Luis Corrales: “La Sociedad Universal”

La integración humana en función de los valores, respeto por el
entorno, solidaridad y bienestar, es el objetivo de este libro que
Luis Corrales intitula “La Sociedad Universal”.
El tema, muy vasto, es considerado desde todos sus ángulos.
Los contenidos abarcan diferentes entornos: desde el más cercano
al provincial, al país, el continente y el mundo.
La referencia fundamental de “mundo” e incluso la figurativa de
“universo” se refiere a factores de la cultura. No sólo como
costumbre, sino formación de conductas y conocimientos.
La relación, como atributo del ser humano, se incluye con dedicado
interés. Resulta evidente que si las relaciones interpersonales y
grupales no son armónicas, tampoco lo será la sociedad, compleja
en estos tiempos, donde cada esquicio social se aboca a sus
intereses. El autor multiplica, con acierto, sus referencias al Bien
Común, que a menudo, es convidado de piedra en los
requerimientos y distribución de bienes.
La obra infiere en su significado profundo “el desafío de ser felices y
plenos en una Sociedad Universal.”
Es decir, que nos acerquemos a un época dorada, donde la Vida en
Relación mantenga, pese a las dificultades que surgieren, un clima
tal, que él mismo refiere como posible, a pesar de este punto:
“¿seremos capaces?”
Dentro de la Bibliografía que cita Luis Corrales, leemos conceptos
aún no realizados en la cultura de hoy. Dos textos de consulta lo
avalan (Cap. II): “La vida en Relación” de Jorge Waxemberg y
“Gérmenes de Futuro en el Hombre” de Ramón Pascual Muñoz
Soler, quien piensa: “El hombre no trabaja para sí exclusivamente,
sino para el desarrollo de la Humanidad; la parte se integra al Todo
por participación”.
En “Encuentros y Desencuentros”, otro acápite de la obra, afirma
que tanto unos cuanto los otros, toman entidad de acuerdo con la
impronta individual que se ejerza. Los puntos de vista individuales
facilitan o dificultan los encuentros. Tal vez los desencuentros
sucedan con más frecuencia, ya que ocurre que la comunicación
interfiere en la relación. Los desencuentros originan conflictos, más
o menos graves. Generan angustia y resurge en nosotros la
expectativa de una sociedad integrada, participativa, con profundo
sentido social. Cada camino que tomemos, nos llevará a la meta
elegida: la Sociedad Universal.
Nuestra herramienta fundamental, dada la naturaleza racional del
ser humano, se basa en la organización fisiológica del sistema
nervioso. En consecuencia, el desarrollo encefálico accederá a
ciertos niveles de pensamiento: concreto o abstracto. Este proceso
se refleja en el Lenguaje.
El proceso continúa incorporando más neuronas al cuadro de
nuestras posibilidades cognitivas. Los científicos comprobaron que
el ser humano no permanece con el mismo número de células
nerviosas a través de su vida, sino que las aumenta.
El autor toma para su exposición didáctica los diferentes niveles que
atraviesa el niño, hasta convertirse en ser pleno. Cita a Daniel
Golman en “Inteligencia Emocional”, en el cap. V.

Luis corrales

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    Luis Corrales: “LaSociedad Universal” La integración humana en función de los valores, respeto por el entorno, solidaridad y bienestar, es el objetivo de este libro que Luis Corrales intitula “La Sociedad Universal”. El tema, muy vasto, es considerado desde todos sus ángulos. Los contenidos abarcan diferentes entornos: desde el más cercano al provincial, al país, el continente y el mundo. La referencia fundamental de “mundo” e incluso la figurativa de “universo” se refiere a factores de la cultura. No sólo como costumbre, sino formación de conductas y conocimientos. La relación, como atributo del ser humano, se incluye con dedicado interés. Resulta evidente que si las relaciones interpersonales y grupales no son armónicas, tampoco lo será la sociedad, compleja en estos tiempos, donde cada esquicio social se aboca a sus intereses. El autor multiplica, con acierto, sus referencias al Bien Común, que a menudo, es convidado de piedra en los requerimientos y distribución de bienes. La obra infiere en su significado profundo “el desafío de ser felices y plenos en una Sociedad Universal.” Es decir, que nos acerquemos a un época dorada, donde la Vida en Relación mantenga, pese a las dificultades que surgieren, un clima tal, que él mismo refiere como posible, a pesar de este punto: “¿seremos capaces?” Dentro de la Bibliografía que cita Luis Corrales, leemos conceptos aún no realizados en la cultura de hoy. Dos textos de consulta lo avalan (Cap. II): “La vida en Relación” de Jorge Waxemberg y “Gérmenes de Futuro en el Hombre” de Ramón Pascual Muñoz Soler, quien piensa: “El hombre no trabaja para sí exclusivamente, sino para el desarrollo de la Humanidad; la parte se integra al Todo por participación”. En “Encuentros y Desencuentros”, otro acápite de la obra, afirma que tanto unos cuanto los otros, toman entidad de acuerdo con la impronta individual que se ejerza. Los puntos de vista individuales facilitan o dificultan los encuentros. Tal vez los desencuentros sucedan con más frecuencia, ya que ocurre que la comunicación interfiere en la relación. Los desencuentros originan conflictos, más o menos graves. Generan angustia y resurge en nosotros la expectativa de una sociedad integrada, participativa, con profundo sentido social. Cada camino que tomemos, nos llevará a la meta elegida: la Sociedad Universal. Nuestra herramienta fundamental, dada la naturaleza racional del ser humano, se basa en la organización fisiológica del sistema
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    nervioso. En consecuencia,el desarrollo encefálico accederá a ciertos niveles de pensamiento: concreto o abstracto. Este proceso se refleja en el Lenguaje. El proceso continúa incorporando más neuronas al cuadro de nuestras posibilidades cognitivas. Los científicos comprobaron que el ser humano no permanece con el mismo número de células nerviosas a través de su vida, sino que las aumenta. El autor toma para su exposición didáctica los diferentes niveles que atraviesa el niño, hasta convertirse en ser pleno. Cita a Daniel Golman en “Inteligencia Emocional”, en el cap. V.