de las expuestas existen otras
situaciones y dolencias que se relacionan con la ingesta de leche. Por ejemplo la acidosis
láctica severa asociada a la alergia a la leche de vaca, el aumento del riesgo de
preeclampsia en mujeres sensibles, la dificultad de aprendizaje en niños o algunos casos
de infertilidad femenina. Por último es importante señalar que las madres que toman leche
de vaca durante el período de la lactancia exponen a sus hijos a los riesgos asociados a
este alimento.
José Ramón Llorente
PD: el autor de este texto es presidente de la Sociedad Española de Nutrición
Ortomolecular y los estudios que se citan en el artículo están perfectamente documentados
y si no se mencionan es por razones de espacio.
Problemas que puede provocar la preparación de la leche y así poder ser consumida
tiempo después de ser extraída
La naturaleza previó que la leche -humana o animal- sirviera para alimentar a las crías
directamente, en el momento y sin intervención mecánica, física o química. Sin embargo, la
decisión del ser humano de seguir ingiriendo leche tras el periodo natural de lactancia le
llevó a ordeñar a los animales domésticos y, con el tiempo, a buscar métodos que
permitieran conservarla largo tiempo en condiciones lo más higiénicas y saludables
posibles. Búsqueda que desembocó en los sistemas actuales. Hablemos pues de ellos.
La homogeneización. Se trata de un proceso mecánico mediante el cual se reduce el
tamaño de las partículas de grasa de la leche evitando que la crema se concentre en la
superficie. Y para que ese tamaño sea homogéneo se dispara el chorro de la leche a
presión contra una plancha de acero a una temperatura de entre 50 y 60º C. Se consigue
así una leche más blanca que luego se mantiene líquida en el envase. El inconveniente es
que con ello también se rompen gran parte de las estructuras lipídicas y proteicas por lo
que si esa leche se expone a luz artificial durante varias horas se convierte en una
sustancia no apta para el consumo. Además, según algunos expertos al disminuir en diez
27
veces el tamaño de las partículas de grasa este procedimiento puede incrementar el riesgo
de padecer ataques al corazón en quienes consumen grandes cantidades. La posible
explicación está en la enzima bovina xantina-oxidasa que atravesaría intacta las paredes
intestinales y, utilizando la sangre como vehículo, destruiría el masmógeno, un componente
de las membranas celulares del tejido cardiaco.
Pasteurización. Consiste en la aplicación de altas temperaturas durante un tiempo
determinado. Con este método se destruye la mayor parte de los microorganismos que
pueden alterar la leche pero no todas las esporas (formas de resistencia de los
microorganismos). A través de la pasteurización se obtiene la "leche fresca del día" -así se
comercializa- que se mantiene en condiciones adecuadas sólo durante 2 o 3 días. Existen
dos tipos de pasteurización: la pasteurización alta -que tiene una duración de 15 segundos
a una temperatura de 72º C- y la pasteurización baja -que dura 30 minutos a 65º C-.
Posteriormente la leche es sometida a un enfriamiento rápido pero si este último
tratamiento no se realiza de forma correcta se corre el riesgo de que germinen las esporas
que hayan sobrevivido al tratamiento térmico. Además con este método se produce la
coagulación de las proteínas, se eliminan las bacterias propias de la leche que servirían
posteriormente para la elaboración de quesos y se pierde el 5% de las vitaminas B1 y B6,
el 10% de la B12 y el 25% de la vitamina C.
Esterilización. Se trata de un proceso que combina altas temperaturas en un tiempo
bastante largo. Así se asegura la ausencia de gérmenes patógenos y toxinas y el producto
se mantiene en buenas condiciones durante más tiempo. Sin embargo con este proceso se
pierden las vitaminas B1, B2, B3, B6, B12, A, C y D así como algunos aminoácidos
esenciales.
UHT. Hablamos de leche que ha sido tratada a temperaturas muy altas en un tiempo
muy corto. El problema es que las alteraciones bioquímicas que sufren las proteínas con
este tratamiento son muy importantes.
Tipos de leche de vaca
Leche entera. Presenta el mayor contenido en grasa láctea. Su aportación calórica y de
colesterol es muy elevada: un vaso de leche aporta 7,2 gramos de grasa y unas 123
calorías. De ahí que el impacto de esta sustancia sobre el sistema cardiovascular sea muy
significativo.
Leche descremada. Tiene menos calorías que la leche entera. En función de la
cantidad de grasa se la llamará desnatada (<0.18%) o semidesnatada (0.5-2%). Tiene un
sabor más suave y su valor nutritivo disminuye.
Leche condensada. Es leche entera a la que se le retira aproximadamente un 60% de
su contenido acuoso y se le añade un 40% de su peso en azúcar impidiendo así en buena
medida la proliferación de bacterias aunque cabría cuestionar las consecuencias para la
salud de tan alta cantidad de azúcar.
Leche en polvo. Se consigue calentando la leche líquida hasta que pierde
aproximadamente el 60% del agua que contiene. En el proceso se pierden ente un 25 y un
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50% de las vitaminas hidrosolubles (vitamina C y complejo B).
En cuanto a los quesos las materias primas utilizadas pueden ser muy diversas así como
los procedimientos de elaboración y las variedades pero todos tienen un denominador
común: necesitan la coagulación de la caseína por medio del cuajo. Y lo que no todos los
vegetarianos saben es que el cuajo se elabora con mucosa desecada de la cuarta cavidad
estomacal de los rumiantes y, en ocasiones, del cerdo. Por lo que al tomarlo se está
ingiriendo un derivado animal.
Una historia real
La historia de la profesora Jane Plant, geoquímica y jefa científica del British Geological
Survey -una prestigiosa institución pública británica que se dedica a la investigación en
materia de Geología-, puede constituir un significativo ejemplo para muchas mujeres ya
que ha sobrevivido a 5 tumores mamarios y a las prácticas médicas convencionales para
tratar su cáncer. Y lo ha hecho, según afirma ella misma, de una forma muy sencilla:
eliminando todos los lácteos de su dieta.
Su historia es parecida a la de otras muchas mujeres. Sintió el mismo pánico cuando le
diagnosticaron cáncer de mama y confiada en el buen saber y hacer de los oncólogos se
sometió a una mastectomía y a la irradiación de sus ovarios porque le dijeron que así se
provocaba la menopausia, se suprimía la producción de estrógenos y se podría curar el
cáncer. Pero todo resultó falso. De hecho el cáncer se le reprodujo hasta 4 veces.
"Sufrí la amputación de una mama, me sometieron a radioterapia y a una quimioterapia
muy dolorosa. Me vieron los especialistas más eminentes de mi país pero en mi fuero
interno estaba segura de que me estaba enfrentando a la muerte. Y estuve a punto de tirar
la toalla", cuenta la profesora Plant en su libro Your life in your hands (Tu vida en tus
manos) en el que relata su propia experiencia y explica cómo llegó a la idea que ha salvado
su vida: "A raíz de un viaje de mi marido a China -cuenta en su obra- empecé a pensar en
que mi enfermedad era virtualmente inexistente en dicho país. De hecho sólo una de cada
10.000 mujeres muere de cáncer de mama en China mientras que sólo en el Reino Unido
las cifras oficiales hablan de una de cada 12. Entonces mi marido -que también es
científico- y yo misma empezamos a investigar sobre la forma de vida y alimentación de los
orientales hasta que llegamos a la idea que me salvó la vida: las mujeres chinas no
enfermaban de cáncer de mama ni los hombres desarrollaban tumores prostáticos porque
son incapaces de tolerar la leche y, por tanto, no la toman. Es más, supimos que los chinos
son incapaces de comprender la preocupación occidental por tomar leche de vaca. Ellos
nunca la utilizan ¡y menos para amamantar a sus bebés! Y si te paras a pensarlo no puede
ser una simple casualidad que más del 70% de la población mundial sea incapaz de digerir
la lactosa. Hoy lo que creo es que la naturaleza intenta avisarnos a tiempo de que estamos
comiendo un alimento equivocado".
Cuando Jane Plant se planteó todo esto se estaba tratando con quimioterapia su quinto
tumor mamario. Y fue entonces cuando decidió suprimir por completo la ingesta de lácteos,
incluidos todos los alimentos que contienen algo de leche: sopas, galletas, pasteles,
29
margarinas, etc. ¿Y qué sucedió? "En sólo unos días -recoge en su libro- el tumor empezó
a encogerse. Dos semanas después de mi segunda sesión de quimioterapia y una semana
después de haber suprimido la leche y sus derivados el tumor empezó a picarme. Luego se
ablandó y comenzó a menguar. Unas seis semanas después había desaparecido. De
hecho mi oncólogo delCharing Cross Hospital de Londres no pudo reprimir exclamar un
maravillado '¡No lo encuentro!' cuando examinó la zona donde había estado el bulto. Por lo
visto no esperaba que alguien con un cáncer tan avanzado -ya había invadido mi sistema
linfático- pudiera sobrevivir". Afortunadamente aquel oncólogo logró superar su
escepticismo inicial y en la actualidad recomienda una dieta sin lácteos a sus pacientes.
Convencida de que dejar de tomar lácteos era lo que le había salvado la vida Jane Plant
decidió plasmar sus conocimientos y su experiencia en el libro antes mencionado. Y de
inmediato más de 60 mujeres aquejadas de cáncer de mama se pusieron en contacto con
ella para pedirle consejo. Sus tumores también desaparecieron.
"Aunque no fue fácil aceptar que una sustancia tan 'natural' como la leche pudiera tener
tales repercusiones para la salud -explica Plant- ahora no me cabe duda de que la relación
entre los productos lácteos y el cáncer de mama es similar a la que existe entre el tabaco y
el cáncer de pulmón. Pero no sólo eso porque, por ejemplo, ya en 1989 el doctor Daniel
Cramer -de la Universidad de Harvard- determinó que estos productos están implicados en
la aparición del cáncer de ovarios. Y los datos sobre el cáncer de próstata conducen a
conclusiones similares. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el
número de hombres que padecen este cáncer en China es de 0,5 por cada 10.000
mientras que en el Reino Unido la cifra es 70 veces mayor. La clave está pues, sin duda,
en el consumo de lácteos".
Para la profesora Plant la leche de vaca es un gran alimento...¡pero sólo para los terneros!
Y afirma convencida que la naturaleza no la ha destinado a ser consumida por ninguna otra
especie. "De hecho estoy convencida -concluye- de que salvé mi vida por dejar de
consumir leche de vaca. Sólo deseo que mi experiencia puede servir a más mujeres y
hombres que, sin saberlo, pueden estar enfermos a causa de los lácteos que consumen".
En su libro, además de detalles de su propia experiencia e interesantes datos sobre sus
investigaciones acerca de los efectos de la leche de vaca sobre nuestra salud, se recogen
una serie de recomendaciones nutricionales que se resumen en alimentarse básicamente
de leche de soja, té de hierbas, semillas de sésamo, tofu, nueces, pescado, huevos, carne
magra (no ternera picada, que puede ser vaca lechera), mucha fruta y verduras frescas.
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Leche: ¿Tan "sana" como la pintan?
INTRODUCCIÓN Me gustaría aclarar un par de cuestiones antes de empezar este tema. Todo
lo que comento aquí está lo suficientemente documentado como para ser tenido muy en cuenta.
Sufrido además por mí y por gente de mi entorno más cercano. Mi intención es dejar claro que
desde que somos pequeños sufrimos un conveniente lavado de cerebro que finalmente consigue
su fin: que consumamos leche, cuanta más mejor, sin pararnos a evaluar sus consecuencias.
Muchos profesionales secundan esta idea y por tanto, no pretendo que todo el mundo esté de
acuerdo conmigo. Me basta con saber lo que la leche hace en mí y lo que puede hacer en
vosotros, contároslo y arrojar un poquito más de luz sobre algo que creo firmemente que no es
tan bueno como lo pintan. Luego, si lo consideráis oportuno, no tenéis más que usar cualquier
buscador y hacer una pequeña labor de investigación. Probablemente más de uno se lleve una
sorpresa... LO QUE LA LECHE HACE EN MÍ Como cuando uno deja de fumar, y esto lo sé por
experiencia, tanto da que lo expliques a otros. Si no lo has vivido, tu explicación queda muy
bien. En muchos casos dará que pensar, incluso. Pero un fumador no dejará de fumar
basándose exclusivamente en lo que le cuentas. Con la leche pasa lo mismo. A pesar de todo,
resulta mucho más fácil dejar unos pocos días de tomar leche para notar la diferencia. Os invito
a que hagáis la prueba. Me sonrío sólo de pensar en la cara que se le pondrá a más de uno al
observar los resultados. Yo bebí leche, mucha leche. Lo hice hasta hace relativamente poco, a
pesar de que había leído más de un texto que invitaba a no hacerlo, exponiendo además las
razones. Cuando me decidí a probar la vida sin leche, muchas cosas cambiaron, hasta el punto
de que hoy no la utilizo ni tan siquiera para cocinar. Desde que era pequeño, sufrí muchos
dolores de estómago. En muchas ocasiones iba al médico, de niño, y éste me daba unos
sobrecitos que me calmaban bastante. ¡Ojalá recordase qué era lo que me recetaba! Estos
dolores se prolongaron durante muchos años, pero de mayor ya los soportaba más
estoicamente, a pesar de la intensidad, y no iba a ningún médico. Si hubiese sabido que no
consumir leche iba a hacer desaparecer este problema, otro gallo habría cantado. Pero estoy
convencido de que el médico al que iba antes me operaría del esófago que pensar "semejantes
majaderías". Mi estómago nunca funcionó demasiado finamente, en realidad. Además de los
dolores habituales se supone que padecía de gases. Y sólo cuando dejé la leche vine a darme
cuenta de que no había estado yendo al baño como hubiese debido. Curioso, ¿verdad? Pero eso
ya pasó. LOS MITOS DE SIEMPRE, COMENTADOS RÁPIDAMENTE. De toda la vida, como
todos sabéis, la leche siempre ha sido puesta en un pedestal difícilmente superable. Se ha dicho
incluso que su carencia es peligrosísima. Se ha dicho que es la solución a la osteoporosis. Se
llegó a decir que su proteína es insustituible. ¡Se ha dicho incluso que la carencia de leche
puede poner la salud de las personas en alto riesgo! Por puntos: - La leche es superable desde
el punto de vista nutricional. - Su carencia no tiene porqué ser en absoluto peligrosa - NO es la
solución a la osteoporosis - Su proteína es fácilmente sustituible Hasta donde yo puedo conocer
sin ser un profesional, todos y cada uno de los "puntos fuertes" de la leche han sido rebatidos.
Yo diría que, ni mucho menos, es un alimento excepcional. A TENER EN CUENTA: Los
pesticidas presentes en los piensos los animales los excretan en la leche. Si el animal del que
nos alimentamos fue alimentado con antibióticos, podemos adquirir resistencia a los mismos.
Las leches se fortifican con vitamina D. Esta vitamina (a diferencia de la que nosotros podemos
metabolizar mediante la exposición al sol) puede producir hipervitaminosis. ¿ TAN SANA
COMO LA PINTAN ? Antes de seguir adelante, me gustaría que hicierais una reflexión sobre la
siguiente frase: EL HOMBRE ES EL ÚNICO MAMÍFERO QUE CONSUME LECHE DURANTE TODA SU
VIDA. Hoy se sabe que más o menos el 65% de la población no tolera la lactosa. Los síntomas
31
que se derivan de la intolerancia a la lactosa pueden ser diversos, como pueden ser gases,
diarreas, vómitos... Mucha gente como yo ha padecido dolores, irregularidades de todo tipo e
incomodidades diversas y sólo al cabo de muchos años ha descubierto el origen de sus pesares.
No sólo quienes padecen de trastornos intestinales o estomacales deberían limitar o eliminar el
consumo de leche. Muchos problemas de salud pueden derivarse del consumo de lácteos. La
leche ha llegado a ser considerada un alérgeno común y, por tanto, quienes padezcan de
alergia, asma, etc. pueden intentar eliminar de su dieta los lácteos durante un cierto tiempo.
Desde siempre se ha dicho que el consumo de leche previene la osteoporosis. ¿Porqué ,
entonces, no se nos dice que los países occidentales industrializados son aquellos donde más se
da esta enfermedad? Casualmente, en aquellos donde más leche se consume. Además, poca
gente dice que un consumo adecuado de vegetales ricos en calcio aporta las necesidades diarias
del mismo. ¿Acaso los especialistas no nos recomiendan todos los días el consumo de varias
raciones de frutas y verduras diariamente? Hay que tener en cuenta, de todos modos, que las
espinacas y acelgas, por su contenido en oxalatos, no son muy recomendables al respecto.
También hoy se sabe que alimentos ricos en proteina - como la leche- contribuyen a que el
calcio no se metabolice adecuadamente. Otras enfermedades que podrían ser relacionadas
directa o indirectamente al consumo de la leche: El cáncer de ovario: se ha relacionado a la
galactosa, un azúcar simple presente en la lactosa , con este tipo de cáncer. Al parecer, el 10%
de la población no puede metabolizar este azúcar, el cual puede llegar a acumularse en
determinados órganos como los ovarios. El cáncer de mama: Las células cancerosas se
reproducen con mayor facilidad en presencia de estrógenos. La leche contiene, además, un
factor de crecimiento que, en tubo de ensayo, ha provocado la multiplicación de dichas células.
Ahora lo que hace falta saber es hasta qué punto podemos absorber dicho factor de la leche de
vaca. Anemia: Puede darse en niños alimentados con leche de vaca. En algunos niños y bebés,
pueden darse cólicos y pequeñas pérdidas de sangre en el intestino que provocan anemia.
Diabetes Mellitus: Aunque no son estudios completamente cotejados, los resultados que se han
dado concluyen, provisionalmente, que los niños que toman leche de una forma regular, doblan
el riesgo de padecer diabetes. Existen ahora crecientes evidencias de que la aparición de
cataratas podría ir asociada al consumo de lácteos. Según algunos estudios, en los lugares
donde se consume mayor cantidad de lácteos existe una tendencia mayor a padecer cataratas
que en aquellos en los que se consumen cantidades inferiores o donde se evitan. Se sospecha
que ello es debido a la presencia de altos niveles de galactosa en la sangre. La presencia de
esta joya de la leche, la galactosa, tal y como comenté más arriba, se relaciona cada vez más
con el cáncer de ovario. Ultimamente se contempla la posibilidad de que la bacteria
Mycobacterium Avium Paratuberculosis (MAP), que parece responsable de la enfermedad de
Crohn, infecte al ganado y por añadidura, a la leche y al agua. Especialmente significativa me
parece esta afirmación del profesor Hermon-Taylor al respecto : "La bacteria MAP también ha
sido encontrada en el 2% de los cartones de leche pasteurizada. "No recomendamos que todo el
mundo deje de beber leche. Sin embargo, los individuos con enfermedad de Crohn o aquellas
personas que tengan un mayor riesgo de padecer esta anomalía, deberían consumir leche
uperizada". La enfermedad de Crohn consiste en diarreas, vómitos, etc. acompañados de dolor,
y debilidad. Todo ello derivado de la inflamación intestinal que posiblemente produce esta
bacteria.
PUBLICADO POR J. GARCÍA A LAS 8/24/2006 03:08:00 P M
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Salud + belleza
¿Necesitamos tomar leche?
Es fuente de calcio, pero es mejor tomarla semi-descremada
Selene Tenorio R.
La característica fundamental de los mamíferos (incluyendo la especie humana) es la de producir leche, el
primer alimento en la vida extrauterina de la cría. Durante la lactancia, la leche cumple con los requerimientos
nutrimentales del individuo, provee de protección inmunológica y favorece el vínculo afectivo entre la madre y
el hijo.
En los primeros meses de vida, el aparato digestivo cuenta con las enzimas necesarias para digerir la leche, sin
embargo esta producción es transitoria, y sirve únicamente como un puente entre la alimentación intrauterina
y la dieta definitiva del individuo.
Una vez que se termina esta etapa, puede presentarse intolerancia a la lactosa (azúcar que se encuentra
exclusivamente en la leche) debido a que el organismo pierde la capacidad de producir la enzima
betagalactosidasa o lactasa que sirve para digerir a la lactosa.
El grado de intolerancia a la lactosa varía de un individuo a otro y está asociado con la herencia. La
intolerancia a la lactosa se presenta como diarrea, dolor cólico y meteorismo; puede manifestarse o no
dependiendo de la cantidad que se ingiera y el grado de intolerancia que se tenga.
Si usted puede tomar leche de vaca sin manifestar los estragos de la intolerancia a la lactosa, está obteniendo
los beneficios de la leche.
Sin embargo a pesar de sus beneficios, los adultos que gustan de la leche deben tener en cuenta que la leche
entera de vaca también posee otros componentes como son las grasas con efecto aterogénico (formación de
placas de ateromas en las arterias) por su alto contenido de ácidos grasos saturados y de colesterol, por lo
tanto es recomendable que una se elija leche semi-descremada o totalmente descremada, con lo que se evita el
alto consumo de grasas saturadas.
En la dieta del adulto -definida como el conjunto de alimentos que una persona ingiere en un día- no existen
alimentos indispensables, es decir, se puede prescindir de cualquiera de ellos, incluyendo la leche, por lo tanto
si usted es de las personas que no acostumbran su consumo por cualquier causa: intolerancia a la lactosa,
inaccesibilidad por razones económicas o simplemente por que no le gusta asegúrese de tener una dieta
equilibrada que le permita estar recibiendo calcio, riboflaviana, y retinol de otras fuentes alimentarias.
Los derivados lácteos como el queso o el yogurt, por ejemplo, pueden proveerle de calcio en buena cantidad, y
contienen menor cantidad de lactosa que la leche, por lo que suelen tolerarse mejor. En el caso del queso, debe
elegir quesos frescos (de preferencia pasteurizados), ya que contienen menos cantidad de grasa saturada que
los quesos maduros o de sabor fuerte como el suizo, provolone, manchego, chedar, etc.
El calcio también es abundante en las sardinas y anchoas. Aunque en menor cantidad el brócoli, las tortillas de
maíz, la avena en hojuela, aportan también calcio a la dieta. La vitamina B12, además de la leche, la encuentra
en el huevo y las carnes. Así mismo las carnes son buena fuente de vitamina A, al igual que las verduras
amarillas, anaranjadas y verdes; las frutas amarillas y anaranjadas, cereales enriquecidos y vísceras.
Nutricionista-Hospital Metropolitano Vivian Pellas
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¡La Leche de Vaca!
de Toronto Vegetarian Association
La leche ha gozado del incuestionable estatus de saludable durante décadas, pero ahora está en riesgo
porque estudios recientes señalan algunas desventajas nutricionales serias.
Los seres humanos no tienen absolutamente ninguna necesidad nutricional de la leche de vaca -
Michael Klaper, MD
Problemas con la Leche
De acuerdo a Frank A. Oski, MD, Director de Pediatría en la Universidad John Hopkins (1)
Puede haber una relación entre la leche y la diabetes dependiente a la insulina. Además, los bebés
pueden sufrir pérdida de sangre en su tracto intestinal, agotando su cuerpo de hierro.
La leche es deficiente en hierro.
La leche, es una causa común de alergias y problemas digestivos, particularmente entre personas de
ascendencia Africana o Asiática, que carecen de la enzima requerida para digerir el azúcar de la
leche, la lactosa.
Otros Problemas
Los productos lácteos son deficientes en fibra y están sobrecargados de grasa y colesterol.
La leche es una fuente concentrada de proteína. Irónicamente, el excesivo consumo de alimentos
altos en proteínas tales como los productos lácteos pueden contribuir a la osteoporosis.
Tendencias
Canadá tiene uno de los índices más altos de consumo de leche en el mundo, pero tal vez no por
mucho tiempo. El consumo de leche ha caído de 109 litros por persona al año en 1980 a 103.75
litros. Hace treinta años el consumo de mantequilla era de ocho kilogramos al año; ahora a bajado a
menos de tres kilogramos. Esto va paralelo a la caída en la incidencia de enfermedades coronarias en
los pasados 25 años.
La industria lechera tuvo ventas de 7.2 billones de dólares en 1990.
Por Stephen Leckie
Revisado por Mark Fromberg, MD
El experto en cuidado de niños, el Dr Benjamin Spock, 89, antes abogaba por tomar leche de vaca, se
ha unido a varios doctores en cuestionar el valor nutricional y alertar sobre una posible relación entre
la diabetes juvenil y alergias. La leche materna es el mejor alimento de leche para los bebés", dijo el
Dr. Spock.
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El Dr. Spock fue apoyado por el Dr. Frank Iski, director de pediatría de la Universidad John Hopkins
y el Dr. Neal Barnard, presidente del Comité de Médicos por una Medicina Responsable que cuenta
con 2000 miembros. En una conferencia de prensa el 28 de septiembre de 1992, el Dr. Oski declaró
que el valor que se le da a la leche de vaca como una fuente de calcio es exagerado, generalmente
está contaminada con rastros de antibióticos que causan alergias, problemas digestivos y ha sido
relacionada con la diabetes juvenil. (2)
Los problemas de salud asociados con la leche de vaca tal vez no son tan sorprendentes, si uno
considera que los seres humanos son la única especie que toma la leche materna de otra especie, y la
única especie que toma leche después de la infancia. La leche de vaca entera está adaptada para
cubrir las necesidades nutricionales de los terneros, que deben doblar su peso en 47 días y aumentar a
300 libras en un año. La leche de vaca contiene el triple de proteínas que la leche humana, y casi el
50% más de grasa.
Lactosa y Alergias
Después de los cuatro años de edad, la mayoría de la gente del mundo desarrolla una intolerancia
hacia la lactosa, la incapacidad de digerir el azúcar de la leche, lactosa. Si consumen productos
lácteos después de los cuatro años puede causarles diarrea, gases y cólicos. (3) Hasta el 20% de los
Canadienses son intolerantes a la lactosa, mientras que otros, del 5% a 10% pueden tener alergias a
las proteínas de la leche. De acuerdo con el Dr. Milos Krajny, secretario de la Sociedad de Alergias
de Ontario. (4)
Virtualmente, todos los principales estudios sobre las alergias implican a la leche y los productos
lácteos como el líder alimenticio alergénico. El Dr. Krajny, simplemente recomienda a sus pacientes
evitar la leche durante un periodo de prueba. Las típicas quejas de sus pacientes son: migrañas,
escurrimiento post nasal, infecciones del oído, problemas gastrointestinales y asma. "Les pido a las
personas que dejen de tomar leche y el 70% de ellos (se sienten) fantásticamente después de dejarlo".
(4)
Carne Líquida
La leche de vaca y otros productos lácteos son altos en grasa y colesterol. La industria lechera muy
inteligentemente da el contenido de grasa como un porcentaje del peso. Usando este sistema, el 2%
de la leche, que es 87% de agua por peso, suena como un producto bajo en grasas. Expresado como
un porcentaje total de calorías, el 2% de leche es de hecho el 31% de grasa. La leche entera es el
49% de grasa. El yoghurt es el 49% de grasa, el queso es un 60-70% de grasa y la mantequilla es
100% grasa.
John A. McDougall, MD, llama a los alimentos lácteos "carne líquida" porque su contenido
nutricional es muy similar a la carne. El consumir alimentos altos en grasa contribuye al desarrollo
de enfermedades del corazón, algunos cánceres y paros — los tres asesinos más mortales del país.
Calcio y Osteoporosis
La osteoporosis es la pérdida de hueso debida a la reabsorción del calcio, que, al contrario de lo que
la industria lechera aconseja, no es detenido o prevenido al incrementar el consumo de calcio, sino al
bajar el consumo de proteínas. Los alimentos altos en proteína, como la carne, los huevos y los
productos lácteos roban el calcio del cuerpo causando un exceso de pérdida de calcio a través de los
riñones, haciendo trabajar más los riñones y causando la pérdida de minerales como el calcio. (5).
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Sociedades con poco o ningún consumo de lácteos ni proteínas animales demuestran una baja
incidencia de osteoporosis. (6) Los vegetarianos y veganos en Norteamérica también tienen un
menor promedio de incidencia de osteoporosis. (7)
Necesitamos calcio en nuestra dieta, pero se puede obtener suficiente calcio fácilmente de muchas
fuentes no lácteas. El agua del grifo generalmente contiene suficiente calcio. Todos los vegetales
verdes contienen calcio, así como todas los frutos secos, legumbres y frijoles. Las semillas de sésamo
crudas contienen más calcio que cualquier otro alimento en la tierra. La mayoría de la fruta también
contiene calcio.
Diabetes y Bebés
Un estudio reciente de los patrones del consumo de leche concluyó que el tomar leche de vaca
durante la infancia puede provocar la diabetes juvenil.(8) El estudio sugiere que el consumo de leche
provoca la destrucción de las células que producen la insulina del páncreas por el sistema inmune del
cuerpo. El estudio se llevó a cabo junto con investigadores en Toronto y Finlandia.
La relación entre la diabetes y la leche de vaca se sospechó porque las poblaciones con altos índices
de consumo de leche (como los Finlandeses) también tiene los más altos índices de esta enfermedad.
También las historias clínicas de gemelos idénticos han demostrado que si uno de los gemelos
obtiene diabetes tipo 1, sólo hay un 50% de probabilidad de que el otro gemelo también lo tenga. Ya
que los gemelos idénticos tienen la misma carga genética, esto sugiere que la diabetes no puede
deberse sólo a la genética.
Cataratas
También hay una creciente evidencia sobre la relación entre el consumo de leche y las cataratas. De
acuerdo a estudios científicos, las poblaciones humanas que consumen grandes cantidades de
productos lácteos tienen una mayor incidencia de cataratas que aquellos que evitan los productos
lácteos. (9)
Es la galactosa en la leche lo que se sospecha cause los problemas. Se ha asociado los altos niveles
de galactosa en el flujo sanguíneo con la formación de cataratas. (10) La Galactosa también se ha
implicado en el cáncer de ovarios. Las mujeres con esta enfermedad demuestran un mayor consumo
de productos lácteos, particularmente yoghurt, comparado con mujeres sin cáncer de ovarios. (11)
La mayoría de los canadienses han crecido creyendo que los alimentos lácteos son saludables. Esto
se debe principalmente a la sabiduría convencional, ya pasada de moda, pero también es el resultado
de una campaña de publicidad muy exitosa por parte de la industria lechera. En contra de los hechos
científicos y la lógica común, nos han convencido de que el alimento de los terneros es esencial para
una buena alimentación humana.
Alternativas a los Lácteos
Hay muchos productos veganos deliciosos disponibles hoy en día que son similares en textura y
apariencia a los productos lácteos. Busca en las tiendas naturistas una variedad de leches de soja, de
arroz, de almendras, y helados sin lácteos. También se puede encontrar queso de soja pero la mayoría
de las variedades contienen la proteína de la leche, caseína. En lugar de ponerle mantequilla al pan
usa un brochazo o cucharada de aceite vegetal, como canola, semillas de linaza o aceite de oliva. Los
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chocolates amargos, el sorbete y muchos panes por lo general no contienen lácteos pero consulta las
etiquetas primero.
"Las mujeres Bantú de Africa son un excelente ejemplo de buena salud. Su dieta está libre de leche y
sin embargo cuentan con 250-400mg. de calcio de fuentes vegetales, que es la mitad del consumo
entre las mujeres occidentales. Las mujeres bantú comúnmente tienen 10 bebés durante su vida y
amamantan a cada uno de ellos durante unos diez meses. Pero aún con este enorme drenaje de calcio
y relativamente bajo consumo de calcio, la osteoporosis es relativamente desconocida entre estas
mujeres". - John Mc Dougall, MD
References
1. Citado de "Does milk do a body good?", Toronto Star, Oct. 1/92
2. "Dr. Spock sours on cow milk for babies", Toronto Star, Sept. 30/92
3. John A. McDougall, M.D., y Mary A. McDougall, The McDougall Plan, pp. 49-51
4. Citado en "Bossy gets her walking papers", The Globe & Mail, Oct. 31/92
5. "Effect of protein intake on calcium balance of young men given 500 mg calcium daily,"Journal of
Nutrition, 1974: 104: 695 "Protein-induced hypercalciuria: A long-term study,"American Journal of
Clinical Nutrition, 1979: 32: 741 Also see McDougall, p. 100
6. "Geographic variations of senile osteoporosis," Journal of Bone and Joint Surgery, 1970: 52B: 667
7. American Journal of Clinical Nutrition, 1983: 37: 453-6
8. "A bovine albumen peptid as a possible trigger of insulin dependent diabetes mellitus,"New England
Journal Medicine, July 30 1992, 327:302-7 30/92
9. "A geographic approach to senile cataracts: possible links with milk consumption, lactase activity and
galactose metabolism," Digestive Diseases and Sciences 1982: 27(3): 257-264
10. "Lactose and cataracts in humans: a review," Journal of Am. Coll. Nutr. 1991: 10(1): 79-86
11. "Galactose consumption and metabolism in relation to the risk of ovarian cancer," Lancet 1989: 2:
66-71
Compilado por Stephen Leckie, Editor de Publicaciones para la Toronto Vegetarian Association, y
vegano saludable (sin lácteos) durante los últimos seis años.
5 N O V I E M B R E 2 0 0 5
LECHE DE VACA, UN VENENO
LA LECHE DE VACA Y SUS DERIVADOS - UN VENENO -
37
LA LECHE DE VACA Y SUS DERIVADOS FAVORECEN LA OSTEOPOROSIS.
LA LECHE DE VACA Y SUS DERIVADOS CULPABLES DE TODOS LOS CASOS DE
ALERGIAS DE CUALQUIER TIPO.
LA LECHE DE VACA Y SUS DERIVADOS CULPABLES DEL ASMA.
LA LECHE DE VACA ES CULPABLE DE NUMEROSAS PATOLOGÍAS COMO LA ARTRITIS Y
LA ARTROSIS. PROVOCA DISFUNCIONES BILIARES, HEPÁTICAS, INTESTINALES Y
RENALES, CIERTOS CÁNCERES Y UN LARGO ETC.
La base, mayoritariamente, de la alimentación actual de la población occidental
está basada en el consumo de lácteos, del cual derivan muchos productos
alimenticios, potenciando su peligrosidad con el añadido de azúcares, cacaos,
espesantes, conservantes, medicamentos que se aporta al ganado en vida y otros
elementos.
La idea general, es que estos productos son básicos y fundamentales para la
nutrición humana; eso es cierto cuando pensamos en la nutrición basada en el
aspecto de hambre o llenado de estómagos, pero en cuanto a los nutrientes que el
hombre necesita diariamente ya es totalmente diferente, puesto que sí que es un
producto que contiene mucho calcio, pero los humanos no lo aprovechamos por
ser un calcio desequilibrado por las hormonas de crecimiento y asimilación que
son propios del animal que dona su leche - la vaca - y por lo tanto, el hombre no
lo aprovecha.
Además, por el uso abusivo de este producto, el organismo humano acumula
mucho ácido láctico que hace que nuestro Ph de la sangre se acidifique y que para
que no sea peligroso para el organismo, éste lo tiene que neutralizar sacrificando
sales cálcicas presentes en nuestros huesos.
Por otro lado, la leche de vaca, aporta un exceso de fósforo que también acidifica
nuestro organismo y, que también hace que nuestras sales minerales se vean
mermadas por este consumo.
Otro defecto de la leche de vaca es la poca cantidad de hierro que posee. El
hombre necesita diariamente una cantidad mayor de este elemento. Cuando la
leche entra al interior de nuestro organismo, para ser metabolizado, hace que
nuestras sales de reserva de hierro se vean también sacrificadas.
Tanto el hierro como el calcio han de estar en un perfecto equilibrio entre sí en
nuestro organismo, por la tanto, la leche de vaca consigue que haya un fuerte
desequilibrio entre estos dos elementos, base fundamental y con tiempo por el
medio, para confeccionar nuestras patologías cancerígenas. (Muchos cánceres
tienen su origen en este desequilibrio).
