El marco curricular y plan de estudios 2022 de la educación básica mexicana presenta al currículo como una construcción social e histórica, reflejando intereses variados de la sociedad. A lo largo de décadas, las reformas educativas han mantenido un enfoque técnico y objetivo, influyendo en la organización del conocimiento de manera fragmentada, lo que limita la profundidad del aprendizaje. Las recientes reformas han intentado adoptar un enfoque constructivista, pero el currículo sigue predominantemente estructurado por asignaturas, lo que perpetúa la memorización sobre el pensamiento crítico.