Este documento ofrece consejos para manejar clientes difíciles. Explica que cuando los clientes se sienten decepcionados, frustrados o ignorados pueden volverse difíciles. Recomienda usar la estrategia "PIEDRA" que significa ponerse en el lugar del cliente, identificar qué lo molestó, escuchar con empatía, disculparse aunque no seas responsable, resolver el problema y agradecer la oportunidad de servir al cliente. El objetivo final es satisfacer al cliente y mejorar los procesos continuamente.