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En todo tipo de leche hay una sustancia que se llama caseína. En la leche de vaca
hay trescientas veces más caseína que la leche humana, para que puedan
formarse (en el ternero) huesos mucho más grandes. Esta sustancia, tan
exagerada para el humano, forma en nuestro interior gran cantidad de mucus,
flema, psora. Esta sustancia mucosa ahogará nuestras vísceras. Nuestro organismo
luchará denodádamente para librarse de ella y al tratar de salir por nuestras
fosas nasales o por otras vías será mal interpretado por el galeno de turno que
aplicará los antibióticos y corticoides correspondientes con el consabido doble
perjuicio para nuestra salud: el del moco, que no le dejan salir, y mas el efecto
secundario del medicamento. Dicha caseína será la responsable de todo tipo de
catarros, alergias diversas, otitis, trastornos de la tiroides, y sobre todo obesidad.
La leche de vaca produce obesidad, aunque ésta sea semidesnatada, desnatada o
descremada.
Otro razonamiento, quizás más simplista, es que somos los únicos seres de la
tierra que tomamos leche después de ser destetados. Además tomamos leche de
otro animal, cosa que ningún otro ser viviente hace, aunque sea lactante, puesto
que es peligroso alimentarse con leche que no sea de su propia especie. A partir
de que los dientes afloran, el sistema digestivo va perdiendo la capacidad de
digestión de este alimento, ya sea propio o el de otro animal. Pongamos como
ejemplo que si se pudiera tomar, a lo largo de nuestra vida, leche de mujer, ésta
también sería peligrosa para la salud puesto que nuestra capacidad de digestión
de este alimento se pierde a medida que nos salen los dientes.
El ternero tiene cuatro estómagos, como todos los rumiantes, y para poder digerir
la leche de su madre necesita utilizar estos cuatro estómagos. El ser humano solo
tiene un solo estómago.
La vaca tiene un sistema inmunitario totálmente diferente al del hombre, la
expectativas de vida de una vaca oscila sobre los quince años y sin embargo, el
hombre tiene una expectativa de setenta y cinco.
Una vaca tarda en crecer dos años. La leche de vaca aporta al ternero unas
hormonas de crecimiento y de asimilación del calcio totalmente diferentes a las
del hombre que tarda en crecer veintiún años.
La cría de la vaca madura sexualmente a los dos años. La leche de vaca aporta a
este animal una hormonas especializadas para este cometido y que no son propias
para el hombre que alcanza su madurez sexual sobre los catorce años de vida.
La leche de vaca aporta unas grasas y unas proteínas propias de su especie. Hay
que observar que los vacunos viven sin abrigo y sin calcetines, es decir, se
protegen de la intemperie con sus grasas. Las proteínas de los lácteos vacunos,
gracias a sus hormonas de crecimiento, hacen que los terneros tengan un
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crecimiento muy rápido. Se ha observado que estos elementos pueden ser la causa
de muchos de nuestros tumores y fibromas. Obsérvese la cantidad de fibromas,
tumores y cánceres de mama que tanto proliferan actualmente, sobre todo en la
mujer.
El descremado y desnatado no mejora mucho este concepto, al contrario, lo
agrava más; puesto que estos lácteos aportan los productos químicos que se
añaden para el proceso de desengrasado.
Está de moda prescribir a las personas mayores, por parte de los profesionales de
la medicina oficial y muchos naturópatas, la toma de abundantes lácteos, además
de los que ya toman habitualmente, para combatir la osteoporosis y la artrosis,
con lo que agravan, y a muy corto plazo, su enfermedad ; notando gran mejoría
de su problema, en cuanto dejan de tomarlos.
Somos una sociedad consumidora de abundantes lácteos, que supuéstamente
previenen la osteoporosis y las descalcificaciones, sin embargo estas
enfermedades ocupan el 48 % de las plazas hospitalarias. Un alto porcentaje de la
población de mas de 50 años toman, por consejo facultativo, abundantes lácteos y
sin embargo sus dolencias cada vez se agravan más.
La toma indiscriminada de leche de vaca provoca, en el ser humano, muy diversas
enfermedades tales como catarros, bronquitis, conjuntivitis, sinusitis, alergia
asmática, alergia de primavera, prurito de piel, ezcema, psoriasis, fibromas,
anemia, fibromialgia, artritis, artrosis, colesterol, estreñimiento,
descalcificación, obesidad, inflamación constante, cáncer de colon, etc.
¿Se imaginan si anunciasen publicitáriamente que el tabaco , el alcohol o el café
fuesen productos beneficiosos para la salud?. Entonces,¿ por qué se permite
anunciar los productos lácteos como productos beneficiosos para la salud, cuando
ya está más que demostrado que son perjudiciales para ella ?
Muchos medicamentos advierten en sus etiquetas el contenido de lactosa y el
posible peligro para algunas personas sensibles a ella y sin embargo en los
embases lácteos no advierten en ningún caso su contenido en lactosa.
Soy consciente que este tema es tabú para esta sociedad y que los intereses
económicos son muy fuertes y que... ¡¿quien le pone el cascabel al gato?!
Alergia a la Caseína-sacado de Internet GUIA PRÁCTICA CONSUMER
La alergia es una reacción o respuesta inapropiada del organismo ante una
sustancia (alérgeno). En la alergia alimentaria, el alérgeno es principalmente una
proteína de un alimento con el que entramos en conexión por ingestión, contacto
o inhalación. En el caso de la leche de vaca, todas sus proteínas tienen poder
antigénico(de provocar alergia); sin embargo, no todas ellas tienen la misma
40
capacidad sensibilizante. La caseína representa el 84% de las proteínas lácteas,
por lo que está implicada en el mayor número de este tipo de alergias.Nuestro
organismo crea anticuerpos que nos defienden de infecciones bacterianas, víricas,
etc. En las personas alérgicas, en la mayoría de los casos, se produce un
anticuerpo, la IgE (inmunoglobulina E) dirigido contra el producto que actúa como
alérgeno. La unión entre el alérgeno y la inmunoglobulina E desencadena la
reacción alérgica en cualquier órgano o sistema. No obstante, lo más frecuente es
que el órgano de choque sea la piel, el tubo digestivo o el aparato respiratorio,
salvo cuando se produce una reacción generalizada que afecte a diversos órganos
y compromete la vida de la persona. Esta reacción (shock anafiláctico) aparece
inmediatamente después de la ingesta del alimento o pasados unos minutos, y
necesita un tratamiento urgente.Las manifestaciones clínicas en la alergia pueden
tener un inicio agudo, durante los primeros seis meses de vida, con diarrea grave,
vómitos, dolores cólicos abdominales y otros síntomas (fiebre, distensión
abdominal); o un inicio tardío que puede provocar retraso en el crecimiento,
heces voluminosas, distensión abdominal y signos de malnutrición como anemia
ferropénica (ver capítulo de Anemias).
NOTA DE F. Guirado.
Sin embargo hay otro tipo de reacción ante los alimentos, llamado SENSIBILIDAD
ALIMENTARIA, cuyas reacciones patológicas son más solapadas y traidoras por no
dar reacción inmediata y que es capaz de producir todo tipo de enfermedades que
van desde el simple catarro hasta el cáncer.
Las vacas locas y la leche
Español
La explotación de la vaca
La vaca, es un noble animal herbívoro explotado por su carne, leche y piel, cuyo bienestar, igual que sucede
con el toro, no causa gran preocupación en un país oficialmente tauricida. Una "res", a pesar del apelativo -al
igual que otros seres domesticados o esclavizados que sufren y sienten-, no es una "cosa" o mera mercancía
predestinada a satisfacer los aberrantes hábitos dietéticos humanos, sino un animal sensible y pacífico que
merece nuestro mayor respeto y compasión, cuya esperanza de vida de más de veinte años se ve cruelmente
frustrada y truncada al acabar sus breves días de existencia en un macabro y dantesco matadero a la edad de
tres o cuatro años, debilitada y destrozada por las múltiples enfermedades causadas por la hostilidad del medio
en que subsiste a base de antibióticos y hormonas, y una alimentación antinatural inadecuada a sus
necesidades psíquicas y fisiológicas. Forzada por la insensatez y la avaricia humana a consumir piensos con
41
restos triturados de los cadáveres infectados de sus propios congéneres, la vaca, convertida en caníbal, es
sólo un reflejo distorsionado y patético de su verdadera naturaleza.
Estadísticamente, España es, después de Dinamarca, el mayor consumidor de carne per cápita de Europa y,
sin embargo, donde menos carne de vaca se consume (12,45 kg/hab./año), detrás de Portugal (16,4 kg) y muy
lejos de Francia (27,8 kg), que es el mayor consumidor. En la Unión Europea hay más de ochenta y un
millones de vacas, de las que se obtienen unos ocho millones de Tm de carne al año, cuyo consumo está
relacionado con gran número de enfermedades cardiovasculares e infecciosas que afectan al ser humano. El
censo de vacas lecheras en nuestro país es inferior al millón y medio de animales, reunidas en 150.000
explotaciones lecheras o ganaderas que producen unos seis millones de Tm de leche, con una densidad media
de unas diez vacas por explotación, cuyo rendimiento individual anual es de 4.200 kilos (1.000 más que en
1984).
Las vacas pertenecen a la familia de rumiantes llamados bóvidos y cuentan con un sistema digestivo muy
especializado que les ayuda a asimilar grandes cantidades de celulosa, pero los piensos y forrajes
concentrados que reciben frustran su instinto natural. Su ciclo reproductor empieza a partir de los quince
meses de edad y antes de cumplir dos años comienzan los penosos partos que duran toda su vida. Después
de algo más de nueve meses de gestación (280 días) lo habitual es que sólo nazca un ternero, que aunque
empiece a mordisquear hierba al poco tiempo, en condiciones normales, sería amamantado durante unos seis
meses por su madre, quien se iría secando gradualmente al aumentar el interés de su cría por la comida
sólida, lo que le permitiría un período de descanso de cuatro meses antes del parto siguiente. Sin embargo, los
fuertes vínculos emocionales entre ambos se rompen a los tres días del parto, cuando son traumáticamente
separados, privando a la madre de su cría y al ternero de su alimento natural. La madre, que tarda en
recuperarse de su pérdida, será sistemáticamente ordeñada dos o tres veces al día, e incluso durante los
meses de su nuevo período de gestación.
Al contrario de lo que sucede con las ovejas y los cerdos, en vez de fomentar el nacimiento de gemelos en las
vacas, se ha desarrollado el transplante de embriones. Las vacas de más valor son casi siempre inseminadas
artificialmente, y mientras el embrión es aún pequeño se transfiere a una vaca nodriza de menor valor,
pudiendo ser inseminada de nuevo la vaca original antes de lo que hubiera sido posible completando el periodo
de gestación normal. Actualmente se inyecta a las vacas una hormona que estimula la superovulación (la
producción de más óvulos de los que produce normalmente). Habitualmente se recogen seis embriones de
cada vaca en un período de ocho semanas, desde la edad de quince meses. Otra técnica que se emplea es la
división del embrión en el laboratorio para insertar las dos mitades a dos madres diferentes que producirán
gemelos idénticos. Sin embargo, el interés principal de los granjeros se centra en la fertilidad, y en que la vaca
pueda parir cuando más convenga a sus intereses, para seguir produciendo leche, con la ayuda de un mayor
aporte de alimentos concentrados, durante el período de diez meses y medio de lactancia, con sólo un
descanso de seis a ocho semanas antes del parto siguiente.
Algunas personas aún creen que las vacas "dan" leche del mismo modo que el agua sale del grifo, siendo
incapaces de comprender que las vacas tienen que parir una vez al año para seguir produciendo leche.
Finalmente, cuando desciende su productividad y dejan de ser rentables, se envían, igual que otros animales
considerados comestibles, al matadero para transformar sus despojos en las populares hamburguesas y
salchichas baratas, cuya carne es la más susceptible de estar contaminada por el virus o prión causante de la
enfermedad de las vacas locas.
Las vacas locas
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La creciente preocupación por la enfermedad de las vacas locas o encefalopatía espongiforme bovina (EEB),
una enfermedad degenerativa y siempre fatal del sistema nervioso central de las vacas que afecta mayormente
a las vacas lecheras, y su equivalente humana conocida como enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ), que se
caracterizan por la destrucción paulatina de la médula espinal y el cerebro -que presenta alteraciones en forma
de esponja al ser examinado al microscopio-, ha convulsionado los hábitos alimenticios de millones de
personas que por primera vez empiezan a cuestionar la hipocresía de los mensajes tranquilizadores de
políticos y ganaderos -carentes de credibilidad-, conscientes, quizá por primera vez, de la proliferación de
substancias peligrosas, legales e ilegales, en las explotaciones ganaderas, entre las que se encuentran:
antibióticos, hormonas, y piensos deliberadamente preparados con harinas de carne y de huesos, destinados a
formar parte de la alimentación de animales herbívoros, con graves y trágicas consecuencias para todos: los
animales, los seres humanos y el medio ambiente. Según se ha podido determinar estos productos
contaminantes son el vehículo ideal de enfermedades e infecciones tan fatalmente peligrosas como la
encefalopatía espongiforme bovina (EEB), producida por el virus o prión mortal mutado procedente de los
despojos de ovejas enfermas de escrapia que se añaden al pienso de las vacas -junto con otros desechos
animales-, con tan imprevisibles consecuencias que quizá sólo representen un anticipo de la factura que todos
tendremos que pagar por condenar y someter a millones de seres sensibles a una vida corta y antinatural llena
de privaciones y sufrimientos totalmente injustificados y carentes de ética.
Una triste realidad, no virtual
Entre 1981 y 1988 se calcula que se consumieron alrededor de 675.000 vacas infectadas con el mal de las
vacas locas antes de manifestarse los síntomas de la enfermedad. Actualmente se pueden estar consumiendo
partes infectadas de animales, y quizá hasta la misma carne y la leche que hoy se consideran libres del virus
mortal pueden estar infectadas.
El profesor de microbiología Richard Lacey, cree que la causa más probable de las vacas locas es el
canibalismo al que se han visto sometidas las vacas, extendiéndose posteriormente entre ellas y los terneros.
Con referencia al consumo de leche dijo que, si bien el riesgo de consumir leche de animales infectados
parece ser menor que el de consumir carne, el riesgo de infección de la leche no es nulo.
Paul Brown, del Instituto Nacional de la Salud de EEUU, ha señalado también en la Revista Médica Británica la
inquietante posibilidad de que el prión causante de la EEB pueda igualmente transmitirse a los seres humanos
a través de los cerdos y pollos alimentados con piensos infectados.
En Gran Bretaña se han destruido más de ciento sesenta mil vacas desde que se confirmó la existencia del
virus, cuyo período de incubación hasta la manifestación de los síntomas de la enfermedad puede ser de tres a
seis años. Como la matanza de las vacas destinadas para carne tiene lugar a menudo antes de los dos años, y
el de las vacas lecheras entre los cuatro y los seis años, se puede decir que se comercializa la carne de
muchos animales mucho antes de la aparición de los síntomas clínicos de la enfermedad. De los datos
facilitados por el Gobierno británico se deduce que cada semana se consumen alrededor de 800 animales
infectados en el Reino Unido. Richard Lacey estima que más de cincuenta mil toneladas de carne infectada,
que debieron haberse retirado de la cadena alimentaria, han sido ya consumidos.
En el Reino Unido se contabilizaron oficialmente 55 casos de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob en 1995 (el
doble que en 1985), pero como no es obligatoria su notificación, algunas estimaciones llegan hasta los 2.000
casos anuales. Hasta ahora, entre la quincena de personas menores de cuarenta años que se cree han
contraído la enfermedad al consumir la carne de vacas infectadas, tres de los ya fallecidos trabajaban en
granjas y uno en un matadero. Otra joven de dieciséis años que comía habitualmente hamburguesas y carne
de vaca, tomó también un plato de sesos de vaca en Chipre en 1989, mientras que otra víctima, un joven de 18
años fallecido el año pasado -que bebía leche sin pasterizar-, estuvo visitando anualmente la granja lechera de
43
su tía durante ocho años. El neurólogo Peter Behan, miembro del Instituto de Ciencias Neurológicas de
Glasgow, que atiende a la última víctima de la enfermedad humana de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) -una joven de
quince años de edad muy aficionada a las hamburguesas-, considera que hay millones de personas
susceptibles de desarrollar la enfermedad de las vacas locas porque cree que hay muchísima gente que ha
consumido carne infectada a lo largo de los últimos años.
El Gobierno británico, que prevé realizar una gran masacre de vacas mayores de treinta meses (reminiscente
de algún castigo bíblico), está igualmente llevando a cabo la matanza e incineración de 42.000 vacas, menores
de treinta meses, también sospechosas de estar infectadas con la enfermedad de EEB.
El portavoz de Agricultura laborista, Gavin Strang, sostiene que es la alimentación con productos infectados y
no la posibilidad de que las madres contagien la enfermedad a sus crías la causante de que persista la EEB
entre la cabaña vacuna británica y ha pedido al Gobierno una investigación que aclare la alimentación que se
proporciona a los animales para determinar si continúan siendo alimentados con piensos que contienen restos
de cadáveres infectados, ya que, según manifestó, en los primeros tres meses del año dos tercios de las vacas
diagnosticadas con EEB habían nacido después de que entrara en vigor la prohibición de incluir productos
animales en los piensos.
Mientras el Gobierno y el Sindicato Nacional de Ganaderos británico exigen a la Unión Europea el
levantamiento del boicot de la carne de vaca y los derivados cárnicos: gelatina, sebo y semen -que han
decretado más de cuarenta países para controlar la epidemia-, la detección de un caso de EEB en el condado
de Cork (sur de Irlanda), confirmado por las autoridades sanitarias irlandesas, motivó la destrucción de las 183
vacas del rebaño. En Irlanda, el país más afectado por la EEB, después de Suiza, se han detectado 125 casos
de enfermedad de vacas locas, que han llevado prematuramente a la muerte a 16.700 animales.
A raíz de las investigaciones sobre las posibles vías de transmisión de las encefalopatías EEB/ECJ, dos
hospitales de Zurich admitieron haber vendido placentas humanas a los productores de piensos durante veinte
años. Regula Vogel, jefe del Departamento de Medicina Veterinaria de Zurich, puso inmediatamente fin a esta
práctica comentando, sin embargo, que nunca había sido ilegal.
En España, donde se registran una media anual de 25 casos de personas afectadas por la enfermedad de
Creutzfeldt-Jakob, a pesar de no haberse establecido aún su relación con el consumo de carne de vaca, un
estudio de Sanidad relativo a 56 casos detectados de enfermos de ECJ, indica que entre los casos
descubiertos había personal sanitario, un ganadero, un procesador de carne y tres personas que comieron
frecuentemente ojos y cerebro de animales. Fuentes de esta investigación manifestaron que la falta de
autopsias y comunicación de nuevos enfermos no permiten descartar totalmente la existencia en España de
casos semejantes a los británicos. A una mujer de cincuenta y seis años fallecida en el Hospital Ramón y Cajal
de Madrid, con síntomas de la enfermedad, según manifestó la directora del Centro, no le fue practicada la
autopsia, que deseaban sus familiares, por no tener el hospital una línea de investigación en esta enfermedad
tan infrecuente. En otro caso de un hombre de sesenta y tres años que falleció el 29 de abril en Valencia,
afectado por una encefalopatía subaguda, la Consellería de Sanidad, tras detectarse en la necropsia la
existencia de un elemento infecto-contagioso, ordenó su incineración sin contar con la autorización familiar.
La vía láctea
"Quienes se lamentan de la barbarie que procede de la barbarie, son como los que desean comer ternera sin
matar al ternero. Están dispuestos a comerse al ternero, pero les desagrada ver la sangre. Se contentan
fácilmente con que el carnicero se lave las manos antes de pesar la carne"
Bertolt Brecht
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"Escribiendo la verdad: Cinco dificultades"
Quienes creen que se puede beber leche sin matar al ternero, no son conscientes que, si bien matar es malo,
peor es hacer daño y luego matar, y lo peor de todo es hacer daño, continuar haciendo daño y, sin embargo,
no matar. Algunos dolores llegan a ser tan insoportables que pueden hacer que el matar parezca casi un acto
compasivo y, sin embargo, seguimos ignorando el enorme dolor, el sufrimiento y la separación traumática que
padecen las vacas y sus crías en los sistemas intensivos para producir la carne o la leche destinada al
consumo humano, en medio de unas condiciones de hacinamiento y privación, psíquica y físicamente
intolerables, que incluyen también la administración regular de corticoides, antibióticos, y hormonas
(estrógenos) para garantizar un engorde rápido. Algunos animales se crían como sementales y pasan sus
tristes días estabulados en compartimentos solitarios para servir, como agentes involuntarios -en el 75 % de
los casos sin contacto físico alguno-, a la inseminación artificial de las
vacas. Una cuarta parte de los terneros separados forzosamente de sus
madres al nacer se destinan a la producción de leche, mientras los demás
-explotados para satisfacer la demanda de carne de ternera blanca- son
obligados a permanecer en la oscuridad de un cobertizo cerca de seis
meses, privados del contacto de su madre o de sus semejantes y alejados
de la hierba y del sol, en estrechos cajones de madera, o compartimentos
individuales donde no pueden siquiera tumbarse cómodamente ni realizar
cualquier tipo de movimiento, con la cabeza sujeta y pegada a un
abrevadero que en vez de agua contiene un líquido artificial desprovisto de
hierro y sales minerales, compuesto sólo de leche desnatada reconstituida,
sin ningún alimento sólido, paja o fibra -elementos esenciales para su
bienestar psíquico y fisiológico-, con el fin de obtener una carne enferma
apreciada por gourmets de paladares insensibles e ignorantes. La
producción de ternera blanca en Francia, Italia y los Países Bajos es muy superior a la española, que está en
declive; Castilla y León, Galicia y Aragón son las principales regiones abastecedoras.
Antiguamente, antes del inicio de la agricultura intensiva y de la introducción de los piensos y forrajes
concentrados en la alimentación de las vacas, los granjeros que no podían mantener vivas a muchas vacas
durante el invierno -debido principalmente a la escasa demanda de leche líquida que había-, organizaban cada
año al final del otoño grandes matanzas que hacían bajar el precio de la carne. Los granjeros utilizaban la
leche para hacer mantequilla y queso, pero el instinto que aún tenían las madres entonces -con abundante
leche para amamantar a sus crías-, les hacía rechazar y considerar la leche de vaca como un alimento
totalmente inadecuado para sus crías, que en caso de perder a sus madres eran amamantadas por madres
nodrizas.
Esta situación fue cambiando gradualmente a partir de finales del siglo XVIII, cuando los doctores empezaron a
recomendar preferentemente la leche de vaca en detrimento de la leche humana aportada por madres
nodrizas, que a menudo eran causa de conflictos en el hogar. Al comprobar las madres que sus crías crecían
más y más rápido, y sobre todo que a sus bebés no les salían cuernos ni cola como a las vacas, se fue
debilitando su oposición instintiva inicial a adoptar la leche de un animal de otra especie, naciendo así una
industria que depende para su éxito comercial de la manipulación y degeneración física de las vacas, que han
pasado de tener 3 litros de leche al día para uso exclusivo de su cría, a producir 30 litros diarios, llegando a
pesar su ubre llena hasta 50 kilos. Por lo que no es de extrañar que el 20% de las vacas lecheras estén cojas,
o que el 25% sufran infecciones como laminitis o mastitis, debido a las condiciones hostiles y antinaturales del
medio en el que se encuentran (que hacen que la leche contenga una cierta cantidad de sangre y pus). La
esperanza de vida de la vaca se ve así sensiblemente reducida a causa del desgaste de las enfermedades que
padece (36%), la baja productividad (28%), o su incapacidad reproductiva (36%), y es destinada a morir
prematuramente en el matadero a partir de la edad de tres o cuatro años.
45
La leche de vaca y la diabetes
La diabetes juvenil es una enfermedad que aflige a millones de personas. El problema se basa en que el
sistema inmunológico del cuerpo ataca y destruye las células productoras de insulina en el páncreas, dejando
a nuestro organismo incapacitado sin insulina para convertir el azúcar en energía. Los diabéticos corren un alto
riesgo de ceguera, fallos renales y enfermedades coronarias, incluso cuando reciben inyecciones de insulina
diarias. ¿Pero qué agente produce esta anomalía del sistema inmunológico?
Un estudio de la Revista de Medicina de Nueva Inglaterra identifica a la leche como elemento responsable, o
factor desencadenante en algunas personas genéticamente sensibles, en lo que parece ser un extraño caso de
identificación errónea. Los doctores descubrieron que los diabéticos tenían unos niveles de anticuerpos más
altos de lo normal que reaccionan con una proteína de la leche llamada suero de albúmina bovina, atacándola
como invasora y destruyéndola. Por una fatal coincidencia, una sección de esta proteína es casi idéntica a una
proteína de la superficie de las células productoras de insulina, por lo cual, según esta teoría, la gente
sensibilizada a esta proteína también lo está a sus propias células, causando así su auto-destrucción. Aunque
puedan existir otros factores genéticos, medioambientales, químicos, etc., la eliminación de la leche de la dieta
infantil podría disminuir dramáticamente la incidencia devastadora de este tipo de diabetes.
La leche: ¿un alimento natural?
La engañosa publicidad y el tópico concepto occidental de la leche como algo esencial y sano, hacen que
mucha gente se quede perpleja al descubrir que la gran mayoría de los seres humanos no beben ni usan
productos lácteos porque la leche les pone enfermos y no pueden tolerarla.
Cientos de estudios científicos sobre la leche describen los múltiples problemas de salud relacionados con su
consumo: cólicos, irritaciones y hemorragias intestinales, diarreas, nefrosis, eczema, artritis reumatoide,
anemia por falta hierro, ateroesclerosis y reacciones alérgicas en niños y adultos, infecciones como la
salmonela y el temor a la infección del virus de la leucemia bovina, parecido al virus del SIDA, además de su
posible conexión con la diabetes juvenil y la contaminación de la leche con sangre, bacterias y células blancas
(pus) -en los EEUU hay un lírnite establecido para la sangre y pus que puede contener la leche-, y toda una
variedad de productos químicos y pesticidas. Entre los niños los problemas que se manifiestan son: alergias,
infecciones de las amígdalas y oído, hemorragias intestinales, asma, diarrea, enuresis, nefrosis, cólicos y
diabetes juvenil. En los adultos, los problemas se centran principalmente sobre las enfermedades coronarias,
artritismo, alergia, sinusitis y otros más importantes como leucemia, linfoma, cáncer (de colon, pulmón,
próstata, pecho, ovarios y recto). Incluso la esclerosis múltiple, la osteoporosis y las cataratas han sido
asociados con el consumo de leche.
Del mismo modo que cada especie tiene su propia composición sanguínea particular, la leche también varia
según las necesidades de las distintas especies. La naturaleza ha diseñado la leche de cada especie para
satisfacer sus necesidades nutritivas particulares, con un porcentaje de proteína adecuado al ritmo de
crecimiento de cada especie desde el nacimiento: un conejo, por ejemplo, dobla su peso en seis días; un gato
en nueve; un ternero en cuarenta y siete días, y un bebé humano en seis meses.
Debido a su limitada conservación, la leche de vaca es uno de los productos más procesados industrialmente:
pasterizada o fresca, homogeneizada, esterilizada, condensada, descremada, concentrada, aromatizada, UHT,
etc. La leche, además de un producto inadecuado para nuestra especie -fácilmente reemplazable por las
leches vegetales-, es un cóctel concentrado de antibióticos, hormonas (estrógenos), plaguicidas y mico-
toxinas, sin calidad biológica, obtenido de animales mal alimentados, estresados y más susceptibles a las
enfermedades e infecciones, que son manipulados hasta el límite de su tolerancia biológica con el fin de
aumentar su rendimiento.
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Durante los últimos doscientos años nuestra adicción a la leche y sus derivados ha alterado tanto nuestra
mente, nuestras funciones fisiológicas y nuestra salud, que la vida no se concibe sin la protección de la
sanidad pública, cuya loable misión es tratar toda una serie de dolencias que no se producirían en una
sociedad bien alimentada.
Para desandar el camino recorrido y comenzar a rectificar algunos errores dietéticos importantes, basados en
el consumo de productos carentes de fibra que a tantos han costado la salud e incluso la vida, debemos
reducir el consumo de productos lácteos hasta eliminarlos por completo, respetando y siguiendo unas reglas
básicas llenas de sentido común:
1. Cuando la Naturaleza diseñó las glándulas mamarias para alimentar a las crías recién nacidas, lo hizo con la
intención de proporcionarles leche solamente temporalmente, teniendo en cuenta los intereses de la madre y el
niño.
2. La composición de la leche es específica para cada especie, con la intención de que sea usada
solamente para la especie a la que está destinada.
3. La leche que se forma dentro de las glándulas mamarias es estéril, con la intención de que sea
consumida a través del pezón de la madre, pasando directamente al estómago del retoño sin ningún
contacto con el aire contaminante o la acción destructora de la luz.
Si aceptamos que somos lo que comemos y decidimos mejorar y reforzar nuestro sistema inmunológico,
nuestra salud y nuestro sentido común, el veganismo es la vía ética y sana que nos libera de la dependencia
irracional de los productos animales no adaptados a nuestras necesidades físicas o fisiológicas.
Vacas cuerdas, hombres locos
por Francisco Martín, febrero de 2001
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Lo verdaderamente extraordinario de la crisis de las vacas locas
es el proceso que ha hecho posible su desarrollo. La monumental
obra “De Re Rústica” del escritor gaditano Lucio Moderato
Columela, nacido poco antes de Cristo, hace referencia al cuidado
de la alimentación de los herbívoros, recordando lo que era y es
de todos sabido, que la ingestión por las vacas de piensos
cárnicos daña su cerebro. Algo que había sido confirmado hace
veintidós siglos por el comediógrafo Tito Maccio Plauto: que un
animal que se alimenta de hierba se vuelve loco si come carne.
El intenso debate que está caracterizando el comienzo del nuevo
siglo, sobre el origen y la naturaleza de los productos utilizados en
explotaciones ganaderas, donde animales herbívoros han sido
deliberadamente alimentados contra natura con harinas
preparadas con restos animales procedentes de carnicerías y
granjas, cadáveres de animales atropellados y lodos residuales,
está convulsionando las costumbres de millones de consumidores
y generando una actitud más crítica de rechazo a la carne en
Europa donde, a pesar de las medidas incoherentes y
atropelladas de los gobiernos para atajar el miedo, totalmente
justificado de los consumidores, se espera una caída del consumo
de más del 60% en 2001.
El mito de la carne
La verdadera raíz de la actual crisis internacional de confianza alimentaria está en la adopción de un sistema
de producción de alimentos basado en la cría y matanza masiva de miles de millones de animales, que no
guarda ninguna relación con los métodos tradicionales de ganadería ni con nuestras necesidades nutritivas.
Si admitiéramos que el ser humano no es un depredador natural, cualquier producto animal carecería de todo
sentido o justificación. Sin embargo, el mito de la carne y la mentalidad utilitarista que fomenta su consumo nos
presenta unas imágenes tan distorsionadas de la realidad que permiten mantener la ficción de un animal,
carente de emociones, seccionado en varias partes que pueden estar, o no, libres del temido mal, que
egoistamente nos preocupa, según la conveniencia económica del momento, o la contundencia de las pruebas
incriminatorias que desaconsejen su comercialización y utilización. Mentalidad que permite y justifica el uso de
sustancias, legales e ilegales, como antibióticos, hormonas y piensos a base de harinas de carne y huesos, en
función de criterios puramente mercantilistas, a pesar de las enfermedades e infecciones que han hecho
posible el desarrollo del mal de las vacas locas y su equivalente humana conocida como nueva variante de la
enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ), que destruye el sistema nervioso central, debido a la mutación de una
proteína o prión mortal que se encuentra en los tejidos de los animales infectados.
La explotación de la vaca
La vaca es un noble animal herbívoro explotado por su carne, leche y piel que, al igual que otros seres
domesticados o esclavizados, sufre las tristes y trágicas consecuencias de los aberrantes errores dietéticos y
científicos que han originado la crisis de las vacas locas, y la interminable lista, nada atractiva, de Materiales
Específicos de Riesgo (MER), provenientes del matadero, como las amígdalas, el intestino, la médula, los ojos,
los sesos y también el espinazo de vacas afectadas por la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB).
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Los dos millones de vacas, condenadas a una existencia sin
sentido y a una muerte indigna y prematura por la burocracia
europea, que serán incineradas para tranquilizar a la opinión
pública, y esos cuerpos que yacen en tantos enterramientos
ilegales como dedo acusador y anunciador del apocalipsis, deben
ayudarnos a despertar del letargo ético y emocional que ha
permitido, a través de la historia sangrienta de la humanidad, las
masacres de seres inocentes por falta de solidaridad con las
víctimas.
En España, donde siguen apareciendo casos de vacas locas, y
personas tratadas, en varias clínicas y hospitales, con un fármaco
contaminado con albúmina de un paciente que desarrolló la
enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (el radiofármaco Amerscan
Pulmonate II), el macroprograma presentado por el gobierno de
cara a la galería, para afrontar la crisis de las encefalopatías
espongiformes, cuenta con una aportación de 53.600 millones de
pesetas, cantidad insuficiente, si se tiene en cuenta que sólo se
podrán destruir el 65% de los 275.000 animales previstos en el
plan de subvenciones y medidas exigidas por Bruselas para
combatir la crisis en España. La eliminación de las 431.000
toneladas de harinas de carne y hueso supondrán 11.000 millones
de pesetas, y otros 5.600 millones servirán para compensar a los fabricantes de las harinas que se van a
destruir. También se prevé realizar 350.000 análisis a los bovinos de más de treinta meses, de acuerdo a la
directiva europea, y de forma un tanto aleatoria, a los animales procedentes u originarios de Francia, Irlanda,
Suiza y Portugal, al superar los veinte meses.
Los resultados de la primera fase de la investigación, en relación con el mal de las vacas locas, no invitan a
bajar la guardia en la lucha contra la Encelopatía Espongiforme Bovina. Agentes del Servicio de Protección de
la Naturaleza (Seprona) han inmovilizado más de medio millón de kilos de piensos cárnicos prohibidos, y han
interpuesto 4.620 denuncias por infracciones administrativas, 14 por infracciones penales y siete personas han
sido detenidas. Debido a la complejidad de la normativa, no hay ningún detenido por falsificación de crotales, ni
por la venta o tenencia de piensos prohibidos.
En Italia, la aparición de un caso de EEB en una vaca de seis años, que fue sacrificada en un matadero que
suministra carne a McDonald´s, hace pensar que la prohibición de utilizar harinas de origen animal no se ha
respetado. Las asociaciones de consumidores desconfían, con razón, de las palabras de los ministros de
Agricultura y Sanidad, Alfonso Pecoraro y Umberto Veronesi, que anima a los italianos a seguir comiendo
carne, aunque es un vegetariano convencido. El escándalo de la utilización de piensos cárnicos (prohibidos),
traspasa las fronteras europeas. Jacques Diouf, Director General de la Organización de Naciones Unidas para
la Alimentación y la Agricultura (FAO), estima que desde 1986-1996 hasta ahora, las harinas cárnicas, y las
vacas, procedentes de Europa, han sido exportadas a más de 100 países de Oriente Próximo, Europa Oriental
y Asia, que han podido volver a exportarlas a terceros países.
El negocio taurino
La crisis de las vacas locas también está trastornando al mundo taurino, preocupado por las medidas europeas
que puedan dar la puntilla a su abominable negocio, dentro del Plan de Control de la EEB. Los ganaderos no
quieren renunciar a la comercialización de la carne de toro, pero estarían dispuestos a aceptar que los toros
mayores de veinticuatro meses que se maten en los 17.000 festejos anuales sean sometidos al test prionic
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para detectar el mal de las vacas locas y a una hipotética incineración, siempre que el gobierno central les
indemnice con 60.000 pesetas por animal.
El triste destino del toro, mal llamado de lidia, es una muerte dolorosa y cruel para la que no está preparado,
que tiene lugar el primer o segundo año de su vida en novilladas sin picadores; el tercer año, en novilladas
picadas, o a los cuatro años en las plazas consideradas de primera. Habitualmente el ganadero y el
empresario pactan, en contrato, el destino de la carne y la cabeza del animal que, en vez de ser abierto en
canal y despiezado en el desolladero, ésta temporada podrá ser incinerado (léase convertido en harina, debido
a la carencia de medios, en España) como un apestado, para redimir como un dios los errores capitales de los
mercaderes de la muerte que, incapaces de valorar su vida, la manipulan, trafican con ella y, finalmente,
comercian incluso con el destino de sus tristes despojos.
