Las Radiaciones Solares

Los rayos o radiaciones solares, tienen beneficios como: estimular la síntesis de vitaminas D, transportar
oxigeno a la sangre y fijar el calcio en los huesos, sin embargo ocasionan danos como: cáncer cutáneo,
cataratas, fotoenvejecimiento e inmunodepresión, por lo cual se debe tomar medidas preventivas.
Las radiaciones ultravioletas son espectros electromagnéticos, emitidos por el sol, emiten intervalos de
longitud de onda de 100 a 400 nm, están conformadas por tres tipos que son: UVA UVC, UBV. Los rayos
UVC, y un 90% de los rayos UVB son absorbidos por el ozono, el vapor de agua, el oxígeno y el CO2,
siendo que un 5 %, alcanzan la atmosfera, que son, UVA y parte de UVB, los cales comprenden bandas
ultravioletas e infrarrojo.
Los factores que intervienen en la intensidad de la radiación UV son: la altura del sol se da al medio día y en
verano, la latitud interviene en las proximidades del ecuador, la nubosidad influye cuando el cielo esta
despejado, la altitud absorbe menos radiación debido al decremento de la atmosfera, el ozono varia a lo
largo del año absorbiendo radiación y la reflexión del suelo depende del reflejo de la espuma y arena de mar
.Otros son el sistema inmune y tipo de piel.
La piel es un órgano resistente, elástico, tiene una superficie de 1,8 m2. Sus propiedades son: la reflexión,
difusión, absorción y trasmisión. Tiene como función: Aislar el medio interior del exterior, proteger de
agresiones químicas y microbianas, de agentes internos y externos, relacionar atreves del tacto, presión y
dolor.
Los efectos de la radiación en la piel, se dan a corto plazo originando, eritemas actínicos, obscurecimiento
de la melanina e hiperplasia epidérmica. A largo plazo, se presenta fotocarcinogénesis, cáncer de piel debido
a la reactividad cutánea, este se divide en melanoma, cáncer a partir de los melanocitos .Según Tena (2012,
párr.9) “Aquellos lunares que aumentan de tamaño, cambian de color, pican, se lesionan con facilidad y
sangran con rapidez, o poseen bordes irregulares pueden indicar la presencia de un melanoma”.
Otro tipo de cáncer a partir de la fotocarcinogenes es el no melanoma, cáncer a partir de los queratinositos,
otro daño producido por la radiación es el fotoenvejecimiento, que consiste en la degradación del colágeno y
elastina.
Para prevenir enfermedades causadas por rayos UV se debe emplear métodos adecuados, cómo: capacitar a
los trabajadores, usar ropa y fotoproctectores apropiados.
Para Susana Burneo (2013)
Es importante que toda persona se haga un autoexamen de piel con un espejo de pared y de mano para
revisarse minuciosamente el cuerpo, si encuentran algún lunar que ha cambiado de forma o coloración
deben hacerse revisar por un especialista (párr. 4).
Los fotoprotectores se formulan con uno o varios filtros solares, que absorben o dispersan la radiación UV.
Su eficacia depende de la correcta aplicación que es, 2mg/cm2, deben contener solo filtros solares físicos,
contener SPF (+50), ser resistente a la sudoración y no deben contener ingredientes potencialmente
sensibilizantes.
En conclusión las radiaciones solares provocan un sin numero de efectos tanto buenos como malos por esta
razón debemos tener medidas de prevención para poder evitar dichos efectos negativos, como son el cáncer y
el fotoenvegecimiento, los cuales se pueden prevenir con charlas informativas, respecto al uso apropiado de
ropa y filtros solares, así como también el autoexamen y la visita a un especialista.
Melasma
El melasma “viene del griego melas, lo que significa oscuro. Se conoce también como cloasma o mascara
del embarazo. Consiste en una pigmentación difusa de las áreas de la cara más expuestas a la luz.” (KEREN,
2011, p. 57). Este tipo de patología “es un trastorno adquirido de hiperpigmentación [aumento de la
producción de melanina, pigmento de la piel] simétrica que aparece como maculas…especialmente en la
frente, aéreas malares y barbilla” (CRESPO & ZUNIGA, s.f., pág. 7). Su presencia es mayor en las mujeres y
en los hombres aparece en un 10% de los casos. Las zonas fotoexpuestas a los rayos ultravioletas son las
mayor afectadas, aunque puede aumentar la pigmentación en la piel por los queratinocitos viejos, que son
células de la piel.
