El documento discute la libertad humana desde una perspectiva cristiana. Sostiene que la libertad es fundamental para el ser humano y que negarla lleva a antropologías dañinas. La fe cristiana afirma la libertad porque el mundo es resultado del diálogo entre la libertad divina y humana. Para los cristianos, creer en la libertad y experimentarla van de la mano, y la máxima realización de la libertad humana es la filiación adoptiva a través del amor servicial.