Carne a toda costa
Como sucede con los nuevos medicamentos, hasta que aparecen sus efectos
secundarios, los carnívoros empedernidos, consumidores de nuevas carnes de
animales tan exóticos, como el avestruz, búfalo, cabra montesa, canguro, cebra,
cocodrilo, emú, kudú, reno, etc., creen haber encontrado un nirvana gastronómico
seguro, desde el cual observar a las posibles víctimas del mal de las vacas locas
incapaces de contener sus irrefrenables deseos de carne de vaca, cerdo o pollo,
sobre las que también existen sospechas de ser agentes potencialmente
contaminantes del mal, que sólo parece respetar a quienes, como los veganos, se
alimentan de frutos y plantas de origen exclusivamente vegetal.
La adicción a la carne tiene un fuerte componente psicológico que marca la etapa
infantil y el desarrollo de nuestra personalidad. Aprendiendo a ser lo que comemos,
o a comer lo que creemos ser, establecemos una relación afín o de rechazo hacia
lo que nos rodea. Un proceso difícil de superar en la etapa adulta, teniendo en
cuenta que raramente logramos definir claramente nuestra verdadera identidad. Sólo cuestionando la tiranía
del estómago sobre la mente, y los mitos y miedos atávicos que condicionan nuestro comportamiento,
podremos vencer los falsos placeres que manipulan nuestra conciencia y esclavizan nuestros sentidos,
impidiéndonos ver que un filete de cualquier animal sólo es la parte incompleta y segmentada del todo que nos
falta para ser nosotros mismos.
La vía láctea
“Quienes se lamentan de la barbarie que procede de la barbarie, son como los que desean comer ternera sin
matar al ternero. Están dispuestos a matar al ternero, pero les desagrada ver la sangre. Se contentan
fácilmente con que el carnicero se lave las manos antes de pesar la carne”. - Bertolt Brecht
Quienes creen que se puede beber leche sin matar al ternero no son conscientes que, si bien matar es malo,
peor es hacer daño y luego matar; lo peor de todo es hacer daño, continuar haciendo daño y, sin embargo, no
matar. Algunos dolores llegan a ser tan insoportables que pueden hacer que el matar parezca casi un acto
compasivo, y sin embargo, seguimos ignorando el enorme dolor, el sufrimiento y la separación traumática que
padecen las vacas y sus crías en los sistemas intensivos para producir la carne o la leche destinada al
consumo humano, en medio de unas condiciones de hacinamiento y privación, psíquica y fisícamente
intolerables, que incluyen también la administración de productos químicos para garantizar un engorde rápido.
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Algunos animales se crían como sementales y pasan
sus tristes días estabulados en compartimentos solitarios
para servir, como agentes involuntarios -en el 75% de
los casos sin contacto físico alguno- a la inseminación
artificial de las vacas. Una cuarta parte de los terneros
separados forzosamente de sus madres al nacer se
destinan a la producción de leche, mientras los demás -
explotados para satisfacer la demanda de carne de
ternera blanca- son obligados a permanecer en la
oscuridad de un cobertizo cerca de seis meses, privados
del contacto de su madre o sus semejantes y alejados
de la hierba y el sol, en estrechos cajones de madera o
compartimentos individuales donde no pueden siquiera
tumbarse cómodamente ni realizar ningún tipo de
movimiento, con la cabeza sujeta y pegada a un
abrevadero que, en vez de agua, contiene un líquido artificial desprovisto de hierro y sales minerales,
compuesto sólo de leche desnatada reconstituida, sin ningún alimento sólido, paja o fibra -elementos
esenciales para su bienestar psíquico y fisiológico-, con el fin de obtener una carne enferma apreciada por
gourmets de paladares insensibles e ignorantes.
Antiguamente, antes del inicio de la agricultura intensiva y de la introducción de los piensos y forrajes
concentrados en la alimentación de las vacas, los granjeros que no podían mantener vivas a muchas vacas
durante el invierno -debido principalmente a la escasa demanda de leche líquida que había- organizaban
grandes matanzas que hacían bajar el precio de la carne. Los granjeros utilizaban la leche para hacer
mantequilla y queso, pero el instinto que aún tenían las madres entonces -con abundante leche para
amamantar a sus crías- les hacía rechazar y considerar la leche de vaca como un alimento inadecuado para
sus hijos que, en caso de perder a sus
madres, eran alimentados por madres
nodrizas.
Esta situación fue cambiando
gradualmente a partir de finales del siglo
XVIII, cuando los doctores empezaron a
recomendar preferentemente la leche de
vaca en detrimento de la leche humana
aportada por madres nodrizas, que a
menudo eran causa de conflicto en el
hogar. Al comprobar las madres que sus
crías crecían más y más rápido, y sobre
todo que a sus bebés no les salían
cuernos ni cola como a las vacas, se fue
debilitando su oposición instintiva a
adoptar la leche de un animal de otra
especie, naciendo así una industria que
depende para su éxito comercial de la manipulación y degeneración física de las vacas, que han pasado de
tener 3 litros de leche al día, para uso exclusivo de su cría, a producir 30 litros diarios, llegando a pesar su ubre
llena hasta 50 kilos. Por lo que no es de extrañar que el 20% de las vacas lecheras estén cojas, o que el 25%
sufran infecciones como laminitis o mastitis, debido a las condiciones hostiles y antinaturales del medio en el
que se encuentran (que hacen que la leche contenga una cierta cantidad de sangre y pus). La esperanza de
vida de la vaca se ve así sensiblemente reducida a causa del desgaste de las enfermedades que padece
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(36%), la baja productividad (28%), o su incapacidad reproductiva (36%), y es destinada al sacrificio prematuro
en el matadero a la edad de tres o cuatro años.
Algunas personas aún creen que las vacas “dan” leche del mismo modo que el agua sale del grifo, siendo
incapaces de comprender que las vacas tienen que parir una vez al año para seguir produciendo la leche que,
al igual que la carne, también puede contagiar la enfermedad que produce el canibalismo involuntario al que
son sometidas.
La leche bajo sospecha
La leche, ese mito casi intocable -de cuyo líquido y derivados se consumen una media de 115 litros por
persona y año, o seis millones de toneladas anuales, en España-, está siendo investigada como agente
transmisor de la EEB, en Alemania.
La ministra de Agricultura Renate Künast ha admitido la posibilidad de que la leche y sus derivados puedan
llegar a contagiar la enfermedad, en línea con las afirmaciones del presidente de la Federación de veterinarios,
Herbert Wohn, que teme que la leche en polvo de reconstitución, obtenida a base de grasa de vaca, pueda
haber provocado varios casos de EEB, debido a que la leche se calienta a muy baja temperatura. También el
Reino Unido, con una mayor incidencia de la epidemia, ha ordenado realizar un mayor número de test en la
leche de vaca para establecer si los consumidores están amenazados por la infección.
Leche animal y leche vegetal
Del mismo modo que cada especie tiene una
composición sanguínea específica, la leche de
los mamíferos también satisface unas
necesidades nutritivas particulares, con un
porcentaje de proteína adecuado al ritmo de
crecimiento de cada especie. Desde el
nacimiento un conejo, por ejemplo, dobla su
peso en seis días; un gato en nueve; un ternero
en cuarenta y siete días, y un bebé humano en
seis meses.
La leche -un producto altamente industrializado
debido a su limitada conservación-, procedente
de animales manipulados y mal alimentados, es
un verdadero cóctel concentrado de antibióticos, hormonas (estrógenos), plaguicidas y micotoxinas,
contaminado con sangre, bacterias y células blancas (pus), que puede sustituirse con ventaja por leches
nutritivas de semillas vegetales como la leche de almendras, y de soja (entre otras), con una adecuada calidad
biológica para el ser humano.
Problemas de la leche
La leche, según cientos de estudios científicos, es un producto nocivo, relacionado con cólicos, irritaciones y
hemorragias intestinales, diarreas, nefrosis, eczema, artritis reumatoide, anemia por falta de hierro,
arteroesclerosis y reacciones alérgicas en niños y adultos, infecciones como la salmonela y el virus de la
leucemia bovina, parecido al virus del SIDA, además de existir una posible conexión con la diabetes juvenil.
Entre los niños los problemas que pueden manifestarse son: alergias, infecciones de las amígdalas y oído,
hemorragias intestinales, asma, diarrea, enuresis, nefrosis, cólicos y diabetes juvenil. En los adultos, el
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consumo de leche se relaciona con las enfermedades coronarias, artritis, alergia, sinusitis, cataratas,
osteoporosis, esclerosis múltiple , leucemia, linfoma, y el cáncer de colon, pulmón, próstata, pecho, ovarios y
recto.
Durante los últimos doscientos años nuestra adicción a la leche y sus derivados ha alterado tanto nuestra
mente, nuestras funciones fisiológicas y nuestra salud, que la vida no se concibe sin la protección de la
sanidad pública, cuya loable misión es tratar toda una serie de dolencias que no se producirían en una
sociedad bien alimentada, con una abundante dieta vegetal. La rectificación de muchos errores dietéticos
importantes basados en el consumo de productos carentes de fibra como la leche, la carne y el pescado, que a
tantos cuestan la salud e incluso la vida, implica reducir gradualmente su consumo hasta eliminarlos por
completo, respetando y siguiendo unas reglas básicas llenas de sentido común:
1. Cuando la Naturaleza diseñó las glándulas mamarias para alimentar a las crías recién nacidas lo hizo
con la intención de proporcionarles leche sólo temporalmente, teniendo en cuenta los intereses de la
madre y el niño.
2. La composición de la leche y las características de los alimentos están fisiológica y específicamente
adaptados para cada especie.
3. La leche que se forma dentro de las glándulas mamarias es estéril, con la intención de que sea
consumida a través del pezón de la madre, pasando directamente al retoño sin ningún contacto con el
aire contaminante y la acción destructora de la luz.
4. La carne de vaca o de cualquier otra especie es un producto inadecuado para el ser humano que no
está adaptado fisiológicamente para asimilar purinas y despojos animales, sin importar su origen o
supuesta calidad.
Si aceptamos que somos lo que comemos y superamos la dependencia de los productos animales no
adaptados a nuestras necesidades fisícas o fisiológicas, el veganismo es la vía más ética adecuada para
disfrutar de buena salud y establecer una relación más sana y respetuosa con los animales y la Naturaleza.
Francisco Martín,
Presidente de la Asociación Vegana Española (AVE) - -
E V I T A R L A L E C H E
Imagine que se encuentra con su amigo en una sala de escuela. "Come esto. Tiene mucho calcio",
dijo su amigo y le dio unas tizas. ¿Qué hará? ¿Las comerá?
En caso del liquido blanco, más bien conocido como leche, se dicen la misma cosa: tiene mucho
calcio y es saludable. No obstante, es nada más que una gran estafa.
¿Por qué? Porque mientras mucha gente bebe leche para su calidad nutritiva, la leche es una proteína
extranjera la cual puede ser una toxina para nuestro cuerpo. En este sentido, quizás las tizas son más
seguras que las leches.
Semejante a las carnes y los huevos, las proteínas extranjeras las cuales tienen estructura diferente a
la de seres humanos, no se pueden ser absorbida en su estado original.
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¿Qué pasará si las absorbemos de esta forma? Se pueden desencadenar una reacción alérgica con los
síntomas más peligrosos incluyendo el descenso de la presión arterial, dificultades al respirar, shock
y pérdida de conocimiento. Por consiguiente, el cuerpo degrada esta sustancia nociva hasta el nivel
aminoácido para neutralizarla antes de reintegrarla en la proteína humana.
Es cierto que nuestro cuerpo esté hecho de proteína pero no debemos llegar a la conclusión de ingerir
cualquier tipo de proteína ya que la proteína animal tales como carne, huevos y leche nos dañan más
que nutrirnos.
Uno de los casos más perjudicial será cuando un bebé ingiere leche. Puesto que el bebé no había
desarrollado suficientemente su habilidad digestiva, esta proteína extranjera penetra la pared
intestinal sin haber sido degradada y causa reacción alérgica.
Naturalmente, existen sinnúmero de casos donde había mejoramiento de la salud bebés cuando dejan
de tomar leche. Hay algunas madres que dan la leche de vaca a sus bebés creyendo que va a
suministrarles con nutrición necesario para crecimiento pero lamentablemente es un acto de
infanticida de escala menor.
Otro problema de leche es la presencia de la lactosa la cual es responsable de causar vómito y diarrea
al beber leche. Para metabolizar esta sustancia, uno requiere lactasa, una enzima que está encargado
de degradar lactosa.
Sin embargo, no toda la población nace equipada con genes que producen esta enzima particular. Por
ejemplo, mayoría de la población no caucásico incluyendo aproximadamente 90% de asiáticos y
70% de africanos, no puede producir lactasa. ¿A qué se debe esta diferencia?
Esta diferencia genética está vinculada de diversidad cultural. Por ejemplo, en las regiones como
Francia y el Norte de Europa donde existen la mayor diversidad genética del ganado, los residentes
tienen mayor tasa de tolerancia a la lactosa.
En otras palabras, los integrantes de estas culturas de ganado vacuno han desarrollado sus cuerpos
para tomar productos lácteos. Por otra parte, en una cultura como la de japonesa donde su consumo
popular de leche empezó hace apenas medio siglo, sólo 5% de población posee genes dispuestas para
hacer lactasa ya que no tenía necesidad ninguna de productos lácteos por miles de años.
No obstante, existe gran número de proponentes de productos lácteos que se considera leche como
un alimento ideal citando la riqueza de calcio y proteína.
Quizás sea cierto para las crías de vacas pero lo que están haciendo caso omiso es el hecho de que
solamente ver una etiqueta nutricional en el envase de leche no es suficiente. Deben recordar también
que existen variedad de opciones alimentarias que están ofreciendo la nutrición necesaria.
El factor principal de nuestra fe en la leche es su abundancia de calcio. Nos recomiendan que
"debiéramos beber leche todos los días porque en ella, hay mucho calcio en forma muy fácil para
absorber".
¿Es cierto esta afirmación? A pesar de que haya persona que cree que la leche es una concentración
viscosa de calcio, su aporte del elemento es extremadamente bajo con la cifra de 1 gramo de calcio
por cada 1 kilogramo de leche.
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No nos dificulta mucho para entender esto ya que agua se constituye 90% de leche. Esta cantidad
minúscula de calcio se encuentra interferido por lactosa y suele salir afuera de cuerpo antes de
absorción. Y, si el cuerpo tiene suerte de absorber este calcio, frecuentemente éste no llega hasta
huesos debido a la falta de movimiento físico.
Así, aunque los estadounidenses toman diariamente 200 miligramos más de calcio que los japoneses,
la tasa de osteoporosis es mucho más elevada en los EEUU por su estilo sedentario de vida.
Entonces ¿cómo que los fabricantes de leche pueden seguir diciendo la información falsa de "leche
es la fuente excelente de calcio"? Sencillamente, para ellos, el fin justifica los medios. La voz de los
consumidores tienen menos importancia que la voz fría de las masas de accionistas que exigen
eficiencia y rentabilidad de esas compañías ganaderas. No hay nada que hacer en frente de este
corriente actual.
Igual que otros productos de procedencia animal, leche y otros derivados conllevan todos los
contaminantes anteriormente mencionados.
Aparte de ello, existen otros riesgos asociados con la leche tales como los de grasa, colesterol y
relación con la diabetes juvenil, etc. Así que si usted bebía leche aguantando su sabor malo
únicamente por su aporte nutritivo, no valga la pena seguir torturándose ya.
Claro está, si usted es uno(a) de los(as) aficionados(as) de leche de vaca, le sugiero beber 200
mililitros al día hasta 400 mililitros como límite máximo. Por fortuna, en lugar de leche, podemos
tomar ajonjolí y algas marinas que contienen casi 10 veces más de calcio que la leche. Por supuesto
que hay una idea excelente de sustituir la leche de vaca con la leche de soja también.
Recuerde que la leche, junto con carnes y huevos, es un producto de lujo que nuestro cuerpo
funciona mejor sin él. Aunque dejamos beber leche, es casi imposible rechazarla por completo ya
que productos lácteos como cremas y quesos están presentes en sopas, ensaladas y postres.
Entonces, la opción más realista es aceptar tomar muy pocos productos lácteos en manera indirecta
sólo cuando se nos antoja comer pasteles irresistibles.
Encuentran sustancia química nociva en 69 marcas de leche en
China
martes 16 de septiembre, 1:58 PM
PEKÍN (AFP) - Una sustancia química nociva que provocó la muerte de dos bebés y enfermó a otros 1.200
en China, la melamina, usada para fabricar plástico, pegamentos o resinas, fue hallada en 69 marcas de
leche en polvo producida por 22 empresas, informó el martes la televisión estatal.
El escándalo adquirió proporciones nacionales luego de que los controles permitieran detectar la presencia
de melamina, producto químico altamente nocivo para la salud, en otras 68 marcas de leche en polvo chinas.
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El primer hallazgo tuvo lugar la semana pasada en el norte de china en leche del grupo Sanlu.
Dos niños murieron en mayo y julio tras ingerir leche de Sanlu en la provincia rural de Gansu (noroeste).
Y al menos 1.253 bebés padecen actualmente cálculos renales, una afección muy rara en los niños, de los
cuales 53 se encuentran en estado grave en varias provincias, según un balance oficial que no ha cambiado
desde el lunes pero tiene grandes posibilidades de empeorar.
El gobierno chino ordenó la retirada inmediata de los puestos de venta de las 69 marcas, producidas en el
territorio chino de la Mongolia interior, al norte, y en la provincia Guangdong, en el sur, precisó la televisión
estatal (CCTV).
"Para asegurar la seguridad de los productos lácteos, el gobierno ha instado a los departamentos a retirar
(los productos) de las estanterías, a sellarlos y a destruirlos", anunció la CCTV en su informativo de la noche.
Sanlu, que el lunes pidió disculpas públicamente, destituyó a su directora general, Tian Wenhua, anunció el
martes por la noche la agencia semi-oficial China News Service.
El lunes, el gobierno chino había afirmado que hasta 10.000 bebés habían podido consumir la leche en polvo
de Sanlu, sugiriendo un drama sanitario a gran escala.
Por ello, desplegará inspectores de control de calidad en todas las unidades de producción lechera del país
para contener la amenaza sanitaria, declaró la CCTV.
Esta medida tiene como objetivo "descubrir las causas, detectar a los responsables, y tratar su caso con
severidad, según estipula la ley".
El martes fueron detenidas dos personas que estaban siendo interrogadas. La policía dio a entender que
habría más detenciones.
En total cuatro personas fueron detenidas, entre ellas dos hermanos y otras 22 personas fueron interrogadas.
Una de las últimas personas detenidas, citada por la agencia oficial, ha explicado que había añadido la
melamina para eliminar un "mal olor" que desprendía la leche de sus vacas y para "aumentar su contenido
proteínico".
"Se han registrado nuevos casos (de bebés enfermos)", advirtió China Nueva, citando al viceministro de
Sanidad, Ma Xiaowei, que pidió a los hospitales que estén preparados para recibir una fuerte afluencia de
niños para control médico.
Una compañía incriminada de Guangdong ha exportado leche en polvo, principalmente a Bangladesh, a
Birmania y a Yemen, pero al parecer estos productos no han sido adulterados.
La melamina había sido utilizada en alimento para perros.
Este escándalo se suma a los ya ocurridos en China con raviolis contaminados con pesticidas o dentífrico
con sustancias usadas en anticongelantes.
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CALCIO
Luis Detinis, Beatriz N. de Detinis
En casos de osteopenia, osteoporosis, embarazo y lactancia las necesidades de calcio aumentan.
El calcio sintético (en pastillas) se comporta en nuestro organismo como un elemento extraño
contribuyendo a la formación de cálculos, a la calcificación de las arterias y a la Arteriosclerosis.
Para que el calcio se absorba y se deposite en los huesos, es necesario una alimentación rica en
cereales integrales, frutas, verduras y legumbres que aportan cantidades adecuadas de zinc,
manganeso, silicio, boro, estroncio, cobre, magnesio, vitaminas B 6, C, D, K y ácido fólico.
Es importante evitar el sedentarismo y la falta de sol.
El calcio que mejor se asimila es el de los vegetales. Daniel Reid en su libro “El Tao de la salud”
expresa: “La col cruda (coliflor), por ejemplo, proporciona muchísimo más calcio asimilable que
cualquier cantidad de leche pasteurizada o sus derivados, como yogures, quesos y todos los demás
productos lácteos desnaturalizados”.
Hay alimentos que impiden la absorción del calcio o que producen su eliminación del organismo: la
espinaca y la acelga, ricas en calcio, deben comerse crudas, o cocidas en abundante agua. Este agua
deberá luego desecharse por contener ácido oxálico, que produce la eliminación del calcio por orina.
Lo mismo ocurre con la remolacha.
Los fosfatos contenidos en bebidas cola, en embutidos y fiambres, moviliza exageradamente el
calcio óseo con la consiguiente osteoporosis. Los productos refinados: harina blanca, azúcar blanco,
arroz blanco, etc., son descalcificantes.
La leche vacuna es uno de los temas más polémicos y menos comprendidos. No existe mejor
alimento que la leche materna para el bebé. No puede decirse lo mismo de la leche vacuna. El
hombre es el único animal que continúa bebiendo leche después del destete. La leche vacuna tiene
una composición física y química adaptada al ternero y no al ser humano. Presenta desventajas y
contraindicaciones. Debido a que naturalmente la lactasa (enzima que actúa sobre el azúcar de la
leche) desaparece en el adulto, se producen gases y diarreas. La leche y los productos lácteos tienen
colesterol. El suero de la leche tiene proteínas extrañas al hombre, lo que causa a menudo cuadros
alérgicos y abundante formación de mocos. La pasteurización destruye todas las enzimas naturales y
altera las proteínas. Según diversos autores la leche pasteurizada es altamente nociva por provocar,
contra lo que puede suponerse, descalcificación y lo que es mucho peor enfermedades degenerativas.
Los alimentos con mayor contenido en calcio en mg por 100 gramos son:
SESAMO INTEGRAL (sin pelar) (1200 mg): contiene 10 veces más calcio que la leche. Es una
semilla oleaginosa que puede prepararse en forma de mantequilla o de gomasio.
Mantequilla: ingredientes: 12 a 15 cucharadas de sésamo integral; 1 cucharada de sal marina (Yin-
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yang); agua filtrada o mineral, cantidad necesaria. (Silvana Ridner)
Tostar levemente por separado la sal y las semillas en recipiente sin ningún medio graso hasta que el
sésamo desprenda un aroma muy agradable. Retirar del fuego. Procesar juntos en caliente e ir
agregando agua hasta obtener una consistencia cremosa. Dejar enfriar y guardar en frasco de vidrio
en heladera. Se conserva dos o tres días. Usos: para untar pan integral o galletas de arroz integral.
Gomasio: ingredientes: 12 a 15 cucharadas de sésamo integral; 1 cucharada de sal marina. El
procedimiento es similar al de la mantequilla sin el agregado de agua. Guardar en frasco de vidrio y
conservar hasta 15 días en heladera. Usos: para espolvorear cereales, sopas, purés.
Crema Budwig: Moler en molinillo de café dos cucharadas de semillas de sésamo integral (o cuatro
nueces) más tres cucharadas de avena arrollada. Mezclar con una manzana rallada (o una banana
pisada) y dos cucharaditas de miel o azúcar integral. Si se consigue aceite de girasol o lino de
primera presión en frío, agregar una cucharada a la mezcla, consumir en el momento (estos aceites
deben conservarse en frascos oscuros, en la heladera, y siempre cerrados).
TOFU: Es un derivado del poroto de soja. Se prepara a partir de la leche de soja. Es
un alimento de gran valor por sus cualidades. Bajo en calorías. Posee un alto
contenido en grasas insaturadas, por lo que es un excelente sustituto del queso
vacuno. Es rico en minerales y vitaminas. Posee más calcio que los productos
lácteos comunes.
Es insípido pero absorbe fácilmente los sabores de los condimentos o alimentos con los cuales se lo
combina.
Conservación: se lo coloca en un recipiente que contenga agua, se lo tapa y se guarda en heladera.
Cambiar el agua cada dos días.
El Tofu tiene una consistencia muy parecida a la de la ricota o a la de un queso blando.
Podemos decir que existen infinitas formas de preparar tofu , hasta donde dé la imaginación de cada
uno.
Maceración: ingredientes: salsa de soja (shoyu), jengibre en polvo , cúrcuma, pimentón dulce,
orégano, perejil picado u otras hierbas aromáticas, aceite de oliva. También se le puede agregar ajo
fresco prensado. (Secretito: para aquellos que creen que el ajo les cae mal quitar el centrito verde
cuando esté brotado).
Preparación: se corta en pedacitos pequeños o directamente se pisa con tenedor y se le agregan los
condimentos y unas dos cucharadas de aceite de oliva. Se mezcla bien y se deja macerar en heladera
como mínimo dos horas. Usos: Se unta sobre pan integral. Se puede utilizar como cubierta de pizza
integral. Al tofu se le puede agregar berenjenas cocidas al vapor finamente cortadas, o ajíes al vapor
pelados y cortados en tiritas.
Nituke de tofu con jengibre: Cortar el tofu en tajadas o en cubitos o pisarlo. Agregar salsa de soja y
jengibre. Dejar en heladera mínimo 1 hora. Luego pincelar una olla con aceite de oliva, colocar el
tofu condimentado, tapar y cocinar a fuego Mínimo cinco minutos. Retirar del fuego y servir.
Sugerencia: acompañar con arroz integral o verduras al vapor y una ensalada de vegetales crudos.
Paté de tofu: condimentar el tofu como para la maceración y reemplazar la salsa de soja por miso. Si
es necesario agregar más aceite de oliva y pisar hasta obtener una consistencia de paté. (Silvana
Ridner)
Tofu con aceitunas tipo griegas y cebollita de verdeo: cortar el tofu en pequeños cubos, condimentar
con salsa de soja, agregar aceitunas cortadas en rueditas (sin carozo) y agregar cebollita de verdeo
(parte blanca y verde). Cocinar en nituke: pincelar una olla con aceite de oliva, volcar la preparación,
tapar, cocinar 5 minutos a Mínimo. Retirar del fuego. Usos: se puede comer frío o caliente
acompañado de arroz integral o verduras cocidas al vapor.
Otros usos: cualquiera de las recetas mencionadas a base de tofu puede utilizarse como relleno de
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empanadas, tartas, cubierta de pizza o simplemente sobre rebanadas de pan integral. Es riquísimo y
muy fácil de preparar.
ALGAS:
1) HIZIKI: 144 mg por 100 gramos. Se consiguen en los almacenes naturales, dietéticas, etc., son
importadas de Japón o China.
Preparación: las algas vienen deshidratadas por lo que es necesario ponerlas en abundante agua
durante un par de horas o bien durante toda la noche. Luego se agregan dos o tres hojitas de laurel y
se lleva a fuego Máximo hasta que hierba, se baja el fuego a mínimo y se tapa la olla. Tiempo de
cocción 30 a 45 minutos. Se retira del fuego , se cuela, se deja enfriar y se condimenta con ajo
prensado, aceite de oliva, pimentón dulce, cúrcuma, jengibre en polvo. Si bien durante la cocción
desprende un aroma a pescado, una vez que se retira del fuego y se enfría toma el sabor de los
condimentos. Se sugiere mezclar el alga hiziki con la kombu (ver kombu) (Silvana Ridner)
2) KOMBU: Se corta un trozo pequeño de 5 a 7 centímetros ya que al
hidratarse aumenta por los menos tres veces su tamaño. Hay que lavar el alga
con abundante agua fría para retirar arenillas. Una vez hidratada cortar
finamente, luego cocinar con el alga hiziki.
El alga kombu por sus propiedades evita las flatulencias que son tan frecuentes
en la ingesta de legumbres. Cortar un trozo de 2 a 4 centímetros, colocar en
una olla con la legumbre elegida y lavada y en remojo durante toda la noche.
A la mañana siguiente cambiar el agua y poner a cocinar juntas.
La esposa de Paul McCartney apoya la idea
Heather Mills, la esposa del ex "Beatle" Paul McCartney, apoyará una campaña que pretende eliminar el
consumo de leche de la dieta de los británicos, por considerar que es nociva para la salud, según informa
hoy "The Daily Telegraph".
Además de su compromiso contra las minas terrestres y el comercio de pieles, la activa ex modelo,
vegetariana pura, quiere implicarse ahora en la lucha contra los productos lácteos, apunta el periódico.
La semana próxima participará junto con varios expertos en una conferencia organizada por la Fundación
Vegetariana del Reino Unido titulada "Por qué no necesitas lácteos", en la que se expondrán los supuestos
efectos negativos de esos alimentos y se recomendará que se erradiquen de la dieta nacional.
Mills, de 38 años, hablará de su propia experiencia, de cómo eliminar el consumo de lácteos de su régimen
alimenticio la ayudó a recuperarse de una infección postoperatoria tras serle amputada una pierna.
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Junto a ella intervendrán varios expertos, como la química Jane Plant, quien combatió el cáncer de pecho
con una estricta dieta, y el experto en nutrición Colin Campbell, según el periódico.
Mientras muchos científicos y la Sociedad británica contra la osteoporosis recomiendan el consumo de
lácteos para adquirir calcio, otros expertos sostienen que las hormonas contenidas en la leche pueden
contribuir al cáncer.
En declaraciones al "Telegraph", la doctora Lesley Walker, de la fundación Cancer Research, señaló que
"varios estudios han tratado de comprobar si beber leche puede incidir en el riesgo de cáncer, pero los
resultados no han sido concluyentes".
Fuente:EFE
La leche: ¿El veneno blanco?
Por Nubia Valencia, el 6 Apr, 2008 en Salud y vida • Publique su comentario • Imprimir
Monsanto es una compañía con oficina principal en Illinois, que se encargó de desarrollar y comercializar la
hormona Somatotropina bovina rBST bajo el nombre de POSILAC en 1994.
La rBST es una hormona protéica producida en la glándula pituitaria del ganado (vacas), conocida también
como “hormona del crecimiento bovina”, BGH por sus siglas en inglés. Esta hormona se puede producir
sintéticamente por una tecnología de ADN recombinante y se administra a las vacas en forma de inyección
para incrementar la producción de leche.
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Básicamente su uso ha venido siendo cuestionado no solo
porque puede inducir algunos problemas en el ganado, como la aparición de mastitis, una infección en la
ubre que debe ser tratada con antibióticos, sino también por sus efectos en la salud humana debido en
primera instancia a que puede haber pus en el momento de ordeñar y que el antibiótico usado para tratar la
mastitis aparece en la leche ocasionando resistencias posteriores a tratamientos con antibióticos.
Así mismo, con la inyección de esta hormona se incrementan dos sustancias: la somatotropina misma y un
factor ligado a la producción de insulina conocido como IGF-1, que no es destruído en el proceso de
pasteurización y pasa al torrente sanguíneo, incrementando la producción de diabetes, y de células
cancerosas en seno, próstata y colon.
En años anteriores la comercialización de la rBST fue importante y su uso se popularizó entre los productores
de leche por el incremento en los ingresos económicos de los granjeros al obtener más leche con un menor
número de vacas.
Sin embargo los opositores al uso de esta sustancia no se hicieron esperar y fue así como
un empleado de la misma empresa se empeñó en dar a la luz pública los problemas sobre el uso de Posilac
y cómo se le trató de sobornar para no suministrar dicha información. Él solicitó esto por escrito por parte de
las directivas de la compañía con el fin de tener esa evidencia clara. Luego fue retirado de la empresa y la
información fue revelada en las noticias de Fox.
Las compañías productoras de leche que decidieron no utilizar la hormona, colocan una etiqueta en el
envase que resalta la no utilización de ella en el ganado, a lo cual se ha opuesto ampliamente Monsanto, y el
grupo defensor de su uso llamado “AFACT”, o American Farmers for the Advancement and Conservation of
Technology, a cuya entidad Monsanto da apoyo económico, y de quien hacen parte los mismos granjeros de
Monsanto, un consultor en Colorado que es cliente de dicha empresa, y otro más, el grupo Osborn & Barr
cuyo fundador también es uno de los fundadores de Monsanto, cuya compañía recibió en el 2006 un contrato
para hacer publicidad a Posilac.
61
Aunque la FDA ha declarado que la hormona sintética no ofrece riesgos, muchos países han rechazado su
aprobación.
Los supermercados han respondido y ahora en su gran mayoría, la leche que venden viene etiquetada como
procedente de ganado “sin hormona artificial” en inglés “No artificial growth hormone” o “This milk is from
cows not treated with rBST”.
AFACT a pesar de todo está lanzando una ofensiva en contra de estas etiquetas, promoviendo a nivel del
comisionado de agricultura que se restrinja la colocación de esta información en la leche que se vende en el
mercado, objetando que esto conlleva a que se considere que la calidad de la leche con hormona es inferior,
y que los consumidores están pagando un precio más alto por aquella libre de hormona artificial; y de otro
lado promoviendo que los productores de leche tienen el derecho a escoger la mejor tecnología.
¿Será entonces que no es importante si esta “alta tecnología” afecta la salud, en pro del beneficio económico
de unos cuantos?
Para mayor información escriba a nubia@revistaelite.com o llame al 678-966-0404.
Con información de el New York Times/ Fotografía gr5 - sxc.hu

Leche de vaca

  • 1.
    1 EFECTOS NOCIVOS DELA LECHE DE VACA. Me parece interesante, ya saben, no todo lo que nos venden es bueno!! Sean felices. La historia de la profesora Jane Plant, geoquímica y jefa científica del British Geological Survey –una prestigiosa institución pública británica que se dedica a la investigación en materia de Geología-, puede constituir un significativo ejemplo para muchas mujeres ya que ha sobrevivido a 5 tumores mamarios y a las prácticas médicas convencionales para tratar su cáncer Y lo ha hecho, según afirma ella misma, de una forma muy sencilla: eliminando todos los lácteos de su dieta. Su historia es parecida a la de otras muchas mujeres. Sintió el mismo pánico cuando le diagnosticaron cáncer de mama y confiada en el buen saber y hacer de los oncólogos se sometió a una mastectomía y a la irradiación de sus ovarios porque le dijeron que así se provocaba la menopausia, se suprimía la producción de estrógenos y se podría curar el cáncer. Pero todo resultó falso. De hecho el cáncer se le reprodujo hasta 4 veces. 'Sufrí la amputación de una mama, me sometieron a radioterapia y a una quimioterapia muy dolorosa. Me vieron los especialistas más eminentes de mi país pero en mi fuero interno estaba segura de que me estaba enfrentando a la muerte. Y estuve a punto de tirar la toalla', cuenta la profesora Plant en su libro Your life in your hands (Tu vida en tus manos) en el que relata su propia experiencia y explica cómo llegó a la idea que ha salvado su vida: A raíz de un viaje de mi marido a China -cuenta en su obra- empecé a pensar en que mi enfermedad era virtualmente inexistente en dicho país. De hecho sólo una de cada 10.000 mujeres muere de cáncer de mama en China mientras que sólo en el Reino Unido las cifras oficiales hablan de una de cada 12. Entonces mi marido -quien también es científico- y yo misma, empezamos a investigar sobre la forma de vida y alimentación de los orientales hasta que llegamos a la idea que me salvó la vida: las mujeres chinas no enfermaban de cáncer de mama ni los hombres desarrollaban tumores prostáticos porque son incapaces de tolerar la leche y, por tanto, no la toman. Es más, supimos que los chinos son incapaces de comprender la preocupación occidental por tomar leche de vaca. Ellos nunca la utilizan ¡y menos para amamantar a sus bebés! Y si te paras a pensarlo no puede ser una simple casualidad que más del 70% de la población mundial haya sido incapaz de digerir la lactosa. Hoy lo que creo es que la naturaleza intenta avisamos a tiempo de que estamos comiendo un alimento equivocado'. Cuando Jane Plant se planteó todo esto se estaba tratando con quimioterapia su quinto tumor mamario. Y fue entonces cuando decidió suprimir por completo la ingesta de lácteos, incluidos todos los alimentos que contienen algo de leche: Sopas, galletas, pasteles, margarinas, etc.¿Y qué sucedió? 'En sólo unos días -recoge en su libro- el tumor empezó a encogerse. Dos semanas después de mi segunda sesión de quimioterapia y una semana después de haber suprimido la leche y sus derivados, el tumor empezó a picarme. Luego se ablandó y comenzó a menguar. Unas seis semanas después había desaparecido.
