La transmisión oral de la cultura implica la narración y difusión de historias a través del contacto directo entre narradores y público. Estas historias se transmiten de generación en generación y sufren modificaciones con el tiempo, aunque mantienen una estructura narrativa estable. La literatura oral se caracteriza por pertenecer a un contexto cultural específico, ser anónima y variar según cada transmisor, cumpliendo un papel importante en la memoria colectiva.