La araña de rincón, Loxosceles laeta, es una especie altamente peligrosa cuya mordedura puede causar reacciones severas y potencialmente mortales, siendo más tóxica que la viuda negra. Esta araña, de contexto marrón y con marcas en forma de violín, se esconde en lugares oscuros y puede causar loxoscelismo con síntomas que varían desde laceraciones necrotizantes hasta complicaciones sistémicas graves. La prevención incluye el aseo profundo de áreas propensas y el uso de medidas como trampas y insecticidas.