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    2 De hecho mioncólogo del Charing Cross del Hospital de Londres no pudo reprimir exclamar un maravillado '¡No lo encuentro!' cuando examinó la zona donde había estado el bulto. Por lo visto no esperaba que alguien con un cáncer tan avanzado -ya había invadido mi sistema linfático- pudiera sobrevivir. Afortunadamente aquel oncólogo logró superar su escepticismo inicial y en la actualidad recomienda una dieta sin lácteos a sus pacientes. Convencida de que dejar de tomar lácteos era lo que le había salvado la vida, Jane Plant decidió plasmar sus conocimientos y su experiencia en el libro antes mencionado. Y de inmediato más de 60 mujeres aquejadas de cáncer de mama se pusieron en contacto con ella para pedirle consejo. Sus tumores también desaparecieron. Aunque no fue fácil aceptar que una sustancia tan 'natural' como la leche pudiera tener tales repercusiones para la salud -explica Plant-ahora no me cabe duda de que la relación entre los productos lácteos y el cáncer de mama es similar a la que existe entre el tabaco y el cáncer de pulmón. Pero no sólo eso porque, por ejemplo, ya en 1989 el doctor Daniel Cramer de la Universidad de Harvard- determinó que estos productos están implicados en la aparición del cáncer de ovarios. Y los datos sobre el cáncer de próstata conducen a conclusiones similares. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el número de hombres que padecen este cáncer en China es de0,5 por cada 10.000 mientras que en el Reino Unido la cifra es 70 veces mayor. La clave está pues, sin duda, en el consumo de lácteos'. Para la profesora Plant la leche de vaca es un gran alimento... ¡pero sólo para los terneros! Y afirma convencida que la naturaleza no la ha destinado a ser consumida por ninguna otra especie. 'De hecho estoy convencida -concluye- de que salvé mi vida por dejar de consumir leche de vaca. Sólo deseo que mi experiencia puede servir a más mujeres y hombres que, sin saberlo, pueden estar enfermos a causa de los lácteos que consumen'. En su libro, además de detalles de su propia experiencia e interesantes datos sobre sus investigaciones acerca de los efectos de la leche de vaca sobre nuestra salud, se recogen una serie de recomendaciones nutricionales que se resumen en alimentarse básicamente de leche de soja, té de hierbas, semillas de sésamo, tofú, nueces, mucha fruta y verduras frescas. Healing Hugs Always,Jeannette PUBLICADO POR MIREYA LOS 24.10.07 ETIQUETAS: SALUD EN contra de los productos lácteos
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    3 Perpetuar la ridículacreencia de que no podemos satisfacer nuestras necesidades proteínicas sin comer productos animales es pura tergiversación y comercialismo. Me encantaría ver a quienes no están de acuerdo cazando un conejo, despedazándolo con dientes y manos (si han podido atraparlo) y devorarlo crudo, con sangre, tripas, huesos, piel y carne, tal como lo haría un auténtico carnívoro que se respete. Y tras haber dado cuento del conejo, me gustaría verles ir a un pasto, ponerse a gatas y succionar la leche de las ubres de una vaca, para hacer bajar el conejo. También eso es un poco repulsivo, ¿no? ¿Por qué? Porque no es nuestra inclinación natural. Si no obtuve la leche de los senos maternos, ¿es demasiado tarde? El hecho es que la mayoría de la gente reacciona a la leche de vaca enfermando. Acudir a otra especie en busca de leche es un insulto al magnífico proyecto de la naturaleza. Es realmente asombroso que la gente siempre trate de imaginar una manera de hacer las cosas opuesta a lo que es natural, y para justificarlo siempre recurren a verdades a medias. Por ejemplo en Estados Unidos hay grandes vallas publicitarias y anuncios en página entera en las revistas que muestran diferentes productos lácteos con la leyenda que dice: “Calcio de la manera señalada por la naturaleza.” Se han olvidado de añadir dos palabras muy importantes: “¡Para los terneros!” Calcio: ¡de la manera señalada por la naturaleza para los terneros! ¡La leche de vaca es para los terneros! ¿Por qué resulta tan difícil entender eso? Una vez destetada, ni siquiera una ternera seguirá bebiendo leche... ni de su propia clase ni de ningún otro animal. Tiene una inteligencia innata para no interferir en el magnífico plan de la naturaleza. ¡Lástima que a nosotros nos falte esa inteligencia! La naturaleza es demasiado espléndida y perfecta para que tengamos la arrogancia y el descaro de atrevernos a intentar ser más listos que ella. Existe un motivo por el que todos los mamíferos disponen de leche cuando nacen sus hijos, y es que la leche de cada especie es beneficiosa exclusivamente para esa especie. ¡Así es la naturaleza! Por eso hay dos cosas comunes a todos los mamíferos de la tierra, excepto nosotros: 1. No consumen la leche de otra especie. Eso significaría extralimitar su adaptación biológica, y no harían tal cosa. (Recuerde que no nos referimos a animales domésticos o encerrados en zoos, a los que hemos conseguido pervertir tanto como a nosotros mismos.) 2. Una vez destetado, ningún animal jamás vuelve a consumir leche. Este es el alimento designado por la naturaleza para alimentar a los pequeños de la especie. Está diseñada específicamente para el crecimiento rápido de una cría. ¡Ése es su objetivo! Es idiota insistir en que sigamos tomándola después de la infancia, hasta que somos octogenarios, si podemos vivir tanto. Es algo ridículo y lamentable. ¿Hemos de creer realmente que, una vez finalizada la lactancia de nuestras madres, han de sustituirlas las vacas? ¿Cómo es que la especie con el cerebro más sofisticado, la mayor inteligencia y la capacidad única del raciocinio es demasiado torpe para ver esta simple verdad? Y luego está el hecho irónico de que LOS PRODUCTOS LÁCTEOS CAUSAN ENFERMEDADES. Son nocivos, originan sufrimientos, son los que uno debe comer si quiere tener una salud precaria y enfermar. Los dietistas y expertos en nutrición, que son los portavoces y los jaleadores de la industria láctea y nos dicen que esos productos son un buen alimento, deberían ocultar sus cabezas avergonzados, no sólo por hacer creer al público inocente que los productos lácteos son realmente valiosos, sino también por no mantenerse informados al día en el campo en que se supone que deberían saber algo. Decir que los productos lácteos son un buen alimento para los seres humanos es una prueba de imperdonable ignorancia de los hechos. Es demasiado evidente que los productos lácteos son un peligro claro y presente. Puedo entender esta idea equivocada en quienes son ajenos al campo de la salud, pero para un profesional, a quien se recurre en busca de consejo fidedigno, engañar a la gente por pereza, ignorancia, orgullo o de beneficios económicos, o todo eso a la vez, es algo despreciable. Es un desafuero criminal liquidar la salud de la población para enriquecerse. Y, como verá, las pruebas no están saliendo ahora mismo a la luz, sino que se sabe desde hace décadas lo nocivos que son los productos lácteos. Ya he ofrecido datos sobre las enfermedades que pueden causar los productos animales con alto contenido de grasa y colesterol (incluidos los productos lácteos). Y existen muchas pruebas, confirmadas por el sentido común y la literatura científica.
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    4 La leche devaca sirve para criar un animal enorme, de grandes huesos, y con cuatro estómagos, y de ninguna manera nosotros respondemos a esos criterios (aunque, por desgracia, he visto que algunas personas empiezan a tener un aspecto peligrosamente bovino). Piense que la leche de vaca está diseñada para hacer que una ternera que pesa 40 kilos al nacer, llegue a pesar 900 kilos en sólo dos años. Los niños humanos suelen pesar entre 2, 7 y 4 kilos al nacer y alcanzarán un peso de sólo 45 a 90 kilos en 18 años. Comer productos lácteos es comer un alimento diseñado por la naturaleza para hacerle muy corpulento, como una vaca, con mucha rapidez. Si en la actualidad consume productos lácteos, espero que no esté intentando perder peso. Será más fácil que intentará apagar un fuego echándole gasolina. Pero los productos lácteos tienen tantos otros aspectos nocivos, que no sé por dónde empezar. La leche de vaca produce más mucosidad que cualquier otro alimento, un moco espeso, denso, que obtura todo el sistema respiratorio del organismo, un moco que tapiza el interior del cuerpo y le impide funcionar con fluidez; un moco denso, pegajoso, que dificulta de un modo enorme las facultades eliminadoras del organismo, atasca las delicadas membranas mucosas e invita a la enfermedad. La fiebre del heno, el asma, la bronquitis, la sinusitis, los resfriados, el goteo nasal y las infecciones de oído se deben principalmente a los productos lácteos. Éstos son la causa principal de las alergias. Prácticamente cada libro, informe y estudio sobre las alergias mencionan los productos lácteos. No cabe ninguna duda de la intervención que tienen en esa clase de afecciones. Además de muchas otras fuentes, dos de los investigadores mejor cualificados en el campo de los productos lácteos, afirman la existencia de esos efectos nocivos. Ambos son médicos y tienen una credenciales impresionantes. El doctor William A. Ellis, casi octogenario, ha investigado los efectos de los productos lácteos durante cuarenta años; el doctor N.W. Walker, autor de ocho libros, realizó investigaciones sobre nutrición y salud durante ochenta años y falleció apaciblemente en 1985, de causas naturales, a la edad de 109 años. Estos dos doctos caballeros han hecho las afirmaciones más despectivas sobre los productos lácteos. También han informado de que causan enfermedades cardíacas, así como intensos dolores en el pecho. Como señala el doctor Ellis, desde hace dos siglos se sabe que el queso es uno de los principales factores que causan dolores de cabeza. Un estudio publicado por la revista Nature el 6 de julio de 1974, muestra que una proteína presente en muchas clases de queso es responsable de migrañas. He visto centenares de personas que dejaban de tener dolores de cabeza tras haber dejado de tomar productos lácteos, o simplemente reduciendo su ingestión. ¿Tiene usted hijos? ¿Ha sufrido su hijo alguna vez una infección de oído? Teniendo en cuenta que la profesión médica y los dietistas las consideran algo normal en la infancia, no me sorprendería que respondiera que no. Si su hijo ha tenido o tiene infecciones de oído, existen muchísimas posibilidades de que tome productos lácteos, leche especial para biberón o ambas cosas. Durante diecisiete años, no he visto todavía a un solo niño con infecciones de oído que no se tomara productos lácteos. He aquí como puede comprobar lo que digo y, al mismo tiempo, evitar a su hijito más sufrimiento: elimine todos los productos lácteos de su dieta, o redúzcalos en gran manera, y vea qué sucede. Después de un período inicial, durante el cual el niño puede seguir teniendo goteo nasal y quizá otra infección de oído mientras el cuerpo limpia la mucosidad residual, el goteo cesará del todo y no se producirán más infecciones de oído. Hemos sido testigos de este resultado centenares de veces. El cuerpo de un niño reacciona con mucha rapidez a los cambios positivos. Las narices tapadas y los oídos que duelen hasta provocar el llanto no son normales. Naturalmente, usted está preocupado por la ingestión de calcio. Le han manipulado cuidadosamente y han invertido miles de millones para que tenga esa reacción. No se preocupe. Enseguida me ocuparé de este tema y mitigaré sus temores. El temor es exactamente lo que blanden contra usted para hacerle consumir productos lácteos. Piense en ello. ¿Qué mejor treta publicitaria que la de hacerle pensar que, sin un producto determinado, sufrirá deficiencias, dolor, malestar? El temor es una treta eficaz que se ha utilizado durante décadas para hacer que la gente actúe de determinada manera para lograr un resultado deseado. LO más frecuente es que el resultado sea malo para su salud pero bueno para los negocios. Veamos un ejemplo. Durante los años veinte, cuando se generalizó la vacunación contra la viruela, algunas personas optaron por no vacunarse ni permitir que vacunaran a sus hijos debido al número de muertes que las vacunas causaban (algo similar al fracaso de la gripe porcina). Así pues, se usó la mejor estrategia conocida, el temor. (...) Recuerde que los productos lácteos tienen un contenido elevado de colesterol y grasa y no contienen fibra, una mala combinación, en lo que coinciden todos cuantos tienen unos conocimientos mínimos de nutrición.
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    5 Resulta extraño quelos dietistas y expertos en nutrición se obstinen tanto en alabar los productos lácteos, sabiendo que los alimentos con mucha grasa y poca fibra son contraproducentes. ¿Qué más prueba necesitan? Al fin y al cabo, ¿de quiénes son las necesidades que intentan satisfacer? A pesar del hecho abrumadoramente científico, el sentido común básico y la lógica, la publicidad de la industria láctea y las incitaciones de dietistas y expertos en nutrición contratados por la misma nos han convencido de que el alimento de los terneros es esencial para la supervivencia humana. En los productos lácteos existen dos elementos que han de ser descompuestos por las enzimas del cuerpo: la lactosa y la caseína. A la lactosa la descompone la enzima la lactasa, mientras que la encargada de descomponer la caseína es la renina. Hacia los tres o cuatro años de edad la renina no existe en el tracto digestivo humano, y lo mismo sucede con la lactasa, salvo en un número muy pequeño de personas. El término intolerancia a la lactosa se maneja como si fuera un hecho extraño que se manifiesta en ocasiones, pero la verdad es que más del 98 % de la población tiene intolerancia a la lactosa, porque carecen de lactasa. Pero en vez de reconocer esto como una parte del plan soberbio de la naturaleza e interrumpir la ingestión de alimentos que exigen lactasa (todos los productos lácteos), las empresas farmacéuticas se aprovechan de la circunstancia y empiezan a hacer publicidad de preparados químicos que uno puede tomar para ayudar a descomponer la lactosa. Como si el público ya no ingiriese suficientes fármacos (MÁS DE 25 MILLONES DE PÍLDORAS CADA HORA) hay que producir más para ayudarnos a mover algo en el interior de nuestro cuerpo que, en primer lugar, ni siquiera tiene por qué estar ahí. La madre naturaleza hace cuanto está en su mano para ayudarnos a reconocer ese hecho. La caseína es el componente proteínico de la leche. Es una sustancia muy espesa y áspera, utilizada para uno de los pegamentos para madera más fuertes que se conocen. ¿A alguien le apetece un bocadillo de pegamento? La leche de vaca contiene un 300 % más de caseína que la leche humana. Los productos secundarios de la descomposición bacteriana de la caseína terminan convertidos en un moco espeso, parecido a una cuerda, que se pega a las membranas mucosas y nos atasca el cuerpo. El cuerpo humano carece por completo de los mecanismos digestivos necesarios para descomponerla. Antes hemos mencionado al doctor N.W. Walker, reconocido en todo el mundo como una autoridad en este tema y experto en el sistema glandular. Sus estudios le convencieron de que el bocio de la garganta y otros trastornos de la glándula tiroides eran el resultado directo de la caseína procedente de la leche de vaca, y señaló específicamente que el problema se complica de un modo considerable cuando los productos lácteos se pasteurizan. Durante años se ha aconsejado a los pacientes de úlceras a que consumieran leche para aliviar el dolor. Los higienistas naturales expresaron desde el principio su postura contraria ante un consejo tan absurdo, pues sabían que los alimentos formadores de ácido eran lo peor que podía suministrase a un enfermo de úlcera, y todos los productos lácteos, excepto la mantequilla, son formadores de ácido. Los higienistas naturales fueron los primeros en recibir los ataques de la elite con las credenciales de “expertos” en salud, pero si pregunta a los médicos o los dietistas de hoy, verá que ahora están de acuerdo con los mismos higienistas a los que antes atacaban. Los productos lácteos agravan las úlceras. La colitis ulcerativa es otra dolencia muy dolorosa e incómoda. Con frecuencia es precursora del cáncer de colón. Los productos lácteos no sólo contribuyen a la colitis, sino que la eliminación de esos productos de la dieta tiene como resultado una mejoría espectacular de la colitis. Y, como hemos dicho antes, los productos lácteos, junto con todos los demás alimentos con alto contenido proteínico, son uno de los principales factores desencadenantes del cáncer de colon Un estudio reciente realizado en Italia indica que la mortalidad a causa de cáncer de próstata es un 60 % más alta en el norte que en el sur. Se consideró que el consumo frecuente de leche y queso era un factor de riesgo. El síndrome de la muerte infantil súbita (SMIS) es una tragedia especialmente atroz. Un bebé inocente gorjea y sonríe y un momento después está muerto. Es cierto que el SMIS puede achacarse a cualquier otra causa, pero es incuestionable que los productos lácteos son culpables en parte. Soy consciente de que esta información no hará muy felices a las madres a causa del SMIS, pero las pruebas son irrefutables y hay que tenerlas en cuenta.
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    6 En realidad, lalista de dolencias que pueden vincularse a los productos lácteos es tan extensa, que apenas existe un problema de salud al que por lo menos no contribuyan. Un libro que presenta una acusación de los más convincente y cabal contra los productos lácteos es Don´t Drink Your Milk, de Oski y Bell. Entre la multitud de enfermedades y problemas de salud que los autores atribuyen a los productos lácteos figuran la enfermedad de Lo Gehrig y la esclerosis múltiple. Esta última abunda más en áreas del mundo donde se cría a los niños más con productos lácteos que con el pecho materno. Una dieta con bajo contenido de grasa animal, utilizada durante treinta años por un médico de la Universidad de Oregon, ha ayudado de un modo espectacular a los pacientes de esclerosis múltiple. Si no fuera por la moderna tecnología, todos los mamíferos se limitarían a alimentar a sus hijos y, una vez destetados, todos ellos se mantendrían con los alimentos a los que están adaptados biológicamente. En estado salvaje, ingerir la leche no constituye un problema para ningún mamífero; sólo lo es para el único mamífero demasiado “inteligente” para confiar en el plan de la naturaleza. Naturalmente, un gran negocio se preocupa por sus beneficios y hace cuanto puede para perpetuar el mito de que la leche de vaca es un alimento apropiado para los seres humanos. Antes de que llegara a convertirse en un reembolso asesor en nutrición de la Empresa Nacional de Productos Lácteos, el profesor E.V. McCollum recalcó el hecho de que la leche no es un elemento esencial en la dieta humana. (Véanse las ediciones anteriores de su libro The Newer Knowledge of Nutrition). Señaló que los habitantes de Asia meridional jamás toman leche. Si dieta se compone de arroz, semillas de soja, boniatos, brotes de bambú, y otras verduras. Según el profesor MacCollum, esas personas son excepcionales por el desarrollo de su físico y su resistencia, y su capacidad de trabajo está fuera de lo corriente. No sufren defectos óseos en la infancia y tienen las mejores dentaduras del mundo. Esto contrasta intensa y favorablemente con los pueblos bebedores de leche. Por desgracia, al profesor le pareció conveniente eliminar estos hechos de todas las ediciones de su obra publicadas con posterioridad a su ingreso como asesor de la Empresa Nacional de Productos Lácteos. La verdad debe suprimirse cuando amenaza beneficios y salarios. Esta es la triste verdad de la vida en Estados Unidos. Una vez más, se sacrifica la salud de la gente por el omnipotente dólar. Extracto del libro Vida Sana de Harvey y Marilyn Diamond, Ediciones Martínez Roca, S.A. 1987 Leche. Esta es una de las cuestiones más polémicas y peor comprendidas de toda la dieta occidental. Los orientales y los africanos evitan tradicionalmente el consumo de leche, excepto como purgante. Pero en el mundo occidental, la gente se acostumbra a tomar leche a diario durante toda su vida. Si observamos la naturaleza, veremos que los animales se alimentan exclusivamente de leche hasta ser destetados con otros alimentos. La desaparición natural de la lactasa (la enzima que permite digerir la leche) del organismo humano a la llegada de la madurez demuestra claramente
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    7 que los humanosadultos no tienen más necesidad de leche que los tigres o los chimpancés adultos. Aunque la leche es un alimento proteínico completo cuando se consume al natural, también contiene grasa, lo cual quiere decir que combina mal con cualquier otro alimento salvo con ella misma. Sin embargo, muchos adultos tienen la costumbre de acompañar sus comidas con leche fría. La leche se cuaja nada más llegar al estómago, de modo que, si hay otro alimento presente, los grumos se coagulan en torno a las partículas de comida y las aíslan de la acción de los jugos gástricos, retrasando su digestión el tiempo suficiente para que comience la putrefacción. Por ello, la primera y más importante norma a tener en cuenta sobre el consumo de leche es beberla sola o no beberla. Hoy en día, la leche se vuelve todavía más indigerible a causa de la práctica generalizada de la pasteurización, que destruye todas las enzimas naturales y altera sus delicadas proteínas. La leche al natural contiene las enzimas activas lactasa y lipasa, que hacen posible que se digiera por sí misma. La leche pasteurizada, desprovista de lactasa y demás enzimas activas, no puede ser correctamente digerida por los estómagos adultos, e incluso resulta difícil para los niños, como lo demuestran los cólicos, erupciones, problemas respiratorios, gases y demás afecciones tan frecuentes en los bebés alimentados con biberón. Además, la ausencia de enzimas y la alteración de las proteínas vitales hace que el calcio y los restantes minerales contenidos en la leche no sean bien asimilados. Hacia 1930, el Dr. Francis M. Pottenger realizó un estudio de 10 años de duración sobre los efectos relativos de una dieta de leche pasteurizada y otra al natural en una población de 900 gatos. Uno de los grupos no recibía nada más que leche entera al natural, mientras que el otro era alimentado exclusivamente con leche entera pasteurizada de la misma procedencia. Los gatos alimentados con leche natural evolucionaron bien, manteniéndose sanos, activos y alerta durante toda su vida, pero los alimentados con leche pasteurizada pronto se volvieron inquietos, confusos y sumamente vulnerables a un gran número de enfermedades degenerativas crónicas que normalmente se relacionan con el ser humano: enfermedades cardíacas, afecciones renales y tiroideas, problemas respiratorios, pérdida de dientes, fragilidad ósea, inflamación hepática, etc. Pero lo que más llamó la atención al Dr. Pottenger fue lo que les sucedía a la segunda y tercera generaciones. Los primeros descendientes del grupo de la leche pasteurizada nacieron todos con mala dentadura y huesos pequeños y débiles, síntomas evidentes de una deficiencia de calcio que indicaban a su vez una mala absorción del calcio de la leche pasteurizada. Los descendientes del grupo de la leche al natural nacieron tan sanos como sus progenitores. Muchos de los gatitos de la tercera generación del grupo pasteurizado nacieron muertos, y los que sobrevivieron eran todos estériles e incapaces de reproducirse. El experimento debió terminar ahí porque no hubo una cuarta generación de gatos alimen- tados con leche pasteurizada, aunque el grupo de la leche al natural siguió reproduciéndose y criando indefinidamente. Si esto no le parece prueba suficiente de los efectos nocivos de la leche pasteurizada, tenemos que tener en cuenta que incluso los terneros recién nacidos que son alimentados con leche pasteurizada obtenida de sus
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    8 propias madres suelenmorir antes de seis meses, un hecho comprobado que la industria lechera comercial se resiste a reconocer. A pesar de todas estas pruebas científicas a favor de la leche al natural y contra la leche pasteurizada, y a pesar del hecho de que hasta comienzos del siglo XX la especie humana medró con la leche al natural, en la actualidad está prohibida la venta de leche natural al consumidor en casi todos los Estados occidentales. Para la industria lechera resulta mucho más rentable pasteurizar la leche a fin de alargar su tiempo de vida en el comercio, aunque esta leche desnaturalizada no haga ningún bien en absoluto a la salud humana. Además, la pasteurización hace que la leche de las vacas enfermas en vaquerías poco sanitarias resulte relativamente “inofensiva” para el ser humano, ya que mata algunos de los gérmenes peligrosos (aunque no todos), y esto también contribuye a abaratar los costes de producción de la industria. Sólo hicieron falta tres generaciones para que los gatos del Dr. Pottenger alimentados con leche pasteurizada se volvieran estériles y debilitados. Y éste es el número aproximado de generaciones que europeos y norteamericanos llevan alimentándose con leche pasteuri- zada. Hoy en día, la esterilidad se ha convertido en un problema de importancia entre las jóvenes parejas occidentales, mientras que la deficiencia de calcio se ha extendido tanto que más del 90 por ciento de los niños norteamericanos padecen de afecciones dentales crónicas. Para empeorar aún más la situación, actualmente se ha impuesto la costumbre de “homogeneizar” la leche con el fin de evitar que se separe la nata. La homogeneización consiste en fragmentar y pulverizar las moléculas grasas hasta el punto de que no puedan separarse del resto de la leche. Pero los minúsculos fragmentos de grasa así obtenidos se filtran con facilidad a través de las paredes del intestino delgado y aumentan considerablemente la cantidad de colesterol y grasas desnaturalizadas absorbidas por el cuerpo. En realidad, se absorbe más grasa láctea bebiendo leche homogeneizada que consumiendo nata pura. Las mujeres preocupadas por la osteoporosis deberían tomar buena nota de todos estos datos sobre los productos lácteos pasteurizados. Esta leche desnaturalizada no aporta el calcio suficiente para combatir la citada enfermedad, como queda plenamente demostrado por el hecho de que las mujeres occidentales, que consumen grandes cantidades de diversos productos lácteos pasteurizados, presentan una mayor incidencia de osteoporosis que las de cualquier otra zona del mundo. La col cruda, por ejemplo, proporciona muchí- simo más calcio asimilable que cualquier cantidad de leche pasteurizada o sus derivados, como yogures, quesos y todos los demás productos lácteos desnaturalizados. El elemento boro es también un factor esencial para la absorción del calcio de los alimentos y para su utilización por el cuerpo en la formación de los huesos. Aún más digno de mención, el nivel de estrógenos en la sangre de mujeres que recibían cantidades adecuadas de boro ascendió a más del doble, eliminando la necesidad de una terapia de administración de estrógenos, que es un “parche” habitual contra la osteoporosis en los países de Occidente. Y, ¿dónde se encuentra el boro? En las frutas y verduras frescas, sobre todo en manzanas, peras, uva, nueces, col y otras verduras de hoja, donde también encontramos
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    9 calcio. La naturalezanos proporciona abundantes fuentes de todas las sustancias nutrientes que necesitamos, pero el ser humano insiste en cocerlas y elaborarlas hasta eliminarlas todas, y luego se pregunta por qué no da resultado su dieta. Todos los adultos deberían reflexionar seriamente sobre la conveniencia de la leche como parte integrante de su dieta cotidiana, salvo en el caso de que puedan obtener leche al natural certificada, que constituye un excelente alimento. Atiborrar a los niños con leche pasteurizada para que crezcan “fuertes y sanos” es una pura aberración, porque les resulta imposible asimilar los nutrientes. De hecho, hombres, mujeres y niños por igual deberían eliminar de su dieta todos los productos lácteos pasteurizados, pues únicamente sirven para atascar sus intestinos con capas y más capas de un fango limoso que impide la absorción de los nutrientes orgánicos. Tenemos que eliminar completamente de nuestra dieta la leche homogeneizada y pasteurizada. Si podemos encontrar leche al natural, consumirla como una comida completa por sí misma, nunca combinada con otros alimentos. La otra cara de la Leche T O D O E L M U N D O H A B L A D E L A S I N N U M E R A B L E S P R O P I E D A D E S D E L A L E C H E P E R O E N E S T E A R T Í C U L O H A B L A R E M O S D E L A O T R A C A R A D E L A L E C H E O E F E C T O S I N D E S E A B L E S . ¿ P O R Q U É S O M O S L O S Ú N I C O S M A M Í F E R O S Q U E T O M A M O S L E C H E U N A V E Z H E M O S R E B A S A D O L A E D A D D E L A C T A N C I A ? La leche materna es un alimento completo, ella sola es capaz de nutrir y hacer crecer a un bebé. Los análisis de laboratorios nos muestran que tiene proteínas, grasas, carbohidratos, minerales y vitaminas de una forma totalmente asimilable por el lactante. Por eso nos han hecho creer que si no tomamos lácteos se nos caerán los dientes, se nos desintegrarán los huesos y que nuestros hijos no crecerán. Sin embargo, el sentido común nos dice que la leche es para los lactantes y que en la naturaleza los animales adultos no maman y menos de hembras de otra especie. El sentido común no engaña, la leche es para mamarla; de hecho en cuanto se ordeña empieza a estropearse a una velocidad de vértigo. El hombre lo soluciona esterilizándola con calor. Así ya es "potable", pero os habéis preguntado ¿si tiene los mismos beneficios y es igual de asimilable que la que se mama? y ¿será lo mismo "mamar" de la madre que de la vaca? "Nos nutrimos de lo que asimilamos, no de lo que comemos". Numerosos estudios científicos señalan la leche como uno de los factores implicados en muchos problemas de salud actuales. L A T R A N S F O R M A C I Ó N D E L A L E C H E
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    10 Desde que en1856 Louis Pasteur descubrió que cociendo los alimentos se destruían los microorganismos causantes de su descomposición, la pasteurización ha sido aplicada profusamente en la industria alimentaria, especialmente en la láctea. En el proceso de pasteurización (calentamiento a 74º C durante 15 segundos, seguido de enfriamiento rápido a 4º C) se destruyen los microorganismos indeseables, pero también vitaminas y enzimas necesarias para la digestión de su alto contenido proteico. Estos inconvenientes son mayores en la leche esterilizada a altas temperaturas, la U.H.T. de larga duración (calentamiento durante 3 segundos a 150 º C seguido de enfriamiento a 83º C y envasado). En la leche sin pasteurizar los micro-organismos se multiplican a velocidades enormes, pero esto también ocurre, aunque a velocidades menores, en las leches pasteurizadas, tal como se desvela de la lectura de la ley americana a este respecto: "La leche pasteurizada no debe contener más de 20.000 bacterias por mililitro y no más de 10 organismos de especies coliformes". A pesar de refrigerar nuestras botellas de leche una vez abiertas, la población microbiana (buena y mala) puede doblarse en 35 horas. La homogeneización es otro rutinario proceso al que es sometida la leche para mejorar su textura. En él se reducen el tamaño de los glóbulos de grasa al menos diez veces, y esto puede aumentar el riesgo de padecer ataques de corazón a los grandes consumidores de la misma. La razón parece ser la siguiente: con los pequeños glóbulos de grasa, la enzima bovina xantín-oxidasa puede pasar intacta las paredes intestinales, llegar a la sangre, y destruir un componente de las membranas celulares del tejido cardíaco (el plasmógeno). E L C A R Á C T E R A N T I G É N I C O D E L A S P R O T E Í N A S L Á C T E A S El bebé humano asimila totalmente las caseínas de la leche de su madre, pero no puede hacer lo mismo con las caseínas de la leche de vaca, que pasan al intestino delgado parcialmente digeridas, debido al efecto neutralizador que ejerce la leche sobre la acidez estomacal necesaria para su ruptura. Este problema se agrava en los adultos, ya que con la edad disminuye la cantidad de renina gástrica, que es la primera enzima necesaria para comenzar la cadena de rupturas de las grandes moléculas de la caseína. La caseína no hidrolizada (fragmentada) es una sustancia viscosa (se emplea como pegamento en relojería y en carpintería), que en algunas personas se deposita en los folículos linfáticos que rodean al intestino, impidiendo la absorción de otros nutrientes y contribuyendo a la fatiga crónica y a alteraciones intestinales diversas. Además, los fragmentos pequeños procedentes de la hidrólisis parcial de la caseína (péptidos), pueden atravesar en ciertas condiciones las paredes intestinales. Allí, los linfocitos B de la mucosa intestinal fabrican anticuerpos (las inmunoglobulinas) que se unen con los péptidos (antígenos) formando complejos antígeno-anticuerpo. Dos de las 25 proteínas antigénicas de la leche de vaca, la caseína y la gammaglobulina bovina, son altamente inmunogénicas, lo que quiere decir que plantean una fuerte demanda sobre el sistema inmunitario para producir grandes cantidades de anticuerpos y complementos. En condiciones ideales, las proteínas de la leche no digeridas o no descompuestas y otros antígenos de los alimentos, son retenidos en el intestino y expulsados junto con la materia fecal. En las personas con deficiencia de IgA, proteínas como la difícilmente digerible caseína, son absorbidas en el flujo sanguíneo en su totalidad y contribuyen al desarrollo de una variedad de enfermedades relacionadas con la autoinmunidad, incluyendo artritis reumatoide, lupus, cánceres... La leche materna proporciona las necesarias IgA para realizar el desarrollo y la integridad funcional del tracto respiratorio e intestinal del niño, mientras que la leche de vaca está totalmente desprovista de su anticuerpo esencial. En resumen: los lácteos tienen un alto contenido en antígenos que "agotan" el sistema inmunitario, haciéndolo más vulnerable a las infecciones y a enfermedades directamente relacionadas con nuestro sistema inmunológico.
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    11 Se han descritomuchos problemas relacionados con los lácteos. Entre ellos podemos citar: problemas circulatorios, alergias, inmunodepresión, diabetes juvenil, enfermedades otorrinolaringológicas, asma, acumulación de mucosidades, especialmente en los órganos genitales femeninos y en el aparato auditivo. Según el doctor francés Gauvin, las enfermedades de garganta, nariz y oídos se deben al elevado consumo de yogures y de leche y el doctor Oski, jefe de hospital pediátrico Johns Hopkins, asegura que muchos casos de asma y sinusitis mejoran o incluso desaparecen cuando se eliminan totalmente los lácteos de la dieta. Otra serie de complicaciones que resultan del consumo de la leche de vaca es la nefrosis. Un grupo de investigadores de la Universidad de Colorado y otro de la Universidad de Miami, han identificado esta enfermedad en niños con edades comprendidas entre 10 y 14 años. La nefrosis es una alteración de los riñones que provoca una pérdida permanente de proteínas por la orina. Cuando la leche era eliminada de la dieta de estos niños, se recuperaban rápidamente. Todas las personas con problemas de salud deberían disminuir al máximo los lácteos, pero las que padezcan de alergias cutáneas o respiratorias deberían suprimirlos totalmente y también todos los alimentos industriales que contengan caseína. Las caseínas están presentes en todos los lácteos (leche, quesos, yogurt), siendo más problemáticas en los quesos industriales, por su mayor concentración. No obstante, los quesos de leche no manipulada por la industria, fermentados artesanalmente y respetando los tiempos de curación, plantean menos problemas de carácter antigénico al consumidor. Autor: Olga Cuevas Precauciones lácteas: leche A1 - leche A2 Autor: Juan Carlos Mirre Area: Nutrición » Artículos
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    12 Según demuestran ciertasinvestigaciones, es el contenido de la leche en beta-caseína de un tipo u otro (según la raza de vaca) lo que parece determinar la posible relación del consumo de lácteos con algunas enfermedades comunes en nuestra civilización. Hoy en día nos mareamos frente a las estanterías del supermercado: mas de veinte marcas, desnatada o semi, nutrientes, vitaminas. ¿Que fue de aquella simple leche de vaca que en medidas de litro nos vertía la lechera a la puerta de casa hace unos 50 años?. Ahora contamos con todas las garantías de calidad e higiene, modernas técnicas de ordeño, transporte y envasado del producto vacuno por excelencia. ¿Pero es esto suficiente para nuestra salud?. La leche ha sido y es un alimento fundamental para el hombre, una de las mas importantes fuentes de calcio, fósforo y vitaminas del grupo B en nuestra dieta. Es universalmente reconocida su importancia para el crecimiento y desarrollo de los niños y con la excepción de los vegetarianos, nadie pone en duda su papel beneficioso en la nutrición humana. Sin embargo, los profesores Bob Elliot y Corran McLachlan de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda), plantean una seria duda sobre tan beneficioso papel. Estos investigadores y su equipo de bioquímicos, biólogos y médicos, trabajan desde hace mas de 10 años sobre la base de una sospechosa relación estadística entre las muertes por accidentes cardiovasculares y el consumo de un particular tipo de caseína (beta-caseína A1) que se encuentra en la leche de vaca. Como muestra la figura 1, en los países donde se consume mas leche con beta-caseína A1 (como Finlandia o Irlanda) hay mayor incidencia de decesos por enfermedades cardíacas y –por el contrario- donde el consumo es mínimo (Japón, Francia o Suiza), son escasas las muertes por esta causa. ¿PERO QUE ES LA BETA-CASEÍNA A1? Como se puede ver en la figura 2, todas las leches contienen caseína, que se divide en 3 tipos: alfa-caseína, beta-caseína y kapa-caseína. La beta-caseína se compone a su vez de 5 tipos distintos de proteínas que se denominan: A1, A2, A3, B y C. Los contenidos de estas moléculas en la leche varían con la composición genética de cada raza vacuna. Así, por ejemplo, la mayoría de las vacas de raza "Guernesey" producen leche rica en A2 y muy escasa A1. La raza "Red Danish" por el contrario produce leche rica en beta-caseína A1. El Dr. McLachlan mantiene que los bóvidos salvajes primitivos que habitaban el Oriente asiático tenían solo la variedad de beta-caseína A2. Estos fueron domesticados y traídos a Europa hace unos 7.000 años y en el transcurso de esta gran migración, el gen original de la beta-caseína A2 fue evolucionando, hasta mutar de forma natural a la variante de la beta-caseína A1.
