La magnetoterapia utiliza corrientes magnéticas para tratar diversos problemas de salud, funcionando a niveles bioquímicos, celulares y sistémicos. Presenta ventajas como analgesia, disminución de edemas y efectos antiinflamatorios, pero también puede causar efectos secundarios como eritema y lipotimia en pacientes con ciertas condiciones. Su uso debe estar supervisado por un profesional para maximizar beneficios y minimizar riesgos.