Los lípidos son nutrientes clave que aportan energía significativa a la dieta y son esenciales para la absorción de vitaminas liposolubles. Se clasifican en lípidos apolares y polares, y contienen ácidos grasos que pueden ser saturados o insaturados, afectando las propiedades físicas de grasas y aceites. Además, los lípidos desempeñan roles tecnológicos importantes como emulsionantes y estabilizantes en la industria alimentaria.