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    13 La investigación sobrelos efectos de la leche A1 continúa todavía y ha saltado de los laboratorios y grupos de investigación de N. Zelanda y Australia a los Estados Unidos y varios países europeos. A pesar de las conclusiones del estudio sobre conejos realizado por la Dra. Julie Campbell, directora del Centro de Biología Vascular de la Universidad de Queensland (Australia), que reafirma la relación entre la A1 y enfermedades cardíacas, muchos otros investigadores apuntan que la repetición de ensayos similares en otros laboratorio no confirman tal relación. Según McLachlan, Elliot y Campell, habría por tanto dos tipos de leche: la "mala" rica en A1 y la "buena" rica en A2. Pero, además de su posible incidencia en nuestra salud cardiovascular, los investigadores neozelandeses también señalan que detrás de la leche A1 podrían encontrarse también el origen de otras enfermedades, como el autismo infantil y la diabetes tipo 1 (insulino-dependiente). DIABETES Hace muchos años que se conocen enfermedades y alergias derivadas de la ingestión de leche por personas intolerantes a algunas de sus proteínas. Sin embargo, en Islandia, el mayor consumidor de leche del mundo, se registran bajos índices de diabetes y enfermedades coronarias. La leche que se consume allí, proviene de una raza de vaca muy peculiar, introducida hace unos 1.000 años por los vikingos y que no contiene beta-caseína A1 en su leche. El Prof. Elliot, trabajando en relaciones entre diabetes infantil y consumo de leche de vaca en la Fundación de Investigación de la Salud Infantil (CHRF) de la Universidad de Auckland, observó en los niños de Samoa que se trasladaban a vivir a N. Zelanda desarrollaban diabetes, algo que no pasaba en Samoa, con la peculiaridad de que el principal cambio en su dieta era un marcado aumento de ingestión de leche de vaca. También sabía que los niños masai de Kenia no desarrollaban diabetes a pesar de beber abundante leche. Los masai tiene ganado Cebú, que produce leche con beta-caseína A2, en tanto que la leche producida en N. Zelanda contiene mezcla de beta-caseína A1 y A2. Esto dio origen a un Programa de Investigación entre la Oficina Láctea de N. Zelanda (NZDB) y la CHRF que culminó con estudios sobre la aparición de diabetes en ratones no-diabéticos alimentados con beta-caseína A1. En 1994 la NZDB y la CHRF demostraron que la A1 causa diabetes (tipo1) en ratones, e inmediatamente patentaron un método para reconocer el tipo de leche que produce una vaca (y su raza). AUTISMO El Prof. Paul Shattock dirige un equipo de investigación sobre autismo en la Universidad de Sunderland (Gran Bretaña) y señala que los estudios realizados por la NZDB apuntan a que el consumo de leche A1 puede inducir o agravar distintos desórdenes mentales o neurológicos, incluidos el autismo y el síndrome de Asperger. El Dr. Robert Cade de la Universidad de Florida (USA) informó en 1999 que los niños con autismo y
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    14 esquizofrenia tenían altosniveles de BCM-7 (péptido beta-casimorfina 7), producido por el estómago durante la digestión de la beta-caseína A1. Sin embargo, la comunidad médica del Reino Unido, Australia y N. Zelanda mantiene mucha cautela al respecto y sostiene que hacen falta más investigaciones hasta concluir una relación definitiva entre estas enfermedades y la leche A1. ORIGEN DE LA "A2 CORPORATION" En el 2000, los profesores McLachlan y Elliot se asociaron al magnate neozelandés Howard Paterson para formar la empresa "A2 Corporation" con el triple objetivo de patentar los procedimientos para obtención y detección de leche A2, continuar las investigaciones sobre la incidencia de la A1 en la salud y la comercialización de leche "garantizada A2" TODAVÍA NO ESTÁ DEMOSTRADO Tanto los médicos como los técnicos relacionados con la industria lechera sostienen que aún no se han probado de forma concluyente las supuestas desventajas de la leche A1 y que la mayoría de los argumentos de los defensores de la leche A2 se basa en correlaciones y evidencias circunstanciales, aún no demostradas. El grupo que destaca en la oposición a las hipótesis de la "A2 Corporation" y del Prof. Mc Lachlan es la poderosa central lechera Fonterra, un gigante a escala mundial e importante exportador de leche a Japón (la leche representa el 20% de las exportaciones de N. Zelanda). Esta empresa domina el mercado lácteo de N. Zelanda y agrupa a casi todos los ganaderos de ese país, productores de leche A1. QUIÉN PRODUCE La leche A2 ya se encuentra en los supermercados de las mayores ciudades de N. Zelanda y Australia (a un precio de 1 euro/litro, unos 15 céntimos mas cara que la leche "normal") y la "A2 Corporation" la introducirá en breve en los Estados Unidos y Europa. Actualmente la empresa lechera "Fairbrae Farm" de la isla de Jersey produce una leche con menos de 0,1% de beta-caseína A1, derivada de vacas de raza "Guernesey". Debe señalarse que la beta-caseína A1 no se encuentra en la mantequilla (sólo grasas), y en el queso se desactiva durante el proceso de fabricación. Juan Carlos Mirre Publicado en la revista La Clave, noviembre 2003
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    15 ¿ES LA LECHEANIMAL ADECUADA PARA EL CONSUMO HUMANO? La leche animal y sus derivados -nata, natillas, yogures, helados, batidos, etc.- se encuentran actualmente entre los alimentos de mayor consumo del mundo. Se alaban sus propiedades nutritivas, lo ricos que son y lo imprescindibles que resultan para mantener los huesos sanos merced a su riqueza en proteínas, vitaminas y minerales, especialmente el calcio. Pero, ¿es eso verdad o más bien se trata de productos no precisamente saludables que causan muy diversas patologías? El ser humano es único en la naturaleza por múltiples razones destacando entre ellas el hecho de que se trata del único mamífero que ingiere leche procedente de otro animal pasado el periodo de lactancia. Y lo hace a pesar de saberse que la leche que produce cada mamífero es específica para su especie y que la naturaleza la ha hecho idónea para las necesidades de su cría y no para las de otra. Es más, la madre Naturaleza previó que los mamíferos -es decir, los animales que maman- obtengan la leche directamente de las mamas de sus madres sin contacto con agente externo alguno ya que se trata de una sustancia que se altera y contamina con gran facilidad. Los humanos, sin embargo, en el convencimiento de que es sano seguir tomándola siendo ya adultos hemos alterado hasta las leyes de la naturaleza para poder mantenerla en condiciones adecuadas de consumo. Y, sin embargo, son muchas las evidencias que indican que tan preciado líquido está detrás de muchas de las dolencias que hoy nos aquejan. Obviamente la composición de cada leche varía en función del animal, de la raza, del alimento que haya recibido, de su edad, del periodo de lactancia, de la época del año y del sistema de ordeño, entre otras variables. Y si bien su principal componente es el agua su presunto interés nutritivo radica en que además contiene grasas (ácidos grasos saturados y colesterol), proteínas (caseína, lactoalbúminas y lactoglobulinas), hidratos de carbono (lactosa, fundamentalmente), vitaminas (cantidades moderadas de A, D y del grupo B) y minerales (fósforo, calcio, zinc y magnesio). Las proporciones dependen ya del tratamiento que se haya dado a la materia prima por lo que no contiene la misma grasa la "leche entera" que la "leche descremada" (vea el recuadro que se adjunta al respecto). Ahora bien, ¿es realmente saludable ingerir leche y productos lácteos? Porque no sólo son muchos los investigadores que discrepan de esa opinión sino que hay cada vez más estudios que cuestionan esa aseveración. EL PROBLEMA DEL CALCIO
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    16 La razón fundamentalpor la que los nutricionistas occidentales -no así los orientales- recomiendan tomar leche y sus derivados es porque la consideran muy nutritiva y especialmente rica en calcio agregando que la ingesta periódica de ese mineral es imprescindible para mantener la salud, sobre todo la de los huesos. Y en ese convencimiento muchas personas beben cantidades importantes de ella al punto de que algunas -es el caso de millones de norteamericanos- prácticamente la toman en lugar de agua. Sin embargo es precisamente en Estados Unidos, el mayor consumidor mundial de leche, donde más incidencia de osteoporosis hay entre su población. ¿Alguien puede explicar razonadamente tan singular paradoja? Lógicamente no puede extrañar que cada vez más expertos alcen su voz abiertamente afirmando que la leche y sus derivados no sólo no son alimentos adecuados para el ser humano sino que ni siquiera constituyen una buena fuente de calcio porque una cosa es la cantidad de ese mineral presente en ella y otra muy distinta su biodisponibilidad. Además está por ver si la necesidad de él que precisa el organismo es la que publicitan las empresas lácteas. Resultan ilustrativos a ese respecto los resultados del estudio que con 78.000 mujeres de entre 34 y 59 años llevaron a cabo durante 12 años varios profesores de la Universidad de Harvard en Estados Unidos y que fue publicado en el American Journal of Public Health en 1997. Porque sus conclusiones desmienten la tesis de que un mayor consumo de leche u otras fuentes alimenticias de calcio por mujeres adultas las proteja de fracturas propias de la osteoporosis como son las de cadera o antebrazo. También es interesante recordar el Proyecto Cornell Oxford-China de Nutrición, Salud y Medio Ambiente que se inició en 1983 con un estudio pormenorizado de los hábitos cotidianos de 6.500 habitantes de 65 provincias dispersas de la China rural ya que constituye una de las investigaciones más rigurosas y concluyentes efectuadas en materia de salud. Y ese trabajo demostró -entre otras cosas- que la leche animal desmineraliza a los adultos. Es decir, se comprobó que las mujeres que no tomaban leche de vaca y su único alimento eran el arroz, los vegetales, la soja y sus derivados no padecían osteoporosis. Y que, sin embargo, si dejaban esa dieta e introducían la leche de vaca sus niveles de calcio bajaban y aumentaba la incidencia de esa patología. Gracias a las investigaciones llevadas a cabo por el doctor John McDougall -médico nutricionista del St Helena Hospital de Napa (California, Estados Unidos)- sabemos también que la mujeres de la etnia bantú no toman leche pero sí calcio procedente de fuentes vegetales y, sin embargo, a pesar de que tienen una media de 10 hijos y los amamantan durante largos periodos no padecen osteoporosis. Otro ejemplo de la relación entre leche y osteoporosis lo constituye el trabajo del doctorWilliam Ellis, ex presidente de la Academia Americana de Osteopatía Aplicada, quien estableció que las personas que toman de 3 a 5 vasos de leche diarios presentan los niveles más bajos de calcio en sangre. Agregando que tomar mucha leche implica ingerir grandes cantidades de proteínas lácteas y éstas producen un exceso de acidez que el organismo intenta compensar mediante la liberación de minerales alcalinos. En esa misma línea se expresa un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition que afirma que el exceso de proteínas de la leche es uno de los factores más
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    17 importantes en elavance de la osteoporosis. En dicho estudio -publicado ya en 1983- se demostraba que hasta la edad de 65 años las mujeres que no toman leche y son vegetarianas tienen un 18% de pérdida de hueso mientras las omnívoras padecen una pérdida ósea del 35%. Y estudios más recientes muestran que con una ingesta de 75 gramos diarios de proteína láctea se pierde más calcio en la orina del que se absorbe a través de la dieta. A todo esto hay que añadir que la relación calcio/fósforo de la leche de vaca no es adecuada para el ser humano pues su contenido es demasiado elevado en fósforo y por eso su ingesta acidifica el organismo. Con las numerosas implicaciones negativas para la salud que ello implica. LA OPINIÓN DE JEAN SEIGNALET Como por otra parte ya publicó Discovery DSALUD en los números 78 y 79 también el finado doctor Jean Seignalet -hematólogo, inmunólogo, biólogo, catedrático de Medicina de laUniversidad de Montpellier durante muchos años y autor de más de doscientas publicaciones en prestigiosas revistas médicas- denunció en su obra La Alimentación, la 3ª Medicina que muchas patologías y la proliferación actual de otras se debe básicamente a cinco razones: el consumo de cereales domésticos, la ingesta de leche animal y sus derivados, la cocción de los alimentos, el refino de los aceites y la contaminación alimenticia con la consiguiente carencia de vitaminas y minerales. Afirmando en lo que a la leche se refiere lo siguiente:"Muchas personas piensan que prescindir de la leche puede provocarles pérdida de calcio y problemas como la osteoporosis pues la televisión, la prensa y la mayoría de los médicos repiten que la solidez de los huesos depende de su cantidad de calcio y sólo el consumo diario de productos derivados de la leche puede aportarles en cantidad suficiente ese precioso calcio. Sin embargo, yo digo firmemente que NO. El peligro de la falta de calcio es una ilusión. Es cierto que la leche de vaca es rica en calcio pero una vez en el tubo digestivo humano la inmensa mayoría del mismo es precipitado en forma de fosfato de calcio y expulsado a través de las heces fecales. Sólo una pequeña parte es absorbida. El calcio asimilable es aportado en cantidad más que suficiente por los vegetales: hortalizas, legumbres secas, verduras, carnes crudas y frutos secos y frescos. Además el calcio es un mineral muy abundante en el suelo donde es recuperado por las raíces de las plantas. En definitiva, eliminar de la alimentación la leche animal no provoca carencia de calcio. Al contrario, el régimen hipotóxico -desprovisto de derivados de la leche- acompañado de magnesio y silicio bloquea 70 veces de cada 100 la evolución de la osteoporosis e incluso permite a veces recuperar parte del terreno perdido". LA CASEÍNA DE LA LECHE Mencionábamos al describir la composición de la leche que una de sus proteínas principales es la caseína. Pues bien, se sabe que el niño lactante asimila completamente las caseínas de la leche materna... pero no las de la leche de vaca. Tales proteínas sólo se digieren parcialmente por el efecto neutralizador de la leche sobre la acidez gástrica, indispensable para su ruptura.
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    18 ¿Y qué efectosprovoca esa sustancia viscosa que es la caseína animal en nuestro organismo? Pues hay que decir que en algunas personas se adhiere a los folículos linfáticos del intestino impidiendo la absorción de otros nutrientes (de hecho la caseína se utiliza como pegamento para papel, madera, etc.). Además su hidrolización parcial tiene otras consecuencias. Por ejemplo, desembarazarse de sus residuos metabólicos supone un gasto energético suplementario para el organismo y puede provocar problemas inmunológicos. Así, en personas que presentan deficiencias de inmunoglobulinas IgA esta proteína pasa al torrente sanguíneo y genera gran variedad de reacciones autoinmunes (las mencionaremos más adelante al hablar de las enfermedades relacionadas con el consumo de leche). Y si tenemos en cuenta -como se recoge en un informe del Memorial Kettering Hospital de Nueva York (Estados Unidos)- que la deficiencia de antígenos IgA es uno de los problemas más comunes en cuanto a deficiencias inmunitarias el problema pasa a tener dimensiones mucho más preocupantes. LAS GRASAS DE LA LECHE La leche humana contiene 45 gramos de lípidos por litro de los que el 55% son ácidos grasos poliinsaturados y un 45% saturados. Y tiene, sobre todo, un elevado contenido en ácido linoleico, precursor de prostaglandinas y leucotrienos antiinflamatorios. En cambio la leche de vaca -la más consumida- contiene un 70% de ácidos grasos saturados y un 30% de poliinsaturados. Una estructura que favorece la formación de prostaglandinas y leucotrienos inflamatorios. Además ese 30% de poliinsaturados pierde sus propiedades cuando por efecto del calor -entre 40 y 45 Cº- se desnaturalizan y ya no pueden ser precursores de sustancias antiinflamatorias. Por lo que la leche tratada para poder ser consumida es ¡una sustancia 100% inflamatoria! Por otra parte la pasteurización y la homogeneización provocan que las grasas saturadas atraviesen las paredes intestinales en forma de pequeñas partículas no digeridas lo que inexorablemente aumenta los niveles de colesterol y grasas saturadas en sangre. Además el contenido en colesterol de la leche es superior al de otros alimentos famosos por ser ricos en ese elemento. De hecho algunos países ya han retirado la leche de la lista de alimentos fundamentales para la dieta porque se ha observado que los niños que acostumbran a tomar varios vasos de leche al día tienen sus arterias en peores condiciones que los que no la toman. Una información que, curiosamente, no parece haber llegado a Estados Unidos pues según su Departamento de Agricultura casi el 40% de la comida diaria que ingieren los norteamericanos consiste en leche y/o productos lácteos. Lo cual significa que un estadounidense medio toma diariamente sólo con los productos lácteos 161 miligramos de colesterol. Y eso es tanto como ingerir ¡53 lonchas de tocino al día! Y luego se extrañan de que la cuarta parte de la población norteamericana sea obesa o padezca sobrepeso. Añadiremos finalmente un dato importante que aporta el ya mencionado doctor John McDougall: en el afán por aumentar sus ventas la industria lechera relaciona el contenido de grasa de la leche... con el peso. Lo que le permite decir que la de vaca contiene "sólo" un 2% de grasa por cada 100 gramos. Y, claro, dicho así parece que estemos hablando de un producto bajo en grasa. Sin embargo debemos entender que el 87% de la leche es agua
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    19 por lo quesi descartamos ésta el porcentaje real de grasa sobre la sustancia sólida es mucho mayor. ¡Y no hablemos ya de la leche condensada! LA CARGA HORMONAL Conviene saber también que la leche contiene aproximadamente 59 tipos diferentes de hormonas -pituitarias, esteroideas, adrenales, sexuales, etc.- siendo las más importantes las hormonas del crecimiento cuya acción, unidas a la riqueza proteica de la leche de vaca, hacen posible el rápido crecimiento de los terneros de forma que en breve plazo llegan a doblar su peso. Y es evidente que los humanos no tenemos precisamente esa necesidad. Además niveles elevados de esa hormona, unidos a otros tóxicos, se consideran hoy causa de la aparición de diversas enfermedades degenerativas. Hay que añadir a ese respecto que resulta kafkiano tener que reseñar que ya en 1994 laFood and Drug Administration (FDA) -es decir, la agencia del medicamento norteamericana- aprobó que la compañía Monsanto usara la Hormona Recombinante de Crecimiento Bovino (rBGH) -también conocida como bovine somatotropin o rbST- para aumentar la producción de leche en las vacas entre un 10 y un 25%. Porque según se publicó en The Ecologist en 1998 "el uso de rBGH incrementa los niveles de otra hormona proteica -el factor de crecimiento 1 tipo insulina (IGF-1)- en la leche de las vacas. Y dado que el IGF-1 es activo en los humanos -causando que las células se dividan- algunos científicos piensan que una ingesta de leche tratada con altos niveles de rBGH podría dar paso a la división y crecimiento incontrolados de células en los humanos. En otras palabras: cáncer". De hecho son tantos los peligros potenciales de esa hormona que su uso está prohibido actualmente en Canadá y la Unión Europea así como en otros países. La profesora Jane Plant, sobre cuya ilustrativa experiencia personal hablamos en el recuadro adjunto y que es autora del libro Your life in your hands (Tu vida en tus manos),explica en él que el IGF-1 es además especialmente activo durante la pubertad y el embarazo. En el caso de las niñas púberes -explica- esta hormona estimula el tejido de la mama para que crezca. Y durante el embarazo ensancha los tejidos mamarios y los conductos de la leche materna para favorecer la lactancia. Agregando con rotundidad:"Niveles altos de esta hormona incrementan hasta tres veces el riesgo de padecer cáncer de mama o de próstata por parte de quienes consumen tanto la leche como la carne de las vacas lecheras. Y en contra de la afirmación de que la pasteurización la destruye entiendo que la caseína evita que eso ocurra y que la homogeneización facilita que la IGF-1 alcance el torrente sanguíneo. Asimismo, los propios estrógenos que se añaden a la leche bovina son otro de los factores que estimulan la expresión nociva de esta hormona y que, indirectamente, acaban provocando la aparición de tumores". TÓXICOS EN LA LECHE Debemos añadir que la leche puede además estar contaminada por productos químicos, hormonas, antibióticos, pesticidas, pus procedente de las mastitis -tan frecuentes en la vacas ordeñadas permanentemente-, virus, bacterias, priones... Sin olvidar que hoy se "enriquece" tanto la leche como los productos lácteos con aditivos, vitaminas y minerales sintéticos, semillas, plantas, frutas, proteínas, ácidos grasos... En algunos casos, por cierto,
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    20 con grasa deanimales distintos. Con lo que uno puede estar ingiriendo leche de vaca enriquecida con grasa de cerdo... sin saberlo. ¿Y cuáles son las sustancias tóxicas que con más frecuencia puede uno encontrarse en un vaso de leche de vaca, la más consumida? Pues son éstas: Metales y plásticos. El equipo utilizado en la explotación ganadera para obtener, conducir o almacenar la leche puede contaminarla. De hecho se ha llegado a detectar en ella hierro, cobre, plomo, cadmio, zinc, etc., o sus aleaciones. Lo que puede provocar una actividad catalítica nefasta sobre las reacciones de oxidación que se producen en ella. Detergentes y desinfectantes. Hablamos de formol, ácido bórico, ácido benzoico, sales alcalinas, bicromato potásico, etc., sustancias que se emplean en la limpieza y desinfección del material que se pone en contacto con la leche. Su uso está justificado ya que el agua por sí sola es incapaz de arrastrar los restos de materia orgánica y destruir las bacterias que contaminan las instalaciones y que pueden pasar a la leche. Pesticidas y fertilizantes. En la comida que se da a las vacas se pueden encontrar compuestos químicos con los que se ha procurado tanto el incremento de las cosechas como su mejor conservación. En este grupo se incluyen acaricidas, nematicidas, fungicidas, rodenticidas y herbicidas. Compuestos químicos -DDT, dieldrin, lindano, metoxiclor, malation, aldrín, etc.- que pueden ocasionar cáncer. Micotoxinas. Procedentes del alimento que se da a las vacas cuando éste está contaminado por mohos, muy especialmente por el aspergillus flavus. Antibióticos y otros fármacos. Actualmente se emplean de forma habitual en el tratamiento y prevención de las enfermedades infecciosas y parasitarias de las vacas pero pueden pasar a la leche contaminándola. Un problema que se agrava al saber que el uso excesivo y continuado de estos fármacos en animales ha acabado provocando que determinadas cepas de gérmenes patógenos se hayan hecho resistentes y al pasar a los humanos éstos encuentren dificultades para superar la enfermedad con antibióticos. Por eso es peligroso el consumo de leche extraída de vacas así tratadas. Ya en 1976 el diario Daily Herd Management publicaba que "la mayoría de las fábricas [de leche] usan cerca de 60 clases de tratamientos químicos [antibióticos] para tratar la hinchazón de pezón después de cada ordeñada y para reducir la propagación de mastitis (inflamación de ubres) en sus rebaños. Hay evidencia de que algunas de esas zambullidas químicas dejan residuos en la leche que pueden ser peligrosos para los humanos". Diez años después todo seguía igual y el prestigioso The New York Times afirmaba que "los residuos de antibióticos en la leche están causando reacciones alérgicas en algunas personas debido a tratamientos rutinarios para prevenir la hinchazón de los pezones de las vacas y programas de infusión en las fábricas lecheras." Contaminación radioactiva. Es otro de los problemas que preocupan en la actualidad y si bien los residuos producidos por el uso específico de la energía nuclear no ocasionan problemas más que en raras ocasiones es necesario prestar atención. Dioxinas. Estos derivados del cloro merecen atención especial. Además de estar relacionados con el cáncer de pulmón y los linfomas la exposición a las dioxinas se ha relacionado con la diabetes, los problemas de desarrollo del niño y diversos desarreglos del sistema inmune.
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    21 ENFERMEDADES RELACIONADAS CONEL CONSUMO DE LECHE Ante todo lo expuesto son cada vez más las voces que alertan de la posible relación -más o menos directa- entre el consumo de leche y las dolencias que se relacionan a continuación: Anemia ferropénica. El doctor Frank Oski -director del Departamento de Pediatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins (Estados Unidos)- asevera en su libro Don't Drink Your Milk! (¡No bebas tu leche!) que en su país entre el 15 y el 20% de los niños menores de 2 años sufren anemia por deficiencia de hierro y que la mitad del resto de las anemias que se producen en Estados Unidos están relacionadas con el consumo de leche y sus derivados por los pequeños sangrados gastrointestinales que la leche puede provocar. Artritis Reumatoidea y Osteoartritis. Está constatado que los complejos antígeno- anticuerpo generados por la leche se depositan a veces en las articulaciones provocando su inflamación y entumecimiento. Estudios realizados en la Universidad de Florida (Estados Unidos) confirman que los síntomas se agravan en pacientes con Artritis Reumatoidea que consumen leche. Por otro lado, en un artículo publicado en la revista Scandinavian Journal of Rheumatology se afirmaba que en personas afectadas de esa patología que dejaron de ingerir lácteos y tomaron sólo agua, té verde, frutas y zumos vegetales entre 7 y 10 días la inflamación y el dolor disminuyeron significativamente. Agregando que cuando alguno volvía a una dieta lacto-ovo-vegetariana los síntomas reaparecían. Por su parte, un grupo de investigadores israelíes demostró en 1985 -por primera vez- que la leche puede inducir también la artritis reumatoidea juvenil. La asociación de la leche con la artritis reumatoidea del adulto ya se había establecido anteriormente pero no se había hallado ninguna asociación con la juvenil hasta el hallazgo de esos científicos. Asma. Se sabe que la leche puede estimular la producción excesiva de moco en las vías respiratorias y que la alergia a la leche es causa de asma. Además está completamente demostrado que los niños con exceso de moco y dificultades respiratorias a los que se les retira la leche de vaca mejoran de forma sorprendente. Autismo. Investigadores italianos descubrieron que los síntomas neurológicos de los pacientes autistas empeoran cuando consumen leche y trigo. Se cree que los péptidos de la leche pudieran tener un efecto tóxico en el sistema nervioso central al interferir con los neurotransmisores. En sus investigaciones los doctores de la Universidad de Roma notaron una mejoría marcada en la conducta de esos enfermos tras dejar de ingerirla ocho semanas. En su sangre había altos niveles de anticuerpos contra la caseína, la lactoalbúmina y labetalactoglobulina. Cáncer de estómago. Investigadores del Instituto Nacional de Salud Publica de Morelos (México) encontraron un aumento significativo del riesgo de contraer cáncer de estómago en pacientes que consumían productos lácteos. En los que además consumían carne el riesgo se triplicaba. Cáncer de mama. La leche está considerada por muchos expertos causa directa de este "tipo" de cáncer. Si a ello añadimos la influencia que tiene la hormona insulínica las probabilidades de sufrirlo aumentan considerablemente en las grandes consumidoras de
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    22 leche (Discovery DSALUDpublicará el mes que viene un artículo sobre este importante asunto que tanto preocupa a las mujeres). Cáncer de ovarios. La galactosa -uno de los azúcares de la leche- se ha relacionado también con el cáncer de ovarios. Algunos investigadores consideran que las mujeres que beben más de un vaso de leche entera al día tienen tres veces más probabilidades de contraer cáncer de ovarios que las que no lo ingieren. -Cáncer de páncreas. Investigadores de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) afirman que existe una relación "positiva y fuerte" entre el cáncer del páncreas y el consumo de leche, huevos y carne. Cáncer de próstata. Un estudio presentado hace más de veinte años en una reunión de laAmerican Association of Cancer Research en San Francisco y publicado en Oncology Newsya revelaba, según el doctor Chan -epidemiólogo de la Universidad de Harvard-, que el consumo de mucha leche y sus derivados está asociado con un incremento del riesgo de cáncer de próstata en los hombres. Explicando que ello se puede deber a que el alto contenido de calcio de la leche hace disminuir la cantidad de vitamina D del cuerpo, encargada de proteger del cáncer de próstata a pesar de que la propia leche la contiene. Epidemiólogos italianos del Aviano Cancer Center calcularon ese aumento del riesgo y establecieron que es 1,2 veces mayor entre quienes beben de 1 a 2 vasos de leche diaria que entre los que no la consumen. Sin embargo, si se toman dos o más vasos de leche al día el nivel de riesgo de padecer ese cáncer aumenta a 5. Otro estudio -realizado por el mismo equipo de investigadores de la Universidad de Harvard- descubrió que los hombres que consumen grandes cantidades de leche y/o lácteos tienen un 70% de riesgo de contraer cáncer de próstata. Opinión que comparte un grupo de científicos noruegos de la Universidad de Oslo quienes afirman que consumir leche es un riesgo para contraer cáncer de próstata. Añadiendo que, sorprendentemente, el consumo de leche desnatada está asociado con un mayor incremento que la leche entera. Cáncer de pulmón. Investigadores holandeses concluyeron en 1989 que las personas que toman tres o más vasos de leche diaria tienen dos veces más probabilidad de desarrollar cáncer de pulmón que los que no la toman. Y que, sin embargo -contra lo que afirman sus colegas noruegos- las personas que toman esa misma cantidad pero de leche desnatada parecen estar más protegidas. También se coligió en el Roswell Park Memorial Institute de Nueva York que entre las personas que beben tres o más vasos de leche entera al día aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón en un 200% (comparado con aquellos que nunca la toman). Además se ha documentado que existe relación directa entre la hormonasomatotropina y el cáncer de pulmón, y entre éste y las dioxinas que contaminan la leche. Cáncer de testículos. Investigadores británicos descubrieron que también hay relación entre el cáncer testicular y el consumo de leche. El riesgo encontrado fue 7,19 veces mayor que en la población general y aumenta en un 1,39 por cada cuarto de leche adicional que se consume. Cataratas. Hay una creciente evidencia de la relación entre el consumo de leche y las cataratas. Según diversos estudios científicos las poblaciones humanas que consumen
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    23 grandes cantidades deproductos lácteos tienen mayor incidencia de cataratas que aquellos que los evitan. Este defecto se ha relacionado con la lactosa y la galactosa. Siendo la relación más evidente entre la mujeres que entre los hombres. El tipo más frecuentemente es lacatarata cortical. Colitis ulcerosa. También el consumo de leche se ha asociado a esta dolencia. Colon irritable. Hay diversos estudios que vinculan igualmente la ingesta de leche con el desarrollo de esta patología. Diabetes Mellitus Tipo I. Diferentes investigaciones demuestran que los lactantes alimentados con leche de vaca presentan un mayor riesgo de padecer diabetes insulinodependiente -conocida como diabetes tipo I- ya desde su niñez. Un estudio publicado en la Revista de Medicina de Nueva Inglaterra identifica la leche como "elemento responsable o factor desencadenante en algunas personas genéticamente sensibles" . Los médicos que realizaron la investigación descubrieron que los diabéticos analizados tenían unos niveles de anticuerpos más altos de lo normal que reaccionaban con una proteína de la leche llamadasuero de albúmina bovina atacándola como invasora y destruyéndola. Pero resulta que -¡fatal coincidencia!- una sección de esa proteína es casi idéntica a una proteína de la superficie de las células productoras de insulina por lo cual, según afirman, las defensas de las personas sensibles a ella terminan atacando a sus propias células causando así su autodestrucción. Por lo que coligen que eliminar la leche y sus derivados de la dieta infantil podría disminuir drásticamente la incidencia de este tipo de diabetes. Dolores abdominales sin intolerancia a la lactosa. Existe una estrecha correlación - no discutida- entre la indigestión que causa la lactosa, la intolerancia a la lactosa y la intolerancia a la leche. Enfermedad de Crohn. El doctor John Hermon-Taylor -director del Departamento de Cirugía de la Escuela de Medicina del Hospital St. George (Gran Bretaña)- afirma tras estudiar la enfermedad de Crohn durante 20 años que la Paratuberculosis -una subespecie del Mycobacterium Avium- está indudablemente asociada a esa patología. Y que ese microorganismo se transmite fundamentalmente a través de la leche porque la pasteurización no la destruye. En un estudio realizado entre 1990 y 1994 sobre envases para leche se encontró con que el 7% estaba contaminado con la Paratuberculosis. Enfermedades coronarias. Numerosos investigadores relacionan algunos componentes de la leche -el colesterol, las grasas, su alto contenido en calcio, la presencia de xantina oxidasa, etc.- con este tipo de dolencias. En el caso de la enzima bovina xantina oxidasa se sabe que sólo causa problemas cuando la leche es homogeneizada y que su daño se centra en los vasos sanguíneos. La posible explicación está en que esta enzima atravesaría intacta las paredes intestinales, se trasladaría a través de la sangre y destruiría el masmógeno, uno de los componentes de las membranas de las células que forman el tejido cardiaco. Uno de esos investigadores es el doctor Kurt Oster, jefe del servicio de Cardiología del Hospital Park City en Bridgeport (Estados Unidos). Durante un periodo de casi cuatro años Oster estudió a 75 pacientes que sufrían angina de pecho y arteriosclerosis. Pues bien, se eliminó la leche de sus dietas y se les dio ácido fólico y vitamina C -ambas combaten la xantina oxidasa- y en todos los casos el dolor disminuyó. Es más, a ese respecto el doctor Kurt Esselbacher -miembro de la Escuela de Medicina
