El documento discute cuatro niveles clave en el desarrollo infantil: biológico, conductual, expresivo e intelectual-cognitivo. Explica que el crecimiento y la salud del niño, junto con el desarrollo de sus habilidades sensoriales y motrices, son fundamentales. También destaca la importancia de las emociones, las relaciones interpersonales y el lenguaje en la formación de la personalidad del niño.