Primero, la logística gestiona los flujos de mercancías desde la compra de materias primas hasta la entrega al cliente final y los posteriores servicios. Segundo, identifica métodos para almacenar mercancías que esperan estar poco tiempo guardadas, ocupando solo la posición de descarga. Tercero, identifica el momento justo para etiquetar, empacar y embalar mercancías para cumplir con normas comerciales y aduanales internacionales.