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    24 de la Universidadde Harvard- afirma sin tapujos: "La leche homogenizada, debido al contenido de xantina oxidasa, es una de las mayores causas de enfermedades coronarias en Estados Unidos". Hay también estudios realizados en Rusia según los cuales quienes beben tres o más vasos de leche al día tienen 1,7 más probabilidades de padecer enfermedades isquémicas cardíacas que quienes no la consumen. Igualmente se sabe que el consumo habitual de productos lácteos aumenta el colesterol malo (LDL) sin afectar al bueno (HDL) por lo que ya en sí mismos constituyen un factor de riesgo. Y debemos añadir que el consumo de proteínas lácteas parece tener relación directa con la mortalidad coronaria ya que se ha comprobado que los anticuerpos creados contra la caseína activan el sistema plaquetario estimulando la trombogénesis. Además se las relaciona con la inflamación de las paredes de las arterias favoreciendo así el proceso arteriosclerótico. En cuanto al calcio de la leche cabe decir que parece existir relación entre el endurecimiento de las arterias y el excesivo contenido de este mineral en sangre. Añadiremos que la leche desnatada se ha asociado con enfermedades coronarias no isquémicas en hombres mayores de 45 años y en mujeres mayores de 75. Se cree que las proteínas de la leche contribuyen a la formación de la homocisteina. Para muchos la conjunción de este tipo de leche, la lactosa, el calcio y la homocisteína podría ser responsable de la calcificación de las arterias. Esclerosis múltiple. Científicos de la Universidad de Michigan (Estados Unidos) están llevando a cabo en la actualidad extensos estudios acerca de los factores asociados con la esclerosis múltiple y si bien hasta ahora sólo han obtenido conclusiones parciales han podido establecer relación entre la esclerosis múltiple y un excesivo consumo de leche. Estreñimiento. La leche es causa conocida de estreñimiento en niños y ancianos. Su eliminación de la dieta y un mayor consumo de vegetales y fibra suele resolver ese problema. Asimismo, tanto el estreñimiento crónico como las lesiones perianales se han asociado con una clara intolerancia a la leche de vaca. Fatiga crónica. Según un estudio realizado con niños en Rochester (Nueva York) en 1991 beber leche aumenta 44,3 veces el riesgo de padecer esta enfermedad. Fístulas y fisuras anales. Podría deberse al parecer a la alergia a una proteína de la leche de cabra. Incontinencia urinaria. Muchos niños que mojan las sábanas ya crecidos dejan de hacerlo en cuanto eliminan de su dieta la leche, los productos que la contienen y los derivados lácteos. Intolerancia a la lactosa. Para poder ser utilizada por nuestro organismo este azúcar de la leche debe ser previamente hidrolizado y eso se consigue gracias a una enzima llamadalactasa que va desapareciendo lentamente cuando comienzan a salirnos los dientes. Parece que en la raza blanca la lactasa permanece durante más tiempo que en la raza negra. Algo que podría deberse a la relación existente entre la melanina y la lactasa. Las personas que viven en lugares fríos tendrían por eso la piel más blanca a fin de aprovechar al máximo las radiaciones solares y sintetizar vitamina D para fijar el calcio. Se ha observado también que en la mayoría de las personas que no producen lactasa o lo hacen a niveles muy bajos la lactosa no hidrolizada pasa al intestino donde es atacada por
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    25 las bacterias ylas consecuencias son fermentaciones, meteorismo, cólicos, diarreas, etc. Todo lo cual provoca la irritación de las paredes del intestino e incluso microheridas con pérdida de sangre. Y si esas pequeñas hemorragias se producen de forma continuada acaban provocando deficiencias de hierro. Además la lactosa puede provocar otros trastornos no menos graves ya que es responsable de la asimilación de metales pesados como el cadmio, el mercurio y el hierro así como de otras sustancias tóxicas. Linfomas. Un estudio realizado en la Universidad de Bergen (Noruega) durante año y medio con casi 16.000 pacientes observó que las personas que consumen dos vasos de leche al día presentan un riesgo 3,4 veces mayor de padecer linfomas que los que beben menos. El mecanismo por el cual eso se produce todavía no está claro a pesar de que se sabe que la leche de vaca puede transmitir el virus de la leucemia bovina. Este mismo estudio encontró una asociación, aunque débil, entre el consumo de leche y el cáncer de riñones y de los órganos reproductivos femeninos. Otro mecanismo por el cual se pueden contraer linfomas es a través de leche contaminada con dioxinas. En un artículo publicado en el periódico norteamericano The Washington Postse afirmaba que las personas que consumen grandes cantidades de grasa -como carne y productos lácteos son 10 veces más propensas a contraer cáncer, especialmente de pulmón. Migraña. Se ha comprobado experimentalmente que cuando se suprime la leche de la dieta de pacientes afectos de migraña se reducen significativamente sus síntomas. Oídos, garganta y sinusitis. En 1994 la revista Natural Health publicaba una serie de hallazgos que relacionan a la leche con el aumento de las infecciones de los oídos y la garganta. Los estudios demostraron que las amígdalas y las adenoides reducían su tamaño cuando se limitaba el consumo de leche. Reacciones alérgicas. La alergia a las proteínas de la leche de vaca se ha definido como"cualquier reacción adversa mediada por los mecanismos inmunológicos a una o más de las proteínas de la leche (caseína, alfa lacto-albúmina, betalactoglobulina)". Actualmente muchos estudios médicos reconocen la relación entre la leche y las reacciones alérgicas estableciéndose su prevalencia entre un 2 y un 5% de la población mundial. La reacción alérgica puede ser inmediata -es decir, en menos de 45 minutos- o tardía -presentándose horas o días más tarde. Sangrado gastrointestinal. El sangrado gastrointestinal secundario a la intolerancia a las proteínas de la leche de vaca en niños ha sido adecuadamente documentado. Tan serio es el sangrado que se le coloca como una de las causas más comunes de anemia en niños. Síndrome de mala absorción. Investigadores de la Universidad de Helsinki (Finlandia) han comprobado la relación entre las proteínas de la leche y el daño a la mucosa intestinal. Este daño es el responsable del síndrome de mala absorción que se caracteriza por diarreas crónicas, vómitos y retardo del crecimiento. Trastornos del sueño. Estudios realizados en la Universidad Free de Bruselas entre los años 1986 y 1988 confirmaron la relación entre el consumo de leche y los trastornos del sueño en los niños. Éste y otros estudios han hallado relación entre la alergia a la leche y
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    26 los problemas paradormir. Todos los síntomas mejoraban cuando se excluía la leche de la dieta y empeoraban cuando era reintroducida. El tiempo promedio para notar la mejoría era de cinco semanas. La agitación que manifestaban esos niños también mejoró. Úlceras pépticas. En el pasado se aconsejaba tomar leche a las personas que padecían problemas estomacales, en especial en caso de úlceras. En la actualidad esa práctica se desaconseja por considerarse peligrosa y porque se sabe que la leche y sus derivados agravan todos los síntomas. El alivio temporal que sentían esos pacientes se podía deber simplemente al hecho de que normalmente la leche se tomaba fría y era la temperatura del líquido lo que hacía mejorar la situación transitoriamente. Otras reacciones provocadas por la leche. Además de las expuestas existen otras situaciones y dolencias que se relacionan con la ingesta de leche. Por ejemplo la acidosis láctica severa asociada a la alergia a la leche de vaca, el aumento del riesgo de preeclampsia en mujeres sensibles, la dificultad de aprendizaje en niños o algunos casos de infertilidad femenina. Por último es importante señalar que las madres que toman leche de vaca durante el período de la lactancia exponen a sus hijos a los riesgos asociados a este alimento. José Ramón Llorente PD: el autor de este texto es presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular y los estudios que se citan en el artículo están perfectamente documentados y si no se mencionan es por razones de espacio. Problemas que puede provocar la preparación de la leche y así poder ser consumida tiempo después de ser extraída La naturaleza previó que la leche -humana o animal- sirviera para alimentar a las crías directamente, en el momento y sin intervención mecánica, física o química. Sin embargo, la decisión del ser humano de seguir ingiriendo leche tras el periodo natural de lactancia le llevó a ordeñar a los animales domésticos y, con el tiempo, a buscar métodos que permitieran conservarla largo tiempo en condiciones lo más higiénicas y saludables posibles. Búsqueda que desembocó en los sistemas actuales. Hablemos pues de ellos. La homogeneización. Se trata de un proceso mecánico mediante el cual se reduce el tamaño de las partículas de grasa de la leche evitando que la crema se concentre en la superficie. Y para que ese tamaño sea homogéneo se dispara el chorro de la leche a presión contra una plancha de acero a una temperatura de entre 50 y 60º C. Se consigue así una leche más blanca que luego se mantiene líquida en el envase. El inconveniente es que con ello también se rompen gran parte de las estructuras lipídicas y proteicas por lo que si esa leche se expone a luz artificial durante varias horas se convierte en una sustancia no apta para el consumo. Además, según algunos expertos al disminuir en diez
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    27 veces el tamañode las partículas de grasa este procedimiento puede incrementar el riesgo de padecer ataques al corazón en quienes consumen grandes cantidades. La posible explicación está en la enzima bovina xantina-oxidasa que atravesaría intacta las paredes intestinales y, utilizando la sangre como vehículo, destruiría el masmógeno, un componente de las membranas celulares del tejido cardiaco. Pasteurización. Consiste en la aplicación de altas temperaturas durante un tiempo determinado. Con este método se destruye la mayor parte de los microorganismos que pueden alterar la leche pero no todas las esporas (formas de resistencia de los microorganismos). A través de la pasteurización se obtiene la "leche fresca del día" -así se comercializa- que se mantiene en condiciones adecuadas sólo durante 2 o 3 días. Existen dos tipos de pasteurización: la pasteurización alta -que tiene una duración de 15 segundos a una temperatura de 72º C- y la pasteurización baja -que dura 30 minutos a 65º C-. Posteriormente la leche es sometida a un enfriamiento rápido pero si este último tratamiento no se realiza de forma correcta se corre el riesgo de que germinen las esporas que hayan sobrevivido al tratamiento térmico. Además con este método se produce la coagulación de las proteínas, se eliminan las bacterias propias de la leche que servirían posteriormente para la elaboración de quesos y se pierde el 5% de las vitaminas B1 y B6, el 10% de la B12 y el 25% de la vitamina C. Esterilización. Se trata de un proceso que combina altas temperaturas en un tiempo bastante largo. Así se asegura la ausencia de gérmenes patógenos y toxinas y el producto se mantiene en buenas condiciones durante más tiempo. Sin embargo con este proceso se pierden las vitaminas B1, B2, B3, B6, B12, A, C y D así como algunos aminoácidos esenciales. UHT. Hablamos de leche que ha sido tratada a temperaturas muy altas en un tiempo muy corto. El problema es que las alteraciones bioquímicas que sufren las proteínas con este tratamiento son muy importantes. Tipos de leche de vaca Leche entera. Presenta el mayor contenido en grasa láctea. Su aportación calórica y de colesterol es muy elevada: un vaso de leche aporta 7,2 gramos de grasa y unas 123 calorías. De ahí que el impacto de esta sustancia sobre el sistema cardiovascular sea muy significativo. Leche descremada. Tiene menos calorías que la leche entera. En función de la cantidad de grasa se la llamará desnatada (<0.18%) o semidesnatada (0.5-2%). Tiene un sabor más suave y su valor nutritivo disminuye. Leche condensada. Es leche entera a la que se le retira aproximadamente un 60% de su contenido acuoso y se le añade un 40% de su peso en azúcar impidiendo así en buena medida la proliferación de bacterias aunque cabría cuestionar las consecuencias para la salud de tan alta cantidad de azúcar. Leche en polvo. Se consigue calentando la leche líquida hasta que pierde aproximadamente el 60% del agua que contiene. En el proceso se pierden ente un 25 y un
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    28 50% de lasvitaminas hidrosolubles (vitamina C y complejo B). En cuanto a los quesos las materias primas utilizadas pueden ser muy diversas así como los procedimientos de elaboración y las variedades pero todos tienen un denominador común: necesitan la coagulación de la caseína por medio del cuajo. Y lo que no todos los vegetarianos saben es que el cuajo se elabora con mucosa desecada de la cuarta cavidad estomacal de los rumiantes y, en ocasiones, del cerdo. Por lo que al tomarlo se está ingiriendo un derivado animal. Una historia real La historia de la profesora Jane Plant, geoquímica y jefa científica del British Geological Survey -una prestigiosa institución pública británica que se dedica a la investigación en materia de Geología-, puede constituir un significativo ejemplo para muchas mujeres ya que ha sobrevivido a 5 tumores mamarios y a las prácticas médicas convencionales para tratar su cáncer. Y lo ha hecho, según afirma ella misma, de una forma muy sencilla: eliminando todos los lácteos de su dieta. Su historia es parecida a la de otras muchas mujeres. Sintió el mismo pánico cuando le diagnosticaron cáncer de mama y confiada en el buen saber y hacer de los oncólogos se sometió a una mastectomía y a la irradiación de sus ovarios porque le dijeron que así se provocaba la menopausia, se suprimía la producción de estrógenos y se podría curar el cáncer. Pero todo resultó falso. De hecho el cáncer se le reprodujo hasta 4 veces. "Sufrí la amputación de una mama, me sometieron a radioterapia y a una quimioterapia muy dolorosa. Me vieron los especialistas más eminentes de mi país pero en mi fuero interno estaba segura de que me estaba enfrentando a la muerte. Y estuve a punto de tirar la toalla", cuenta la profesora Plant en su libro Your life in your hands (Tu vida en tus manos) en el que relata su propia experiencia y explica cómo llegó a la idea que ha salvado su vida: "A raíz de un viaje de mi marido a China -cuenta en su obra- empecé a pensar en que mi enfermedad era virtualmente inexistente en dicho país. De hecho sólo una de cada 10.000 mujeres muere de cáncer de mama en China mientras que sólo en el Reino Unido las cifras oficiales hablan de una de cada 12. Entonces mi marido -que también es científico- y yo misma empezamos a investigar sobre la forma de vida y alimentación de los orientales hasta que llegamos a la idea que me salvó la vida: las mujeres chinas no enfermaban de cáncer de mama ni los hombres desarrollaban tumores prostáticos porque son incapaces de tolerar la leche y, por tanto, no la toman. Es más, supimos que los chinos son incapaces de comprender la preocupación occidental por tomar leche de vaca. Ellos nunca la utilizan ¡y menos para amamantar a sus bebés! Y si te paras a pensarlo no puede ser una simple casualidad que más del 70% de la población mundial sea incapaz de digerir la lactosa. Hoy lo que creo es que la naturaleza intenta avisarnos a tiempo de que estamos comiendo un alimento equivocado". Cuando Jane Plant se planteó todo esto se estaba tratando con quimioterapia su quinto tumor mamario. Y fue entonces cuando decidió suprimir por completo la ingesta de lácteos, incluidos todos los alimentos que contienen algo de leche: sopas, galletas, pasteles,
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    29 margarinas, etc. ¿Yqué sucedió? "En sólo unos días -recoge en su libro- el tumor empezó a encogerse. Dos semanas después de mi segunda sesión de quimioterapia y una semana después de haber suprimido la leche y sus derivados el tumor empezó a picarme. Luego se ablandó y comenzó a menguar. Unas seis semanas después había desaparecido. De hecho mi oncólogo delCharing Cross Hospital de Londres no pudo reprimir exclamar un maravillado '¡No lo encuentro!' cuando examinó la zona donde había estado el bulto. Por lo visto no esperaba que alguien con un cáncer tan avanzado -ya había invadido mi sistema linfático- pudiera sobrevivir". Afortunadamente aquel oncólogo logró superar su escepticismo inicial y en la actualidad recomienda una dieta sin lácteos a sus pacientes. Convencida de que dejar de tomar lácteos era lo que le había salvado la vida Jane Plant decidió plasmar sus conocimientos y su experiencia en el libro antes mencionado. Y de inmediato más de 60 mujeres aquejadas de cáncer de mama se pusieron en contacto con ella para pedirle consejo. Sus tumores también desaparecieron. "Aunque no fue fácil aceptar que una sustancia tan 'natural' como la leche pudiera tener tales repercusiones para la salud -explica Plant- ahora no me cabe duda de que la relación entre los productos lácteos y el cáncer de mama es similar a la que existe entre el tabaco y el cáncer de pulmón. Pero no sólo eso porque, por ejemplo, ya en 1989 el doctor Daniel Cramer -de la Universidad de Harvard- determinó que estos productos están implicados en la aparición del cáncer de ovarios. Y los datos sobre el cáncer de próstata conducen a conclusiones similares. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el número de hombres que padecen este cáncer en China es de 0,5 por cada 10.000 mientras que en el Reino Unido la cifra es 70 veces mayor. La clave está pues, sin duda, en el consumo de lácteos". Para la profesora Plant la leche de vaca es un gran alimento...¡pero sólo para los terneros! Y afirma convencida que la naturaleza no la ha destinado a ser consumida por ninguna otra especie. "De hecho estoy convencida -concluye- de que salvé mi vida por dejar de consumir leche de vaca. Sólo deseo que mi experiencia puede servir a más mujeres y hombres que, sin saberlo, pueden estar enfermos a causa de los lácteos que consumen". En su libro, además de detalles de su propia experiencia e interesantes datos sobre sus investigaciones acerca de los efectos de la leche de vaca sobre nuestra salud, se recogen una serie de recomendaciones nutricionales que se resumen en alimentarse básicamente de leche de soja, té de hierbas, semillas de sésamo, tofu, nueces, pescado, huevos, carne magra (no ternera picada, que puede ser vaca lechera), mucha fruta y verduras frescas. © 2006 DSALUD.COM Ediciones MK3 S.L. C/ Puerto de los Leones 2, 2ª Planta. Oficina 9, 28220 Majadahonda, Madrid. TF:91 638 27 28. FAX:91 638 40 43. e-mail: mk3@dsalud.com
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    30 2 4 AG O S T O 2 0 0 6 Leche: ¿Tan "sana" como la pintan? INTRODUCCIÓN Me gustaría aclarar un par de cuestiones antes de empezar este tema. Todo lo que comento aquí está lo suficientemente documentado como para ser tenido muy en cuenta. Sufrido además por mí y por gente de mi entorno más cercano. Mi intención es dejar claro que desde que somos pequeños sufrimos un conveniente lavado de cerebro que finalmente consigue su fin: que consumamos leche, cuanta más mejor, sin pararnos a evaluar sus consecuencias. Muchos profesionales secundan esta idea y por tanto, no pretendo que todo el mundo esté de acuerdo conmigo. Me basta con saber lo que la leche hace en mí y lo que puede hacer en vosotros, contároslo y arrojar un poquito más de luz sobre algo que creo firmemente que no es tan bueno como lo pintan. Luego, si lo consideráis oportuno, no tenéis más que usar cualquier buscador y hacer una pequeña labor de investigación. Probablemente más de uno se lleve una sorpresa... LO QUE LA LECHE HACE EN MÍ Como cuando uno deja de fumar, y esto lo sé por experiencia, tanto da que lo expliques a otros. Si no lo has vivido, tu explicación queda muy bien. En muchos casos dará que pensar, incluso. Pero un fumador no dejará de fumar basándose exclusivamente en lo que le cuentas. Con la leche pasa lo mismo. A pesar de todo, resulta mucho más fácil dejar unos pocos días de tomar leche para notar la diferencia. Os invito a que hagáis la prueba. Me sonrío sólo de pensar en la cara que se le pondrá a más de uno al observar los resultados. Yo bebí leche, mucha leche. Lo hice hasta hace relativamente poco, a pesar de que había leído más de un texto que invitaba a no hacerlo, exponiendo además las razones. Cuando me decidí a probar la vida sin leche, muchas cosas cambiaron, hasta el punto de que hoy no la utilizo ni tan siquiera para cocinar. Desde que era pequeño, sufrí muchos dolores de estómago. En muchas ocasiones iba al médico, de niño, y éste me daba unos sobrecitos que me calmaban bastante. ¡Ojalá recordase qué era lo que me recetaba! Estos dolores se prolongaron durante muchos años, pero de mayor ya los soportaba más estoicamente, a pesar de la intensidad, y no iba a ningún médico. Si hubiese sabido que no consumir leche iba a hacer desaparecer este problema, otro gallo habría cantado. Pero estoy convencido de que el médico al que iba antes me operaría del esófago que pensar "semejantes majaderías". Mi estómago nunca funcionó demasiado finamente, en realidad. Además de los dolores habituales se supone que padecía de gases. Y sólo cuando dejé la leche vine a darme cuenta de que no había estado yendo al baño como hubiese debido. Curioso, ¿verdad? Pero eso ya pasó. LOS MITOS DE SIEMPRE, COMENTADOS RÁPIDAMENTE. De toda la vida, como todos sabéis, la leche siempre ha sido puesta en un pedestal difícilmente superable. Se ha dicho incluso que su carencia es peligrosísima. Se ha dicho que es la solución a la osteoporosis. Se llegó a decir que su proteína es insustituible. ¡Se ha dicho incluso que la carencia de leche puede poner la salud de las personas en alto riesgo! Por puntos: - La leche es superable desde el punto de vista nutricional. - Su carencia no tiene porqué ser en absoluto peligrosa - NO es la solución a la osteoporosis - Su proteína es fácilmente sustituible Hasta donde yo puedo conocer sin ser un profesional, todos y cada uno de los "puntos fuertes" de la leche han sido rebatidos. Yo diría que, ni mucho menos, es un alimento excepcional. A TENER EN CUENTA: Los pesticidas presentes en los piensos los animales los excretan en la leche. Si el animal del que nos alimentamos fue alimentado con antibióticos, podemos adquirir resistencia a los mismos. Las leches se fortifican con vitamina D. Esta vitamina (a diferencia de la que nosotros podemos metabolizar mediante la exposición al sol) puede producir hipervitaminosis. ¿ TAN SANA COMO LA PINTAN ? Antes de seguir adelante, me gustaría que hicierais una reflexión sobre la siguiente frase: EL HOMBRE ES EL ÚNICO MAMÍFERO QUE CONSUME LECHE DURANTE TODA SU VIDA. Hoy se sabe que más o menos el 65% de la población no tolera la lactosa. Los síntomas
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    31 que se derivande la intolerancia a la lactosa pueden ser diversos, como pueden ser gases, diarreas, vómitos... Mucha gente como yo ha padecido dolores, irregularidades de todo tipo e incomodidades diversas y sólo al cabo de muchos años ha descubierto el origen de sus pesares. No sólo quienes padecen de trastornos intestinales o estomacales deberían limitar o eliminar el consumo de leche. Muchos problemas de salud pueden derivarse del consumo de lácteos. La leche ha llegado a ser considerada un alérgeno común y, por tanto, quienes padezcan de alergia, asma, etc. pueden intentar eliminar de su dieta los lácteos durante un cierto tiempo. Desde siempre se ha dicho que el consumo de leche previene la osteoporosis. ¿Porqué , entonces, no se nos dice que los países occidentales industrializados son aquellos donde más se da esta enfermedad? Casualmente, en aquellos donde más leche se consume. Además, poca gente dice que un consumo adecuado de vegetales ricos en calcio aporta las necesidades diarias del mismo. ¿Acaso los especialistas no nos recomiendan todos los días el consumo de varias raciones de frutas y verduras diariamente? Hay que tener en cuenta, de todos modos, que las espinacas y acelgas, por su contenido en oxalatos, no son muy recomendables al respecto. También hoy se sabe que alimentos ricos en proteina - como la leche- contribuyen a que el calcio no se metabolice adecuadamente. Otras enfermedades que podrían ser relacionadas directa o indirectamente al consumo de la leche: El cáncer de ovario: se ha relacionado a la galactosa, un azúcar simple presente en la lactosa , con este tipo de cáncer. Al parecer, el 10% de la población no puede metabolizar este azúcar, el cual puede llegar a acumularse en determinados órganos como los ovarios. El cáncer de mama: Las células cancerosas se reproducen con mayor facilidad en presencia de estrógenos. La leche contiene, además, un factor de crecimiento que, en tubo de ensayo, ha provocado la multiplicación de dichas células. Ahora lo que hace falta saber es hasta qué punto podemos absorber dicho factor de la leche de vaca. Anemia: Puede darse en niños alimentados con leche de vaca. En algunos niños y bebés, pueden darse cólicos y pequeñas pérdidas de sangre en el intestino que provocan anemia. Diabetes Mellitus: Aunque no son estudios completamente cotejados, los resultados que se han dado concluyen, provisionalmente, que los niños que toman leche de una forma regular, doblan el riesgo de padecer diabetes. Existen ahora crecientes evidencias de que la aparición de cataratas podría ir asociada al consumo de lácteos. Según algunos estudios, en los lugares donde se consume mayor cantidad de lácteos existe una tendencia mayor a padecer cataratas que en aquellos en los que se consumen cantidades inferiores o donde se evitan. Se sospecha que ello es debido a la presencia de altos niveles de galactosa en la sangre. La presencia de esta joya de la leche, la galactosa, tal y como comenté más arriba, se relaciona cada vez más con el cáncer de ovario. Ultimamente se contempla la posibilidad de que la bacteria Mycobacterium Avium Paratuberculosis (MAP), que parece responsable de la enfermedad de Crohn, infecte al ganado y por añadidura, a la leche y al agua. Especialmente significativa me parece esta afirmación del profesor Hermon-Taylor al respecto : "La bacteria MAP también ha sido encontrada en el 2% de los cartones de leche pasteurizada. "No recomendamos que todo el mundo deje de beber leche. Sin embargo, los individuos con enfermedad de Crohn o aquellas personas que tengan un mayor riesgo de padecer esta anomalía, deberían consumir leche uperizada". La enfermedad de Crohn consiste en diarreas, vómitos, etc. acompañados de dolor, y debilidad. Todo ello derivado de la inflamación intestinal que posiblemente produce esta bacteria. PUBLICADO POR J. GARCÍA A LAS 8/24/2006 03:08:00 P M
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    32 Salud + belleza ¿Necesitamostomar leche? Es fuente de calcio, pero es mejor tomarla semi-descremada Selene Tenorio R. La característica fundamental de los mamíferos (incluyendo la especie humana) es la de producir leche, el primer alimento en la vida extrauterina de la cría. Durante la lactancia, la leche cumple con los requerimientos nutrimentales del individuo, provee de protección inmunológica y favorece el vínculo afectivo entre la madre y el hijo. En los primeros meses de vida, el aparato digestivo cuenta con las enzimas necesarias para digerir la leche, sin embargo esta producción es transitoria, y sirve únicamente como un puente entre la alimentación intrauterina y la dieta definitiva del individuo. Una vez que se termina esta etapa, puede presentarse intolerancia a la lactosa (azúcar que se encuentra exclusivamente en la leche) debido a que el organismo pierde la capacidad de producir la enzima betagalactosidasa o lactasa que sirve para digerir a la lactosa. El grado de intolerancia a la lactosa varía de un individuo a otro y está asociado con la herencia. La intolerancia a la lactosa se presenta como diarrea, dolor cólico y meteorismo; puede manifestarse o no dependiendo de la cantidad que se ingiera y el grado de intolerancia que se tenga. Si usted puede tomar leche de vaca sin manifestar los estragos de la intolerancia a la lactosa, está obteniendo los beneficios de la leche. Sin embargo a pesar de sus beneficios, los adultos que gustan de la leche deben tener en cuenta que la leche entera de vaca también posee otros componentes como son las grasas con efecto aterogénico (formación de placas de ateromas en las arterias) por su alto contenido de ácidos grasos saturados y de colesterol, por lo tanto es recomendable que una se elija leche semi-descremada o totalmente descremada, con lo que se evita el alto consumo de grasas saturadas. En la dieta del adulto -definida como el conjunto de alimentos que una persona ingiere en un día- no existen alimentos indispensables, es decir, se puede prescindir de cualquiera de ellos, incluyendo la leche, por lo tanto si usted es de las personas que no acostumbran su consumo por cualquier causa: intolerancia a la lactosa, inaccesibilidad por razones económicas o simplemente por que no le gusta asegúrese de tener una dieta equilibrada que le permita estar recibiendo calcio, riboflaviana, y retinol de otras fuentes alimentarias. Los derivados lácteos como el queso o el yogurt, por ejemplo, pueden proveerle de calcio en buena cantidad, y contienen menor cantidad de lactosa que la leche, por lo que suelen tolerarse mejor. En el caso del queso, debe elegir quesos frescos (de preferencia pasteurizados), ya que contienen menos cantidad de grasa saturada que los quesos maduros o de sabor fuerte como el suizo, provolone, manchego, chedar, etc. El calcio también es abundante en las sardinas y anchoas. Aunque en menor cantidad el brócoli, las tortillas de maíz, la avena en hojuela, aportan también calcio a la dieta. La vitamina B12, además de la leche, la encuentra en el huevo y las carnes. Así mismo las carnes son buena fuente de vitamina A, al igual que las verduras amarillas, anaranjadas y verdes; las frutas amarillas y anaranjadas, cereales enriquecidos y vísceras. Nutricionista-Hospital Metropolitano Vivian Pellas
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    33 ¡La Leche deVaca! de Toronto Vegetarian Association La leche ha gozado del incuestionable estatus de saludable durante décadas, pero ahora está en riesgo porque estudios recientes señalan algunas desventajas nutricionales serias. Los seres humanos no tienen absolutamente ninguna necesidad nutricional de la leche de vaca - Michael Klaper, MD Problemas con la Leche De acuerdo a Frank A. Oski, MD, Director de Pediatría en la Universidad John Hopkins (1) Puede haber una relación entre la leche y la diabetes dependiente a la insulina. Además, los bebés pueden sufrir pérdida de sangre en su tracto intestinal, agotando su cuerpo de hierro. La leche es deficiente en hierro. La leche, es una causa común de alergias y problemas digestivos, particularmente entre personas de ascendencia Africana o Asiática, que carecen de la enzima requerida para digerir el azúcar de la leche, la lactosa. Otros Problemas Los productos lácteos son deficientes en fibra y están sobrecargados de grasa y colesterol. La leche es una fuente concentrada de proteína. Irónicamente, el excesivo consumo de alimentos altos en proteínas tales como los productos lácteos pueden contribuir a la osteoporosis. Tendencias Canadá tiene uno de los índices más altos de consumo de leche en el mundo, pero tal vez no por mucho tiempo. El consumo de leche ha caído de 109 litros por persona al año en 1980 a 103.75 litros. Hace treinta años el consumo de mantequilla era de ocho kilogramos al año; ahora a bajado a menos de tres kilogramos. Esto va paralelo a la caída en la incidencia de enfermedades coronarias en los pasados 25 años. La industria lechera tuvo ventas de 7.2 billones de dólares en 1990. Por Stephen Leckie Revisado por Mark Fromberg, MD El experto en cuidado de niños, el Dr Benjamin Spock, 89, antes abogaba por tomar leche de vaca, se ha unido a varios doctores en cuestionar el valor nutricional y alertar sobre una posible relación entre la diabetes juvenil y alergias. La leche materna es el mejor alimento de leche para los bebés", dijo el Dr. Spock.
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    34 El Dr. Spockfue apoyado por el Dr. Frank Iski, director de pediatría de la Universidad John Hopkins y el Dr. Neal Barnard, presidente del Comité de Médicos por una Medicina Responsable que cuenta con 2000 miembros. En una conferencia de prensa el 28 de septiembre de 1992, el Dr. Oski declaró que el valor que se le da a la leche de vaca como una fuente de calcio es exagerado, generalmente está contaminada con rastros de antibióticos que causan alergias, problemas digestivos y ha sido relacionada con la diabetes juvenil. (2) Los problemas de salud asociados con la leche de vaca tal vez no son tan sorprendentes, si uno considera que los seres humanos son la única especie que toma la leche materna de otra especie, y la única especie que toma leche después de la infancia. La leche de vaca entera está adaptada para cubrir las necesidades nutricionales de los terneros, que deben doblar su peso en 47 días y aumentar a 300 libras en un año. La leche de vaca contiene el triple de proteínas que la leche humana, y casi el 50% más de grasa. Lactosa y Alergias Después de los cuatro años de edad, la mayoría de la gente del mundo desarrolla una intolerancia hacia la lactosa, la incapacidad de digerir el azúcar de la leche, lactosa. Si consumen productos lácteos después de los cuatro años puede causarles diarrea, gases y cólicos. (3) Hasta el 20% de los Canadienses son intolerantes a la lactosa, mientras que otros, del 5% a 10% pueden tener alergias a las proteínas de la leche. De acuerdo con el Dr. Milos Krajny, secretario de la Sociedad de Alergias de Ontario. (4) Virtualmente, todos los principales estudios sobre las alergias implican a la leche y los productos lácteos como el líder alimenticio alergénico. El Dr. Krajny, simplemente recomienda a sus pacientes evitar la leche durante un periodo de prueba. Las típicas quejas de sus pacientes son: migrañas, escurrimiento post nasal, infecciones del oído, problemas gastrointestinales y asma. "Les pido a las personas que dejen de tomar leche y el 70% de ellos (se sienten) fantásticamente después de dejarlo". (4) Carne Líquida La leche de vaca y otros productos lácteos son altos en grasa y colesterol. La industria lechera muy inteligentemente da el contenido de grasa como un porcentaje del peso. Usando este sistema, el 2% de la leche, que es 87% de agua por peso, suena como un producto bajo en grasas. Expresado como un porcentaje total de calorías, el 2% de leche es de hecho el 31% de grasa. La leche entera es el 49% de grasa. El yoghurt es el 49% de grasa, el queso es un 60-70% de grasa y la mantequilla es 100% grasa. John A. McDougall, MD, llama a los alimentos lácteos "carne líquida" porque su contenido nutricional es muy similar a la carne. El consumir alimentos altos en grasa contribuye al desarrollo de enfermedades del corazón, algunos cánceres y paros — los tres asesinos más mortales del país. Calcio y Osteoporosis La osteoporosis es la pérdida de hueso debida a la reabsorción del calcio, que, al contrario de lo que la industria lechera aconseja, no es detenido o prevenido al incrementar el consumo de calcio, sino al bajar el consumo de proteínas. Los alimentos altos en proteína, como la carne, los huevos y los productos lácteos roban el calcio del cuerpo causando un exceso de pérdida de calcio a través de los riñones, haciendo trabajar más los riñones y causando la pérdida de minerales como el calcio. (5).
