Este documento otorga un poder especial a dos abogados peruanos para que representen a un ciudadano estadounidense en un proceso de reconocimiento de una sentencia de divorcio emitida en Estados Unidos ante las autoridades peruanas. El poder les da autoridad para realizar todas las gestiones necesarias, incluyendo presentar documentos, declaraciones juradas y solicitar la inscripción de la sentencia en los registros civiles peruanos. También autoriza a un tercer abogado a realizar trámites menores en representación del cliente.