Nicolás es un aprendiz que lleva tres meses y medio en su formación y desea recibir la retroalimentación de sus trabajos, pero su tutor se niega a dársela. Nicolás decide solicitar por escrito los juicios de evaluación cumpliendo con la normatividad del SENA. El Reglamento establece que los aprendices tienen derecho a ser evaluados objetivamente y a conocer los resultados de las evaluaciones en un plazo de ocho días, por lo que Nicolás puede ampararse en estos derechos para hacer su solicitud formal.