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    35 Sociedades con pocoo ningún consumo de lácteos ni proteínas animales demuestran una baja incidencia de osteoporosis. (6) Los vegetarianos y veganos en Norteamérica también tienen un menor promedio de incidencia de osteoporosis. (7) Necesitamos calcio en nuestra dieta, pero se puede obtener suficiente calcio fácilmente de muchas fuentes no lácteas. El agua del grifo generalmente contiene suficiente calcio. Todos los vegetales verdes contienen calcio, así como todas los frutos secos, legumbres y frijoles. Las semillas de sésamo crudas contienen más calcio que cualquier otro alimento en la tierra. La mayoría de la fruta también contiene calcio. Diabetes y Bebés Un estudio reciente de los patrones del consumo de leche concluyó que el tomar leche de vaca durante la infancia puede provocar la diabetes juvenil.(8) El estudio sugiere que el consumo de leche provoca la destrucción de las células que producen la insulina del páncreas por el sistema inmune del cuerpo. El estudio se llevó a cabo junto con investigadores en Toronto y Finlandia. La relación entre la diabetes y la leche de vaca se sospechó porque las poblaciones con altos índices de consumo de leche (como los Finlandeses) también tiene los más altos índices de esta enfermedad. También las historias clínicas de gemelos idénticos han demostrado que si uno de los gemelos obtiene diabetes tipo 1, sólo hay un 50% de probabilidad de que el otro gemelo también lo tenga. Ya que los gemelos idénticos tienen la misma carga genética, esto sugiere que la diabetes no puede deberse sólo a la genética. Cataratas También hay una creciente evidencia sobre la relación entre el consumo de leche y las cataratas. De acuerdo a estudios científicos, las poblaciones humanas que consumen grandes cantidades de productos lácteos tienen una mayor incidencia de cataratas que aquellos que evitan los productos lácteos. (9) Es la galactosa en la leche lo que se sospecha cause los problemas. Se ha asociado los altos niveles de galactosa en el flujo sanguíneo con la formación de cataratas. (10) La Galactosa también se ha implicado en el cáncer de ovarios. Las mujeres con esta enfermedad demuestran un mayor consumo de productos lácteos, particularmente yoghurt, comparado con mujeres sin cáncer de ovarios. (11) La mayoría de los canadienses han crecido creyendo que los alimentos lácteos son saludables. Esto se debe principalmente a la sabiduría convencional, ya pasada de moda, pero también es el resultado de una campaña de publicidad muy exitosa por parte de la industria lechera. En contra de los hechos científicos y la lógica común, nos han convencido de que el alimento de los terneros es esencial para una buena alimentación humana. Alternativas a los Lácteos Hay muchos productos veganos deliciosos disponibles hoy en día que son similares en textura y apariencia a los productos lácteos. Busca en las tiendas naturistas una variedad de leches de soja, de arroz, de almendras, y helados sin lácteos. También se puede encontrar queso de soja pero la mayoría de las variedades contienen la proteína de la leche, caseína. En lugar de ponerle mantequilla al pan usa un brochazo o cucharada de aceite vegetal, como canola, semillas de linaza o aceite de oliva. Los
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    36 chocolates amargos, elsorbete y muchos panes por lo general no contienen lácteos pero consulta las etiquetas primero. "Las mujeres Bantú de Africa son un excelente ejemplo de buena salud. Su dieta está libre de leche y sin embargo cuentan con 250-400mg. de calcio de fuentes vegetales, que es la mitad del consumo entre las mujeres occidentales. Las mujeres bantú comúnmente tienen 10 bebés durante su vida y amamantan a cada uno de ellos durante unos diez meses. Pero aún con este enorme drenaje de calcio y relativamente bajo consumo de calcio, la osteoporosis es relativamente desconocida entre estas mujeres". - John Mc Dougall, MD References 1. Citado de "Does milk do a body good?", Toronto Star, Oct. 1/92 2. "Dr. Spock sours on cow milk for babies", Toronto Star, Sept. 30/92 3. John A. McDougall, M.D., y Mary A. McDougall, The McDougall Plan, pp. 49-51 4. Citado en "Bossy gets her walking papers", The Globe & Mail, Oct. 31/92 5. "Effect of protein intake on calcium balance of young men given 500 mg calcium daily,"Journal of Nutrition, 1974: 104: 695 "Protein-induced hypercalciuria: A long-term study,"American Journal of Clinical Nutrition, 1979: 32: 741 Also see McDougall, p. 100 6. "Geographic variations of senile osteoporosis," Journal of Bone and Joint Surgery, 1970: 52B: 667 7. American Journal of Clinical Nutrition, 1983: 37: 453-6 8. "A bovine albumen peptid as a possible trigger of insulin dependent diabetes mellitus,"New England Journal Medicine, July 30 1992, 327:302-7 30/92 9. "A geographic approach to senile cataracts: possible links with milk consumption, lactase activity and galactose metabolism," Digestive Diseases and Sciences 1982: 27(3): 257-264 10. "Lactose and cataracts in humans: a review," Journal of Am. Coll. Nutr. 1991: 10(1): 79-86 11. "Galactose consumption and metabolism in relation to the risk of ovarian cancer," Lancet 1989: 2: 66-71 Compilado por Stephen Leckie, Editor de Publicaciones para la Toronto Vegetarian Association, y vegano saludable (sin lácteos) durante los últimos seis años. 5 N O V I E M B R E 2 0 0 5 LECHE DE VACA, UN VENENO LA LECHE DE VACA Y SUS DERIVADOS - UN VENENO -
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    37 LA LECHE DEVACA Y SUS DERIVADOS FAVORECEN LA OSTEOPOROSIS. LA LECHE DE VACA Y SUS DERIVADOS CULPABLES DE TODOS LOS CASOS DE ALERGIAS DE CUALQUIER TIPO. LA LECHE DE VACA Y SUS DERIVADOS CULPABLES DEL ASMA. LA LECHE DE VACA ES CULPABLE DE NUMEROSAS PATOLOGÍAS COMO LA ARTRITIS Y LA ARTROSIS. PROVOCA DISFUNCIONES BILIARES, HEPÁTICAS, INTESTINALES Y RENALES, CIERTOS CÁNCERES Y UN LARGO ETC. La base, mayoritariamente, de la alimentación actual de la población occidental está basada en el consumo de lácteos, del cual derivan muchos productos alimenticios, potenciando su peligrosidad con el añadido de azúcares, cacaos, espesantes, conservantes, medicamentos que se aporta al ganado en vida y otros elementos. La idea general, es que estos productos son básicos y fundamentales para la nutrición humana; eso es cierto cuando pensamos en la nutrición basada en el aspecto de hambre o llenado de estómagos, pero en cuanto a los nutrientes que el hombre necesita diariamente ya es totalmente diferente, puesto que sí que es un producto que contiene mucho calcio, pero los humanos no lo aprovechamos por ser un calcio desequilibrado por las hormonas de crecimiento y asimilación que son propios del animal que dona su leche - la vaca - y por lo tanto, el hombre no lo aprovecha. Además, por el uso abusivo de este producto, el organismo humano acumula mucho ácido láctico que hace que nuestro Ph de la sangre se acidifique y que para que no sea peligroso para el organismo, éste lo tiene que neutralizar sacrificando sales cálcicas presentes en nuestros huesos. Por otro lado, la leche de vaca, aporta un exceso de fósforo que también acidifica nuestro organismo y, que también hace que nuestras sales minerales se vean mermadas por este consumo. Otro defecto de la leche de vaca es la poca cantidad de hierro que posee. El hombre necesita diariamente una cantidad mayor de este elemento. Cuando la leche entra al interior de nuestro organismo, para ser metabolizado, hace que nuestras sales de reserva de hierro se vean también sacrificadas. Tanto el hierro como el calcio han de estar en un perfecto equilibrio entre sí en nuestro organismo, por la tanto, la leche de vaca consigue que haya un fuerte desequilibrio entre estos dos elementos, base fundamental y con tiempo por el medio, para confeccionar nuestras patologías cancerígenas. (Muchos cánceres tienen su origen en este desequilibrio).
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    38 En todo tipode leche hay una sustancia que se llama caseína. En la leche de vaca hay trescientas veces más caseína que la leche humana, para que puedan formarse (en el ternero) huesos mucho más grandes. Esta sustancia, tan exagerada para el humano, forma en nuestro interior gran cantidad de mucus, flema, psora. Esta sustancia mucosa ahogará nuestras vísceras. Nuestro organismo luchará denodádamente para librarse de ella y al tratar de salir por nuestras fosas nasales o por otras vías será mal interpretado por el galeno de turno que aplicará los antibióticos y corticoides correspondientes con el consabido doble perjuicio para nuestra salud: el del moco, que no le dejan salir, y mas el efecto secundario del medicamento. Dicha caseína será la responsable de todo tipo de catarros, alergias diversas, otitis, trastornos de la tiroides, y sobre todo obesidad. La leche de vaca produce obesidad, aunque ésta sea semidesnatada, desnatada o descremada. Otro razonamiento, quizás más simplista, es que somos los únicos seres de la tierra que tomamos leche después de ser destetados. Además tomamos leche de otro animal, cosa que ningún otro ser viviente hace, aunque sea lactante, puesto que es peligroso alimentarse con leche que no sea de su propia especie. A partir de que los dientes afloran, el sistema digestivo va perdiendo la capacidad de digestión de este alimento, ya sea propio o el de otro animal. Pongamos como ejemplo que si se pudiera tomar, a lo largo de nuestra vida, leche de mujer, ésta también sería peligrosa para la salud puesto que nuestra capacidad de digestión de este alimento se pierde a medida que nos salen los dientes. El ternero tiene cuatro estómagos, como todos los rumiantes, y para poder digerir la leche de su madre necesita utilizar estos cuatro estómagos. El ser humano solo tiene un solo estómago. La vaca tiene un sistema inmunitario totálmente diferente al del hombre, la expectativas de vida de una vaca oscila sobre los quince años y sin embargo, el hombre tiene una expectativa de setenta y cinco. Una vaca tarda en crecer dos años. La leche de vaca aporta al ternero unas hormonas de crecimiento y de asimilación del calcio totalmente diferentes a las del hombre que tarda en crecer veintiún años. La cría de la vaca madura sexualmente a los dos años. La leche de vaca aporta a este animal una hormonas especializadas para este cometido y que no son propias para el hombre que alcanza su madurez sexual sobre los catorce años de vida. La leche de vaca aporta unas grasas y unas proteínas propias de su especie. Hay que observar que los vacunos viven sin abrigo y sin calcetines, es decir, se protegen de la intemperie con sus grasas. Las proteínas de los lácteos vacunos, gracias a sus hormonas de crecimiento, hacen que los terneros tengan un
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    39 crecimiento muy rápido.Se ha observado que estos elementos pueden ser la causa de muchos de nuestros tumores y fibromas. Obsérvese la cantidad de fibromas, tumores y cánceres de mama que tanto proliferan actualmente, sobre todo en la mujer. El descremado y desnatado no mejora mucho este concepto, al contrario, lo agrava más; puesto que estos lácteos aportan los productos químicos que se añaden para el proceso de desengrasado. Está de moda prescribir a las personas mayores, por parte de los profesionales de la medicina oficial y muchos naturópatas, la toma de abundantes lácteos, además de los que ya toman habitualmente, para combatir la osteoporosis y la artrosis, con lo que agravan, y a muy corto plazo, su enfermedad ; notando gran mejoría de su problema, en cuanto dejan de tomarlos. Somos una sociedad consumidora de abundantes lácteos, que supuéstamente previenen la osteoporosis y las descalcificaciones, sin embargo estas enfermedades ocupan el 48 % de las plazas hospitalarias. Un alto porcentaje de la población de mas de 50 años toman, por consejo facultativo, abundantes lácteos y sin embargo sus dolencias cada vez se agravan más. La toma indiscriminada de leche de vaca provoca, en el ser humano, muy diversas enfermedades tales como catarros, bronquitis, conjuntivitis, sinusitis, alergia asmática, alergia de primavera, prurito de piel, ezcema, psoriasis, fibromas, anemia, fibromialgia, artritis, artrosis, colesterol, estreñimiento, descalcificación, obesidad, inflamación constante, cáncer de colon, etc. ¿Se imaginan si anunciasen publicitáriamente que el tabaco , el alcohol o el café fuesen productos beneficiosos para la salud?. Entonces,¿ por qué se permite anunciar los productos lácteos como productos beneficiosos para la salud, cuando ya está más que demostrado que son perjudiciales para ella ? Muchos medicamentos advierten en sus etiquetas el contenido de lactosa y el posible peligro para algunas personas sensibles a ella y sin embargo en los embases lácteos no advierten en ningún caso su contenido en lactosa. Soy consciente que este tema es tabú para esta sociedad y que los intereses económicos son muy fuertes y que... ¡¿quien le pone el cascabel al gato?! Alergia a la Caseína-sacado de Internet GUIA PRÁCTICA CONSUMER La alergia es una reacción o respuesta inapropiada del organismo ante una sustancia (alérgeno). En la alergia alimentaria, el alérgeno es principalmente una proteína de un alimento con el que entramos en conexión por ingestión, contacto o inhalación. En el caso de la leche de vaca, todas sus proteínas tienen poder antigénico(de provocar alergia); sin embargo, no todas ellas tienen la misma
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    40 capacidad sensibilizante. Lacaseína representa el 84% de las proteínas lácteas, por lo que está implicada en el mayor número de este tipo de alergias.Nuestro organismo crea anticuerpos que nos defienden de infecciones bacterianas, víricas, etc. En las personas alérgicas, en la mayoría de los casos, se produce un anticuerpo, la IgE (inmunoglobulina E) dirigido contra el producto que actúa como alérgeno. La unión entre el alérgeno y la inmunoglobulina E desencadena la reacción alérgica en cualquier órgano o sistema. No obstante, lo más frecuente es que el órgano de choque sea la piel, el tubo digestivo o el aparato respiratorio, salvo cuando se produce una reacción generalizada que afecte a diversos órganos y compromete la vida de la persona. Esta reacción (shock anafiláctico) aparece inmediatamente después de la ingesta del alimento o pasados unos minutos, y necesita un tratamiento urgente.Las manifestaciones clínicas en la alergia pueden tener un inicio agudo, durante los primeros seis meses de vida, con diarrea grave, vómitos, dolores cólicos abdominales y otros síntomas (fiebre, distensión abdominal); o un inicio tardío que puede provocar retraso en el crecimiento, heces voluminosas, distensión abdominal y signos de malnutrición como anemia ferropénica (ver capítulo de Anemias). NOTA DE F. Guirado. Sin embargo hay otro tipo de reacción ante los alimentos, llamado SENSIBILIDAD ALIMENTARIA, cuyas reacciones patológicas son más solapadas y traidoras por no dar reacción inmediata y que es capaz de producir todo tipo de enfermedades que van desde el simple catarro hasta el cáncer. Las vacas locas y la leche Español La explotación de la vaca La vaca, es un noble animal herbívoro explotado por su carne, leche y piel, cuyo bienestar, igual que sucede con el toro, no causa gran preocupación en un país oficialmente tauricida. Una "res", a pesar del apelativo -al igual que otros seres domesticados o esclavizados que sufren y sienten-, no es una "cosa" o mera mercancía predestinada a satisfacer los aberrantes hábitos dietéticos humanos, sino un animal sensible y pacífico que merece nuestro mayor respeto y compasión, cuya esperanza de vida de más de veinte años se ve cruelmente frustrada y truncada al acabar sus breves días de existencia en un macabro y dantesco matadero a la edad de tres o cuatro años, debilitada y destrozada por las múltiples enfermedades causadas por la hostilidad del medio en que subsiste a base de antibióticos y hormonas, y una alimentación antinatural inadecuada a sus necesidades psíquicas y fisiológicas. Forzada por la insensatez y la avaricia humana a consumir piensos con
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    41 restos triturados delos cadáveres infectados de sus propios congéneres, la vaca, convertida en caníbal, es sólo un reflejo distorsionado y patético de su verdadera naturaleza. Estadísticamente, España es, después de Dinamarca, el mayor consumidor de carne per cápita de Europa y, sin embargo, donde menos carne de vaca se consume (12,45 kg/hab./año), detrás de Portugal (16,4 kg) y muy lejos de Francia (27,8 kg), que es el mayor consumidor. En la Unión Europea hay más de ochenta y un millones de vacas, de las que se obtienen unos ocho millones de Tm de carne al año, cuyo consumo está relacionado con gran número de enfermedades cardiovasculares e infecciosas que afectan al ser humano. El censo de vacas lecheras en nuestro país es inferior al millón y medio de animales, reunidas en 150.000 explotaciones lecheras o ganaderas que producen unos seis millones de Tm de leche, con una densidad media de unas diez vacas por explotación, cuyo rendimiento individual anual es de 4.200 kilos (1.000 más que en 1984). Las vacas pertenecen a la familia de rumiantes llamados bóvidos y cuentan con un sistema digestivo muy especializado que les ayuda a asimilar grandes cantidades de celulosa, pero los piensos y forrajes concentrados que reciben frustran su instinto natural. Su ciclo reproductor empieza a partir de los quince meses de edad y antes de cumplir dos años comienzan los penosos partos que duran toda su vida. Después de algo más de nueve meses de gestación (280 días) lo habitual es que sólo nazca un ternero, que aunque empiece a mordisquear hierba al poco tiempo, en condiciones normales, sería amamantado durante unos seis meses por su madre, quien se iría secando gradualmente al aumentar el interés de su cría por la comida sólida, lo que le permitiría un período de descanso de cuatro meses antes del parto siguiente. Sin embargo, los fuertes vínculos emocionales entre ambos se rompen a los tres días del parto, cuando son traumáticamente separados, privando a la madre de su cría y al ternero de su alimento natural. La madre, que tarda en recuperarse de su pérdida, será sistemáticamente ordeñada dos o tres veces al día, e incluso durante los meses de su nuevo período de gestación. Al contrario de lo que sucede con las ovejas y los cerdos, en vez de fomentar el nacimiento de gemelos en las vacas, se ha desarrollado el transplante de embriones. Las vacas de más valor son casi siempre inseminadas artificialmente, y mientras el embrión es aún pequeño se transfiere a una vaca nodriza de menor valor, pudiendo ser inseminada de nuevo la vaca original antes de lo que hubiera sido posible completando el periodo de gestación normal. Actualmente se inyecta a las vacas una hormona que estimula la superovulación (la producción de más óvulos de los que produce normalmente). Habitualmente se recogen seis embriones de cada vaca en un período de ocho semanas, desde la edad de quince meses. Otra técnica que se emplea es la división del embrión en el laboratorio para insertar las dos mitades a dos madres diferentes que producirán gemelos idénticos. Sin embargo, el interés principal de los granjeros se centra en la fertilidad, y en que la vaca pueda parir cuando más convenga a sus intereses, para seguir produciendo leche, con la ayuda de un mayor aporte de alimentos concentrados, durante el período de diez meses y medio de lactancia, con sólo un descanso de seis a ocho semanas antes del parto siguiente. Algunas personas aún creen que las vacas "dan" leche del mismo modo que el agua sale del grifo, siendo incapaces de comprender que las vacas tienen que parir una vez al año para seguir produciendo leche. Finalmente, cuando desciende su productividad y dejan de ser rentables, se envían, igual que otros animales considerados comestibles, al matadero para transformar sus despojos en las populares hamburguesas y salchichas baratas, cuya carne es la más susceptible de estar contaminada por el virus o prión causante de la enfermedad de las vacas locas. Las vacas locas
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    42 La creciente preocupaciónpor la enfermedad de las vacas locas o encefalopatía espongiforme bovina (EEB), una enfermedad degenerativa y siempre fatal del sistema nervioso central de las vacas que afecta mayormente a las vacas lecheras, y su equivalente humana conocida como enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ), que se caracterizan por la destrucción paulatina de la médula espinal y el cerebro -que presenta alteraciones en forma de esponja al ser examinado al microscopio-, ha convulsionado los hábitos alimenticios de millones de personas que por primera vez empiezan a cuestionar la hipocresía de los mensajes tranquilizadores de políticos y ganaderos -carentes de credibilidad-, conscientes, quizá por primera vez, de la proliferación de substancias peligrosas, legales e ilegales, en las explotaciones ganaderas, entre las que se encuentran: antibióticos, hormonas, y piensos deliberadamente preparados con harinas de carne y de huesos, destinados a formar parte de la alimentación de animales herbívoros, con graves y trágicas consecuencias para todos: los animales, los seres humanos y el medio ambiente. Según se ha podido determinar estos productos contaminantes son el vehículo ideal de enfermedades e infecciones tan fatalmente peligrosas como la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), producida por el virus o prión mortal mutado procedente de los despojos de ovejas enfermas de escrapia que se añaden al pienso de las vacas -junto con otros desechos animales-, con tan imprevisibles consecuencias que quizá sólo representen un anticipo de la factura que todos tendremos que pagar por condenar y someter a millones de seres sensibles a una vida corta y antinatural llena de privaciones y sufrimientos totalmente injustificados y carentes de ética. Una triste realidad, no virtual Entre 1981 y 1988 se calcula que se consumieron alrededor de 675.000 vacas infectadas con el mal de las vacas locas antes de manifestarse los síntomas de la enfermedad. Actualmente se pueden estar consumiendo partes infectadas de animales, y quizá hasta la misma carne y la leche que hoy se consideran libres del virus mortal pueden estar infectadas. El profesor de microbiología Richard Lacey, cree que la causa más probable de las vacas locas es el canibalismo al que se han visto sometidas las vacas, extendiéndose posteriormente entre ellas y los terneros. Con referencia al consumo de leche dijo que, si bien el riesgo de consumir leche de animales infectados parece ser menor que el de consumir carne, el riesgo de infección de la leche no es nulo. Paul Brown, del Instituto Nacional de la Salud de EEUU, ha señalado también en la Revista Médica Británica la inquietante posibilidad de que el prión causante de la EEB pueda igualmente transmitirse a los seres humanos a través de los cerdos y pollos alimentados con piensos infectados. En Gran Bretaña se han destruido más de ciento sesenta mil vacas desde que se confirmó la existencia del virus, cuyo período de incubación hasta la manifestación de los síntomas de la enfermedad puede ser de tres a seis años. Como la matanza de las vacas destinadas para carne tiene lugar a menudo antes de los dos años, y el de las vacas lecheras entre los cuatro y los seis años, se puede decir que se comercializa la carne de muchos animales mucho antes de la aparición de los síntomas clínicos de la enfermedad. De los datos facilitados por el Gobierno británico se deduce que cada semana se consumen alrededor de 800 animales infectados en el Reino Unido. Richard Lacey estima que más de cincuenta mil toneladas de carne infectada, que debieron haberse retirado de la cadena alimentaria, han sido ya consumidos. En el Reino Unido se contabilizaron oficialmente 55 casos de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob en 1995 (el doble que en 1985), pero como no es obligatoria su notificación, algunas estimaciones llegan hasta los 2.000 casos anuales. Hasta ahora, entre la quincena de personas menores de cuarenta años que se cree han contraído la enfermedad al consumir la carne de vacas infectadas, tres de los ya fallecidos trabajaban en granjas y uno en un matadero. Otra joven de dieciséis años que comía habitualmente hamburguesas y carne de vaca, tomó también un plato de sesos de vaca en Chipre en 1989, mientras que otra víctima, un joven de 18 años fallecido el año pasado -que bebía leche sin pasterizar-, estuvo visitando anualmente la granja lechera de
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    43 su tía duranteocho años. El neurólogo Peter Behan, miembro del Instituto de Ciencias Neurológicas de Glasgow, que atiende a la última víctima de la enfermedad humana de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) -una joven de quince años de edad muy aficionada a las hamburguesas-, considera que hay millones de personas susceptibles de desarrollar la enfermedad de las vacas locas porque cree que hay muchísima gente que ha consumido carne infectada a lo largo de los últimos años. El Gobierno británico, que prevé realizar una gran masacre de vacas mayores de treinta meses (reminiscente de algún castigo bíblico), está igualmente llevando a cabo la matanza e incineración de 42.000 vacas, menores de treinta meses, también sospechosas de estar infectadas con la enfermedad de EEB. El portavoz de Agricultura laborista, Gavin Strang, sostiene que es la alimentación con productos infectados y no la posibilidad de que las madres contagien la enfermedad a sus crías la causante de que persista la EEB entre la cabaña vacuna británica y ha pedido al Gobierno una investigación que aclare la alimentación que se proporciona a los animales para determinar si continúan siendo alimentados con piensos que contienen restos de cadáveres infectados, ya que, según manifestó, en los primeros tres meses del año dos tercios de las vacas diagnosticadas con EEB habían nacido después de que entrara en vigor la prohibición de incluir productos animales en los piensos. Mientras el Gobierno y el Sindicato Nacional de Ganaderos británico exigen a la Unión Europea el levantamiento del boicot de la carne de vaca y los derivados cárnicos: gelatina, sebo y semen -que han decretado más de cuarenta países para controlar la epidemia-, la detección de un caso de EEB en el condado de Cork (sur de Irlanda), confirmado por las autoridades sanitarias irlandesas, motivó la destrucción de las 183 vacas del rebaño. En Irlanda, el país más afectado por la EEB, después de Suiza, se han detectado 125 casos de enfermedad de vacas locas, que han llevado prematuramente a la muerte a 16.700 animales. A raíz de las investigaciones sobre las posibles vías de transmisión de las encefalopatías EEB/ECJ, dos hospitales de Zurich admitieron haber vendido placentas humanas a los productores de piensos durante veinte años. Regula Vogel, jefe del Departamento de Medicina Veterinaria de Zurich, puso inmediatamente fin a esta práctica comentando, sin embargo, que nunca había sido ilegal. En España, donde se registran una media anual de 25 casos de personas afectadas por la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, a pesar de no haberse establecido aún su relación con el consumo de carne de vaca, un estudio de Sanidad relativo a 56 casos detectados de enfermos de ECJ, indica que entre los casos descubiertos había personal sanitario, un ganadero, un procesador de carne y tres personas que comieron frecuentemente ojos y cerebro de animales. Fuentes de esta investigación manifestaron que la falta de autopsias y comunicación de nuevos enfermos no permiten descartar totalmente la existencia en España de casos semejantes a los británicos. A una mujer de cincuenta y seis años fallecida en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, con síntomas de la enfermedad, según manifestó la directora del Centro, no le fue practicada la autopsia, que deseaban sus familiares, por no tener el hospital una línea de investigación en esta enfermedad tan infrecuente. En otro caso de un hombre de sesenta y tres años que falleció el 29 de abril en Valencia, afectado por una encefalopatía subaguda, la Consellería de Sanidad, tras detectarse en la necropsia la existencia de un elemento infecto-contagioso, ordenó su incineración sin contar con la autorización familiar. La vía láctea "Quienes se lamentan de la barbarie que procede de la barbarie, son como los que desean comer ternera sin matar al ternero. Están dispuestos a comerse al ternero, pero les desagrada ver la sangre. Se contentan fácilmente con que el carnicero se lave las manos antes de pesar la carne" Bertolt Brecht
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    44 "Escribiendo la verdad:Cinco dificultades" Quienes creen que se puede beber leche sin matar al ternero, no son conscientes que, si bien matar es malo, peor es hacer daño y luego matar, y lo peor de todo es hacer daño, continuar haciendo daño y, sin embargo, no matar. Algunos dolores llegan a ser tan insoportables que pueden hacer que el matar parezca casi un acto compasivo y, sin embargo, seguimos ignorando el enorme dolor, el sufrimiento y la separación traumática que padecen las vacas y sus crías en los sistemas intensivos para producir la carne o la leche destinada al consumo humano, en medio de unas condiciones de hacinamiento y privación, psíquica y físicamente intolerables, que incluyen también la administración regular de corticoides, antibióticos, y hormonas (estrógenos) para garantizar un engorde rápido. Algunos animales se crían como sementales y pasan sus tristes días estabulados en compartimentos solitarios para servir, como agentes involuntarios -en el 75 % de los casos sin contacto físico alguno-, a la inseminación artificial de las vacas. Una cuarta parte de los terneros separados forzosamente de sus madres al nacer se destinan a la producción de leche, mientras los demás -explotados para satisfacer la demanda de carne de ternera blanca- son obligados a permanecer en la oscuridad de un cobertizo cerca de seis meses, privados del contacto de su madre o de sus semejantes y alejados de la hierba y del sol, en estrechos cajones de madera, o compartimentos individuales donde no pueden siquiera tumbarse cómodamente ni realizar cualquier tipo de movimiento, con la cabeza sujeta y pegada a un abrevadero que en vez de agua contiene un líquido artificial desprovisto de hierro y sales minerales, compuesto sólo de leche desnatada reconstituida, sin ningún alimento sólido, paja o fibra -elementos esenciales para su bienestar psíquico y fisiológico-, con el fin de obtener una carne enferma apreciada por gourmets de paladares insensibles e ignorantes. La producción de ternera blanca en Francia, Italia y los Países Bajos es muy superior a la española, que está en declive; Castilla y León, Galicia y Aragón son las principales regiones abastecedoras. Antiguamente, antes del inicio de la agricultura intensiva y de la introducción de los piensos y forrajes concentrados en la alimentación de las vacas, los granjeros que no podían mantener vivas a muchas vacas durante el invierno -debido principalmente a la escasa demanda de leche líquida que había-, organizaban cada año al final del otoño grandes matanzas que hacían bajar el precio de la carne. Los granjeros utilizaban la leche para hacer mantequilla y queso, pero el instinto que aún tenían las madres entonces -con abundante leche para amamantar a sus crías-, les hacía rechazar y considerar la leche de vaca como un alimento totalmente inadecuado para sus crías, que en caso de perder a sus madres eran amamantadas por madres nodrizas. Esta situación fue cambiando gradualmente a partir de finales del siglo XVIII, cuando los doctores empezaron a recomendar preferentemente la leche de vaca en detrimento de la leche humana aportada por madres nodrizas, que a menudo eran causa de conflictos en el hogar. Al comprobar las madres que sus crías crecían más y más rápido, y sobre todo que a sus bebés no les salían cuernos ni cola como a las vacas, se fue debilitando su oposición instintiva inicial a adoptar la leche de un animal de otra especie, naciendo así una industria que depende para su éxito comercial de la manipulación y degeneración física de las vacas, que han pasado de tener 3 litros de leche al día para uso exclusivo de su cría, a producir 30 litros diarios, llegando a pesar su ubre llena hasta 50 kilos. Por lo que no es de extrañar que el 20% de las vacas lecheras estén cojas, o que el 25% sufran infecciones como laminitis o mastitis, debido a las condiciones hostiles y antinaturales del medio en el que se encuentran (que hacen que la leche contenga una cierta cantidad de sangre y pus). La esperanza de vida de la vaca se ve así sensiblemente reducida a causa del desgaste de las enfermedades que padece (36%), la baja productividad (28%), o su incapacidad reproductiva (36%), y es destinada a morir prematuramente en el matadero a partir de la edad de tres o cuatro años.
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    45 La leche devaca y la diabetes La diabetes juvenil es una enfermedad que aflige a millones de personas. El problema se basa en que el sistema inmunológico del cuerpo ataca y destruye las células productoras de insulina en el páncreas, dejando a nuestro organismo incapacitado sin insulina para convertir el azúcar en energía. Los diabéticos corren un alto riesgo de ceguera, fallos renales y enfermedades coronarias, incluso cuando reciben inyecciones de insulina diarias. ¿Pero qué agente produce esta anomalía del sistema inmunológico? Un estudio de la Revista de Medicina de Nueva Inglaterra identifica a la leche como elemento responsable, o factor desencadenante en algunas personas genéticamente sensibles, en lo que parece ser un extraño caso de identificación errónea. Los doctores descubrieron que los diabéticos tenían unos niveles de anticuerpos más altos de lo normal que reaccionan con una proteína de la leche llamada suero de albúmina bovina, atacándola como invasora y destruyéndola. Por una fatal coincidencia, una sección de esta proteína es casi idéntica a una proteína de la superficie de las células productoras de insulina, por lo cual, según esta teoría, la gente sensibilizada a esta proteína también lo está a sus propias células, causando así su auto-destrucción. Aunque puedan existir otros factores genéticos, medioambientales, químicos, etc., la eliminación de la leche de la dieta infantil podría disminuir dramáticamente la incidencia devastadora de este tipo de diabetes. La leche: ¿un alimento natural? La engañosa publicidad y el tópico concepto occidental de la leche como algo esencial y sano, hacen que mucha gente se quede perpleja al descubrir que la gran mayoría de los seres humanos no beben ni usan productos lácteos porque la leche les pone enfermos y no pueden tolerarla. Cientos de estudios científicos sobre la leche describen los múltiples problemas de salud relacionados con su consumo: cólicos, irritaciones y hemorragias intestinales, diarreas, nefrosis, eczema, artritis reumatoide, anemia por falta hierro, ateroesclerosis y reacciones alérgicas en niños y adultos, infecciones como la salmonela y el temor a la infección del virus de la leucemia bovina, parecido al virus del SIDA, además de su posible conexión con la diabetes juvenil y la contaminación de la leche con sangre, bacterias y células blancas (pus) -en los EEUU hay un lírnite establecido para la sangre y pus que puede contener la leche-, y toda una variedad de productos químicos y pesticidas. Entre los niños los problemas que se manifiestan son: alergias, infecciones de las amígdalas y oído, hemorragias intestinales, asma, diarrea, enuresis, nefrosis, cólicos y diabetes juvenil. En los adultos, los problemas se centran principalmente sobre las enfermedades coronarias, artritismo, alergia, sinusitis y otros más importantes como leucemia, linfoma, cáncer (de colon, pulmón, próstata, pecho, ovarios y recto). Incluso la esclerosis múltiple, la osteoporosis y las cataratas han sido asociados con el consumo de leche. Del mismo modo que cada especie tiene su propia composición sanguínea particular, la leche también varia según las necesidades de las distintas especies. La naturaleza ha diseñado la leche de cada especie para satisfacer sus necesidades nutritivas particulares, con un porcentaje de proteína adecuado al ritmo de crecimiento de cada especie desde el nacimiento: un conejo, por ejemplo, dobla su peso en seis días; un gato en nueve; un ternero en cuarenta y siete días, y un bebé humano en seis meses. Debido a su limitada conservación, la leche de vaca es uno de los productos más procesados industrialmente: pasterizada o fresca, homogeneizada, esterilizada, condensada, descremada, concentrada, aromatizada, UHT, etc. La leche, además de un producto inadecuado para nuestra especie -fácilmente reemplazable por las leches vegetales-, es un cóctel concentrado de antibióticos, hormonas (estrógenos), plaguicidas y mico- toxinas, sin calidad biológica, obtenido de animales mal alimentados, estresados y más susceptibles a las enfermedades e infecciones, que son manipulados hasta el límite de su tolerancia biológica con el fin de aumentar su rendimiento.
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    46 Durante los últimosdoscientos años nuestra adicción a la leche y sus derivados ha alterado tanto nuestra mente, nuestras funciones fisiológicas y nuestra salud, que la vida no se concibe sin la protección de la sanidad pública, cuya loable misión es tratar toda una serie de dolencias que no se producirían en una sociedad bien alimentada. Para desandar el camino recorrido y comenzar a rectificar algunos errores dietéticos importantes, basados en el consumo de productos carentes de fibra que a tantos han costado la salud e incluso la vida, debemos reducir el consumo de productos lácteos hasta eliminarlos por completo, respetando y siguiendo unas reglas básicas llenas de sentido común: 1. Cuando la Naturaleza diseñó las glándulas mamarias para alimentar a las crías recién nacidas, lo hizo con la intención de proporcionarles leche solamente temporalmente, teniendo en cuenta los intereses de la madre y el niño. 2. La composición de la leche es específica para cada especie, con la intención de que sea usada solamente para la especie a la que está destinada. 3. La leche que se forma dentro de las glándulas mamarias es estéril, con la intención de que sea consumida a través del pezón de la madre, pasando directamente al estómago del retoño sin ningún contacto con el aire contaminante o la acción destructora de la luz. Si aceptamos que somos lo que comemos y decidimos mejorar y reforzar nuestro sistema inmunológico, nuestra salud y nuestro sentido común, el veganismo es la vía ética y sana que nos libera de la dependencia irracional de los productos animales no adaptados a nuestras necesidades físicas o fisiológicas. Vacas cuerdas, hombres locos por Francisco Martín, febrero de 2001
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    47 Lo verdaderamente extraordinariode la crisis de las vacas locas es el proceso que ha hecho posible su desarrollo. La monumental obra “De Re Rústica” del escritor gaditano Lucio Moderato Columela, nacido poco antes de Cristo, hace referencia al cuidado de la alimentación de los herbívoros, recordando lo que era y es de todos sabido, que la ingestión por las vacas de piensos cárnicos daña su cerebro. Algo que había sido confirmado hace veintidós siglos por el comediógrafo Tito Maccio Plauto: que un animal que se alimenta de hierba se vuelve loco si come carne. El intenso debate que está caracterizando el comienzo del nuevo siglo, sobre el origen y la naturaleza de los productos utilizados en explotaciones ganaderas, donde animales herbívoros han sido deliberadamente alimentados contra natura con harinas preparadas con restos animales procedentes de carnicerías y granjas, cadáveres de animales atropellados y lodos residuales, está convulsionando las costumbres de millones de consumidores y generando una actitud más crítica de rechazo a la carne en Europa donde, a pesar de las medidas incoherentes y atropelladas de los gobiernos para atajar el miedo, totalmente justificado de los consumidores, se espera una caída del consumo de más del 60% en 2001. El mito de la carne La verdadera raíz de la actual crisis internacional de confianza alimentaria está en la adopción de un sistema de producción de alimentos basado en la cría y matanza masiva de miles de millones de animales, que no guarda ninguna relación con los métodos tradicionales de ganadería ni con nuestras necesidades nutritivas. Si admitiéramos que el ser humano no es un depredador natural, cualquier producto animal carecería de todo sentido o justificación. Sin embargo, el mito de la carne y la mentalidad utilitarista que fomenta su consumo nos presenta unas imágenes tan distorsionadas de la realidad que permiten mantener la ficción de un animal, carente de emociones, seccionado en varias partes que pueden estar, o no, libres del temido mal, que egoistamente nos preocupa, según la conveniencia económica del momento, o la contundencia de las pruebas incriminatorias que desaconsejen su comercialización y utilización. Mentalidad que permite y justifica el uso de sustancias, legales e ilegales, como antibióticos, hormonas y piensos a base de harinas de carne y huesos, en función de criterios puramente mercantilistas, a pesar de las enfermedades e infecciones que han hecho posible el desarrollo del mal de las vacas locas y su equivalente humana conocida como nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ), que destruye el sistema nervioso central, debido a la mutación de una proteína o prión mortal que se encuentra en los tejidos de los animales infectados. La explotación de la vaca La vaca es un noble animal herbívoro explotado por su carne, leche y piel que, al igual que otros seres domesticados o esclavizados, sufre las tristes y trágicas consecuencias de los aberrantes errores dietéticos y científicos que han originado la crisis de las vacas locas, y la interminable lista, nada atractiva, de Materiales Específicos de Riesgo (MER), provenientes del matadero, como las amígdalas, el intestino, la médula, los ojos, los sesos y también el espinazo de vacas afectadas por la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB).
