La cultura maya se estableció entre el 2000 a.C. y el 250 d.C. en el sur de México y partes de Centroamérica, donde desarrollaron una escritura única, un avanzado calendario y conocimientos astronómicos y matemáticos. Sin embargo, entre el 800 y 1000 d.C. su imperio entró en declive debido a periodos prolongados de sequía que causaron trastornos sociales y el abandono de sus ciudades.