Este documento narra la leyenda de El Chan, un ser misterioso que habitaba una cueva y manantial sagrados en Apaseo el Alto, México. Se dice que El Chan castigaba a aquellos que contaminaban o profanaban el lugar sagrado, haciéndolos desaparecer. Aunque su apariencia era incierta, algunos decían haberlo visto. Eventualmente el manantial se secó después de que un sacerdote bendijo el lugar con agua bendita. Más tarde encontraron el cuerpo sin vida de El Chan en la cueva.