La piel tiene varias capas entre las que encontramos a la epidermis que “es la capa más superficial y está
constituida por dos tipos de células: los queratinocitos y las células dendríticas que incluyen melanocitos,
células de Langerhans y células indeterminadas” (RÍOS YUILl, 2009). Los melanocitos son los responsables
de la producción de melanina, se originan con la Melanogénesis regulada por la hormona estimulante de
melanocitos alfa (α-MSH), y su destrucción la realizan los melanófagos; constituyen el 5% de las células de
la epidermis. Su aparición de detecta a los 50 días de vida intrauterina y migran hacia la capa basal de la
epidermis sobreviviendo gracias al receptor de tirosin-quinasa (RTK/ c-Kit), además de la ayuda de los
queratinocitos. Esta célula posee un melanosoma (tipo de lisosoma) donde encontramos a un retículo
endoplasmatico liso con premelanosomas en cuyos melanofilamentos se encuentra una sustancia donde se
deposita la melanina y a través de las dendritas interactúa con los queratinocitos que almacenan la
melanina.
La melanina es un biopolímero polimorfo y multifuncional sintetizado por vía metabólica a partir de la
oxidación de tirosina a L-DOPA (levo dopa), sus funciones se centran en la protección de rayos ultravioletas,
control de síntesis de vitamina D3 y de la termo regulación local. Este polímero produce un pigmento cafépardoso (eumelanina) y un pigmento amarillo a café-rojizo (feomelanina), que determinan el color de piel.
El aumento de producción de melanina se debe principalmente a factores raciales y genéticos, “aunque se
piensa que se puede desencadenar o exacerbar por la exposición al sol, las hormonas o posiblemente a
determinados medicamentos como la fenitoína” (RÍOS YUILl, 2009); de acuerdo a estos precedentes la piel
más afectada es aquella con fototipo IV A VI de Fitzpatrick al tener más melanocitos que los fototipos I a III
de Fitzpatrick.
En este caso la radiación solar produce un daño el ADN induciendo a la producción de queratinocitos que
secretan paracrinina, también hay un aumento de α-MSH, además de la secreción del factor de crecimiento
de las células y factor de crecimiento fibroblastico. Por esto al melasma se lo clasifica en tres tipos, el
primero Epidérmico con hiperpigmentación en la capa basal, desordende queratinocitos y edema de la
dermis con pocos melanófagos. El segundo tipo es Dérmico con aplanamiento y atrofia de epidermis con
desorden de queratinocitos, hiperpigmentación basal abundante, edema de dermis superficial y aumento
de melanófagos. Y por ultimo tenemos melasma Mixto donde hay hiperpigmentación basal y de la capa
superior de la dermis, con edema de fibras de colágeno y melanófagos abundantes.
La aparición de esta patología en la piel se debe a la falta de protección hacia la radiación solar, la cual
afecta el funcionamiento de los melanocitos de la piel, con la aparición de manchas en zonas expuestas por
el aumento de melanina.
CUADRO CLÍNICO DEL MELASMA Y TRATAMIENTOS
El melasma (del griego melas), conocida también como cloasma o máscara del embarazo. Está es una
enfermedad que se caracteriza por la pigmentación difusa en áreas de la cara más expuestas a la luz, y, se
desarrolla lentamente, sin signos de inflamación; predominante en el sexo femenino y poblaciones
hispanas.
El cuadro clínico del Melasma muestra que se manifiesta como máculas de tamaño variable, de color café
claro o pardo oscuro. Estas manchas se producen principalmente en: mejillas, frente, nariz, labios y mentón,
en grados inestables de pigmentación con bordes irregulares o bien definidos. Los patrones del cuadro
clínico son: Centro-facial, malar y mandibular. La patogenia indica que la enfermedad se produce por
factores genéticos, radiación ultravioleta y factores endócrinos.
