La normalización permite asegurar la calidad mediante la simplificación, unificación y especificación de procesos y productos. Esto logra la intercambiabilidad de piezas y componentes, reduciendo costos y mejorando la producción, el comercio y la economía en general. Las normas técnicas garantizan que los productos cumplan con requisitos de calidad, funcionamiento y seguridad, protegiendo a consumidores e industrias.