La autoestima se refiere a cómo una persona se valora a sí misma. Tener una autoestima positiva mejora la calidad de vida al aumentar la confianza y capacidad de afrontar retos, mientras que una autoestima negativa reduce la confianza y hace que sea más difícil enfrentar problemas. La autoestima se forma a lo largo de la vida y se ve influenciada por factores familiares y culturales, por lo que es posible mejorarla identificando y cambiando pensamientos y creencias negativas.