El documento describe un modelo llamado MIPE que busca integrar los niveles estratégicos, tácticos y operacionales de una empresa aplicando mediciones de desempeño para administrar mejor la creación de valor. MIPE también busca medir inductores no financieros como las relaciones con clientes y proveedores, procesos internos críticos y el crecimiento empresarial. El modelo propone cuatro fases: gestión del conocimiento, mapa estratégico, nivel táctico para toma de decisiones y nivel transaccional.