La neuritis óptica es una inflamación del nervio óptico que causa una desmielinización y defectos en la conducción de los estímulos visuales, provocando alteraciones visuales. Puede ser idiopática u originarse por enfermedades como la esclerosis múltiple, infecciones o trastornos autoinmunes. El tratamiento consiste en corticoides para reducir la inflamación y acelerar la recuperación visual, aunque no mejora el pronóstico a largo plazo que incluye defectos residuales en algunos pacientes.