El contador debe tener una formación y ética sólida para ejercer como auditor, y el libro mayor es clave en la contabilidad al resumir los movimientos de cuentas específicas. Aunque no es obligatorio, permite controlar los cargos y abonos, organizando la información sobre activos y pasivos. Los libros mayores deben estar correctamente llenados y corregidos, manteniendo la firma del contador en caso de errores.