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    48 Los dos millonesde vacas, condenadas a una existencia sin sentido y a una muerte indigna y prematura por la burocracia europea, que serán incineradas para tranquilizar a la opinión pública, y esos cuerpos que yacen en tantos enterramientos ilegales como dedo acusador y anunciador del apocalipsis, deben ayudarnos a despertar del letargo ético y emocional que ha permitido, a través de la historia sangrienta de la humanidad, las masacres de seres inocentes por falta de solidaridad con las víctimas. En España, donde siguen apareciendo casos de vacas locas, y personas tratadas, en varias clínicas y hospitales, con un fármaco contaminado con albúmina de un paciente que desarrolló la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (el radiofármaco Amerscan Pulmonate II), el macroprograma presentado por el gobierno de cara a la galería, para afrontar la crisis de las encefalopatías espongiformes, cuenta con una aportación de 53.600 millones de pesetas, cantidad insuficiente, si se tiene en cuenta que sólo se podrán destruir el 65% de los 275.000 animales previstos en el plan de subvenciones y medidas exigidas por Bruselas para combatir la crisis en España. La eliminación de las 431.000 toneladas de harinas de carne y hueso supondrán 11.000 millones de pesetas, y otros 5.600 millones servirán para compensar a los fabricantes de las harinas que se van a destruir. También se prevé realizar 350.000 análisis a los bovinos de más de treinta meses, de acuerdo a la directiva europea, y de forma un tanto aleatoria, a los animales procedentes u originarios de Francia, Irlanda, Suiza y Portugal, al superar los veinte meses. Los resultados de la primera fase de la investigación, en relación con el mal de las vacas locas, no invitan a bajar la guardia en la lucha contra la Encelopatía Espongiforme Bovina. Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) han inmovilizado más de medio millón de kilos de piensos cárnicos prohibidos, y han interpuesto 4.620 denuncias por infracciones administrativas, 14 por infracciones penales y siete personas han sido detenidas. Debido a la complejidad de la normativa, no hay ningún detenido por falsificación de crotales, ni por la venta o tenencia de piensos prohibidos. En Italia, la aparición de un caso de EEB en una vaca de seis años, que fue sacrificada en un matadero que suministra carne a McDonald´s, hace pensar que la prohibición de utilizar harinas de origen animal no se ha respetado. Las asociaciones de consumidores desconfían, con razón, de las palabras de los ministros de Agricultura y Sanidad, Alfonso Pecoraro y Umberto Veronesi, que anima a los italianos a seguir comiendo carne, aunque es un vegetariano convencido. El escándalo de la utilización de piensos cárnicos (prohibidos), traspasa las fronteras europeas. Jacques Diouf, Director General de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), estima que desde 1986-1996 hasta ahora, las harinas cárnicas, y las vacas, procedentes de Europa, han sido exportadas a más de 100 países de Oriente Próximo, Europa Oriental y Asia, que han podido volver a exportarlas a terceros países. El negocio taurino La crisis de las vacas locas también está trastornando al mundo taurino, preocupado por las medidas europeas que puedan dar la puntilla a su abominable negocio, dentro del Plan de Control de la EEB. Los ganaderos no quieren renunciar a la comercialización de la carne de toro, pero estarían dispuestos a aceptar que los toros mayores de veinticuatro meses que se maten en los 17.000 festejos anuales sean sometidos al test prionic
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    49 para detectar elmal de las vacas locas y a una hipotética incineración, siempre que el gobierno central les indemnice con 60.000 pesetas por animal. El triste destino del toro, mal llamado de lidia, es una muerte dolorosa y cruel para la que no está preparado, que tiene lugar el primer o segundo año de su vida en novilladas sin picadores; el tercer año, en novilladas picadas, o a los cuatro años en las plazas consideradas de primera. Habitualmente el ganadero y el empresario pactan, en contrato, el destino de la carne y la cabeza del animal que, en vez de ser abierto en canal y despiezado en el desolladero, ésta temporada podrá ser incinerado (léase convertido en harina, debido a la carencia de medios, en España) como un apestado, para redimir como un dios los errores capitales de los mercaderes de la muerte que, incapaces de valorar su vida, la manipulan, trafican con ella y, finalmente, comercian incluso con el destino de sus tristes despojos. Carne a toda costa Como sucede con los nuevos medicamentos, hasta que aparecen sus efectos secundarios, los carnívoros empedernidos, consumidores de nuevas carnes de animales tan exóticos, como el avestruz, búfalo, cabra montesa, canguro, cebra, cocodrilo, emú, kudú, reno, etc., creen haber encontrado un nirvana gastronómico seguro, desde el cual observar a las posibles víctimas del mal de las vacas locas incapaces de contener sus irrefrenables deseos de carne de vaca, cerdo o pollo, sobre las que también existen sospechas de ser agentes potencialmente contaminantes del mal, que sólo parece respetar a quienes, como los veganos, se alimentan de frutos y plantas de origen exclusivamente vegetal. La adicción a la carne tiene un fuerte componente psicológico que marca la etapa infantil y el desarrollo de nuestra personalidad. Aprendiendo a ser lo que comemos, o a comer lo que creemos ser, establecemos una relación afín o de rechazo hacia lo que nos rodea. Un proceso difícil de superar en la etapa adulta, teniendo en cuenta que raramente logramos definir claramente nuestra verdadera identidad. Sólo cuestionando la tiranía del estómago sobre la mente, y los mitos y miedos atávicos que condicionan nuestro comportamiento, podremos vencer los falsos placeres que manipulan nuestra conciencia y esclavizan nuestros sentidos, impidiéndonos ver que un filete de cualquier animal sólo es la parte incompleta y segmentada del todo que nos falta para ser nosotros mismos. La vía láctea “Quienes se lamentan de la barbarie que procede de la barbarie, son como los que desean comer ternera sin matar al ternero. Están dispuestos a matar al ternero, pero les desagrada ver la sangre. Se contentan fácilmente con que el carnicero se lave las manos antes de pesar la carne”. - Bertolt Brecht Quienes creen que se puede beber leche sin matar al ternero no son conscientes que, si bien matar es malo, peor es hacer daño y luego matar; lo peor de todo es hacer daño, continuar haciendo daño y, sin embargo, no matar. Algunos dolores llegan a ser tan insoportables que pueden hacer que el matar parezca casi un acto compasivo, y sin embargo, seguimos ignorando el enorme dolor, el sufrimiento y la separación traumática que padecen las vacas y sus crías en los sistemas intensivos para producir la carne o la leche destinada al consumo humano, en medio de unas condiciones de hacinamiento y privación, psíquica y fisícamente intolerables, que incluyen también la administración de productos químicos para garantizar un engorde rápido.
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    50 Algunos animales secrían como sementales y pasan sus tristes días estabulados en compartimentos solitarios para servir, como agentes involuntarios -en el 75% de los casos sin contacto físico alguno- a la inseminación artificial de las vacas. Una cuarta parte de los terneros separados forzosamente de sus madres al nacer se destinan a la producción de leche, mientras los demás - explotados para satisfacer la demanda de carne de ternera blanca- son obligados a permanecer en la oscuridad de un cobertizo cerca de seis meses, privados del contacto de su madre o sus semejantes y alejados de la hierba y el sol, en estrechos cajones de madera o compartimentos individuales donde no pueden siquiera tumbarse cómodamente ni realizar ningún tipo de movimiento, con la cabeza sujeta y pegada a un abrevadero que, en vez de agua, contiene un líquido artificial desprovisto de hierro y sales minerales, compuesto sólo de leche desnatada reconstituida, sin ningún alimento sólido, paja o fibra -elementos esenciales para su bienestar psíquico y fisiológico-, con el fin de obtener una carne enferma apreciada por gourmets de paladares insensibles e ignorantes. Antiguamente, antes del inicio de la agricultura intensiva y de la introducción de los piensos y forrajes concentrados en la alimentación de las vacas, los granjeros que no podían mantener vivas a muchas vacas durante el invierno -debido principalmente a la escasa demanda de leche líquida que había- organizaban grandes matanzas que hacían bajar el precio de la carne. Los granjeros utilizaban la leche para hacer mantequilla y queso, pero el instinto que aún tenían las madres entonces -con abundante leche para amamantar a sus crías- les hacía rechazar y considerar la leche de vaca como un alimento inadecuado para sus hijos que, en caso de perder a sus madres, eran alimentados por madres nodrizas. Esta situación fue cambiando gradualmente a partir de finales del siglo XVIII, cuando los doctores empezaron a recomendar preferentemente la leche de vaca en detrimento de la leche humana aportada por madres nodrizas, que a menudo eran causa de conflicto en el hogar. Al comprobar las madres que sus crías crecían más y más rápido, y sobre todo que a sus bebés no les salían cuernos ni cola como a las vacas, se fue debilitando su oposición instintiva a adoptar la leche de un animal de otra especie, naciendo así una industria que depende para su éxito comercial de la manipulación y degeneración física de las vacas, que han pasado de tener 3 litros de leche al día, para uso exclusivo de su cría, a producir 30 litros diarios, llegando a pesar su ubre llena hasta 50 kilos. Por lo que no es de extrañar que el 20% de las vacas lecheras estén cojas, o que el 25% sufran infecciones como laminitis o mastitis, debido a las condiciones hostiles y antinaturales del medio en el que se encuentran (que hacen que la leche contenga una cierta cantidad de sangre y pus). La esperanza de vida de la vaca se ve así sensiblemente reducida a causa del desgaste de las enfermedades que padece
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    51 (36%), la bajaproductividad (28%), o su incapacidad reproductiva (36%), y es destinada al sacrificio prematuro en el matadero a la edad de tres o cuatro años. Algunas personas aún creen que las vacas “dan” leche del mismo modo que el agua sale del grifo, siendo incapaces de comprender que las vacas tienen que parir una vez al año para seguir produciendo la leche que, al igual que la carne, también puede contagiar la enfermedad que produce el canibalismo involuntario al que son sometidas. La leche bajo sospecha La leche, ese mito casi intocable -de cuyo líquido y derivados se consumen una media de 115 litros por persona y año, o seis millones de toneladas anuales, en España-, está siendo investigada como agente transmisor de la EEB, en Alemania. La ministra de Agricultura Renate Künast ha admitido la posibilidad de que la leche y sus derivados puedan llegar a contagiar la enfermedad, en línea con las afirmaciones del presidente de la Federación de veterinarios, Herbert Wohn, que teme que la leche en polvo de reconstitución, obtenida a base de grasa de vaca, pueda haber provocado varios casos de EEB, debido a que la leche se calienta a muy baja temperatura. También el Reino Unido, con una mayor incidencia de la epidemia, ha ordenado realizar un mayor número de test en la leche de vaca para establecer si los consumidores están amenazados por la infección. Leche animal y leche vegetal Del mismo modo que cada especie tiene una composición sanguínea específica, la leche de los mamíferos también satisface unas necesidades nutritivas particulares, con un porcentaje de proteína adecuado al ritmo de crecimiento de cada especie. Desde el nacimiento un conejo, por ejemplo, dobla su peso en seis días; un gato en nueve; un ternero en cuarenta y siete días, y un bebé humano en seis meses. La leche -un producto altamente industrializado debido a su limitada conservación-, procedente de animales manipulados y mal alimentados, es un verdadero cóctel concentrado de antibióticos, hormonas (estrógenos), plaguicidas y micotoxinas, contaminado con sangre, bacterias y células blancas (pus), que puede sustituirse con ventaja por leches nutritivas de semillas vegetales como la leche de almendras, y de soja (entre otras), con una adecuada calidad biológica para el ser humano. Problemas de la leche La leche, según cientos de estudios científicos, es un producto nocivo, relacionado con cólicos, irritaciones y hemorragias intestinales, diarreas, nefrosis, eczema, artritis reumatoide, anemia por falta de hierro, arteroesclerosis y reacciones alérgicas en niños y adultos, infecciones como la salmonela y el virus de la leucemia bovina, parecido al virus del SIDA, además de existir una posible conexión con la diabetes juvenil. Entre los niños los problemas que pueden manifestarse son: alergias, infecciones de las amígdalas y oído, hemorragias intestinales, asma, diarrea, enuresis, nefrosis, cólicos y diabetes juvenil. En los adultos, el
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    52 consumo de lechese relaciona con las enfermedades coronarias, artritis, alergia, sinusitis, cataratas, osteoporosis, esclerosis múltiple , leucemia, linfoma, y el cáncer de colon, pulmón, próstata, pecho, ovarios y recto. Durante los últimos doscientos años nuestra adicción a la leche y sus derivados ha alterado tanto nuestra mente, nuestras funciones fisiológicas y nuestra salud, que la vida no se concibe sin la protección de la sanidad pública, cuya loable misión es tratar toda una serie de dolencias que no se producirían en una sociedad bien alimentada, con una abundante dieta vegetal. La rectificación de muchos errores dietéticos importantes basados en el consumo de productos carentes de fibra como la leche, la carne y el pescado, que a tantos cuestan la salud e incluso la vida, implica reducir gradualmente su consumo hasta eliminarlos por completo, respetando y siguiendo unas reglas básicas llenas de sentido común: 1. Cuando la Naturaleza diseñó las glándulas mamarias para alimentar a las crías recién nacidas lo hizo con la intención de proporcionarles leche sólo temporalmente, teniendo en cuenta los intereses de la madre y el niño. 2. La composición de la leche y las características de los alimentos están fisiológica y específicamente adaptados para cada especie. 3. La leche que se forma dentro de las glándulas mamarias es estéril, con la intención de que sea consumida a través del pezón de la madre, pasando directamente al retoño sin ningún contacto con el aire contaminante y la acción destructora de la luz. 4. La carne de vaca o de cualquier otra especie es un producto inadecuado para el ser humano que no está adaptado fisiológicamente para asimilar purinas y despojos animales, sin importar su origen o supuesta calidad. Si aceptamos que somos lo que comemos y superamos la dependencia de los productos animales no adaptados a nuestras necesidades fisícas o fisiológicas, el veganismo es la vía más ética adecuada para disfrutar de buena salud y establecer una relación más sana y respetuosa con los animales y la Naturaleza. Francisco Martín, Presidente de la Asociación Vegana Española (AVE) - - E V I T A R L A L E C H E Imagine que se encuentra con su amigo en una sala de escuela. "Come esto. Tiene mucho calcio", dijo su amigo y le dio unas tizas. ¿Qué hará? ¿Las comerá? En caso del liquido blanco, más bien conocido como leche, se dicen la misma cosa: tiene mucho calcio y es saludable. No obstante, es nada más que una gran estafa. ¿Por qué? Porque mientras mucha gente bebe leche para su calidad nutritiva, la leche es una proteína extranjera la cual puede ser una toxina para nuestro cuerpo. En este sentido, quizás las tizas son más seguras que las leches. Semejante a las carnes y los huevos, las proteínas extranjeras las cuales tienen estructura diferente a la de seres humanos, no se pueden ser absorbida en su estado original.
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    53 ¿Qué pasará silas absorbemos de esta forma? Se pueden desencadenar una reacción alérgica con los síntomas más peligrosos incluyendo el descenso de la presión arterial, dificultades al respirar, shock y pérdida de conocimiento. Por consiguiente, el cuerpo degrada esta sustancia nociva hasta el nivel aminoácido para neutralizarla antes de reintegrarla en la proteína humana. Es cierto que nuestro cuerpo esté hecho de proteína pero no debemos llegar a la conclusión de ingerir cualquier tipo de proteína ya que la proteína animal tales como carne, huevos y leche nos dañan más que nutrirnos. Uno de los casos más perjudicial será cuando un bebé ingiere leche. Puesto que el bebé no había desarrollado suficientemente su habilidad digestiva, esta proteína extranjera penetra la pared intestinal sin haber sido degradada y causa reacción alérgica. Naturalmente, existen sinnúmero de casos donde había mejoramiento de la salud bebés cuando dejan de tomar leche. Hay algunas madres que dan la leche de vaca a sus bebés creyendo que va a suministrarles con nutrición necesario para crecimiento pero lamentablemente es un acto de infanticida de escala menor. Otro problema de leche es la presencia de la lactosa la cual es responsable de causar vómito y diarrea al beber leche. Para metabolizar esta sustancia, uno requiere lactasa, una enzima que está encargado de degradar lactosa. Sin embargo, no toda la población nace equipada con genes que producen esta enzima particular. Por ejemplo, mayoría de la población no caucásico incluyendo aproximadamente 90% de asiáticos y 70% de africanos, no puede producir lactasa. ¿A qué se debe esta diferencia? Esta diferencia genética está vinculada de diversidad cultural. Por ejemplo, en las regiones como Francia y el Norte de Europa donde existen la mayor diversidad genética del ganado, los residentes tienen mayor tasa de tolerancia a la lactosa. En otras palabras, los integrantes de estas culturas de ganado vacuno han desarrollado sus cuerpos para tomar productos lácteos. Por otra parte, en una cultura como la de japonesa donde su consumo popular de leche empezó hace apenas medio siglo, sólo 5% de población posee genes dispuestas para hacer lactasa ya que no tenía necesidad ninguna de productos lácteos por miles de años. No obstante, existe gran número de proponentes de productos lácteos que se considera leche como un alimento ideal citando la riqueza de calcio y proteína. Quizás sea cierto para las crías de vacas pero lo que están haciendo caso omiso es el hecho de que solamente ver una etiqueta nutricional en el envase de leche no es suficiente. Deben recordar también que existen variedad de opciones alimentarias que están ofreciendo la nutrición necesaria. El factor principal de nuestra fe en la leche es su abundancia de calcio. Nos recomiendan que "debiéramos beber leche todos los días porque en ella, hay mucho calcio en forma muy fácil para absorber". ¿Es cierto esta afirmación? A pesar de que haya persona que cree que la leche es una concentración viscosa de calcio, su aporte del elemento es extremadamente bajo con la cifra de 1 gramo de calcio por cada 1 kilogramo de leche.
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    54 No nos dificultamucho para entender esto ya que agua se constituye 90% de leche. Esta cantidad minúscula de calcio se encuentra interferido por lactosa y suele salir afuera de cuerpo antes de absorción. Y, si el cuerpo tiene suerte de absorber este calcio, frecuentemente éste no llega hasta huesos debido a la falta de movimiento físico. Así, aunque los estadounidenses toman diariamente 200 miligramos más de calcio que los japoneses, la tasa de osteoporosis es mucho más elevada en los EEUU por su estilo sedentario de vida. Entonces ¿cómo que los fabricantes de leche pueden seguir diciendo la información falsa de "leche es la fuente excelente de calcio"? Sencillamente, para ellos, el fin justifica los medios. La voz de los consumidores tienen menos importancia que la voz fría de las masas de accionistas que exigen eficiencia y rentabilidad de esas compañías ganaderas. No hay nada que hacer en frente de este corriente actual. Igual que otros productos de procedencia animal, leche y otros derivados conllevan todos los contaminantes anteriormente mencionados. Aparte de ello, existen otros riesgos asociados con la leche tales como los de grasa, colesterol y relación con la diabetes juvenil, etc. Así que si usted bebía leche aguantando su sabor malo únicamente por su aporte nutritivo, no valga la pena seguir torturándose ya. Claro está, si usted es uno(a) de los(as) aficionados(as) de leche de vaca, le sugiero beber 200 mililitros al día hasta 400 mililitros como límite máximo. Por fortuna, en lugar de leche, podemos tomar ajonjolí y algas marinas que contienen casi 10 veces más de calcio que la leche. Por supuesto que hay una idea excelente de sustituir la leche de vaca con la leche de soja también. Recuerde que la leche, junto con carnes y huevos, es un producto de lujo que nuestro cuerpo funciona mejor sin él. Aunque dejamos beber leche, es casi imposible rechazarla por completo ya que productos lácteos como cremas y quesos están presentes en sopas, ensaladas y postres. Entonces, la opción más realista es aceptar tomar muy pocos productos lácteos en manera indirecta sólo cuando se nos antoja comer pasteles irresistibles. Encuentran sustancia química nociva en 69 marcas de leche en China martes 16 de septiembre, 1:58 PM PEKÍN (AFP) - Una sustancia química nociva que provocó la muerte de dos bebés y enfermó a otros 1.200 en China, la melamina, usada para fabricar plástico, pegamentos o resinas, fue hallada en 69 marcas de leche en polvo producida por 22 empresas, informó el martes la televisión estatal. El escándalo adquirió proporciones nacionales luego de que los controles permitieran detectar la presencia de melamina, producto químico altamente nocivo para la salud, en otras 68 marcas de leche en polvo chinas.
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    55 El primer hallazgotuvo lugar la semana pasada en el norte de china en leche del grupo Sanlu. Dos niños murieron en mayo y julio tras ingerir leche de Sanlu en la provincia rural de Gansu (noroeste). Y al menos 1.253 bebés padecen actualmente cálculos renales, una afección muy rara en los niños, de los cuales 53 se encuentran en estado grave en varias provincias, según un balance oficial que no ha cambiado desde el lunes pero tiene grandes posibilidades de empeorar. El gobierno chino ordenó la retirada inmediata de los puestos de venta de las 69 marcas, producidas en el territorio chino de la Mongolia interior, al norte, y en la provincia Guangdong, en el sur, precisó la televisión estatal (CCTV). "Para asegurar la seguridad de los productos lácteos, el gobierno ha instado a los departamentos a retirar (los productos) de las estanterías, a sellarlos y a destruirlos", anunció la CCTV en su informativo de la noche. Sanlu, que el lunes pidió disculpas públicamente, destituyó a su directora general, Tian Wenhua, anunció el martes por la noche la agencia semi-oficial China News Service. El lunes, el gobierno chino había afirmado que hasta 10.000 bebés habían podido consumir la leche en polvo de Sanlu, sugiriendo un drama sanitario a gran escala. Por ello, desplegará inspectores de control de calidad en todas las unidades de producción lechera del país para contener la amenaza sanitaria, declaró la CCTV. Esta medida tiene como objetivo "descubrir las causas, detectar a los responsables, y tratar su caso con severidad, según estipula la ley". El martes fueron detenidas dos personas que estaban siendo interrogadas. La policía dio a entender que habría más detenciones. En total cuatro personas fueron detenidas, entre ellas dos hermanos y otras 22 personas fueron interrogadas. Una de las últimas personas detenidas, citada por la agencia oficial, ha explicado que había añadido la melamina para eliminar un "mal olor" que desprendía la leche de sus vacas y para "aumentar su contenido proteínico". "Se han registrado nuevos casos (de bebés enfermos)", advirtió China Nueva, citando al viceministro de Sanidad, Ma Xiaowei, que pidió a los hospitales que estén preparados para recibir una fuerte afluencia de niños para control médico. Una compañía incriminada de Guangdong ha exportado leche en polvo, principalmente a Bangladesh, a Birmania y a Yemen, pero al parecer estos productos no han sido adulterados. La melamina había sido utilizada en alimento para perros. Este escándalo se suma a los ya ocurridos en China con raviolis contaminados con pesticidas o dentífrico con sustancias usadas en anticongelantes.
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    56 CALCIO Luis Detinis, BeatrizN. de Detinis En casos de osteopenia, osteoporosis, embarazo y lactancia las necesidades de calcio aumentan. El calcio sintético (en pastillas) se comporta en nuestro organismo como un elemento extraño contribuyendo a la formación de cálculos, a la calcificación de las arterias y a la Arteriosclerosis. Para que el calcio se absorba y se deposite en los huesos, es necesario una alimentación rica en cereales integrales, frutas, verduras y legumbres que aportan cantidades adecuadas de zinc, manganeso, silicio, boro, estroncio, cobre, magnesio, vitaminas B 6, C, D, K y ácido fólico. Es importante evitar el sedentarismo y la falta de sol. El calcio que mejor se asimila es el de los vegetales. Daniel Reid en su libro “El Tao de la salud” expresa: “La col cruda (coliflor), por ejemplo, proporciona muchísimo más calcio asimilable que cualquier cantidad de leche pasteurizada o sus derivados, como yogures, quesos y todos los demás productos lácteos desnaturalizados”. Hay alimentos que impiden la absorción del calcio o que producen su eliminación del organismo: la espinaca y la acelga, ricas en calcio, deben comerse crudas, o cocidas en abundante agua. Este agua deberá luego desecharse por contener ácido oxálico, que produce la eliminación del calcio por orina. Lo mismo ocurre con la remolacha. Los fosfatos contenidos en bebidas cola, en embutidos y fiambres, moviliza exageradamente el calcio óseo con la consiguiente osteoporosis. Los productos refinados: harina blanca, azúcar blanco, arroz blanco, etc., son descalcificantes. La leche vacuna es uno de los temas más polémicos y menos comprendidos. No existe mejor alimento que la leche materna para el bebé. No puede decirse lo mismo de la leche vacuna. El hombre es el único animal que continúa bebiendo leche después del destete. La leche vacuna tiene una composición física y química adaptada al ternero y no al ser humano. Presenta desventajas y contraindicaciones. Debido a que naturalmente la lactasa (enzima que actúa sobre el azúcar de la leche) desaparece en el adulto, se producen gases y diarreas. La leche y los productos lácteos tienen colesterol. El suero de la leche tiene proteínas extrañas al hombre, lo que causa a menudo cuadros alérgicos y abundante formación de mocos. La pasteurización destruye todas las enzimas naturales y altera las proteínas. Según diversos autores la leche pasteurizada es altamente nociva por provocar, contra lo que puede suponerse, descalcificación y lo que es mucho peor enfermedades degenerativas. Los alimentos con mayor contenido en calcio en mg por 100 gramos son: SESAMO INTEGRAL (sin pelar) (1200 mg): contiene 10 veces más calcio que la leche. Es una semilla oleaginosa que puede prepararse en forma de mantequilla o de gomasio. Mantequilla: ingredientes: 12 a 15 cucharadas de sésamo integral; 1 cucharada de sal marina (Yin-
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    57 yang); agua filtradao mineral, cantidad necesaria. (Silvana Ridner) Tostar levemente por separado la sal y las semillas en recipiente sin ningún medio graso hasta que el sésamo desprenda un aroma muy agradable. Retirar del fuego. Procesar juntos en caliente e ir agregando agua hasta obtener una consistencia cremosa. Dejar enfriar y guardar en frasco de vidrio en heladera. Se conserva dos o tres días. Usos: para untar pan integral o galletas de arroz integral. Gomasio: ingredientes: 12 a 15 cucharadas de sésamo integral; 1 cucharada de sal marina. El procedimiento es similar al de la mantequilla sin el agregado de agua. Guardar en frasco de vidrio y conservar hasta 15 días en heladera. Usos: para espolvorear cereales, sopas, purés. Crema Budwig: Moler en molinillo de café dos cucharadas de semillas de sésamo integral (o cuatro nueces) más tres cucharadas de avena arrollada. Mezclar con una manzana rallada (o una banana pisada) y dos cucharaditas de miel o azúcar integral. Si se consigue aceite de girasol o lino de primera presión en frío, agregar una cucharada a la mezcla, consumir en el momento (estos aceites deben conservarse en frascos oscuros, en la heladera, y siempre cerrados). TOFU: Es un derivado del poroto de soja. Se prepara a partir de la leche de soja. Es un alimento de gran valor por sus cualidades. Bajo en calorías. Posee un alto contenido en grasas insaturadas, por lo que es un excelente sustituto del queso vacuno. Es rico en minerales y vitaminas. Posee más calcio que los productos lácteos comunes. Es insípido pero absorbe fácilmente los sabores de los condimentos o alimentos con los cuales se lo combina. Conservación: se lo coloca en un recipiente que contenga agua, se lo tapa y se guarda en heladera. Cambiar el agua cada dos días. El Tofu tiene una consistencia muy parecida a la de la ricota o a la de un queso blando. Podemos decir que existen infinitas formas de preparar tofu , hasta donde dé la imaginación de cada uno. Maceración: ingredientes: salsa de soja (shoyu), jengibre en polvo , cúrcuma, pimentón dulce, orégano, perejil picado u otras hierbas aromáticas, aceite de oliva. También se le puede agregar ajo fresco prensado. (Secretito: para aquellos que creen que el ajo les cae mal quitar el centrito verde cuando esté brotado). Preparación: se corta en pedacitos pequeños o directamente se pisa con tenedor y se le agregan los condimentos y unas dos cucharadas de aceite de oliva. Se mezcla bien y se deja macerar en heladera como mínimo dos horas. Usos: Se unta sobre pan integral. Se puede utilizar como cubierta de pizza integral. Al tofu se le puede agregar berenjenas cocidas al vapor finamente cortadas, o ajíes al vapor pelados y cortados en tiritas. Nituke de tofu con jengibre: Cortar el tofu en tajadas o en cubitos o pisarlo. Agregar salsa de soja y jengibre. Dejar en heladera mínimo 1 hora. Luego pincelar una olla con aceite de oliva, colocar el tofu condimentado, tapar y cocinar a fuego Mínimo cinco minutos. Retirar del fuego y servir. Sugerencia: acompañar con arroz integral o verduras al vapor y una ensalada de vegetales crudos. Paté de tofu: condimentar el tofu como para la maceración y reemplazar la salsa de soja por miso. Si es necesario agregar más aceite de oliva y pisar hasta obtener una consistencia de paté. (Silvana Ridner) Tofu con aceitunas tipo griegas y cebollita de verdeo: cortar el tofu en pequeños cubos, condimentar con salsa de soja, agregar aceitunas cortadas en rueditas (sin carozo) y agregar cebollita de verdeo (parte blanca y verde). Cocinar en nituke: pincelar una olla con aceite de oliva, volcar la preparación, tapar, cocinar 5 minutos a Mínimo. Retirar del fuego. Usos: se puede comer frío o caliente acompañado de arroz integral o verduras cocidas al vapor. Otros usos: cualquiera de las recetas mencionadas a base de tofu puede utilizarse como relleno de
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    58 empanadas, tartas, cubiertade pizza o simplemente sobre rebanadas de pan integral. Es riquísimo y muy fácil de preparar. ALGAS: 1) HIZIKI: 144 mg por 100 gramos. Se consiguen en los almacenes naturales, dietéticas, etc., son importadas de Japón o China. Preparación: las algas vienen deshidratadas por lo que es necesario ponerlas en abundante agua durante un par de horas o bien durante toda la noche. Luego se agregan dos o tres hojitas de laurel y se lleva a fuego Máximo hasta que hierba, se baja el fuego a mínimo y se tapa la olla. Tiempo de cocción 30 a 45 minutos. Se retira del fuego , se cuela, se deja enfriar y se condimenta con ajo prensado, aceite de oliva, pimentón dulce, cúrcuma, jengibre en polvo. Si bien durante la cocción desprende un aroma a pescado, una vez que se retira del fuego y se enfría toma el sabor de los condimentos. Se sugiere mezclar el alga hiziki con la kombu (ver kombu) (Silvana Ridner) 2) KOMBU: Se corta un trozo pequeño de 5 a 7 centímetros ya que al hidratarse aumenta por los menos tres veces su tamaño. Hay que lavar el alga con abundante agua fría para retirar arenillas. Una vez hidratada cortar finamente, luego cocinar con el alga hiziki. El alga kombu por sus propiedades evita las flatulencias que son tan frecuentes en la ingesta de legumbres. Cortar un trozo de 2 a 4 centímetros, colocar en una olla con la legumbre elegida y lavada y en remojo durante toda la noche. A la mañana siguiente cambiar el agua y poner a cocinar juntas. La esposa de Paul McCartney apoya la idea Heather Mills, la esposa del ex "Beatle" Paul McCartney, apoyará una campaña que pretende eliminar el consumo de leche de la dieta de los británicos, por considerar que es nociva para la salud, según informa hoy "The Daily Telegraph". Además de su compromiso contra las minas terrestres y el comercio de pieles, la activa ex modelo, vegetariana pura, quiere implicarse ahora en la lucha contra los productos lácteos, apunta el periódico. La semana próxima participará junto con varios expertos en una conferencia organizada por la Fundación Vegetariana del Reino Unido titulada "Por qué no necesitas lácteos", en la que se expondrán los supuestos efectos negativos de esos alimentos y se recomendará que se erradiquen de la dieta nacional. Mills, de 38 años, hablará de su propia experiencia, de cómo eliminar el consumo de lácteos de su régimen alimenticio la ayudó a recuperarse de una infección postoperatoria tras serle amputada una pierna.
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    59 Junto a ellaintervendrán varios expertos, como la química Jane Plant, quien combatió el cáncer de pecho con una estricta dieta, y el experto en nutrición Colin Campbell, según el periódico. Mientras muchos científicos y la Sociedad británica contra la osteoporosis recomiendan el consumo de lácteos para adquirir calcio, otros expertos sostienen que las hormonas contenidas en la leche pueden contribuir al cáncer. En declaraciones al "Telegraph", la doctora Lesley Walker, de la fundación Cancer Research, señaló que "varios estudios han tratado de comprobar si beber leche puede incidir en el riesgo de cáncer, pero los resultados no han sido concluyentes". Fuente:EFE La leche: ¿El veneno blanco? Por Nubia Valencia, el 6 Apr, 2008 en Salud y vida • Publique su comentario • Imprimir Monsanto es una compañía con oficina principal en Illinois, que se encargó de desarrollar y comercializar la hormona Somatotropina bovina rBST bajo el nombre de POSILAC en 1994. La rBST es una hormona protéica producida en la glándula pituitaria del ganado (vacas), conocida también como “hormona del crecimiento bovina”, BGH por sus siglas en inglés. Esta hormona se puede producir sintéticamente por una tecnología de ADN recombinante y se administra a las vacas en forma de inyección para incrementar la producción de leche.
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    60 Básicamente su usoha venido siendo cuestionado no solo porque puede inducir algunos problemas en el ganado, como la aparición de mastitis, una infección en la ubre que debe ser tratada con antibióticos, sino también por sus efectos en la salud humana debido en primera instancia a que puede haber pus en el momento de ordeñar y que el antibiótico usado para tratar la mastitis aparece en la leche ocasionando resistencias posteriores a tratamientos con antibióticos. Así mismo, con la inyección de esta hormona se incrementan dos sustancias: la somatotropina misma y un factor ligado a la producción de insulina conocido como IGF-1, que no es destruído en el proceso de pasteurización y pasa al torrente sanguíneo, incrementando la producción de diabetes, y de células cancerosas en seno, próstata y colon. En años anteriores la comercialización de la rBST fue importante y su uso se popularizó entre los productores de leche por el incremento en los ingresos económicos de los granjeros al obtener más leche con un menor número de vacas. Sin embargo los opositores al uso de esta sustancia no se hicieron esperar y fue así como un empleado de la misma empresa se empeñó en dar a la luz pública los problemas sobre el uso de Posilac y cómo se le trató de sobornar para no suministrar dicha información. Él solicitó esto por escrito por parte de las directivas de la compañía con el fin de tener esa evidencia clara. Luego fue retirado de la empresa y la información fue revelada en las noticias de Fox. Las compañías productoras de leche que decidieron no utilizar la hormona, colocan una etiqueta en el envase que resalta la no utilización de ella en el ganado, a lo cual se ha opuesto ampliamente Monsanto, y el grupo defensor de su uso llamado “AFACT”, o American Farmers for the Advancement and Conservation of Technology, a cuya entidad Monsanto da apoyo económico, y de quien hacen parte los mismos granjeros de Monsanto, un consultor en Colorado que es cliente de dicha empresa, y otro más, el grupo Osborn & Barr cuyo fundador también es uno de los fundadores de Monsanto, cuya compañía recibió en el 2006 un contrato para hacer publicidad a Posilac.
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    61 Aunque la FDAha declarado que la hormona sintética no ofrece riesgos, muchos países han rechazado su aprobación. Los supermercados han respondido y ahora en su gran mayoría, la leche que venden viene etiquetada como procedente de ganado “sin hormona artificial” en inglés “No artificial growth hormone” o “This milk is from cows not treated with rBST”. AFACT a pesar de todo está lanzando una ofensiva en contra de estas etiquetas, promoviendo a nivel del comisionado de agricultura que se restrinja la colocación de esta información en la leche que se vende en el mercado, objetando que esto conlleva a que se considere que la calidad de la leche con hormona es inferior, y que los consumidores están pagando un precio más alto por aquella libre de hormona artificial; y de otro lado promoviendo que los productores de leche tienen el derecho a escoger la mejor tecnología. ¿Será entonces que no es importante si esta “alta tecnología” afecta la salud, en pro del beneficio económico de unos cuantos? Para mayor información escriba a nubia@revistaelite.com o llame al 678-966-0404. Con información de el New York Times/ Fotografía gr5 - sxc.hu