Las normas ISO 9000 certifican los sistemas de gestión de calidad en las industrias lácteas y permiten estandarizar los procesos productivos. La certificación trae beneficios como reducción de costos, mayor productividad y competitividad. Las normas ISO 9001, ISO 9002 e ISO 9003 especifican los requisitos para diferentes procesos y actividades relacionadas con la calidad.