Los tipos de melasma que existen son cuatro: epidérmico, dérmico, mixto e indeterminado. El melasma
epidérmico se caracteriza porque la melanina esta aumentada en la epidermis y existen pocos melanóforos
dispersos en la dermis papilar; en cambio, el dérmico es notable por el pigmento que no se incrementa a la
luz de Wood [tratamiento con láser] y aparecen muchos melanóforos en toda la dermis. Por otra parte, el
mixto es una pigmentación evidente en algunas áreas y otras no, además, de abundante melanina en la
epidermis y muchos melanóforos. Por último, el melasma indeterminado se presenta en mujeres
embarazadas con tres meses de gestación y “descrito en individuos fototipo VI, en los cuales el examen con
luz de Wood no es útil”. (Balengo, Gutiérrez, Mainardi, Ruiz & Valente, 2008, p.70).
Los diferentes tratamientos para el melasma son: la protección solar mayor a 100 FPS, despigmentantes a
base de hidroquinona, ácidos: azelaíco, kójico, ascórbico, esteroides y tretinoína, además, del uso de
cremas hidratantes como la Tri-luma.
El tratamiento con tretinoína reduce la pigmentación, la aplicación es anual y tiene concentraciones de
0,05% de ácido retinoico. El a. azelaíco tiene efectos sobre melanocitos con una concentración al 20%, por 8
meses. El a. kójico es un metabolito de la penicilina, se utiliza en preparativos del 1% al 4% dos veces al día,
por dos meses. La hidroquinona es el agente despigmentante más eficaz, en concentraciones de 2-5%, debe
aplicarse por las noches durante meses.
Los tratamientos más efectivos son el peeling químico, que utiliza exfoliantes químicos superficiales sobre
las manchas. La criocirugía funciona bien en máculas localizadas, pero pueden provocar hiperpigmentación.
El láser destruye los melanocitos de la dermis a través de láser pulsado de CO2 con láser Q-switch.
En consecuencia, Celi, Centeno, Centeno & Moncayo (2012) señalan que: “Considerando que la mayoría de
las mujeres ecuatorianas son mestizas (71.9% de la población de acuerdo al último censo del INEC 2010)
con un fototipo de piel III de acuerdo a la escala de Fitzpatrick, son más propensas a desarrollar melasma, el
mismo que se agrava con la exposición solar prolongada” (p.76), es necesaria la protección de la piel con
filtros solares ó si presenta estas lesiones, acudir a un especialista y preguntar más a fondo sobre los
tratamientos mencionados anteriormente.

Melasma

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    Las Radiaciones Solares Losrayos o radiaciones solares, tienen beneficios como: estimular la síntesis de vitaminas D, transportar oxigeno a la sangre y fijar el calcio en los huesos, sin embargo ocasionan danos como: cáncer cutáneo, cataratas, fotoenvejecimiento e inmunodepresión, por lo cual se debe tomar medidas preventivas. Las radiaciones ultravioletas son espectros electromagnéticos, emitidos por el sol, emiten intervalos de longitud de onda de 100 a 400 nm, están conformadas por tres tipos que son: UVA UVC, UBV. Los rayos UVC, y un 90% de los rayos UVB son absorbidos por el ozono, el vapor de agua, el oxígeno y el CO2, siendo que un 5 %, alcanzan la atmosfera, que son, UVA y parte de UVB, los cales comprenden bandas ultravioletas e infrarrojo. Los factores que intervienen en la intensidad de la radiación UV son: la altura del sol se da al medio día y en verano, la latitud interviene en las proximidades del ecuador, la nubosidad influye cuando el cielo esta despejado, la altitud absorbe menos radiación debido al decremento de la atmosfera, el ozono varia a lo largo del año absorbiendo radiación y la reflexión del suelo depende del reflejo de la espuma y arena de mar .Otros son el sistema inmune y tipo de piel. La piel es un órgano resistente, elástico, tiene una superficie de 1,8 m2. Sus propiedades son: la reflexión, difusión, absorción y trasmisión. Tiene como función: Aislar el medio interior del exterior, proteger de agresiones químicas y microbianas, de agentes internos y externos, relacionar atreves del tacto, presión y dolor. Los efectos de la radiación en la piel, se dan a corto plazo originando, eritemas actínicos, obscurecimiento de la melanina e hiperplasia epidérmica. A largo plazo, se presenta fotocarcinogénesis, cáncer de piel debido a la reactividad cutánea, este se divide en melanoma, cáncer a partir de los melanocitos .Según Tena (2012, párr.9) “Aquellos lunares que aumentan de tamaño, cambian de color, pican, se lesionan con facilidad y sangran con rapidez, o poseen bordes irregulares pueden indicar la presencia de un melanoma”. Otro tipo de cáncer a partir de la fotocarcinogenes es el no melanoma, cáncer a partir de los queratinositos, otro daño producido por la radiación es el fotoenvejecimiento, que consiste en la degradación del colágeno y elastina. Para prevenir enfermedades causadas por rayos UV se debe emplear métodos adecuados, cómo: capacitar a los trabajadores, usar ropa y fotoproctectores apropiados. Para Susana Burneo (2013) Es importante que toda persona se haga un autoexamen de piel con un espejo de pared y de mano para revisarse minuciosamente el cuerpo, si encuentran algún lunar que ha cambiado de forma o coloración deben hacerse revisar por un especialista (párr. 4). Los fotoprotectores se formulan con uno o varios filtros solares, que absorben o dispersan la radiación UV. Su eficacia depende de la correcta aplicación que es, 2mg/cm2, deben contener solo filtros solares físicos, contener SPF (+50), ser resistente a la sudoración y no deben contener ingredientes potencialmente sensibilizantes. En conclusión las radiaciones solares provocan un sin numero de efectos tanto buenos como malos por esta razón debemos tener medidas de prevención para poder evitar dichos efectos negativos, como son el cáncer y el fotoenvegecimiento, los cuales se pueden prevenir con charlas informativas, respecto al uso apropiado de ropa y filtros solares, así como también el autoexamen y la visita a un especialista.
  • 3.
    Melasma El melasma “vienedel griego melas, lo que significa oscuro. Se conoce también como cloasma o mascara del embarazo. Consiste en una pigmentación difusa de las áreas de la cara más expuestas a la luz.” (KEREN, 2011, p. 57). Este tipo de patología “es un trastorno adquirido de hiperpigmentación [aumento de la producción de melanina, pigmento de la piel] simétrica que aparece como maculas…especialmente en la frente, aéreas malares y barbilla” (CRESPO & ZUNIGA, s.f., pág. 7). Su presencia es mayor en las mujeres y en los hombres aparece en un 10% de los casos. Las zonas fotoexpuestas a los rayos ultravioletas son las mayor afectadas, aunque puede aumentar la pigmentación en la piel por los queratinocitos viejos, que son células de la piel. La piel tiene varias capas entre las que encontramos a la epidermis que “es la capa más superficial y está constituida por dos tipos de células: los queratinocitos y las células dendríticas que incluyen melanocitos, células de Langerhans y células indeterminadas” (RÍOS YUILl, 2009). Los melanocitos son los responsables de la producción de melanina, se originan con la Melanogénesis regulada por la hormona estimulante de melanocitos alfa (α-MSH), y su destrucción la realizan los melanófagos; constituyen el 5% de las células de la epidermis. Su aparición de detecta a los 50 días de vida intrauterina y migran hacia la capa basal de la epidermis sobreviviendo gracias al receptor de tirosin-quinasa (RTK/ c-Kit), además de la ayuda de los queratinocitos. Esta célula posee un melanosoma (tipo de lisosoma) donde encontramos a un retículo endoplasmatico liso con premelanosomas en cuyos melanofilamentos se encuentra una sustancia donde se deposita la melanina y a través de las dendritas interactúa con los queratinocitos que almacenan la melanina. La melanina es un biopolímero polimorfo y multifuncional sintetizado por vía metabólica a partir de la oxidación de tirosina a L-DOPA (levo dopa), sus funciones se centran en la protección de rayos ultravioletas, control de síntesis de vitamina D3 y de la termo regulación local. Este polímero produce un pigmento cafépardoso (eumelanina) y un pigmento amarillo a café-rojizo (feomelanina), que determinan el color de piel. El aumento de producción de melanina se debe principalmente a factores raciales y genéticos, “aunque se piensa que se puede desencadenar o exacerbar por la exposición al sol, las hormonas o posiblemente a determinados medicamentos como la fenitoína” (RÍOS YUILl, 2009); de acuerdo a estos precedentes la piel más afectada es aquella con fototipo IV A VI de Fitzpatrick al tener más melanocitos que los fototipos I a III de Fitzpatrick. En este caso la radiación solar produce un daño el ADN induciendo a la producción de queratinocitos que secretan paracrinina, también hay un aumento de α-MSH, además de la secreción del factor de crecimiento de las células y factor de crecimiento fibroblastico. Por esto al melasma se lo clasifica en tres tipos, el primero Epidérmico con hiperpigmentación en la capa basal, desordende queratinocitos y edema de la dermis con pocos melanófagos. El segundo tipo es Dérmico con aplanamiento y atrofia de epidermis con desorden de queratinocitos, hiperpigmentación basal abundante, edema de dermis superficial y aumento de melanófagos. Y por ultimo tenemos melasma Mixto donde hay hiperpigmentación basal y de la capa superior de la dermis, con edema de fibras de colágeno y melanófagos abundantes. La aparición de esta patología en la piel se debe a la falta de protección hacia la radiación solar, la cual afecta el funcionamiento de los melanocitos de la piel, con la aparición de manchas en zonas expuestas por el aumento de melanina.
  • 4.
    CUADRO CLÍNICO DELMELASMA Y TRATAMIENTOS El melasma (del griego melas), conocida también como cloasma o máscara del embarazo. Está es una enfermedad que se caracteriza por la pigmentación difusa en áreas de la cara más expuestas a la luz, y, se desarrolla lentamente, sin signos de inflamación; predominante en el sexo femenino y poblaciones hispanas. El cuadro clínico del Melasma muestra que se manifiesta como máculas de tamaño variable, de color café claro o pardo oscuro. Estas manchas se producen principalmente en: mejillas, frente, nariz, labios y mentón, en grados inestables de pigmentación con bordes irregulares o bien definidos. Los patrones del cuadro clínico son: Centro-facial, malar y mandibular. La patogenia indica que la enfermedad se produce por factores genéticos, radiación ultravioleta y factores endócrinos. Los tipos de melasma que existen son cuatro: epidérmico, dérmico, mixto e indeterminado. El melasma epidérmico se caracteriza porque la melanina esta aumentada en la epidermis y existen pocos melanóforos dispersos en la dermis papilar; en cambio, el dérmico es notable por el pigmento que no se incrementa a la luz de Wood [tratamiento con láser] y aparecen muchos melanóforos en toda la dermis. Por otra parte, el mixto es una pigmentación evidente en algunas áreas y otras no, además, de abundante melanina en la epidermis y muchos melanóforos. Por último, el melasma indeterminado se presenta en mujeres embarazadas con tres meses de gestación y “descrito en individuos fototipo VI, en los cuales el examen con luz de Wood no es útil”. (Balengo, Gutiérrez, Mainardi, Ruiz & Valente, 2008, p.70). Los diferentes tratamientos para el melasma son: la protección solar mayor a 100 FPS, despigmentantes a base de hidroquinona, ácidos: azelaíco, kójico, ascórbico, esteroides y tretinoína, además, del uso de cremas hidratantes como la Tri-luma. El tratamiento con tretinoína reduce la pigmentación, la aplicación es anual y tiene concentraciones de 0,05% de ácido retinoico. El a. azelaíco tiene efectos sobre melanocitos con una concentración al 20%, por 8 meses. El a. kójico es un metabolito de la penicilina, se utiliza en preparativos del 1% al 4% dos veces al día, por dos meses. La hidroquinona es el agente despigmentante más eficaz, en concentraciones de 2-5%, debe aplicarse por las noches durante meses. Los tratamientos más efectivos son el peeling químico, que utiliza exfoliantes químicos superficiales sobre las manchas. La criocirugía funciona bien en máculas localizadas, pero pueden provocar hiperpigmentación. El láser destruye los melanocitos de la dermis a través de láser pulsado de CO2 con láser Q-switch. En consecuencia, Celi, Centeno, Centeno & Moncayo (2012) señalan que: “Considerando que la mayoría de las mujeres ecuatorianas son mestizas (71.9% de la población de acuerdo al último censo del INEC 2010) con un fototipo de piel III de acuerdo a la escala de Fitzpatrick, son más propensas a desarrollar melasma, el mismo que se agrava con la exposición solar prolongada” (p.76), es necesaria la protección de la piel con filtros solares ó si presenta estas lesiones, acudir a un especialista y preguntar más a fondo sobre los tratamientos mencionados anteriormente.